martes, 31 de enero de 2017

El otro día volví a ver "Hannah y sus hermanas"


El domingo volví a ver "Hannah y sus hermnas". Fue por casualidad, un acontecimiento improvisado e imprevisto. Nunca me había gustado tanto como la noche del domingo, no se porqué.
Tal vez lo espontáneo e impetuoso de la elección; o el momento actual de mi estado de ánimo; o la compañía... ó la no compañía cuando ella se quedó dormida en el sofá. Lo cierto es que me pareció deliciosa, más que de costumbre.
Aunque siempre ha sido uno de mis títulos favoritos del querido Woody, nunca había entrado en mi paraíso 'Alleniano' particular, siempre ocupado por cuatro films inigualables. Desde el domingo se van a tener que apretar para hacer sitio a "Hannah...".
La entendí de manera diferente este domingo. Insisto en que mi actual momento puede influir y haber moldeado mis entendederas, pero la absorví como un alarido de esperanza para todos aquellos que no han sabido vivir. Aquellos a los que las ganas de vida les han traicionado, suministrandoles dosis muy grandes de golpe, y por tanto indigeribles, o bien dejándolos en ayunas de sensaciones, teniendo que calmar el apetito de emociones por medios anexos y no siempre acertados.
La seguridad civil de Hanna se interrumpe pero no se atasca por la inseguridad emocional. La búsqueda del amor por medio del talento, o al revés termina siendo un camino oscuro para Lee, en el que se cuela, mimetizando en la negrura sus deficiencias el ambiguo esposo de Hannah, el travieso Elliott.
Y la perdedora vocacional Holly, demasiado frágil, con todo el ímpetu perdiéndose tras el primer traspiés. Inspirando el desconsuelo una vida de comedieta, donde la perdida es tanto amarga como inspiradora, rebuscando en los refugios de la química y la fantasía lo que la providencia le niega, lo que ella misma se niega. Pero dulce, y pura, y necesitada.


Y Mickey... hipocondríaco, obsesivo y neurótico. Buscando en la religión ser alguien que le guste cuando el espejo de las noches de insomnio le muestra la realidad de su ser. El alma que sólo en la vigilia atormentada se sabe leer. Ser alguien que termina encontrando en el lugar más alejado a sus pretensiones, en lo dulce, en lo puro, en lo (como él) necesitado.
En "Hannah y sus hermanas" vi el pasado domingo algún secreto de la vida. Me encontré con unos personajes diversos: uno terminaba encendiendo una cerilla para iluminar la senda y no refugiarse en sombras; otro volviendo a su vida y a dejarse querer; otros iniciaban un recorrido en el que las caricias las propician las yemas de los dedos, y el jugo de la vida era saliva...Hannah continua su camino sin mirar hacia los lados, ayudando a sus hermanas para ayudarse, queriendo a su marido para quererse, viviendo.


La gente que el Día de Acción de Gracias se arremolina alrededor del piano que toca su padre con la mente en los buenos tiempos, junto a su esposa, sujeta al pasado por el hilo temporal que le proporciona un baso de whisky, son gente que ha aprendido por fin a aceptarse. Al son de canciones de Cole Porter o Richard Rodgers y tras buscar a su manera tempestades vitales que no han dejado huella en los adoquines del recuerdo, entienden que lo bueno está a su lado, que tal vez las caricias que a veces son ignoradas, con la mente puesta en otras improbables caricias, son las que estremecen la piel y no te das cuenta.
Y es verdad, tenemos lo que tenemos y es triste no enterarse, es mezquino pensar que hay algo mejor esperando por ahí, cuando lo que hay es único. Las personas que por habituales no parecen importantes, es en su ausencia cuando se vuelven vitales y dan sentido a todo, aunque se queden dormidas viendo "Hannah y sus hermanas"...El domingo volví a ver "Hannah y sus hermanas".



lunes, 30 de enero de 2017

Los lunes... escenas de cine - "Rashomon"


El otro día, platicando de la cosa ésta de las películas con mi compadre Don Guzz en un hilo del caralibro, se me ocurrió la película que decoraría el blog esta semana: "Rashomon".
Esa poesía visual tan tremebunda y miserablemente bella que Akira Kurosawa dejó para disfrute y vergüenza del género humano en 1950.
Siempre me ha parecido que la lluvia es un personaje más en esta obra maestra, de hecho creo que nunca ha llovido de forma tan furibunda en toda la historia del cine. De ella se refugian tres personajes para narrar unos hechos deleznables, propios del hombre cuando éste se convierte en bestia, acontecimiento demasiado habitual.
La técnica e inteligencia narrativa del genio nipón se pone de manifiesto mediante una dramatización a base de flashbacks que se complementan y al tiempo contradicen. No es agradable el resultado dramático que de la condición humana se desprende de esas imágenes, todo lo contrario.
Película que debería ser de obligado visionado, sublime magisterio sobre cine y también sobre antropología.
Siempre hablamos de música chicle, en la época del cine chicle, bueno es recordar que se hicieron en otros tiempos films que iban más allá de la peli con palomitas y risitas actual, obras maestras que forman parte del legado cultural del planeta.
Cambiamos de enero a febrero bajo la lluvia de "Rashomon".

domingo, 29 de enero de 2017

Los domingos photosong - Lou Reed - "Sword of Damocles"


Domingo, osea fotos, discos y basket. Me he levantado con ganas de Lou Reed. Así que mientras preparamos una caldereta de cordero de esas que resucitan a los muertos, me pongo a buscar en la estantería el artefacto idóneo. Considero la opción de "Mistrial", "New York" y "Street Hassle". Pero finalmente me decanto por "Magic and Loss".
Y aunque la primera canción que me viene a la cabeza para musicalizar la mañana y hacer los honores al animal sagrado por antonomasia, que empieza a dibujar un lienzo impecable en la cazuela es "What's good", al final me termino decidiendo por "Sword of Damocles" que es un poco más rebuscada.
A ver si ganamos que ya toca y la caldereta está a la altura. El disco ya se que no va a fallar.
¡Feliz domingo!!!



sábado, 28 de enero de 2017

Cinco películas que parecen gustar a todo el mundo menos a mi


Admito que soy un poco peculiar en esto del cine. No son pocos los artistas del celuloide, de los que habitan frente a la cámara y de los que se encierran a la sombra de ésta, que pareciendo grandes entre los grandes a muchos, a un servidor le pasan inadvertidos e incluso le parecen mediocres.
No me voy a meter en nombres propios que luego se lía cada una que no vean ustedes. También hay algunas películas a las que todo, y digo todo, el mundo parece adorar, que a mi no me gustan. Oigan pero nada de nada.
Seguramente seré yo el raro, pero es lo que hay. Les voy a citar unas cuantas: cinco. Todos locos por ellas menos yo. Es cuestión, eso si, de tomarse el experimento con simpatía, sin dramatismos, a mi me parece genial que el personal disfrute de las cosas, aunque no coincida.
Vamos a ello.

1. BLADE RUNNER (1982)


Si ya lo se..."Tú tío estas loco"..."pero si es buenísima"..."legendaria"... Lo sé. Pero es que no entiendo nada, lo mismo soy tonto, pero a la media hora ya no se donde coño meterme y solo siento ganas escapar. Ésta es una de esas con las que lo he intentado mil veces, pero nada.


2 EL GRAN LEBOWSKI (1998)


Empecemos porque sólo me gustan un par de títulos de los hermanos de oro del cine: "Muerte entre las flores" que es una obra maestra y "Fargo". El resto me dan absolutamente igual, su visionado me lleva del aburrimiento a la sensación de que me están vacilando. Pero ésta a todo el mundo le encanta. Bridges es bueno, si, y mucho. Pero ¿quién coño va a confundir a un gañán como ése con un millonario?...en fin.


3. LA GUERRA DE LAS GALAXIAS


Queda con esto claro que no soy de los que se disfrazan para el estreno de cada entrega. Debo admitir que vi la primera, la de 1977, y que no esta mal (mucho ruido), la segunda no me gustó demasiado y no la he vuelto a ver desde los ochenta, y la tercera la vi en VHS y la paré a la media hora o así. De las nuevas no he visto ninguna, ¡ni ganas oigan!. Me parece genial que la peña lo flipe con ellas eso si. Pero yo me pongo una de Bergman.


4. LOS INTOCABLES DE ELIOT NESS (1987)


Aquí podemos sumar tres factores: lo malo que me parece el Costner, lo malo que me parece el García, y lo decepcionante que me parece la carrera de Brian de Palma, con lo que prometía.
El caso es que al menos a los que me rodean, la película les encanta. Pues miren, como que no. Encima la escena de la estación (plagio descarado de la escena mítica de "El Acorazado Potemkin" creo que no puede estar peor conseguida...¡que no me gusta vaya!!!


5. EL RESPLANDOR (1978)


Como se suele decir: "de perdidos al río"...Con Kubrick hemos topado. 13 películas en 45 años. más o menos las que hacía Ford en un año, pero en este jardín si que no me meto.
¿se puede estar más pasado que Nicholson?...ya se que esta pasado casi siempre, pero aquí es la pera. Puede que esta declaración me cueste cara, alguno no perdonará que traicione al séptimo arte poniendo a Stanley y a Jack en tela de juicio, pero ni uno ni otro me gustan demasiado (salvo excepciones).

Pues ya está, pueden disparar al opinante que para eso ha venido. Más que nada, y aprovechando la chapa de los Goya y los Oscars (otro día daré mi opinión sobre estos saraos), se trataba de provocar debate y discusión, amigable y humorística, no hay pretensión malvada ni mucho menos, y así nos olvidamos un poco de toda la basura que nos meten por los oídos y los ojos los padres de la patria: políticos y periodistas incluidos.
¡Feliz sábado!!!



viernes, 27 de enero de 2017

Rebeca JImenez - "Tormenta y Mezcal" (2016)


Me gusta Rebeca Jiménez, desde el principio creo, desde antes de "Todo Llegará". Por varias veces se me ha escapado viva en directo. En todas estas ocasiones algún motivo anexo me impidió asistir a sus conciertos en Bilbao o alrrededores.
Hace unos meses, no demasiados, me hacía eco de que volvía con nuevo disco, según comentaba alguna crónica, Rebeca había estado en México y allí había sido gestado, al menos en buena parte, este disco.
Entre unas cosas y otras no ha sido hasta el nuevo año que me he puesto con el Lp, que por cierto se titula "Tormenta y Mezcal", como pueden ver muy mexicano.
Para estas nuevas once canciones, bueno es poner de relieve una serie de cosas que me han llamado la atención. He leído bastante sobre la influencia que México ejerce sobre este nuevo catálogo, a nivel musical me refiero. Pues sinceramente, que tampoco es que esten sonando todo el rato rancheras y mariachis, de hecho una esencia mexicana pura y dura no encuentro hasta el final, una ranchera típica de nostalgias y reproches titulada: "Tu verás".


También se observa un disco "menos rockero", con influencia de estilos, que si bien no reniegan de la Lucinda ibérica que parecía que se nos iba a convertir Rebeca, la verdad es que tampoco miran a la cara al ADN de la de Lake Charles.
Se trata en cierto modo de un cuaderno de bitácora en el que la artista nos da testimonio de su aventura vital americana, desde la salida dispuesta a todo y convencida de que 'nadie la para' de la magnífica: "Salimos a volar". Y lo hace con un romanticismo lírico absolutamente memorable, cosiendo los textos desnudos y latentes a unas melodías cuidadas y bellas, con dominio de los tiempos medios y lentos, y narrando la vida, su vida, con una voz que ha ganado en confianza y proyección, desde luego en "Tormenta y Mezcal" Rebeca canta mejor que nunca.
Toni Brunet produce en esta ocasión, y Rebeca sentada en su teclado se hace acompañar de viejos compañeros como Toni Jurado a las baterías o Jacob Reguillón al bajo, además de David Schulthess o el propio Brunet.


Por poner un pero, que no digan que uno es un fan delirante, tal vez al disco le pueda faltar un contrapunto rítmico a tanta copla cargada de sentimiento y melodía agarrada al esternón y al corazón, un poco de frivolidad que hiciese bulto.
Pero lo más importante son las canciones, y de esto el disco va bien servido. Además de las ya comentadas, el álbum se abre con "Tormenta y Mezcal", un precioso tema, con aire fronterizo a lo Secretos (otro golpe mexicano) donde hay estrofas que recuerdan al Quique González más introvertido.
Hay una recurrencia al efecto de volar, como principio de la búsqueda, de la inquietud vital, se puede observar en la mencionada "Salimos a volar" o en "Aventura americana", maravilloso tango de salón con imponente presencia de cuerdas..
"Love" es una confesión y al tiempo una declaración de principios al piano, de literatura cruda y voz diluida con las teclas, las cuerdas y los vientos, uno de los mejores momentos del catálogo.
Esencias souleras en "Huracán" y el bandoneón decora la maravillosa: "Aerolineas argeninas", tal vez mi favorita del lote.
Melancolía, malditismo de soledad y abandono al run run del recuerdo en la excepcional: "Hasta el infinito"...
Y hay más, descubran este diario de una aventurera de la vida ustedes mismos, disfrutarán del viaje, estoy seguro.
Rebeca Jiménez vuelve menos rockera, mas madura y como siempre, sincera, entregada al arte y a si misma. Creo que en México nació su mejor disco, y esta vez espero encontrarla cantando su aventura en vivo.


jueves, 26 de enero de 2017

Surfin' Bichos - "Hermanos Carnales" (1992)


Leía ayer sobre la vuelta de Surfin' Bichos a los escenarios. No conozco demasiados detalles sobre este retorno, pero parece que el 25 aniversario de su mítico: "Hermanos Carnales" ha sido el detonante, o la escusa, no sé.
De cualquier forma la noticia es francamente excelente. Parece que sólo el concierto que ofrecerán en el FIB esta confirmado, pero es de esperar que haya más. Estaremos atentos.
Pero la nueva es buena porque ha motivado que desempolve "Hermanos Carnales" y que vuelva a girar. Hacía años que no lo hacía, y desde luego la rotación sobre su núcleo y la profanación de la aguja sobre su piel de vinilo continua siendo una experiencia lírica, introvertida y poéticamente oscura.
Tras la marcha "técnica" de José Manuel Ponce, primo de Fernando Alfaro y la salida por problemas de salud del manager de la banda de siempre, los Surfin' se encerraron en el estudio para depositar lo mejor de ellos mismos.


Con material para grabar un disco doble que RCA imposibilitó por los sabidos motivos comerciales, finalmente los albaceteños facturaron un disco con 15 canciones. Alfaro compuso el material a raíz del visionado de "Inseparables" (1988),  film de David Cronemberg que narra la historia de dos hermanos gemelos, los hermanos a los que se refiere el título de este tercer Lp de Surfin' Bichos.
Sonido más claro y refinado, gracias en parte a la extraordinaria producción de Steve Gwynn. Alcanza el grupo una lucidez y fuerza en textos que si bien ya empezaba en precedentes trabajos, aquí alcanza cotas de gloria. Fernando sigue sumergiendo al oyente en sus coordenadas habituales: el incesto, la religión y la lectura alternativa de la Biblia, o las drogas son temas que dominan el leitmotive literario del disco.
Entre quince canciones, bien se puede suponer que algún corte no estará a la altura, no es así. Ya con la inicial "Mi hermano carnal", tremendo corte con comienzo protagonizado por una agobiante linea de bajo y una lírica de incesto, drogas y agonía, se comprende que estamos ante algo gordo.
"Viaje de redención" es una poesía musicalizada en la que se masca el engrudo religioso, filosófico y maldito, un tema inconmensurable.
No es de recibo dejar en el tintero "Humo azul" y su fragilidad oscura regada por un sutil teclado; la inquieta y luminosa: "Efervescente"; o "Hey, Lázaro" con unas guitarras que se retuercen y las comentadas alusiones bíblicas.
Imprescindibles cortes, que hacen de "Hermanos Carnales" uno de los discos más importantes que en castellano se grabaron en la década de los noventa, son la inquietante: "Ángel transparente", la sobrecogedora y brutal confesión de "Mis huesos son para ti".



La pegadiza "Fuerte" consiguió cierto protagonismo en los medios, incluso consiguió llegar a oídos de adolescentes empapados de radioformulismo y chicle melódico...fue algo fugaz y anecdótico.
Más de lo mismo, e igualmente bueno, en el resto del cancionero: "San José experience" vuelve con imágenes religiosas, "Abrazo en un terremoto" es una bossanova de sugerente romanticismo; nostalgia en "En otoño", esencias pop en la breve: "Ella y yo" o la extensa: "La estación de las lluvias" repleta de recuerdo, con preciosa sección de cuerdas y el silbido grabado por el ayudante de Gwynn: Matt Kemp.
Estaremos atentos a esa vuelta a los escenarios de los de Albacete. De momento la buena nueva nos ha vuelto a llevar a los intestinos de ese 'ente' misterioso, melódico y subyugantee que es "Hermanos Carnales".

martes, 24 de enero de 2017

Japandroids - "Near to the wild heart of life" (2017)


Indie, ese término que la industria convirtió en una nomenclatura bajo la cual acuarteló a algunos de las más prometedoras formaciones que irrumpieron en los correosos noventa, y que en no pocos casos vendieron su independencia y sus furibundos riffs al verde esperanza del dolar.
Cambió el siglo, y en esta extraña época que se abrió de redes sociales y velocidad febril y adictiva, los independientes han sido descubiertos casi sin ellos quererlo, por omisión de los que resultaba evidente que hacía años que perdieron el veneno y la rabia, a cambio de vivir perpétuamente en festivales y golpear las guitarras con riffs de laboratorio, tan irreverentes a primera vista, pero tan inofensivos en realidad.


Entre estos supervivientes se encuentran los canadienses Japandroids. Dúo formado por Brian King (voz, guitarras) y David Prowse (batería) que tras casi cinco años de silencio vuelven a la carga con su tercer Lp titulado: "Near to the wild heart of life".
Y se lo han tomado con calma, no han dicho nada hasta que han tenido algo que decir. Y lo dicen en estas nuevas ocho canciones.
Los de Vancouver ofrecen un disco con temas muy cuidados y claramente estudiados. Si bien el sonido sigue siendo el de anteriores entregas, con las habituales guitarras de nublado decir, las rotundas bases rítmicas y los estribillos oscuros e impactantes. Aquí el sonido se expande, se hace más extenso, como queriendo buscar nuevas esencias y códigos sónicos, haciéndose más accesible pero igualmente personal.
En los textos se aprecia una honda reflexión, con algunos temas recurrentes a lo largo del disco, el hogar, o la búsqueda abstracta de él, incluso patriótica. El amor y la exaltación de la vida son referentes que también tienen cabida en este tracklist.
El noise rock maduro al que aludimos se hace presente desde el primer corte, el que da título al disco, y que mantiene intensidad y ritmo a la vez de melodía y un heroico estribillo.



No le va a la zaga "North East South West", de tendencia menos agresiva en cuanto a guitarras y más tradicional en el sonar, pero igualmente efectiva.
Pero no hay tema de relleno en el álbum, y el corte de más de siete minutos: "Arc of bar" inunda con su atmósfera, sus estribillos y su ambiente de garito la estancia, posicionandose como referente del disco.
La apología a una vida comandada por el libre albedrío se hace notar en la reflexiva: "True love and a free life of free will".
Viscosa y sugerente, los dos minutos y medio de "I'm sorry (for not finding you sooner)" son de lo mejor del trabajo. Rock mas abierto y jubiloso en la divertida: "Midnight to morning" y lo que molan algunas mañanas. Distorsiones y rock agarrado al punk en la magnífica: "No know drink or drug", para despedir el disco con la sugerente y no menos valiosa: "In a body like a grave".
Hay que celebrar la vuelta de Japandroids, más maduros pero con la fuerza y actitud del excelente "Celebration Rock" que les elevó. Primer disco internacional que me embauca este 2017. Y es que la independencia del espíritu y los acordes libres y resueltos suelen funcionar, porque destilan verdad y pureza.

lunes, 23 de enero de 2017

Los lunes... escenas de cine - "Odio entre hermanos"


Seguimos repasando directores importantes en la historia del cine, y me ha parecido interesante detenerme en Joseph Leo Mankiewicz. Tal vez lo más tópico hubiese sido elegir "Eva al desnudo" para decorar la cabecera del blog, pero me parecía demasiado obvio y además entiendo que Mankiewicz filmó un año antes una obra tan excelente como aquella, y que además esta en este lunes muy de actualidad.
"Odio entre hermanos" (1949) es una especie de Rey Lear, una lucha mezquina y miserable entre cuatro hermanos. Uno, el mayor, por el poder y jefatura del negocio familiar; otro por continuar con su vida mediocre y frívola gracias a la continuidad de ese negocio; un tercero, atado al hermano mayor que le maltrata por sus escasas aptitudes; y un cuarto: Richard Conte, que vuelve de la cárcel con deseos de vengarse.
Todos a la sombra del padre y fundador del negocio: el gran Edward G. Robinson. Un padre tirano y dictador, cuya figura entra a saco en la actualidad del día. Se trata de un banquero mafioso y usurero que hace fortuna con tratos miserables y abusivos, prestando dinero a los más necesitados para exprimirles después. Éste paga por sus despreciables métodos. Parece que los usureros patrios no van a pagar demasiado a tenor de la protección que los partidos decentes de la patria han firmado para velar por sus negocios sucios ya condenados en Europa.
Magnífica película que se suele posicionar en un segundo escalón dentro de la filmografía de Mankiewicz de modo injusto en mi opinión.
¡Feliz semana!!!

domingo, 22 de enero de 2017

Los domingos photosong - Gabinete Caligari - "Solo se vive una vez"


Aprovechando que el pasado martes mi compadre Savoy Truffle dedicó su programa en Transporte News Radio: Música Sideral a Gabinete Caligari (pinchar para escuchar o descargar aquí), pues me he decidido a desempolvar los vinilos de la banda madrileña más castiza y dedicarles el domingo fotográfico.
Y como parece que "Privado" es un disco que ha ido cayendo en el olvido, aunque siempre me ha parecido un muy buen disco, he pensado proponer el que fue primer single del disco, aquél "Solo se vive una vez" que apostaba por vivir el momento sin complejos ni roñoserías.
Igual conviene hacer caso a los Gabinete y vivir un poco la vida.
¡Feliz domingo!!!



sábado, 21 de enero de 2017

Módulos - "Realidad" (1970)


En España no son pocos los grupos y artistas que han sido infámemente infravalorados y menospreciados. El legado de muchos de ellos ha sido apartado del recuerdo colectivo y privado de la gloria que otros, en la mayoría de los casos de mucha menor enjundia artística, sí han gozado.
Es algo que no por típico y habitual, deja de ser lamentable y por desgracia un retrato de la orientación que de la cultura popular se ha venido haciendo, por parte de ciertos estamentos, en este país desde hace décadas.
Ejemplos sobran, pero hoy me apetece concentrarme en uno bastante flagrante: Módulos.
Estratosférico grupo madrileño formado por Pepe Robles (guitarra y voz), Tomás Bohórquez (teclados, hammond), Juan Antonio García Reyzábal (batería, violin) y Emilio Bueno (bajo). Tan grandes me parecen que a alguien como el que suscribe, que acostumbra a tener algo más que reticencias con el rock progresivo y sinfónico, esta banda que practica estos estilos, le apasiona.


Cierto que el sinfonismo de Módulos tiene una esencia hispana que la diferencia, con un embrujo que no veo en las formaciones extranjeras, en ellos siento el alma que no encuentro en los míticos grupos británicos.
Tal vez la evidente influencia que sobre la banda de Robles ejercieron los grupos del pop sixtie, especialmente The Beatles y The Holies, hacen que la música de Módulos sea más reconocible para mi.
Su primer disco data de 1970 y se titula "Realidad". Una obra magna, que en cualquier país sería orgullo del catálogo musical autóctono, y que aquí prácticamente pasa desapercibida. Tanto es así que la adquisición física del disco resulta complicada, y en ciertos soportes cara.
Pero hoy nos vamos a detener en este "Realidad", ¡que ya va tocando!.
Aunque el mayor peso compositivo caía sobre el gran Pepe Robles, todos los componentes participaban de estas tareas, fiel reflejo de los grandes músicos que conformaban aquella primera formación.
Se trata de un disco de base pop, pero con delicadas orquestaciones de aire barroco. Con decisiva participación del órgano de Bohorquez y de los violines de Reyzábal, que dan un tono lírico y poético.
La voz de Pepe aporta un aire nostálgico y local al conjunto, y la base rítmica de Reyzábal y Bueno es de una sutilidad notable.
La producción, firmada por Hispavox, se debe probablemente a Rafael Trabuchelli, icónico productor de la época grande del sello hispano por excelencia.
Aparte de las dos excepcionales versiones de sendos clásicos de The Beatles: "Yesterday" y "Hello, Good-bye", absolutamente imprescindibles, barrocas, intensas y arriesgadas. El disco ofrece cortes inolvidables como la famosa: "Todo tiene su fin", auténtica catedral del prog español, con órganos de iglesia, coros de ensueño, melodía perfecta y una interpretación vocal de Robles absolutamente impagable, impregnando el tema de tristeza y melancolía por el amor roto. vientos y una guitarra que llora completan un corte imperecedero a pesar del barroquismo que caracteriza todo el Lp.


"Noche de amor" tiene un tono medieval al que contribuye el violín de Reyzabal, y que se completa con teclas que inciden más si cabe en este aspecto. Se unen las cuerdas y la base rítmica para construir un precioso romántico, con impresionante prestación vocal nuevamente.
El pop más convencional y menos aparatoso se encuentra en "Luz errante" y "Nada me importa", esta última con una cierta esencia ye-ye nostálgica.
El tema que da título al disco, es tal vez el momento más progresivo de carácter británico, junto tal vez a la excelente composición de Bohorquez: "Dulces palabras".
Los violines y la voz en falsete, son lo más reconocible de la lírica y afectada: "Cuando te espero", precioso tema tal vez un tanto plañidero.


"Realidad" es una obra maravillosa del rock, pop y sinfonismo español. Tal vez algunos acusen al disco de resultar un tanto excesivo en cuanto a la producción. Pero la belleza de sonidos y melodías en un entorno barroco es tan delicioso, y con algún momento tán estratosférico, que sin duda, y al menos en opinión del qué suscribe, merece un reconocimiento mucho mayor.

jueves, 19 de enero de 2017

Los Radiadores vuelven al estudio


Lo anuncian en su blog: "Seguimos en la batalla". Y bien que lo celebramos los fans. La banda valenciana que forman: Raúl Tamariz, Sergio Domingo "Perrin", Jose Antonio Nova "El joven" y Vicente Vila "Metralla" se meten en el estudio para grabar su nuevo disco.
Con la producción, como no, de Dani Cardona y con nueve temas (aunque pueden ser alguno más finalmente), para seguir por la senda de sus dos anteriores trabajos: "Manual de supervivencia" y "Gasolina, Santos y Calaveras" (del que ya hablamos aquí), donde ya dejaban constancia de calidad y actitud. ¡Y en castellano!!!
Pero para que estéis sobre la pista de las evoluciones del nuevo trabajo de Radiadores (creo que aún no tiene título), os dejo enlace con el blog del grupo.
http://losradiadores.blogspot.com.es/

Y para hacer boca dejamos uno de los temas que pasaran a formar parte del álbum, el tema "Estas de suerte" tal y como sonó hace unas semanas en la sala Wah Wah de Valencia.
Estaremos al loro.




miércoles, 18 de enero de 2017

Led Zeppelin - "Led Zeppelin III" (1970)


Aunque parezca increíble nunca se había hablado de los Zep en Rock and More. Quien diría que un servidor recorre el mundo repitiendo la cantinela aquella de: "El único motivo por el que los Zep no son la mejor banda de la historia es porque existen los Stones".
Y sin ser cierta, ni dejar de serlo, la frase me gusta y en cierto modo la siento como una definición personal de mi arraigo musical.
El caso es que hoy me he tropezado con el tercer disco de los Zep (en su estupenda reedición de 2014) y lo he pinchado, la carne es débil.
Y como una cosa lleva a la otra, me he puesto frente al portátil y me he dicho que hoy era el día para dar palique al personal con la banda de bandas (Stones aparte).
Y por no revolver más, pues nos concentramos con su tercer disco que ya esta en la pletina. Grabado en 1970, y con producción del acaparador Jimmy Page.
"El disco folk" de los Zep, se comenta que fue gestado en el campo. Mientras Page y Plant descansaban de las giras y la fama cosechada de sus dos primeros discos. Fueron componiendo los temas de "III" en un entorno campestre, de ahí su bucólico sonido mucho más relajado que en las anteriores obras maestras.
Se grabó en dos fases, primero en Headley Grange, el hospicio de East Hampshire reutilizado en aquella época como estudio de grabación donde hicieron maldades rockeras tipos como: Bad Co., Fleetwood Mac ó Genesis entre otros.
La segunda fase de grabación tuvo lugar en Londres, en los estudios Island.
Aunque el disco es más calmado en cuanto a ritmos y sonoridades que los precedentes, se pueden así mismo distinguir dos conceptos en el mismo. La cara A contiene los temas más eléctricos, donde el rock y el rock blues siguen dominando la escena sónica y estilística, mientras la cara B es netamente acústica y folk, con esencias campestres, mitológicas e incluso medievales.
El disco no gozó del éxito de anteriores entregas y no terminó de ser entendido por muchos. Evidentemente la falta de comprensión que sufrió el álbum es absolutamente injusta, el tercer Lp de Led Zeppelin es una obra maestra, igual que los dos anteriores y alguno más que llegaría después. Parece que hoy es difícil discutir este respecto, una vez analizado el disco con la ventaja de la perspectiva.


Si bien es complicado poner "peros" a un tema como "Inmigrant song", absoluta masterpiece de frenético latido melódico, incisiva y fantasmagórica voz de Plant y el ritmo robusto y flexible típico del grupo. No menos complicado me resulta oponer resistencia al alabo al resto del tracklist.
Aparecen las primeras acústicas en "Friends", misterioso y oscuro tema, un blues hiper activo con imponentes arreglos de cuerda que enlaza con la enfermiza guitarra eléctrica de "Celebration Day", un rock con lisergia funk, que atrapa en una espiral que se rompe con un solo de guitarra extrañamente convencional, sublime.
"Since I've been loving you" es un elaborado corte de más de siete minutos en el que el blues de la guitarra de Page y el tono melancólico de la voz de Plant son pasajeros de la base rítmica de Bonham y Paul Jones, quien además envuelve el paquete con su hammond, todo se diluye en una triste y deliciosa melodía que conforma una obra maestra que por si sola hace de "III" un disco imprescindible.
Finaliza la cara A con la desbocada: "Out of the tiles" de estribillo hard y premonitorio de otras cosas que estarían por llegar.
La cara B nos trae los momentos más folk, mandan las acústicas y algún instrumento de cuerda poco habitual en los británicos como la mandolina o el banjo, que suenan en la extraordinaria revisitación del tradicional: "Gallows Pole".
Se dan continuidad dos preciosos cortes acústicos como: "Tangerine" y "Thats the way", ¿alquien hubiese puesto en tela de juicio estos dos temas de haber sido grabados por los Stones?.
Sonido Skiffle de evidente tono silvestre en "Bron-Y-Aur stomp", para terminar con un blues mojado por el delta en la extraordinaria: "Hats off to (Roy) Harper" en la que la voz de Plant y la guitarra sonando en slide de Page se transforman en el más elevado exponente del blues ancestral y desbordante de pureza.



Obra maestra de Led Zeppelin, y contaban tres en aquél 1970. Creo que finalmente asumida como tal por todos y que observando hoy lo que vuela de sus surcos, se entiende que fue un disco de enorme influencia en lo que nos deparó el rock en la década recién empezada.
Por fin, después de más de cinco años, hemos hablado de los Zep.

martes, 17 de enero de 2017

Lanuca - Tibia Turbia" (2017)


Empieza el año con música en castellano, una gran alegría que sea la lengua de Cervantes la que ponga voz a las primeras estrofas y sonidos del curso. Pero el magno acontecimiento se completa, alcanzando dimensión mágica, gracias a lo que recubre esas palabras. El recubrimiento al que me refiero no es otro que los sonidos envolventes y acariciadores de la singular y maravillosa música de Lanuca.
Si hace unos meses elogiábamos como merece su anterior entrega: "Gran mandíbula", hoy volvemos a tropezar con problemas de diccionario para encontrar los adjetivos que mejor describan lo que se oye en "Tibia Turbia", su recién publicado EP, y con el cual, a mi entender al menos, Ángela Bonet alcanza la redondez y equilibrio absoluto, facturando un disco, el tercero ya, que se me antoja su creación definitiva hasta la fecha (mucho decir a la vista de la hermosura de los dos álbumes precedentes).


A la sedosa y sugerente voz de Lanuca, se le une Manolo Bertrán, el capi de Doctor Divago acompaña a la dama con un trabajo a las seis cuerdas absolutamente delicioso, con inquietas lineas arrasadas de distorsión que susurra y una sutileza indescriptible. Repite también Dani Cardona con una impecable producción, además de encargarse de la percusión. Completan el equipo Ana Santos a las teclas y Vanessa Juan al celo.
Desde el mismo inicio, con la guitarra ahogada y el recitativo limpio de "Es por amor", la sensación que manda es la de la inmediata disolución de cualquier traba para que los sonidos, melodías, letras y sensaciones puedan abrirse paso hasta lo más profundo. A partir de ahí, los siguientes treinta y pico minutos tienen un universo sonoro y sensorial marcado por la pócima musical de Lanuca.
El celo es parte fundamental para que "Pétalo de abismo" se muestre etérea, como el abismo al que hace referencia, mi momento favorito del disco.
Ya hemos disfrutado en esta casa del cover de la célebre "Mirando al mar" (pinchar), con todo el golpe de ola del Mediterráneo en el tuétano de su ser.
Impresionantes las guitarras de "Besos tormenta", que a un servidor le suena a vals. Y otro momento favorito es "Mi Revolver", con un teclado omnipresente y nuevamente esa electricidad de indescriptible efecto.
Tras el hipnótico instrumental "BBB" llega el colofón, tema que bautiza al disco y aporta una esencia Velvetiana sin perder la atmósfera única de la valenciana.
Imposible empezar mejor el año, con un disco que atrapa. De forma dulcemente violenta te engulle en un cosmos propio, turbador pero sumamente agradable y personal.
Es obligado agradecer a Lanuca y a sus colaboradores el trabajo que vienen haciendo, ofreciendo algo tan exquisito y diferente, tan hermoso y tan real.
Un deseo para 2017: poder disfrutar estas canciones en vivo.
Bandcamp donde poder adquirir "Tibia Turbia"en el siguiente enlace.

lunes, 16 de enero de 2017

Los lunes...escenas de cine - "El Bazar de las Sorpresas"


Rebuscaba en mi lista de directores favoritos algún nombre que aún no haya pasado por esta sección, y veo que son más de uno los que no han aparecido todavía. Es prioritario pues, hacer justicia con todos los grandes del cine. Tiempo habrá.
Empezamos hoy con la justiciera tarea. Y lo hacemos con Ernst Lubitsch. Uno de los más grandes entre los gigantes, El sofisticado, irónico, sátiro y osado sentido del humor de sus films no se ve afectado por el paso del tiempo.
No sé si será su famoso toque, o la grandeza del punto de vista exclusivo, que se tiene o no se tiene, pero las modas, las tendencias sociales o los nuevos tiempos no afectan al germen de sus películas.
¿Cuál elegir?...Difícil cuestión. En una baraja llena de cartas ganadoras que es la filmografía del alemán, muchas podrían servir. Me he concentrado en su obra hablada, dejando de lado la etapa muda.
Aunque en el fondo ya sabía cual sería la elegida, he ido aceptando como posibilidades obras magnas como: "Un ladrón en la alcoba", "Una mujer para dos", "Ángel", "Una hora contigo", "Ninotchka", "Lo que piensan las mujeres", "El diablo dijó no"...por supuesto "To be or not to be"...Pero la suerte estaba echada desde el principio. Solo podía ser: "El Bazar de las Sorpresas". Y es que uno con los años va claudicando ante la realidad que se impone de que el que suscribe es un romántico de tomo y lomo. ¿Qué se le va a hacer?
Ponemos en todo lo alto a la Sta. Novak y al Sr. Kralik demostrando su indiferencia el uno por el otro.
¡Feliz semana!!!

domingo, 15 de enero de 2017

Los domingos photosong - David Bowie - "Kooks"


Tenía dudas sobre que disco fotografiar esta mañana, si a Los Secretos que anoche tocaron en Bilbao, demostrando que siguen sabiendo de que va esto, o alguno de David Bowie que hace ya un año que se fue a la galaxia.
Finalmente me he decidido por el camaleón. No había hecho ninguna referencia al aniversario en toda la semana y no esta de mal que le recordemos un rato este domingo de frío y lluvia.
Y para el recuerdo me decanto por mi disco favorito del duque: "Hunky Dory", primera parada de postas de la orquesta de las arañas marcianas.
Y como me da igual que me da lo mismo un tema que otro, todos son buenísimos, pues vamos con "Kooks" que es tan bueno como cualquier otro y todavía con ese aire folk de los inicios del artista de la mirada bicolor.
¡Feliz domingo!



sábado, 14 de enero de 2017

Cinco años de Rock and More


El 14 de enero de 2012 era sábado, igual que hoy. Aquél sábado me decidí tras varias semanas dando vueltas al asunto, a iniciar esta aventura. Finalmente abrí Rock and More by Addison de Witt.
Cinco años es una cuarta parte de lo que Gardel cantaba que no era nada. Según la afirmación del Rey, los cinco años que hoy cumple este espacio apenas es un suspiro. Pero echando un vistazo al retrovisor, un servidor alucina con todo lo que ha pasado desde aquel 2012.
Entonces me senté ante el ordenador, y con más temor que expectativas empecé a teclear lo que fue la primera entrada de Rock and More.
En este vistazo al calendario, que deben ser cinco años para el inmortal Carlos Gardel y su compinche Alfredo Le Pera, muchas cosas han cambiado. Hoy me vuelvo a sentar frente a la pantalla y conmemoro este cumpleaños, con el asombro desfigurando los rasgos de un servidor mientras registra en la retina, como una película, parte de lo ocurrido en este lustro.
Ha cambiado el ordenador, la habitación, la casa, la localidad, la compañía...Jorge tampoco es el mismo que era aquella mañana. El tiempo, y los acontecimientos soldados a su espalda, han desfigurado la vida del (i)responsable de este espacio. La mayor parte de esos cambios han sido casi reinvenciones, y alguna resurrección en la que me consta que Rock and More ha sido parte del milagro.
Si alguien me dice aquél triste amanecer (no sé porqué hoy veo aquel día como un día triste) lo que me esperaba tras el recodo del camino recién iniciado, todo lo que he encontrado con sorpresa, emoción y esperanza, no me lo hubiese creído.
Además de ofrecer, con humildad espero, mis conocimientos y experiencias, ¡he aprendido tanto!. ¡He conocido a tanta gente!.
Y aquí seguimos, dando a la tecla. Nada es igual pero todo es lo mismo. Sigue la actitud y la inquietud ante el relato que se retuerce en mi sesera por salir. Continúa la terapia para conmigo mismo, la sanadora liberación de fantasmas, debilidades y recuerdos que empiezan a pudrirse. Pero el relato se desarrolla y respira en entornos más sanos, menos nebulosos y oteando un horizonte más profundo y limpio.
Por lo demás la ilusión no parece dar la batalla por perdida. Es más, se siente triunfadora del cotidiano pasar de imágenes y (sobre todo) sonidos que se amontonan y acicalan para lucir lo más guapos posible sobre la hoja de LCD.
Y la parroquia, que no es que sea multitudinaria pero es de primera. Sin ellos nada tendría mucho sentido.
Hoy doy las gracias a todos y cada uno de los que en alguna ocasión han parado por aquí a echar un vistazo, a los habituales un beso y a algunos que hoy son amigos de verdad: que ya saben donde estoy.
Cumplimos cinco años, nos hacemos grandes.



viernes, 13 de enero de 2017

2x1 - "Mirando al mar" - Jorge Sepúlveda/Lanuca


Segundo 2x1 en el que tenemos como protagonista, en una de sus mitades, a la valenciana Lanuca. Aprovechamos la reciente publicación esta misma semana de su nuevo disco: "Tibia Turbia", y recalamos nuevamente en un tema legendario del cancionero español/Mediterráneo incluido en este EP.

Si en la anterior ocasión que tuvimos a Ángela Bonet, auténtico nombre de esta singular artista, pusimos sobre la mesa la lectura gaseosa y exquisita del clásico de Marisol: "Corazón contento", incluido en el maravilloso: "Gran mandíbula" (2015). En el día de hoy revisamos el imprescindible corte del también valenciano Jorge Sepúlveda: "Mirando al mar", que en la subyugante versión de Lanuca hace de adelanto al mencionado EP, del que hablaremos en breve.
2x1 con olor a salitre y caricias sobre la piel del limpio sol de levante.
Siempre es buen momento para la escucha de temas tan imponentes, pero cuando además alguien consigue sorprender con una revisión que resulta a partes iguales revolucionaria y sublime, el momento se torna mágico. Sospecho que algo así puede ocurrir si dan al play. (no olviden escuchar la mítica original de Sepulveda)


jueves, 12 de enero de 2017

El pintor maldito - Las paranoias de Addi


Borja es un joven que está en su último año de instituto. Su vida es pintar, por eso su objetivo es estudiar la carrera de Bellas Artes. Pinta siempre. Cada minuto que no pasa estudiando, o con sus amigos golfeando, lo aprovecha para pintar.
Un día descubrió que le ocurre algo raro cuando pinta un cuadro. Normalmente se imagina las estampas que luego va a reproducir: bodegones, paisajes o escenas de ciudades imaginarias.
Las dibuja en su mente, aparecen de la nada, de su imaginación, supone él. Como una obsesión le persiguen a todas horas: cuando duerme, cuando está en el cine o viendo la tele, cuando escucha música o mientras fuma asomado a la ventana contemplando la luna... siempre.
La única manera de desembarazarse de aquellas visiones es pintándolas. En cuanto aplica el primer trazo sobre el lienzo, el mismo trazo va desapareciendo de su mente, como un corta y pega de su imaginación a la tela.
Según va apareciendo la imagen en el lienzo, se va borrando de su cabeza. Hasta que con la última pincelada desaparece totalmente. Entonces siente alivio por volver a gozar de libertad para disfrutar de la realidad e imaginar otras cosas no destinadas a ser pintadas. Y además disfruta viendo su obra fuera de su cabeza. Es una sensación extraña pero muy satisfactoria.
El último trimestre de curso conoció a Sonia, una chica que jugaba en el equipo de balonmano del instituto, aunque estudiaba en otro centro de la ciudad.
Una mañana de sábado nuestro joven jugaba a baloncesto en el patio del instituto. El balón escapó de las blandas manos de un grandullón para ir a parar a la cancha anexa, donde las féminas jugaban un partido de balonmano. Borja fue tras la pelota y colisionó con Sonia, acabando ambos en el suelo. Ella se enfureció. Aquel incidente cortó un contraataque que sin duda acabaría en gol para su equipo. Le pegó una fuerte reprimenda. Borja no contestó, se quedó en el suelo avergonzado y admirado por el precioso color trigo del pelo de aquella enfurecida jovencita, por sus musculosas piernas de blanco nacarado y sus ojos color caramelo.
Tras el partido, Sonia se acercó a Borja para disculparse, se había pasado. Borja no había vuelto a conseguir encestar, ni dar un buen pase, ni evitar que su par se hinchase a anotar una canasta tras otra. Sólo pensaba en Sonia.
Un mes después hacían el amor frente al último cuadro de Borja: un paisaje otoñal al óleo. Veíase en él un río y mucha maleza, y entre los arbustos se vislumbraba una jovencita bañándose desnuda.
A Sonia le encantó la estampa. Borja la observaba desnuda, sudada y con el rostro agitado por la respiración atropellada propia de los ejercicios físicos. Le parecía la chica más bonita del mundo. Aunque tenía un cuerpo que contaba con todas las excitantes evidencias propias de la juventud, él sólo tenía ojos para un detalle diminuto. La epidermis de Sonia poseía un tesoro: un lunar que custodiaba el flanco izquierdo de la pajiza pradera de vello púbico, a unos 10 centímetros del ombligo, descendiendo en un ángulo de 45 grados en dirección a la ingle. Le volvía loco aquella mancha, le parecía tan simétrica. Un círculo perfecto que gustaba besar, sintiéndolo más caliente que el resto del cuerpo.
- ¡Píntame! -le dijo de repente Sonia, recuperando el resuello.
- ¡No!, te prefiero al natural -contestó divertido Borja. Aunque le pareció una idea sumamente excitante.

Hizo como que olvidaba aquel episodio, y dejó pasar los días. Pasaron juntos el verano, inseparables. Salieron de excursión y se perdieron días enteros en la playa. Hicieron juntos las matrículas para sus respectivas carreras: Bellas Artes, Borja; periodismo, Sonia.
Una tarde, tras celebrar que nunca estarían tan vivos como entonces, en la cama de los padres de Sonia, aprovechando que estaban de vacaciones, ella insistió en el asunto del retrato. Borja se hizo el loco, pero realmente ya tenía preparado todo lo necesario, y por supuesto lo tenía en la cabeza.
Aquella noche dibujó a Sonia en su casa. La dibujó desnuda, como siempre al dictado de su memoria. Quería darle una sorpresa, por eso lo hizo a escondidas. La imaginó mirando hacia el vació, sudada y desaliñada. Colorada pero satisfecha, bellísima. Como aquella tarde después de follar frente a su cuadro. Frente a aquella chica bañándose desnuda. El día que tuvo por primera vez aquel antojo.
No pintó el paisaje, no lo veía en su cabeza. Como ya había sido pintado su memoria lo borró. Y según parece, lo que se traslada de la imaginación al lienzo ya no vuelve.
El lunar junto a su pubis fue lo último que pintó. No le importó que desapareciera de su cabeza. Podía verlo siempre que quisiese, y besarlo, y lamerlo, y admirarlo. En ese momento se dio cuenta de lo enamorado que estaba.
Lo despertó el teléfono al día siguiente. Eran los padres de Sonia, acababan de llegar a casa para resolver un imprevisto y su hija no estaba. No había dormido allí. Estaban preocupados y querían saber si estaba con Borja.
- No, ayer estuvimos en su casa. No me dijo que volvían hoy. Me marché a eso de las diez de la noche. Habíamos quedado esta tarde para ir al cine.
Llamó a todas sus amigas y amigos, preguntó a todo el mundo. Visitó todos los bares que suelen frecuentar, incluso fue a los multicines a los que tenían pensado acudir aquella tarde. Igual había decidido ir allí. Tal vez había pasado la mañana con alguna amiga y se presentaba a la hora en que comenzaba la película. No apareció.
La angustia le asfixiaba. Durante las siguientes cuarenta y ocho horas la desesperación fue en aumento, sin noticias, sin pistas, sin llamadas. El móvil estaba apagado o fuera de cobertura. No se había llevado ropa ni dinero. Finalmente, el nerviosismo llegó también a las autoridades.
La guardia civil quiso hablar con él, fue el último en verla. Querían saber cómo iba vestida en aquella ocasión. Necesitaban una descripción lo más exacta posible de su aspecto las últimas horas antes de la desaparición.
Borja se quedó paralizado frente al sargento chusquero que le miraba con cara atolondrada, permanecía en silencio, sin contestar a sus preguntas y con los ojos irritados de angustia. Pensaba el viejo militar que se encontraba sin duda ante otro joven endrogado. Borja no recordaba a Sonia, ni su pelo trigueño, ni sus ojos color caramelo, ni sus piernas musculadas y blancas como el nácar, ni el lunar de su pubis... nada. Había desaparecido.
Sonia nunca apareció. Borja jamás se lo perdonó. Sentía que la había disuelto en pintura y disolvente. Vivió solo, con el cuadro de ella, para poder recordarla. Sabía que Sonia estaba allí, fundida con los colores y el lino. Y nunca más volvió a pintar.



El profesor Paco Dominguez (Evánder) se encarga de restaurar y dar sentido gramatical a estas letras. Gracias una vez más.

miércoles, 11 de enero de 2017

And libros by Addison de Witt...- "Quiero pasar la noche conmigo" - May T

Un reproche frecuente que me hago es la falta de espacio que dedico en esta bitácora a la literatura. Y sinceramente, no lo entiendo. Si exceptuamos los discos, creo que no existe artilugio en este mundo que me guste más que los libros.
Siempre he sido un lector de fondo. Quiero decir que desde crío he sentido prioridad por las novelas, sin importarme en absoluto el número de páginas.
En cambio los relatos cortos o los comics, no conseguían llamar mi atención de jovenzuelo (a excepción de Capitán Trueno y Jabato). Tal vez por temor o complejo ante el vértigo narrativo que intuía.
Entendía la lectura como un ejercicio de amplios desarrollos, ampulosas descripciones y minuciosas disecciones psicológicas de los personajes, lo cual no parece empastar demasiado con la idiosincrasia del relato corto.
Esta tendencia mantenida durante años cambia cuando a raíz del premio Novel concedido en 2013 a la canadiense Alice Munro, de la que hoy me considero devoto fan, decido probar su literatura de relatos gracias a una suculenta oferta que de alguna de sus obras ofreció mi librería bilbaína favorita. Me hice con cuatro ejemplares y sucumbí  a un tiempo a la Munro, y a los relatos.
Por eso cuando en la red tropecé con un libro escrito por uno de esos contactos con los que de manera espontánea parece que simpatizas, a pesar de tratarse de alguien a quien no conoces realmente de nada, no dude en adquirirlo.

El libro es: "Quiero pasar la noche conmigo" (Círculo Rojo Editorial). Precioso título elegido por la escritora May T, apelativo bajo el que se esconde Mayte Tortosa, la debutante autora de este recopilatorio de relatos cortos que he devorado casi de una sentada.
Cada relato esta íntimamente ligado a una forma de sentir, de expresar latidos y emociones. ¿Y cómo se llega a la transmisión de sentimientos por medio de las letras?. Esa es la pregunta que nos hacemos todos los que hemos sentido el aleteo de los párpados en momentos de intriga o suspense intenso e impreso. Los que hemos aplastado los dientes contra el labio cuando la tensión o el dolor se amontonan en hileras de palabras que se deslizan como patinadores intrépidos sobre el papel. Los que no somos capaces de oficiar esa magia. Los que sólo lo intentamos.
May T lo consigue, y a tenor de lo leído y vivido, sin aparente esfuerzo y mediante la utilización de las palabras adecuadas, y al tiempo más efectivas extraídas de la baraja del lenguaje castellano.
Por sus relatos: originales, exóticos, cotidianos, románticos, dramáticos, tristes, amargos, intrigantes, vetustos, musicales...Además de los sentimientos que cada cual sienta desligarse de su ser para empastar con lo escrito, desfilan personajes de todo tipo. Mayte se recubre con la piel de hombres y mujeres. Jóvenes y guapos. Mayores y solitarios. De aquí y de allá. Los rodea de otros seres que complementan en sólo unas lineas un momento, resumen en ocasiones de unos minutos, unas horas, unos días o unos años transcurridos. ¿Cómo es posible tamaña hazaña con tan pocas palabras?...Menos es más.
Alusiones a estrellas musicales desaparecidas (me consta la patología melómana de Mayte), escenarios del más allá de aquí y de acullá. Las emociones se desparraman en lugares tan dispares como un apartamento despiezado por la soledad y el abandono,  una isla ¿idílica?, en las dependencias del averno, en una librería donde la esperanza es buscada y no encontrada, o confundida, ó incluso en la delirante madrugada de Alcalá de Henares durante el siglo de oro.
Literatura que no resbala, que se filtra. Historias que burbujean y dejan rastro cálido y cosquilleante a su paso. Sentimientos, que en ocasiones cercanos, parecen coronar a los personajes con un aura mágica, sólo visible y entendible por medio de la lectura. Y diversión. Porque leer "Quiero pasar la noche conmigo" es divertido, pero íntimo, que uno puede divertirse mucho consigo mismo. Y es que parece que esta escrito de manera que cada cual pueda hacer lectura subjetiva de cada relato sin que pierda verdad, pureza.
Cuando el arte no tiene pretensión de impresionar sino de contar algo vivo, aunque esa vida sea sencilla y paisana, la obra resultante es grande e inmortal, y para todos. Porque compartir es la auténtica prerrogativa del arte.
No se permitan dejar de pasar una noche con ustedes mismos.
Enlace de la editorial Círculo Rojo donde poder conocer más y adquirir "Quiero pasar la noche conmigo" (Pinchar).

martes, 10 de enero de 2017

Havoc, un interesante proyecto ante un prometedor 2017.


Empieza un nuevo año, y en Rock and More no tenemos muchos cambios previstos la verdad. No me pregunten si esta afirmación debe ser leída como algo positivo o todo lo contrario, no lo sé. Lo que si sé es que de momento algunas de las características del blog no hay planteamiento de cambiarlas, y menos que ninguna, el continuar apoyando, en la ínfima medida de nuestras posibilidades, a los artistas jóvenes, a los que intentan salir del subsuelo musical y presentar sus proyectos, ideas y canciones en la superficie, donde en muchos casos por justicia, deberían tener un hueco que la execrable industria musical patria les niega.


No hace demasiado tiempo que conocí, por esas casualidades virtuales, a Havoc. Un proyecto comandado por el cantante y compositor Pedro Gracia Perez de Viñaspre, hiper-activo artista que se ha visto envuelto en varios proyectos. Rebuscando durante éstas últimas semanas, me he topado con cosas francamente interesantes facturadas por este donostiarra, y a las que deseo dedicar unas letras si ustedes me lo permiten. No se vayan, les aseguro que merece la pena.
Bajo el apelativo PLV Havoc publica con la multinacional Warner"Penny Lancaster", un álbum en ingles, en 2011 y en 2013 se enrola en las filas del sello subterfuge donde graba el EP: "Ogro y Pugil", ya con textos en castellano. En este trabajo colabora Nacho Vegas poniendo su voz junto a Pedro para el tema: "Darwin".




Posteriormente y continuando con subterfuge, pero firmando únicamente como Havoc, publica los singles: "Helices" y "El golpe". Se aprecia en el sonido una tendencia al pop de ambiente, con reminiscencias de Smiths o New Order, y también (bajo mi punto de vista) del artista andaluz Alis. Cuidadas melodías y textos sugerentes caracterizan a ambos temas que terminarían formando parte de un estupendo disco publicado en 2014 titulado: "Lo saben los narvales", del que hablaremos en profundidad en breve. Pero de momento vamos a escuchar un par de temas.



Y ahora este intrépido creador vuelve con un tema de adelanto al que será su nuevo disco previsto para marzo de 2017, un single titulado "Cosas" y que despierta grandes expectativas a propósito de lo que nos espera. 
Actualmente el proyecto Havoc esta formado por: Yon Vidaur (producción, guitarras), José Mari Lluch (bajo) y Andoni Etxebeste (batería), además del propio Pedro evidentemente.
Me parece un proyecto que merece la pena, que creo justo pararse un minuto y escuchar lo que estos chicos de Donosti quieren decir, creo que por lo que he investigado y he podido escuchar nos encontramos ante uno de esos casos tan habituales de artistas minusvalorados por la industria y que tienen mucho y bueno que ofrecer, desde luego Pedro Gracia Perez de Viñuales ya ha escrito unas cuantas páginas interesantes en los últimos años.
Nos quedamos con ese single de adelanto a lo que nos espera en 2017, tal vez su año, y que se titula: "Cosas", y que me parece francamente estupendo.


Dejamos enlace con la página del grupo en la web de subterfuge.com: Havoc
Y también el enlace al Facebook de la banda: Havoc Facebook

* Este artículo ha sido posible gracias a la colaboración de Pedro Gracia Perez de Viñaspre y a la generosa y expeditiva llamada de atención de una amiga S.C. que evitó el desastre, gracias a ambos*

lunes, 9 de enero de 2017

Los lunes... escenas de cine - "Tempestad sobre Washington"


Con los primeros días de enero llegan los propósitos para el año entrante. Yo suelo proponerme a mi mismo alguno, aunque intento que sean iniciativas realistas. Nada de dejar cosas que sé que no voy a dejar ni de iniciar otras que estoy seguro de que tampoco.
Una que si me gustaría conseguir y además me interesa es la de poner cierta distancia con la política y la opinión al respecto. Siempre he mantenido una actividad política activa, tanto en cuanto a opinión como a pie de calle. He defendido posturas y luchado por lo que he creído justo.
Desde estudiante he formado parte de asambleas, plataformas y grupos ideológicos. He soñado con poner mi granito de arena en mejorar las cosas, en preparar un horizonte limpio y libre para nuestros descendientes.
Hoy en día tengo que decir que he fracasado. Estrepitosamente. España, no tengo porqué hablar de otros sitios y repetir la retahíla de que en todas partes ocurre lo mismo (no es cierto), en este país la suerte está echada desde el siglo de oro, y creo que va siendo hora de que un servidor se baje del burro y se concentre en otros horizontes.


Los políticos patrios siguen en sus trece. Política aritmética, sumas y mas sumas de votos. Aritmética que provoca actuaciones, acusaciones, enfrentamientos, mentiras, promociones periodistas infames...Todo con tal de conseguir que en la urna la aritmética sea afín a sus siglas, a sus puestos, a sus influencias, a sus sillones, a sus comisiones (legales ó no), a sus privilegios.
Incluso dentro de sus propias formaciones éstos individuos (no voy a soltar lo de individuas) no dudan en aniquilarse entre si, dejando a un lado ideologías, prioridades sociales, programas, promesas, personas...Congresos sin candidatos, con ganadores elegidos a dedo. Golpes de estado internos para garantizar privilegios, posiciones personales y de grupo preferentes, viejas costumbres que ni cambian ni van a cambiar (seguirán los aforados por décadas, por poner un ejemplo), vieja política, vieja izquierda mansa y pija que ya sólo tiene un discurso que apuñala por la espalda a las siglas que lo enmascara desde hace décadas. Sólo defendida su veracidad por medios de comunicación teledirigidos que hacen propaganda más que periodismo, promueven opinión más que dan información. Malos tiempos para el periodismo honesto y libre.
Jovencitos que llegaron al escaño desde la acampada y el puño en alto y que ahora se distribuyen en grupos locales, regionales y finalmente nacionales buscando un cetro de mando. Una esperanza para el pueblo que ve horrorizado como ha estallado en cuestión de meses, los pocos que han pasado en los que el ujier les da los buenos días al llegar al congreso. De pueblo ya no se habla, ni de necesidades, ni de justicia, ni de futuro...¿Y de lo mío que???.  Se habla de personas, de enfrentamientos, de bandos haciendo aritmética interna de cara a un congreso en el que finalmente llegarán ambos contendientes desgastados, sin credibilidad, solo con un sueño roto entre las manos, conservaran ambas cuadrillas los pocos añicos que hayan podido salvar. El resto quedó en el campo de batalla, pudriéndose al sol junto a las esperanzas de muchos, pasto de las aves carroñeras.
De los de naranja ni hablo, creo que han sido un espejismo diseñado por los arquitectos de la realidad colectiva programada.


A día de hoy me da la sensación de que la suerte esta echada, todo es mentira. No creo que nadie pague por los casos de corrupción ni política, ni judicialmente (salvo cuatro gilipollas elegidos como cabeza de turco), nadie se va a preocupar de que esto no vuelva a ocurrir, siguen sin poner obstáculos en el camino de constructores desaprensivos (siguen haciendo campos de fútbol), banca, monarquía y aristocracia, élites, multinacionales...Seguirán manteniendo a la sociedad narcotizada con fútbol y motos, Belenes Esteban y Paquirrines, dificultando el interés de los jóvenes por la cultura y la educación más allá de las aulas, la autodidacta y realmente libre. Torpedeandolos con basura pseudocultural de todo tipo, que amanse las furias juveniles con cantantes fabricantes de gorgoritos y series de mal gusto rellenas de tics "graciosos" para repetir hasta la saciedad durante los fines de semana. Con liviandades "trending topic". Provocando hilaridad y simpatía colectiva en el ladrón, en el pícaro...como en el siglo de oro. Otro día hablamos de nosotros, de una sociedad pusilánime y superficial, apalancada y mediocre.
Así que como pretendo (no prometo nada) que esta sea mi última reclama de carácter político o ideológico o filosófico ó como quieran llamarla, me decanto por una película que relata de forma cruel y directa, sin artificios las luchas personales por el poder, y en ocasiones (igual más peligrosas aún), por la razón.
Decoramos el blog con una POM de Otto Preminger titulada: "Tempestad sobre Washington".
¡Feliz semana!!!

domingo, 8 de enero de 2017

Los domingos photosong - Golpes Bajos - "No mires a los ojos de la gente"


Una de las joyas de mi discoteca es sin duda el EP, o como se decía en los ochenta mini-lp, con el que se dieron a conocer Golpes Bajos en 1983 y de título homónimo.
Ganaron un concurso de los muchos que se celebraban en la época y el inolvidable Mario Pacheco en una demostración más de talento se los llevó al sello Nuevos Medios donde grabaron este disco.
El impacto fue inmediato gracias a temas como "Malos tiempos para la lírica" ó éste "No mires a los ojos de la gente" que proponemos hoy. La frescura del sonido que empastaba un pop de leve esencia siniestra con el tecno y una cierta sofisticación en los textos hicieron de Golpes Bajos el grupo más deseado durante unos meses.
Tras este éxito publicaron un Lp: "A Santa Compaña" (1984) que les terminó de lanzar definitivamente para luego iniciar una inexorable caída con "Devocionario" (1985) y la inmediata separación en 1985.
Pero lo cierto es que durante un tiempo nadie, o casi nadie, tenía más crédito que ellos.
La portada, un dibujo del genial Ceesepe, hacen del disco algo aún más legendario si cabe.
¡Feliz domingo!!!



viernes, 6 de enero de 2017

Correspondencia entre Addison y Jorge Garcia y reparto de regalos de reyes

Carta enviada por Jorge Garcia a Addison de Witt el 2 de enero de 2017

Querido Sr. de Witt:
Deseo en primer lugar felicitarle de todo corazón el nuevo año y desearle lo mejor para usted y los suyos.
Me duele enormemente el comprobar que durante el pasado curso no hizo empeño en acercar posturas con tantos amigos, en mi caso, y conocidos (para su desgracia según dicen) en el suyo, que nos son comunes.
Me desagrada y considero injusto escuchar decir de usted cosas como las que entre las celebraciones navideñas de los últimos días, escuche comentar a estas personas a las hago referencia.
Todos ellos le referenciaban como un tipo huraño, tacaño, pedante, insociable y bastante impertinente.
Como usted sabe, mi buen Addison, yo tengo otra opinión de usted, y le aseguro que intenté hacer ver a mis amigos que lo que decían, sin dejar de reconocer que en parte es cierto, no es la auténtica realidad de lo que esconde su corazón. Quise que viesen, como yo hace tiempo que veo, que se trata de una careta que usted se pone como protección. Probablemente por el miedo a volver a ser herido.
Desde luego, y esto me atrevo a decírselo en base a la confianza que creo que hemos acumulado a lo largo de los años, creo que usted mi estimado amigo, se equivoca. Pues la coraza que le aisla de posibles dardos emponzoñados de sentimientos que puedan, cuando la reacción del destino nos es esquiva, causar dolor, también le impermeabiliza a usted de los dones preciados que la vida tiene reservados a los valientes, a los que despojan su corazón y su alma de pesadas armaduras y acceden a vivir las experiencias que el destino desee proveerles, tales como el amor, la aventura, la amistad o la esperanza,
Estoy seguro que cualquiera de estos dones del maná de la vida harían cambiar su semblante, el tono de sus afirmaciones y la sequedad de su carácter. Volvería a ser usted querido por su humanidad y admirado por su sabiduría, como sé que ocurrió en otro tiempo.
Su tacañería es un subterfugio de su intelecto para no acercar a personas que pretendan departir con usted los géneros (no pocos) en los que usted es erudito, de esa manera cree usted alejar posibles traiciones. La pedantería la utiliza para evitar ulteriores visitas de quien sólo pretende beber de una fuente de magisterio como la suya. Evitar al arquero del amor, que viene ataviado con su carcaj, donde la elección de la flecha equivocada puede ser el detonante de un dolor ácido y solemne, es el motivo de esa famosa insociabilidad. Posiblemente el resumen de todas estas malas, y sobre todo equivocadas mañas, dan como resultado su célebre impertinencia.
Como yo le quiero bien, le sugiero que reflexione y en este año que ahora comienza de una oportunidad a la vida y a los hombres, se abra a vivir fuera de su despacho. A comprender que hay algo más que el arte, la música, las letras y las filosóficas noches de alcohol y páginas arrasadas de amargura mezclada con tinta.
Por eso me atrevo a hacerle un regalo que decore el pie de su árbol de navidad (si es que lo ha puesto) le próxima mañana de reyes. Se trata de algunos de mis discos favoritos del pasado año. Muchos han sido conocidos por mi después de leer su recomendación en su pequeño blog.
¡Feliz año nuevo Addi, y que los reyes le sean generosos!

Jorge Garcia.




Carta enviada por Addison de Witt a Jorge Garcia el 6 de enero de 2017

Veo que sigue usted siendo un mequetrefe, un hortera y lo que es peor: un blando. Si realmente espera de mi que haga buenas migas alguna vez con ese atajo de majaderos, iletrados y mediocres con los que tiene el mal gusto de relacionarse, es que usted se ha hecho una idea equivocada de mi.
Bonita teoría Freudiana que se ha sacado usted de la manga con respecto a mi coraza y la realidad de mis sentimientos.
Es preciso que usted sepa que mis instintos básicos los tengo cubiertos en parte gracias a mi intelecto, pues no necesito departir con toda esa chusma de ignorantes con vocación de sabelotodos para sentir cubiertas mis necesidades intelectuales, tengo mis libros y mis propios pensamientos con mi Super Yo. Desde luego el afecto no me es necesario, creo que es un sentimiento poco noble, harto acabé hace años de ver como la amistad antes o después termina vendiendo su virtud a cualquier desaprensivo que aparezca haciendo brillar sus blasones, que no sus conocimientos, dándose por abandonado al amigo fraterno.
Los deseos de la carne me son bien atendidos gracias a la solvencia de mi bolsa. Que si bien es posible que no sea el más delicado de los entornos románticos, ha sido con algunas de las muchachas que han vendido su soledad para compartirla conmigo con quienes he sentido los alientos de humanidad más sincera y los besos exentos de lujuria más tiernos en décadas. Además de atender confesiones mutuas, encabestrillar corazones fracturados y derramar las pocas lágrimas que me he permitido en lustros.
Pero no obstante agradezco sus buenos sentimientos y sus consejos, absolutamente inadecuados y pueriles, pero me consta que bienintencionados.
Confieso que es bonito e incluso emocionante ver sus regalos debajo de mi árbol (que si lo he puesto) esta mañana de reyes, y se lo agradezco de corazón. Aunque no hace más que reafirmarme en mi teoría de que es usted un tonto de tomo y lomo. Pues si como dice, ha sido gracias a mi que ha conocido los mencionados catálogos musicales, es obvio pensar que ya poseo los referidos discos, con lo cual me esta usted regalando unos artículos que ya poseo. Lo dicho, que lamento comprobar que el paso de los años no merma en absoluto su falta de criterio y que sigue usted siendo un tonto a las tres.
Aún así no me resisto a corresponder con un presente su incuestionable bondad. Creo que a un cretino de su talla le gustará.
Que tenga usted un buen año.

Addison de Witt