lunes, 16 de octubre de 2017

Nos vamos unos días... ¡Hasta la vuelta!!!


Por fin han llegado mis ansiadas vacaciones, os dejo un par de postales de lo que serán los entornos que me cogerán -espero que para bien- los próximos días: la nación de Polonia.
Deseante
de triturar vías de tren, kilómetros de camino, horizontes de paisaje; con mi libro y mis canciones bajo el brazo del alma, esperando aprender y expandir sapiencias, con el deseo de ser un poco menos ignorante a la vuelta.
¡Hasta entonces!

sábado, 14 de octubre de 2017

Concierto: Luna - Kafe Antzokia, Bilbao - 13/10/2017


Hasta última hora me he pensado escribir esta reseña, finalmente me he decidido. Mis dudas vienen motivadas por la dificultad que encontré anoche para meterme en lo que estaba siendo un estupendo concierto de una excelente formación.
Un público insólito, al menos en mi ubicación: parlanchín, molesto, que me llevó a la desesperación a base de gritos, selfies con flash, abrazos, risas y mucho mamoneo; me obligó a emigrar de mi sitio de toda la vida en el Antzoki en busca de paz, finalmente acabé viendo los bises desde el fondo de la sala, junto a la barra principal -los que conozcan el Kafe Antzoki comprenderán que estaba muy lejos del escenario- y creo que fue donde mejor estuve.
Por lo demás, hay que rendirse a la evidencia, y no solo se cocía el elemento nostálgico en el concierto de ayer, era mi primer bolo de este grupo al que tanto admiro, sino que el cuarteto está en plena forma, sonaron excelentes, más crudos y carnales que en las tomas de estudio, más velvetianos, más emocionantes aún.


Abrieron con el instrumental "GTX3" y ya demostraron total conjunción y evidenciaron un engrase total de los engranajes sónicos.
El setlist estaba perfectamente ajustado, y continuaron con dos pelotazos como: "Sideshow by the seashore" "Malibu love nest" del estupendo "Rendezvous" de 2004, (ignoro porque un tipo que estaba cerca mío se pasó el resto del bolo pidiendo a gritos este tema, igual estaba en el baño...), de este mismo álbum sonó, en la voz de Sean Eden: "Still at home"; se metieron al público (al que fue a escuchar música) en el bolsillo.
De su magnífico segundo disco sonaron la homónima: "Bewitched", "This time around" o "Friendly avdice". Además del segundo corte del set, sonaron también: "Moon palace" y "23 minutes in Brussels" de mi favorito "Penthouse".
"Bobby Peru" y "Fuzzy woozy" del elepé del noventa y siete: "Pup tent", y como no, algunas versiones de su último disco: "A sentimental education" (me quedé sin comprarlo porque no traían copias, ayer no fue mi noche), sonaron: "Fire in Cairo" sobe el original de The Cure, "Gin" estupenda versión del tema de Willy 'Loco' Alexander, o "Car wash hair" con la que terminaron el bolo.


No faltó la bonita pieza "One fine summer morning" interpretada por Britta Philips, se trata de un tema incluido en su disco en solitario del pasado año: "Luck or magic".
Gran concierto, sin duda, del que salí con un sabor agridulce, no me gusta meterme con el respetable, todo el mundo paga, pero eso no da derecho a ciertas cosas. Imagino que habrá lugares más apropiados para hablar de fútbol que no en medio de un concierto, al menos me enteré de como le va en la clasificación para el mundial a la selección de Argentina gracias a los caballeros que teníamos detrás de nosotros.

viernes, 13 de octubre de 2017

John Lennon - "Imagine" (1971)


Esta semana ha cumplido años John Lennon. Esto me ha llevado a una deriva Lennoniana (otra más), que ha finalizado con la escucha compulsiva y necesaria de sus discos, a introducirme en algún debate virtual, y a volver a rememorar mis inicios como melómano, que vienen asociados inexorablemente a la figura de John.
Y he querido detenerme en "Imagine". Y este alto en el camino viene justificado por lo siguiente: puede parecer una barbaridad lo que voy a decir, pero siempre lo he pensado: "Imagine" es uno de los discos más infravalorado de los últimos cincuenta años.
Puede que sea por la excesiva, y no siempre coherente, repetición de la canción, a la que han insertado como fondo de multitud de reclamas comerciales, o mentiras supuestamente progresistas de manera infame y oportunista, terminando el tema por perder casi por completo su esencia, su espíritu y una bondad intrínseca en la que siempre he creído.
Y al final, parece que el disco es esta canción, y que el resto es mero acompañamiento al hit buenrrollista más popular del siglo XX.


No es así, "Imagine" es una colección de canciones engendradas bajo un estado de gracia musical y espiritual de excepción, y todas ellas conforman un disco absolutamente mágico.
Básicamente, los temas fueron grabados en el estudio casero de John en Tittenhurst Park, se llevaron al estudio, y allí se incorporó Phil Spector como co-productor, pero no vamos a profundizar en este particular, pues entiendo que obedece más al amarillismo que a la realidad musical del álbum.
Es cierto que John con "Imagine" plasma un sonido más 'comercial'. El definió este efecto como: "Un baño de chocolate para el consumo público", alejándose así de las concepciones más vanguardistas que caracterizaron "John Lennon/Plastic Ono Band" (1970).
Pero no considero que esta 'comercialidad' reste méritos a este disco; las melodías son impecables, hay letras imponentes y afiladas, y cotas de sensibilidad casi místicas; y es que en "Imagine", el misticismo es parte fundamental de su esencia.


Obviando el tema homónimo, el set contiene gemas al alcance de muy pocos: "Jealous Guy" es un corte de una melancolía inexorable y de una profundidad melódica irrepetible, no se como entendió John que no era suficientemente bueno para: "The white album".
Pero hay miradas al retrovisor, a The Beatles, en "Crippled inside" o "How do you sleep?" -mensajito envenenado, con pinceladas orientales, a Paul- ; un blues machacón y guitarrero con aderezo de vientos en "It's so hard" (¿no encuentran similitudes sónicas con el "Ram" McCartniano del mismo año?); o cantos de amor a Yoko en la maravillosa balada al piano con acompañamiento acústico: "Oh my love" y en la animada tonada pop-folk: "Oh Yoko!".
No faltan temas de índole política, con la guerra de Vietnam de fondo, como las excelentes: "I don't want to be a soldier" o "Give me some truth".
Terminamos el recorrido por este excelso tracklist con la metafísica: "How?", tema inspirado por la terapia primal que en aquellos tiempos practicaba junto a Yoko.



Es una opinión humilde pero firme, no comprendo porque este disco no goza de calificativos mayores, siempre me da la sensación de que es menospreciado y me parece absolutamente glorioso. Participan en el mismo, además, individuos de la catadura de George Harrison, Nicky Hopkins o Klaus Voormann.
Cerramos periplo por el recuerdo -siempre fresco- de John con la reivindicación de este maravilloso disco, que es mucho más que la canción "Imagine".

jueves, 12 de octubre de 2017

Salto: gira presentación "Far from the echoes"


Desde hace unos días se puede escuchar el segundo disco de Salto titulado "Far from the echoes", por los conductos habituales. También a partir de mañana día 13 de octubre estará disponible en CD y pronto se pondrá a la venta el vinilo.
Y lo suyo es presentar el disco en el escenario, así que en esas estamos: presentando las fechas de lo que será el "Far from the echoes" tour - 2017.
Ocho serán en principio las plazas afortunadas, empezando mañana mismo en la capital del Turia.
No faltaré a la cita en Bilbao, y espero para entonces tener un poco mascado el álbum, pues por esas cosas del tiempo y sus imposiciónes aún no he podido escuchar el disco.
Dejamos el calendario de conciertos para que vayan organizando sus agendas.

Viernes, 13 de octubre: Valencia (Melody Makers).
Sábado, 14 de ocubre: Sevilla (Monkey Week).
Martes, 31 de octubre: Madrid (Cool).
Jueves, 9 de noviembre: Bilbao (Kafe Antzokia).
Viernes, 10 de noviembre: Segovia (Winter indie city).
Sábado, 11 de noviembre: concierto secreto.
Jueves, 23 de noviembre: Barcelona (Sidecar).
Viernes, 24 de noviembre: Donosti (Dabadabada).

martes, 10 de octubre de 2017

La docena de doce de... John Lennon (en solitario).


Ayer John Lennon cumplía setenta y siete años. Aunque hace treinta y siete que no podemos contar con su genio, a veces me detengo a pensar en: ¿cuántas canciones nos hubiese dejado en este tiempo, cuántos discos, cuántas frases, cuántas acciones delirantes (posiblemente también)?, resulta imposible no sorprenderse con la gran cantidad de canciones inmortales que dejó, y me refiero en su carrera en solitario, que desgraciadamente duró sólo una década.
Pero es que John fue tan especial, que no solo tradujo su talento en canciones, regaló momentos únicos, ideales que yo siempre he creído sinceros, imágenes legendarias, una actitud ante el amor, la paz, la lucha de clases, la sensibilidad, que le hacen irrepetible: un icono.
Su personalidad, depresiva, insegura, complicada y obsesiva le jugó malas pasadas; su ego, ¿cómo escapar de algo así cuando se ha sido un Beatle?, no creo que sea fácil.
Seguramente, gran parte de mi incurable dolencia adictiva por la música sea por culpa de John, de Beatles y de otros muchos también, claro, pero John ha supuesto una influencia especial, difícil de explicar, como una luz que empezó a brillar en mis sueños y amaneceres cuando él ya no estaba, pero que marcó mi adolescencia, y seguramente mi vida.
Para pasarlo bien, porque es absurdo decir para recordarle, nunca le he olvidado, vamos con La docena de doce de John Lennon.

1. "Jealous guy" - "Imagine".
Tengo demasiadas razones para que este tema sea el primero, demasiados recuerdos y tristezas, demasiada belleza, imposible que sea otra.




2. "(Just like) starting over" - "Double Fantasy".
Igualmente es imposible que la segunda elegida no sea esta. Cuando salía de la escuela, en los billares anexos al edificio, una jukebox albergaba este single, me gasté muchos duros poniendo este tema, allí empezó todo.




3. "Imagine" - "Imagine".
Si, ya lo se: estamos hasta los mismísimos de escucharla. Y tantas veces en contextos ridículos y como música de fondo para reportajes televisivos, han hecho de ella algo tan tópico... pero lo cierto es que es un tema enorme.




4. "Working class hero" - "Plastic Ono Band".
John recuerda su vida, ¿cómo un tipo como el, un "working class hero" llegó a donde llegó?, a ser quien fue, casi sin saber como. Una bestialidad de canción.




5. "Instant karma (we all shine on)".
Con Beatles agonizando, John grabó de modo paralelo algunos singles, uno de ellos este mítico tema que alcanzó el número tres en las listas británicas, otro favorito a pesar de todo.




6. "Watching the wheels" - "Double Fantasy".
Single publicado póstumamente, por ello la capa de tristeza que atesoran estos versos. Un relato que data de los tiempos en los que John se retiró de la actividad musical para criar a su hijo Sean. Impagable.




7. "#9 Dream" - Single (1970).
Tema del posiblemente disco menos recordado de John: "Walls and bridches". El confuso año 1974, en pleno lost weekend, con May Pang detrás de las pasiones de un desmoronado Lennon, seguía siendo capaz de componer piezas como ésta, con su número fetiche: el nueve.




8. "Woman" - "Double Fantasy".
Otro tema de "Double Fantasy", dedicada a Yoko y a su madre, John comentó pocos días antes de ser asesinado en una entrevista, que la canción era la versión madura de "Girl", en cualquier caso, es preciosa de veras.




9. "Mother" - "Plastic Ono Band".
Uno de los temas más sobrecogedores de John, un recuerdo -más bien amargo- no solo a su madre, sino también a su padre, un recuerdo a como le abandonaron cuando era niño, hay una cierta agonía en esta canción.




10. "Love" - "Plastic Ono Band".
Preciosa balada al piano, preciosa la voz de John y precioso canto al amor, tan sencilla que no merece mucho más comentario.




11. "Mind games" - "Mind games".
Memorable tema pop de Lennon. Inspirado en la lectura del libro "Epónimo" de Masters y Houston sobre el poder de la mente, se trata de un tema que dio título a ese disco "menor" que fue "Mind games".




12. "Happy Wmas (war is over)" - Single (1971).
Esta canción tenía como finalidad ser un tema protesta, contra la guerra y a favor de la paz, pero por motivos obvios no tardó en convertirse en un villancico, uno de los más célebres de la actualidad, y como tal lo celebramos.



Se quedan unas cuantas fuera, pero doce es una docena amigos.

lunes, 9 de octubre de 2017

Los lunes... escenas de cine - "Tener y no tener".


Siempre me ha llamado la atención el distinto comportamiento que ha tenido el cine con según qué escritores. Si con genios de la pluma como Dickens, Dostoyevsky, Hugo o Tolstoy, apenas ha conseguido plasmar en grandes películas sus obras literarias, con otros ha conseguido hacer justicia a sus escritos con excepcionales películas.
Un ejemplo evidente me parece el de Ernest Hemingway; genio al que el séptimo arte glorifica con películas excelentes como: "Adiós a las armas", "Las nieves del Kilimanjaro", "Por quien doblan las campanas", "Forajidos", "El viejo y el mar", o la que hoy traemos aquí: "Tener y no tener".
Dirigida por el gran Howard Hawks, adaptado el guión por no menos grande William Faulkner, e interpretada por Humphrey Bogart y Lauren Bacall -primera película juntos, y comienzo de una de las relaciones sentimentales más mítica de la historia de Hollywood- se trata de un título imprescindible en la nómina de películas negras de todos los tiempos.
Juntamos el mejor cine y la mejor literatura americana del pasado siglo y nos sale una obra magna como "Tener y no tener".
Y encima nos deja para la historia la célebre frase aquella de: "Si me necesitas, silba".
¡Feliz semana!

domingo, 8 de octubre de 2017

Los domingos photosong - Ron Gallo - "Kill the medicine man"


Domingo soleado, eso siempre anima el espíritu y espanta malos rollos. Aprovechemos pues la mañana para salir a la calle, pasear y escuchar un poco de música. Apetece algo ruidoso, potente y transgresor, y me doy cuenta de que son cualidades reunidas en el disco "Heavy meta" del joven Ron Gallo.
Uno de mis discos favoritos del año en curso, de los que más estoy escuchando y disfrutando, y entre el tracklist, un tema como "Kill the medicine man" del que el chico del pelo imposible ha grabado un divertido vídeo clip.
Disfrutamos de la prórroga del verano con fuzz y ritmo vivo. Os dejo con Ron Gallo.
¡Feliz domingo!



viernes, 6 de octubre de 2017

The Outside Hours - "Red runs the river" (2017)


El sello madrileño de reciente creación: Swamp Thing Records, ha sido el encargado de hacer posible "Red runs the river", el cuarto receptáculo de canciones del trío barcelonés: The Outside Hours.
Se trata del primer trabajo facturado por el sello, y podemos decir que el comienzo es inmejorable, y que ojalá sea el primer paso de lo que deseo sea un camino de éxitos, buenos discos y grandes bandas.
El propio grupo se encarga de producir el álbum, que consta de once cortes y que contiene los ingredientes esperados, aunque no en la forma esperada (al menos por mi).
Me explico: se trata, como no, de un disco en el que se agitan el blues, el rock y el garaje; hasta aquí todo correcto. Pero en esta ocasión, siento un retroceso de esencias punk, ganando terreno una oscura y terrosa psicodelia.
Confieso que la primera escucha me sorprendió: no lo hizo ni para bien ni para mal, pero lo hizo. Fue en el segundo pase cuando reconocí definitivamente al grupo de anteriores ocasiones, eso me ubicó, y desde ese momento todo empezó a funcionar.

Tras varios días girando el disco, puedo decir que el grupo ha rubricado su mejor trabajo por diferentes motivos que paso a explicar:
Si bien es cierto que en "Red runs the river" se esfuma cierto ímpetu punk, cierta esencia underground, y parte de la suciedad sónica aplicada al género de la contracultura; no es menos cierto que gana en matices, que los engranajes están mucho más ajustados y que la producción actual -más pulida y artesana- no provoca un cataclismo en cuanto a identidad, manteniéndose el modus operandi del grupo intacto, eso si, con más clase y mejores canciones, dejando un disco más redondo y disfrutable a pesar de no sonar tan malote; en definitiva, un disco maduro que abre una puerta a la esperanza, pues deja a la banda ante el desafío de hacer cosas importantes, como esta, y no solo amagar con hacerlas.
Estilísticamente, el disco se decanta hacia un blues de ambiente Chicago, con sonoridad de garito, de antro incluso, donde el rock va y viene y con detalles lisérgicos e incluso insinuaciones a sonidos de vodevil o cabaret, recordando en parte al gran Buddy Guy, y en parte al Tom Waits de los ochenta.
El tracklist está dominado por medios tiempos, con guitarras más perfiladas y retroceso del fuzz con respecto a anteriores acometidas, estupendas canciones como la infecciosa y psicodélica: "On the fringe" que abre el disco. El tema homónimo es un viscoso y nocturno rock, de pantanoso poso y medio tiempo melódico.
"Better watch your happy home" es un blues de clásica textura y enérgico riff, uno de los temas del disco. También es un momento especial, el tremendo rock agazapado y amenazante titulado: "Don't die one me, rock and roll".
Otro atmosférico tema, de claustrofóbica espiral sónica, es la también magnífica: "The beginning of the end", un tema al alcance de pocas bandas en esta piel de toro.

"Click-clack junkman" es un rock de intrépida base rítmica y letanías garajeras, en cambio "Crows of Vladislav" retorna a las agoreras cloacas del rock garajero y underground.
Tras el blues de "The wolf downstairs", que subraya una armónica y una base rítmica contundente nos reencontramos con el fuzz, los riffs contaminados y el blues-rock-garaje más psicodélico y enfermizo en la radiante: "Life ain't as pretty".
El disco llega a su fin con dos temas sobresalientes, la balada de atmósfera cabaretera y sofisticado tono: "Crawling under the neon light", y la nostálgica pieza: "The last time I saw Berlin", preciosa canción que evoca los bajos fondos de una ciudad por la que un servidor siente auténtica pasión.
The Outside Hours han grabado un disco de mucha enjundia, impecáblemente producido, que suena a años setenta, a charcos negros a la salida de un tugurio, a poética nocturna, a pantano y avenida urbana tras la hecatombe.
Ha grabado el grupo barcelonés su mejor disco: maduro y equilibrado, ahora toca desarrollarlo y disfrutarlo, para ello, lo mejor acercarse al bandcamp donde además de escucharlo se puede descargar y adquirir en vinilo (creo que aún quedan), en el siguiente enlace: Red runs the river.

miércoles, 4 de octubre de 2017

Daniel Insa - "The spinning wheell" (2017)


Hoy he decidido que toca hacer limpieza. Borrar los archivos basura que hemos ido acumulando estas últimas semanas (o meses), intentar afrontar los próximos días con la mente clara, sana y pura...recordar al poeta cuando entonaba su sueño:

Imagen alta y tierna del consuelo,
aurora de mis mares de tristeza,
lis de paz, con olores de pureza.
¡premio divino de mi alto duelo!

(J. Ramón Jiménez)

Daniel Insa no escribe sus versos en castellano, lo hace en inglés, pero ha sido el vehículo: sus versos, sus estrofas y la sedante caricia de sus canciones; que he utilizado para hacer este tránsito a la pureza.
"The spinning wheel" es el primer disco que escucho con los debidos tiempo y atención, de la producción de Insa hasta la fecha.
El interminable carrusel de discos que pasan ante nuestras narices ha impedido (esto es en parte una escusa) que deslizase del día a día, unas horas para dedicárselas a este chico que lleva por bandera la fe en lo que hace y la transparencia de su ser (y creo, en su entorno), impregnando unas melodías y unos textos que se maceran en los jugos mágicos de la claridad y la pureza (justo lo que necesito).
Se trata "The spinning wheell" de un disco de canciones, no es cosa baladí esta, en tiempos en los que el discurso recargado y barroco con respecto a discos atiborrados de producción parece el más elogioso, muchas veces uno se pregunta: ¿dónde están los discos sencillos, las colecciones de bonitas y sinceras canciones?; aquí tienen uno.
A la voz de Insa le acompaña una tenue instrumentación de guitarras eléctricas, base rítmica y algún otro efecto sonoro (acordeones, armónicas), intercalado sobre el metraje del disco, todo sobre una base acústica, por supuesto.



Tal vez, pondría un pero en el aspecto de que el sonido se me hace (ocasionalmente) demasiado lejano, esto hace que la voz no parezca en algunos pasajes totalmente abrigada por la música.
En cualquier caso es una sensación mía y tampoco esta circunstancia quita valía a un hermoso disco, un disco de bonitas canciones.
Citaremos algún tema favorito como la preciosa balada acústica "Bring it all over me" de curioso parecido acústico al Young furioso de "Mirror ball" (una impresión mía desde el primer momento que la escuché). También "The big mistake" de esencia puramente Dylaniana, o la melancólica: "Help me out somehow".
Será difícil que no les guste el nuevo cancionero (nunca mejor dicho) de Daniel Insa, cierren las ventanas, dejen el ruido y la polución moral en la calle, hagan girar el disco y busquen la pureza, que nos la merecemos.
Bandcamp donde escuchar y adquirir este bonito disco: Daniel Insa.
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martes, 3 de octubre de 2017

Carta abierta a un tipo cansado y seguramente equivocado. Adios a Tom Petty.


Ayer, cuando el día enfrentaba su recta final, alguien gritó por la red que Tom Petty había fallecido, se lo ha había llevado un corazón cansado, o desafiante, ¡vaya usted a saber!.
La noticia se propagó por la red con esa punta de velocidad extra que tienen las malas nuevas. De repente se empezaron a escuchar susurros en ese mismo pasillo interminable que es internet, ya no eran gritos, eran hilillos de aliento que rectificaban la tragedia: no estaba muerto, aunque si en estado crítico. La confusión se hacía dueña de las conciencias y estados de ánimo de los abatidos fans del rubiales, que llenaban las redes sociales de RIPs, fotos y vídeos del legendario músico. Por desgracia (o no) se certificó su muerte pasadas unas horas, siendo ya un hecho cuando el sol se elevaba en el cielo de la caótica, inmoral, eternamente rancia y obtusa España.
Descanse en paz el gran Tom Petty.



Carlos Saura rodaba en 1981 "Deprisa, deprisa", un -en mi opinión- sobrevaloradísimo film sobre unos jovenes delincuentes que apenas superada la adolescencia intentaban correr más que el mundo, oficiando de héroes de la marginalidad, iconos suburbiales en un extrarradio de Madrid, en los últimos setenta, o primeros ochenta, adquiriendo épica de corredores de distancias cortas que no llegan a terminar la carrera.
El título quería hacer referencia a esa actitud, a esa ansia por vivir rápido. La red adquiere esa misma ética de inmediatez, donde parece que no se permite que la verdad, el rigor, las personas o el respeto arruinen un buen número de "likes", ¿realmente mola esto?, ¿nos respetan?, ¿respetamos?.



Ayer fue otro día áspero, deprimente y taciturno. El disparate se asienta en la sociedad: en Cataluña acosan a las fuerzas del orden público en las puertas de los hoteles en los que se hospedan. En Madrid un gobierno dispuesto a dialogar con todos, lo hace sólo con la gran coalición. Esa gran coalición (que existe) que ahora empieza a poner las espadas, que tenían en el centro del triángulo abrazadas, en un oculto a todos pero real en el fondo: "todos para uno", mirando al progresismo unos: al este; y al artículo 155 los otros, al sur, al zafarrancho... será por aquello de: "A río revuelto...".
Que están dejando solo a Mariano vaya: Una vez consumada la tragedia nadie quiere recoger la bandera de la democracia, que poco ha tenido que ver con todo esto. La ecuación: Ley = democracia no se la creen ni ellos, la ley hay que cumplirla, eso desde luego, la unilateral es inadmisible entre seres inteligentes, eso sin duda, pero la ley es una cosa y la democracia es otra, el terreno de los políticos es el segundo.
Vamos a ver quien es el primero en reconocer sus errores, a lo mejor ese día se puede empezar algo constructivo. Los catalanes se bajan de esa especie de  nave de Han Solo en la que se han montado, surcando el espacio en busca de quimeras, sin reparar que éstas suelen estar protegidas por dragones, y lo de San Jorge es una leyenda.
El gobierno empieza a entender que Franco ha muerto, que la modernidad anida en el dialogo, en el debate y en la búsqueda de puntos en común sobre los que edificar, que el "por cojones" además de inaceptable, es repugnante moralmente, que los tribunales están para otras cosas por muy dominados que estén sus voluntades por los políticos, y que el respeto si no es recíproco no es. Osea que me he embarcado en la nave de Han Solo con Puigdemont y busco quimeras, creo que hay demasiados dragones protegiendo la solución, armados con una constitución caduca e ineficaz y toneladas de demagogia, estamos jodidos.
Igual es importante recordar que el debate, el diálogo y el parlamentarismo son las herramientas de los políticos. Para ello es necesario tolerancia, capacidad de escucha y argumentación; buenas dosis de humildad y ausencia total de soberbia. Que el circo no vale para solucionar problemas: quiero decir que no se debate a golpe de "zascas", ni se comunica a base de ráfagas de tuits... ¿no habíamos quedado que la red es un pasillo por el que pasa todo el mundo gritando y corriendo demasiado?.
Mirando el paisaje, todo esto me parece imposible, inalcanzable, utópico.



He dormido fatal. Me he levantado peor de la espalda y del ánimo. Y empiezo a no conocerme en el espejo, y lo que es peor, tampoco en mis escritos íntimos, aquellos que en tiempos eran el único reducto de autenticidad, donde siempre iban a parar mis bilis, mis suciedades y pecados para depurarse en su propio jugo.
Me da la sensación de que he desertado de demasiadas cosas de un tiempo a esta parte. Me observo y echo de menos algunas esencias, fortalezas y debílidades.
Me veo como militante más que como ideólogo, o idealista. Mas reaccionario que pensador. Más precipitado que paciente. Más envenenado que balsámico. Más urgente que reposado. Más inanimado que esperanzado. Menos yo.
Necesito las vacaciones como el comer, perderme en las calles de Varsovia, o Cracovia, en las tabernas y museos. Recorrer las calles y filtrarme en las noches. Romper la barrera de (mi) tiempo en trenes rodeados de historia con un libro y canciones como baluarte ofensivo y procurar que sanen las heridas de esa velocidad, precipitación, militancia y cabreo que he acumulado ultimamente.
Es que lamentablemente, el tema no es tan fácil como echar la culpa de todo a los demás.

lunes, 2 de octubre de 2017

Los lunes... escenas de cine - "Peter Pan"


Después del día de ayer, elegir una película se me antoja como algo que pueda resultar sanador, curativo. Por supuesto se me ha pasado por la cabeza buscar algún drama político, algún film de corte social, algo de Ken Loach, o cosa parecida.
Pero lo he pensado mejor, y creo que lo más apropiado es irse a las antípodas de esa idea. Así que me he decantado por una película de Dysney.
Confieso que no soy demasiado fan de la factoría de la fantasía y la ilusión, pero algunos títulos si me gustan. Principalmente los clásicos -las que hacen actualmente no me dicen nada, la verdad- sobre todo Pinocho, Blancanieves y por encima de todas Peter Pan.
Debe ser que un servidor, al igual que Peter, no quiere dejar de ser niño, pero me temo que ayer hasta Peter Pan hubiese envejecido de repente, como si se hubiese fugado de Sangri La.
Además no me digan que Garfio no tiene cierto parecido con nuestro querido Mariano
No perdamos de vista nuestra sombra, penemos en cosas alegres para volar, y rumbo a La Tierra de Nunca Jamás.
Lo intentaremos, os lo aseguro, y además os lo deseo a todos...
¡Feliz semana!!!

domingo, 1 de octubre de 2017

Los domingos photosong - The Rolling Stones - "Bitch"


Pues ya está aquí el 1-O. Y como no quiero hablar de esto, me da demasiada vergüenza y pereza, creo que me voy a pasar la mañana dominical pinchando discos, escuchando música e ignorando otras cosas.
Como además llueve, y el cielo está gris, el suelo mojado y el ánimo, quieras que no, se resiente, pues tampoco es cuestión de entristecer más aún el semblante con canciones demasiado nostálgicas.
Así que no se como lo verán ustedes, pero creo que me voy a decantar por rock and roll, ya saben, del que agita emociones y caderas.
Aprovechamos el paso de los Stones por Barcelona, que no todo va a ser el 1-O, y nos escuchamos, una vez más, esa obra maestra de 1971 titulada "Sticky fingers", que además lo tengo con su portada alternativa.
Cualquier canción del disco es una obra maestra, pero creo que me voy a decantar por "Bitch", no me pregunten porqué, pero me parece la más apropiada.
¡Feliz domingo!


sábado, 30 de septiembre de 2017

Gene Clark - "Here tonight - The White light demos" (2013)


Los que me conocen saben que no soy amigo de los discos de 'demos', rarezas y descartes. No suelo hacer acopio de bootlegs ni archivos de unos u otros, y tiendo a circunscribirme al material publicado por el artista o grupo en cuestión de forma oficial a lo largo de su carrera.
Digo esto porque a muchos puede sorprender que me lance a reseñar un disco que es precisamente eso: un disco de 'demos', de primeras tomas, uno de esos productos que no suelen gustarme demasiado.
Les voy a contar un secreto: un servidor, a Gene Clark se lo perdona todo, quiero decir TODO. Es otra vez, mi más honda y entregada debilidad, el para mi, músico más injustamente infravalorado de la historia del rock and roll, y uno de los más grandes compositores de la historia... ¡he dicho!.
En 1971, este genio de las melodías, este cantante de voz esculpida por la melancolía y el amor, este romántico con vocación de fracasado, este ser tan sensible que sufría tanto por los desdenes que le disparaba el mundo musical, como por las torpezas personales en el plano sentimental y humano, torpezas que trataba de enderezar a base de substancias, alcohol y canciones, publicaba "White light".


Tal vez fuese su sino, la cosa es que el álbum no funcionó. Como tampoco lo hizo su primer disco tras su salida de The Byrds, aquella maravilla titulada: "Gene Clark with the Gosdin Brothers" (1967). Igual que tampoco tuvo suerte con su pareja de gemas junto a Doug Dillard (1968-69).
Agotado y cansado de la 'maquina de hacer estrellas' que era la ciudad de Los Angeles, desertó de la que fue denominada como la tierra prometida, y se instaló en un ambiente rural e íntimo, cerca de Mendocino.
Allí, junto a su nueva esposa: Carlie McCumming, compuso las canciones que formarían su nueva obra maestra: el ya aludido "White light" (1971).
Disco registrado con absoluta economía de medios, sin apenas detalles en su producción, de base principalmente acústica, que bebía de la fuente de los primeros discos de Dylan; y que contaba como principal baluarte, la infinita calidad de sus composiciones, la inagotable ternura de las siluetas de todas y cada una de las melodías, y la melancolía, el amor y la paz del momento, inyectadas en la voz de Clark, una obra de belleza y humanidad sobresaliente.


Como decíamos más arriba, el disco no funcionó. Con un mundo contoneando las melenas al ritmo de los riffs del rock blues de los Zepp, el naciente hard-rock de los Sabbath, o las iniciativas glam de Bolan, parecía que Clark volvía a colocarse en tierra de nadie, invisible entre el bullicio y el ruido de fondo.
En 2013, alguien decide poner en circulación las 'demos' de aquél maravilloso disco, que no tuvo éxito, y que ya seguramente nunca lo tendrá.
El entorno casero, íntimo, desnudo y acústico de la toma definitiva, hacía un tanto absurdo (en principio) esta edición. En verdad los temas no difieren demasiado del resultado final, pero si dejan una impresión en el oyente: la autenticidad, el germen de cada canción antes de pasar por el proceso de vestido y alicatado para presentarse en sociedad. Son las canciones de "White light" en ropa interior, sin maquillar, sin terminar de vestir y peinar; las maravillosas canciones de "White light" recién levantadas, aún desperezandose y recién asomadas a la luz del día, a la luz blanca en las que florecieron al mundo, a ese mundo que se mostró incomprensivo e indolente con ellas, con el sentimiento que dejaban ver, tendidas ante el mundo, bajo el sol como se mostraron entonces, como siguen mostrándose hoy, inmortales de puro ciertas, desnudas y reales.
Son las canciones de "White light" mirándose en el espejo, observando la mejor forma de salir a la calle, un poco más presentables, más limpias y bonitas, pero sin dejar de ser ellas mismas, sin ocultarse tras capas de afeites y aromas, decoradas sólo con la guitarra y la armónica.
Es importante dejar claro que no se trata del mismo tracklist del disco que finalmente fue publicado en 1971. En esta grabación nos podemos encontrar con seis temas de los nueve que fueron registrados en el vinilo original, a saber: "The Virgin", "With tomorrow", "White light", "Because of you", "Spanish guitar" y "Where my love lies asleep". Tamién incluye esta rareza dos temas inéditos, aunque sólo a medias, pues fueron incluidos -entre cinco otros cinco bonus- en la reedición del original, puesta en circulación en el año 2002, aunque aquí, obviamente en versión desnuda: "Opening day" y "Winter in".
Además nos encontramos con curiosidades como "Here tonight", tema elegido para titular el disco y que fue grabado -aunque original de Clark- por The Flying Burrito Brothers en 1973; también nos encontramos tres cortes inéditos, como la bella: "For no one", la Dylaninana: "Please Mr. Freud" y la breve: "Jimmy Christ".



Finalemente, quedan sueltas tres de las gemas del "White light" primigénio: "One in a hundred", "1975" y la sobrecogedora versión del clásico de The Band: "Tears of rage".
"Here tonight - The White light demos", no es sino el día antes de poner la máquina de engalanar melodías en marcha. El momento en el que Gene Clark cantaba las canciones que había parido en una época (fugaz y anecdótica) de felicidad y paz, cuando pensaba que nadie le oía, cuando las cantaba para si mismo.
Permítanme que me desdiga, que me contradiga; incluso que caiga en la debilidad, y que les confiese que "Here tonight - The White light demos" me parece un emocionante disco de 'demos'.

viernes, 29 de septiembre de 2017

Hoy empieza la gira española de Tav Falco's Panther Burns.


Desde hoy, tenemos por aquí girando al artista norteamericano Tav Falco. Un todoterreno que destaca en varias disciplinas: director de cine, actor, fotógrafo, artista de performance... y músico, claro.
En calidad de tal viene a girar por la piel de toro, acompañado de su banda desde 1979: Panther Burns, derramará su rock and roll psicodélico, su blues y su rockabilly por diversos escenarios de la geografía patria (realmente en el norte penínsular).
Una referencia -junto a The Cramps- en lo que se dio a llamar psychobilly, y una oportunidad para ver en vivo a un tipo que no goza -al menos por estos lares- del reconocimiento que merece, para variar.
A continuación, dejamos fechas, ciudades y salas donde actuará el gran Tav Falco's Panther Burns:

Viernes 29 de septiembre de 2017: Vitoria-Gasteiz, Helldorado (+ Dave Graney & Clare Moore).
Sábado 30 de septiembre de 2017: Bilbao, Satélite T.
Domingo 1 de octubre de 2017: Burgos, Matarile.
Lunes 2 de octubre de 2017: Liérganes, Los Picos.
Martes 3 de octubre de 2017: Oviedo, Lata de Zinc.
Miércoles 4 de octubre de 2017: León, El Gran Café.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Guadalupe Plata - "Guadalupe Plata" (2017)


Como en cada año impar, desde 2009, el trío de Úbeda Guadalupe Plata cumple con 'su' tradición discográfica y entrega un nuevo trabajo, el cuarto, como siempre, de título homónimo.
Fieles a su estilo, sin dar la espalda a su sonido rock-country-blues: oxidado, infeccioso y subterráneo, con un eco fronterizo y pastoso, como de cloaca y ciénaga. Nos sueltan diez canciones, diez alaridos agónicos que parecen trepar por los resbaladizos muros que ascienden desde las cloacas.
Esta entrega contiene cinco cortes instrumentales, la mitad exactamente, un detalle poco habitual, y menos aún en bandas patrias: "Navajazo", tiene ese aire fronterizo y nocturno, peligroso y agorero, salpicada de ruidos y efectos; "Preso" es más clara, como un country de camino, de huida...; "Borracho" es como una marcha triunfal tras una noche de farra en el subsuelo; "Nido de avispas" nos lleva de nuevo a la frontera y al calor, ¿descubro un cierto aire árabe en el tema?; y "Almeria" es el último instante instrumental que cierra además el álbum.
Los otros cinco títulos, cantados, resultan más destacados -en opinión de este escriba- y es necesario destacar la impresionante versión del inmortal de la chilena Violeta Parra: "Qué he sacado con quererte", la hacen encajar en su entorno sonoro, dándole al tema un efecto nocturno, pantanoso y sombrío, realmente magnífica.



"Miedo" empieza con un trote de percusión que es puro rockabilly, las guitarras lo llevan al western y los aullidos de Pedro de Dios a las puertas mismas del averno. Junto al tema de apertura, "Tan solo" es posiblemente el momento que más me gusta, un blues denso y reptante, melancolía teñida de sombras y charcos amarillos y azuferinos.
Como un rock pionero sonando en la plaza de un pueblo en medio del desierto, en plena ola de calor, así me suena "Perro de vieja".
El blues más obvio, aunque diluido en rockabilly y con letanía fronteriza, lo recibimos en la breve y agónica "Demasiado", con la voz de Pedro que parece sudar.
Guadalupe Plata es un sinónimo de calidad, lealtad a un estilo, que les pertenece y del que hacen gala como propio -cosa al alcance de muy pocos en la actualidad- y fe en el suelo de su camino.
Vuelven a acertar en el presente ejercicio, sin superar anteriores trabajos, pero sin que el presente catálogo suponga -ni mucho menos- un desdoro a su impecable trayectoria.
Con la vista puesta en el directo, que espero me sorprenda (aún no he tenido la oportunidad de verles actuar en vivo) como en su día hicieron sus temas grabados, seguimos disfrutando de esta cuarta entrega de -como siempre- título homónimo.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Almudena Grandes presenta: "Los pacientes del doctor García" en Bilbao, Biblioteca de Bidebarrieta, mañana 28/09/2017 a las 19:30 horas.


Mañana viene Almudena Grandes a Bilbao a presentar "Los pacientes del doctor García", cuarta entrega de sus "Episodios de una guerra interminable". Será en el salón de actos de la Biblioteca de Bidebarrieta y dentro del Espacio Bidebarrieta Kulturgunea, a las 19:30 horas (entrada libre hasta completar aforo).
Este acto supondrá un nuevo encuentro del programa: "EscritorAs del siglo XXI".
Me apena mucho no poder asistir. Sin duda será interesante escuchar a Almudena comentar los entresijos y detalles de la gestación de esta nueva entrega, y seguro que también dará un repaso a las tres anteriores.
Soy devoto fan de los episodios, y de la obra de autora madrileña en general.
Tras "Inés y la alegría", "El lector de Julio Verne" y "Las tres bodas de Manolita", llega este relato sobre el franquismo, la II guerra mundial y la conexión entre el nazismo y el régimen del dictador español. Novela -la más internacional y ambiciosa de la escritora- de espías, nazis que con ayuda del franquismo huyen a América, y donde se intercalarán sucesos reales con otros no tanto sobre la época más lóbrega y maldita de la reciente historia de España.
Cita imprescindible para los interesados en estos temas.

martes, 26 de septiembre de 2017

The Flying Eyes - "Burning of the season" (2017)


A pesar de que el nuevo disco de la banda de Baltimore: The Flying Eyes ha sido lanzado el pasado día 22 del presente mes, gracias a las triquiñuelas de internet, un servidor lo viene escuchando desde hace unas semanas.
Se ha hecho esperar este lanzamiento, pues no teníamos material nuevo del cuarteto desde 2013, año en que publicaron el estupendo: "Lowlands" (pinchar).
Lo primero que se advierte cuando el disco empieza a girar, es que el grupo no renuncia a sus señas de identidad. Esto tiene una doble lectura: por un lado mantienen las bondades de su sonido, y por otra parte se arriesgan a pecar de redundantes, pues apenas queda margen en este nuevo trabajo para comentar nada que no haya sido ya analizado en la revisión de sus trabajos pretéritos.
Es posible que en este nuevo disco, el sonido, o más bien la atmósfera del disco sea más luminosa; podríamos decir que no flotan estas canciones entre tinieblas tan nebulosas y espesas como las de antaño, dotando a su sonido de mayor amplitud, resultando por tanto más accesible.


Pero no es éste un detalle de excesiva significación, lo que se escucha es, como siempre, un blues rock, con evidentes brotes psicodélicos y esencias hard-rock.
Es inevitable la comparación con productos similares aparecidos en el ultimo lustro como: The Sheepdogs o Datura 4, resultando esta banda más claustrofóbica, íntima y underground que las dos excelentes formaciones mentadas. Aunque siguen existiendo en su ADN connotaciones estilísticas que nos retrotraen a bandas como: The Doors, Black Sabbath, Cream o Led Zeppelin.
Con todo lo dicho, nos encontramos con un disco de ocho canciones, que quizás pequen de ser demasiado similares sónicamente, lo que unido a la extensión de alguna de ellas, puede hacer la escucha del disco un tanto pesada.
Pero durante el repaso del elepé nos encontramos momentos brillantes, de gran intensidad y suntuosidad sonora: riffs furibundos a base de distorsiones y fuzz, una base rítmica cohesionada y francamente rotunda, incisivos punteos, algún poderoso estribillo y buenas melodías, aunque sin sorpresas reseñables.
"Sing praise" abre el disco, con un riff psicodélico y poderoso, un estribillo efectivo y gran conjunto bajo/batería, un muy buen tema en la onda de los Zepp más lisérgicos.
"Come round" se apoya sobre una base de batería y la voz de Mac Hewitt. mezcladas en un torbellino de guitarras, un tema de hard rock setentero.
"Drain" es un corte mucho más hard, con gran base rítmica e interacción de guitarras, y un explosivo final.
La extensa "Circle of stone" hace incapié en el blues rock psicodélico, fuzz, sólida base rítmica y medio tiempo melódico en un tema que se va desarrollando en instrumentación, por lo cual no aburre, un gran momento.



Tampoco decepciona "Fade away", un corte que va evolucionando desde una estructura de balada hasta un final enérgico de gran riqueza eléctrica. El tema más accesible es el rock-blues: "Farewell", más luminoso y con menos carga sónica, se trata de una bonita melodía de sedante lirismo.
"Rest easy" se muestra más controvertida, aunque gana con las escuchas.
Y finalizan el tracklist con la extensa, -más de ocho minutos- "Oh sister", gran rock aderezado de blues, de poderosa percusión y pegadizos momentos melódicos que recuerdan tanto a los Zepp del "III" como a los Cream del "Wheels of fire", un extraordinario final.
El nuevo trabajo de The Flying Eyes no aporta demasiado a su trayectoria en cuanto a estilo, aunque no se puede habar -ni mucho menos- de un mal disco. Se nota una madurez y una apertura sónica con respecto a anteriores ocasiones incuestionable, aunque tal vez peque de un tanto lineal.
Confieso que esperaba un paso al frente más decidido, pero apartando esta pequeña decepción, me veo en la obligación de reconocer que hay momentos excelentes en el trabajo, que las canciones mejoran en estructura con respecto a anteriores trabajos y que el disco gana -y bastante- con las sucesivas escuchas.

2x1 - "Light my fire" - The Doors/José Feliciano


El otro día un amigo me comentaba que tengo muy abandonada la sección "2x1". Según parece tiene bastante aceptación esta cosa de las versiones. Le prometí a mi amigo que lo tendría en cuenta y que incluiría más "2x1" en el blog en adelante.
Así que como lo prometido es deuda, y aprovechando que he descubierto este cover de José Feliciano del famoso "Light my fire" que incluyeron The Doors en su grandioso disco debut, pues me he dicho: 'blanco y en botella'...



Lo cierto es que desconocía esta versión del puertorriqueño José Feliciano, incluida en su disco de 1968 "Feliciano!"; inconmensurable disco de versiones, todas en formato acústico, de diversos artistas, que tras pasar por el tamiz de la guitarra y la voz de Feliciano adquieren una dimensión totalmente diferente y ciertamente exquisita.
Entre otros temas de leyendas como The Beatles, Gerry & The Pacemakers o The Mama's & The Papa's, me he decidido por esta.
Elijan su favorita...





lunes, 25 de septiembre de 2017

Los lunes... escenas de cine - "Mientras Nueva York duerme"


Este fin de semana me ha tocado guardar reposo, una lesión de espalda me ha obligado a ello. No llevo demasiado bien el tema del reposo, de no salir de casa y guardar cama durante horas, pero lo hemos hecho lo mejor posible.
Para paliar el aburrimiento hemos leído, escrito, escuchado música... lo habitual. Y también visionar alguna película.
Una de ellas ha sido: "Mientras Nueva York duerme"; grandiosa cinta del inigualable Fritz Lang, ya sumerido a estas alturas (1956) en su etapa americana desde hacía años.
Reparto de lujo, un guión lleno de ingredientes: intriga, conspiraciones, periodismo, un caso policial, asesino en serie... ¡¡¡que no le falta de nada a la película vaya!!!
Dana Andrews, George Sanders, Thomas Mitchell, Rhonda Fleming, Ida Lupino, Vincent Price... se pasean por la pantalla encarnando a personajes diversos, formando un puzzle que culmina en un estado coral de personalidades absolutamente subyugante y que atrapa al espectador desde el primer minuto.
Y por supuesto una historia romántica, moderna y catastrófica. Imposible aburrirse ni un solo segundo visionando este film, magistralmente realizado por el grandísimo Fritz Lang, que vuelve a dar una magistral lección de dirección.
Muy destacable el magnífico guión de Casey Robinson sobre la novela de Charles Einstein.
Esperando que esta semana sea mejor que la pasada (no es difícil), nos quedamos con "Mientras Nueva Yourk duerme".
¡Feliz semana!

domingo, 24 de septiembre de 2017

Peter Perrett - "How the west was won" (2017)


Hace exactamente una semana y un día, en el previo del concierto de Bantastic Fand, mi amigo Imanol Lopez me recomendaba este disco (no era la primera vez que le oía elogiarlo). Tomé nota y el lunes sin falta lo hice girar.
Nunca estaré suficientemente agradecido a Imanol por tan impagable consejo. Tras una semana sonando casi en bucle, me decido a escribir unas lineas sobre el magnífico: "How the west was won", sorprendente retorno discográfico de Peter Perrett.
Tras veintiún años desde "Woke up sticky", único disco que grabó con The One, y que ha sido relegado al olvido, y casi cuarenta desde su debut con The only ones, con aquel grandioso disco de título homónimo, era necesario hacer acopio de fe para zambullirse sin temor en esta vuelta a la actividad artística, y más conociendo los problemas por los que ha pasado el músico inglés durante años.


Pero los milagros existen, pese a quien pese, y he aquí la prueba. Peter Perrett ha vuelto, y lo que en mi opinión es más importante, ha sido capaz de componer un ramillete de canciones maravillosas.
Para registrarlas ha reunido a sus dos hijos: Jamie y Peter, a un grupo de curtidos músicos, al ingeniero de sonido: Josh Green y al productor: Chris Kimsey; entre todos han dado forma a un disco atmosférico, de alto contenido romántico, de poética maldita y claramente (al menos para mi) nostálgico.
Con un ineludible poso sónico Velvetiano, y momentos que aluden al sonido propio de los cabarets malditos que operan en las medianoches clandestinas y una lírica recogida en recuerdos y sentimientos, las canciones flotan en un aire oscuro pero puro, se dejan respirar y envuelven al escuchante con el terciopelo de su textura, con la sedosidad de la voz de Perrett, con las incisivas guitarras y los bajos espumeantes; amén de algunos pasajes corales de ensueño.
No busquen trabas en el tracklist, no las encontrarán, o al menos yo no encuentro ninguna, todo lo contrario, cada pase descubro nuevos motivos para admirar y sumergirme en este elepé.
Porque hablamos de un disco absorbente, que puede crear obsesión, y no conformarse con un número limitado de pases, pues mucho me temo que está dispuesto a quedarse como una obra que perdure y que con el paso de los años vaya ganando en sabor y cuerpo, como el buen vino.
Uno de esos discos que me gusta dejar que los descubran los que no los conozcan aún, a los que ya han saboreado y han permitido que estas canicones se filtren por su piel, creo que poco tengo que decirles.
Pero me permitirán que les deje un par de preferencias personales, pues no me resisto a hacerlo, la verdad:
En primer lugar, el final; es decir el título que cierra el disco, una maravillosa balada que se retuerce en una especie de tempestad de guitarras y una agonía vocal que enciende, no obstante, la llama de la esperanza, la que ilumina el camino, su título: "Take me home".
Y en segundo término, un corte romántico, de cegadora luminiscencia en los coros finales y un enredado bullicio de sonidos eléctricos que la hacen evocadora, hermosa, su título: "Troika".
Termino esta reseña, mientras sigue sonando el, creo, infinito "How the west was won", del resucitado Peter Perrett.



viernes, 22 de septiembre de 2017

Crowdfunding - "Pasión no es palabra cualquiera", el esperado libro de Joserra Rodrigo.


Comprenderan que no les vaya a presentar a Joserra Rodrigo, si ya le conocen. Pero a lo mejor lo que algún amigo no sabe es que desde ayer está abierta la campaña de crowdfunding para financiar el primer libro (de momento) de Joserra, que llevará por título: "Pasion no es palabra cualquiera".
Los que conocemos a Joserra sabemos perfectamente de lo íntimamente relacionada que está la palabra, o más bien el sentimiento pasión, con la personalidad de Joserra.
Este libro, que como el propio autor señala, es una colección de epifanías de rock & soul, no me cabe duda de que será un despliegue de pasión, y, o mucho me equivoco (no he leído el libro), o no solo actuará esa palabra -que no es cualquiera cosa- en: canciones, punteos, ritmos, voces, coros, vientos o cuerdas, no me cabe duda de que la pasión de desbordará también en el universo particular de Joserra.
Quiero decir que el maestro vive con pasión, y esas vivencias las encierra en canciones, si; pero también en imágenes de su querido Portugal, paseos resguadado de un anorak por la city de los Kinks, travesías en coche, rumbo a Frías, con la ventanilla bajada, oteando los campos que hacen de Castilla territorio country, los recuerdos de su viejo barrio en las alturas Bilbaínas, veranos pasados y nunca terminados (es lo que tiene la pasión)...
El caso, es que esas epifanías, estoy seguro, contendrán todo eso. No solo canciones y discos bajo el erudito punto de vista de un melómano inigualable, sino la pasión en todo su esplendor, con canciones, discos, soul, rock, folk....arte, de fondo.
Conocer a Joserra es aprender que se puede vivir de pasión, de amor y entendiendo que compartir es mejor que recibir, que dar lo que se tiene, sin lazos ni envoltorios coloridos, es terapia de vida. Leerle tiene que ser, sin duda, magisterio de comportamiento de todo ello.
Por eso, se me antoja que "Pasión no es palabra cualquiera" es algo más que una canción de Graham Parker, es un libro, el primero, de Joserra Rodrigo; con preciosas ilustraciones de Cayetana Älvarez, y ustedes pueden contribuir a ello.
No hay mucho que pensar, ¿no?
Enlace verkami para ser mecenas de "Pasión no es palabra cualquiera".
Enlace facebook donde encontrar la actualidad del libro aquí.


Pasión No Es Palabra Cualquiera from Joserra Rodrigo on Vimeo.

jueves, 21 de septiembre de 2017

Elvira Sastre - "Ya nadie baila". Peleando contra la maldita juventud perdida.

Hace varias semanas me decidí a comprar en mi librería habitual: "Ya nadie baila", libro de poemas de la poeta Elvira Sastre. No fue una maniobra fácil. Me obligó a entablar una ardua pelea contra mi mismo. Mis cuarenta y pico se las tuvieron con ver con la realidad de que ya no son veintipico, que son los que tiene la maldita Elvira Sastre.
Recuerdo hace años, cuando aún solíamos acercarnos al pueblo de mi padre, a las fiestas patronales del mismo. Él siempre insistía en que 'las fiestas del pueblo ya no son lo que eran'. Por supuesto no es cierto. Las fiestas son mucho mejores hoy que las que mi padre vivió, habían mejorado en seguridad, limpieza, actividades... Lo que le pasaba a mi padre es que no eran SUS fiestas, aquellas que pasaba con sus amigos, que algunos aún están por allí, repitiendo la misma cantinela que él; las fiestas de su juventud, aquella feria en la que revoloteaba en sus tripas una adolescencia que mordía las entrañas, que salía a pasear con aquella primera novia, a la que alborotaba, entre risas y temblores la falda tras las zarzas, mientras la orquesta, al otro lado de las vías, entonaba "Tengo una vaca lechera..." aquello es lo que él añoraba. Mi padre, hacía años que había perdido el contacto con el hoy, con la vida, para repetir unos años que no fueron tan buenos como la memoria se empeña en reiterar, tramposa ella, pero que fueron días de juventud y sueños.
Cuando busqué sin encontrar libro alguno de la poeta segoviana, extrañado pregunté a una dependienta. Lo que me dijo me sumió en una leve pero duradera depresión.
- Busca en la sección de 'literatura juvenil'. - Aquello me sentó fatal, como si una bomba de dehidroepiandrosterona explotase ante mi, sin ser capaz de echar mano a un solo gramo de juventud química de la que se esparcía por el aire, a mi alrededor; me sentí como mi padre oteando las eras donde se celebran las fiestas de su pueblo, y comprobando que ya no son SUS fiestas; aquella no era mi sección.
Siempre he visto el cumplir años como una guerra contra la juventud, pero no en cuanto a lo que de evidente tiene la juventud, eso es una contienda perdida de antemano, me refiero a una guerra contra la ilusión, contra la osadía, contra el ímpetu de la juventud, un permanecer con actitud juvenil todo el tiempo posible, para poder seguir en la pomada del hoy, y no quedarse rememorando una y otra vez las fiestas de antaño.


Atreverme con la poesía de Elvira Sastre suponía una batalla decisiva, si perdía se podía imponer la certeza de que definitivamente había dejado de rueda a la vida, al hoy, a la actitud juvenil; me aterraba que sus versos me mandaran a la definitiva cuarentena y con ello a la consiguiente incapacidad para comprender un lenguaje, el lenguaje que hablan los malditos veinteañeros, el lenguaje de hoy, de mañana...
Me consta que hace tiempo estoy haciendo la goma, pero parece que aún tengo contacto visual con lo que hoy cocinan y sirven los jóvenes, esos a los que catalogan en estanterías donde pone 'literatura juvenil': como si el público hubiese de ser etiquetado por los editores, o los libreros; como si un veinteañero no pudiese disfrutar con los versos de Pedro Hierro, Miguel Hernández, Vicente Aleixandre... como si una persona madura o mayor, tuviese demasiadas dioptrías en el corazón para entender a Elvira Sastre, Mai R. Ayamonte o Laura Fernández.
Me resisto a vivir de los clásicos en exclusiva. Si, son clásicos y lo clásico es eterno, inmortal... paradójicamente estos adjetivos me recuerdan demasiado a la muerte, o al menos al final, a la presencia del mismo al fondo de un camino que ya ha agotado sus bifurcaciones...
Me acerqué a la estantería de 'literatura juvenil', sin complejos, o al menos eso intenté dibujar en rostro y silueta, y agarré un ejemplar de "Ya nadie baila", lo acerqué al mostrador y no lo pagué con la tarjeta joven porque hace años que no me la dan.
La poesía de Elvira Sastre es fresca, prerrogativa de su edad, pero es osada, descarada y pasional, igualmente consecuencia de sus años. Pero es madura, sorprendente y muy incisiva.
Me destrozó algún poema por su fulgurante sensibilidad, por la desfachatez de tenderse ante el lector con las puertas abiertas, dejándose ver, pudiendo admirarla por dentro.
Contra todo pronóstico no tuve problema en entender y asimilar sus versos, sus verdades y sus sueños, sus ilusiones y sus rimas afiladas, blandas algunas, duras y cortantes otras.
Definitivamente estamos ante una gran poeta, y mejor que lo será en breve. Y ahora lo tengo claro, no puedo dejar de disfrutarla, ni a ella ni a ningún escritor maldito veinteañero, saben tanto que yo ignoro, tienen la vista tan clara cuando yo empieza a vislumbrar el futuro con sombras y manchas suspendidas en el aire.
"Ya nadie baila" es un poemario con evidente vocación de clásico, de inmortal, de eterno... pero eso será en unos años, ahora el torrente está en su apogeo y dejará cadáveres en el camino, los lectores que pierdan la rueda y se pasen el resto de sus días recordando las fiestas de su juventud.



martes, 19 de septiembre de 2017

Concierto: The Outside Hours - 17/09/2017 - Satelite T, Bilbao.


Hace aproximadamente dos años descubrí a la banda barcelonesa The Outside Hours. Fue una de esas casualidades, trasteando por la red, algún comentario en algún foro, o algún amiguete de BCN, o no me acuerdo muy bien cómo fue, pero alguien te pone en la pista, indagas y ¡plas!, ¡todo encaja!, esos sonidos que te gustan, esas guitarras, ese bajo siniestro, esos fuzz, ese blues subterráneo y garitero...
Desde entonces he venido siguiéndoles la pista. Hemos reseñado alguno de sus trabajos pretéritos (pinchar), y tenía noticias de que en este 2017 estaba previsto nuevo material.
El nuevo material ya está aquí, se titula: "Red runs the river", no veo el momento de que el cartero traiga mi elepé (¡joder, como anda correos!). Lo podéis escuchar, descargar o comprar en vinilo en su bandcamp: "Red runs the river".


Me los perdí en el ARF de 2015 porque aún no les conocía, y meses después me jodió bien, pero este fin de semana, -intenso de conciertos y eventos- se han acercado a Bizkaia para presentar sus nuevas canciones, repasar algún tema anterior y dejar constancia de que existen y saben lo que hacen.
Me da la sensación de que muchas veces, las matinales aprisionan a los grupos en una franja horaria muy estricta, lo que hace que se pierda cierta comunicación en pos de un mayor protagonismo de las canciones, no lo sé, igual es cosa mía.

El domingo por la mañana, ante demasiado poco personal, me dio (un día más) esa sensación. No obstante el trío formado por: Pere Casabella (voz, guitarra), Fresno Hugo (bajo) y Victor Calderón (batería) despacharon un buen ramillete de temas, en los que demostraron personalidad, calidad y actitud, además de buenas canciones.
Riffs poderosos, variedad de afectos sónicos de egregia distorsión, y nebulosos pero más que efectivos punteos que rodeaban la voz sugerente de Pere; el bajo de Fresno burbujeaba y se acoplaba a la sólida hiper-acción de la batería de Victor, la verdad es que sonaban como venidos de las cloacas del rock, aunque el entorno era demasiado soleado.
Se acercan al blues, al rock, al punk, incluso al rhythm and blues, y lo hicieron con esa atmósfera hipnótica y densa que a algunos nos atrapa, y con conciencia de clase rockera, como debe ser.
En el tracklist, con temas del nuevo disco que aún no domino pero que dejaron un regusto muy favorable, quiero destacar la excepcional y favorita personal: "She took the gun".
Espero que no sea la última vez que nos veamos las caras. Si pasan cerca de vuestras casas, no se os ocurra perderos la oportunidad de sumergiros en la oscuridad del rock-blues-garaje de la mejor factura, no os arrepentiréis, es difícil encontrar algo tan bueno dentro de estos planteamientos. Estupendos.

lunes, 18 de septiembre de 2017

Los lunes... escenas de cine - "Calle Mayor"


"Calle Mayor" de Juan Antonio Bardem, es una película cruda y profundamente realista basada en la obra teatral de Carlos Arniches: "La señorita de Trevélez".
Despojado el drama original de sus afecciones cómicas, dando relevancia a los aspectos dramáticos de la historia.
Se trata de un drama sobre la miseria, la decadencia moral y el cruel y despiadado costumbrismo, el hombre en su encarnación más fiera.
Una película eterna, un tipo de comportamiento que no muere, no morirá porque está por encima de educaciones, clases sociales, cultura o status, simplemente es la despótica actitud fascista y el lodazal intelectual en que viven muchos seres aburridos, inservibles e hipócritas, que sienten una superioridad frente al resto basada en aspectos ridículos y meramente socioeconómicos.
La repugnancia que se puede sentir ante ese grupo de inútiles, que basan su egolatría en la contemplación de aquellos a que consideran inferiores o cómicos, observándoles pasear por la calle mayor, mientras ofician de hijos de..., y de enchufados en...
Perféctamente ubicada la historia dentro de un entorno provinciano. Un grupo de jóvenes, que ya no lo son tanto, y que se pasan el día jugando al billar y gozando de su privilegiada posición social, plantean como mero divertimento que uno de ellos, Juan (José Suarez), un médico soltero y atractivo que comparte en principio frivolidad con el resto del grupo, corteje a Isabel (Betsy Blair), una chica de 35 años que aún sigue soltera, convencida ya de que no se casará.
Cuando comienza el cortejo, ella no tarda en enamorarse ignorante de que se trata de un juego, una broma, un delito moral repugnante.
Grandiosa película de Bardem, con magníficas interpretaciones y una excepcional plasmación del ambiente y modos provincianos.
Pasamos la semana con cine patrio, la magnífica "Calle Mayor".
¡Felis semana!

domingo, 17 de septiembre de 2017

Concierto: Bantastic Fand - 16/09/2017 - Cotton Club, Bilbao.



Ha pasado como una exhalación. Desde Cartagena llegaron Bantastic Fand un jueves, bajo un cielo prematuramente otoñal, para llenar el Colegio de Abogados del botxo, donde sorprendieron en tan pelculiar entorno.
En Arrasate dejaron -según crónicas de amigos que allí estuvieron- impronta de lo que son capaces de hacer. Y finalmente ayer, en el legendario Cotton Club bilbaíno, se presentaron en la jornada de gala, la etapa reina de su mini tour por tierras de Euskadi.
Así que no era de extrañar que allí se concentrase tanto personaje ilustre, y tras el recital, que las sonrisas y la satisfacción fuesen la tónica general que a todos nos unió en animadas conversaciones, con el extra de vida que da un concierto como el de ayer de Bantastic Fand.
Tras verles en la histórica cita del Vals de Frías, y el pasado otoño en El Intruso, en la capital de reino, por fin jugaba en casa contra las canciones de los Bantastic.
Y demostraron que la banda está en su mejor momento. Las canciones suenan como nunca, la interpretación es precisa, los recovecos musicales son conocidos por el grupo y se sortea cualquier dificultad sin traba.


Nacho canta con más soltura, con su voz soleada, con esa placidez de la pradera y de la fe en lo que se hace, muy bien acompañado por Paloma del Cerro. También Paco del Cerro da un paso al frente en su prestación vocal, así lo demostró en "Down the river" y "Desert town".
Teclas (Carlos Campoy), base rítmica, con Chencho Vilar al bajo, todo se funde en el núcleo del sonido Bantastic, dejando un reguero de notas y sensaciones sublimes, algo que va más allá de las cancioness, unas sensaciones al alcance de pocas formaciones a día de hoy.
Y la guitarra de Fernando Rubio... es difícil para los que amamos esto del rockerío no detenerse en lo que este tipo es capaz de hacer; un guitarrista (y cantante, y compositor), absolutamente portentoso, fino, elegante y con la fuerza justa y necesaria para destacar sin despendolos en su cometido, un privilegio verle actuar. Toca algún tema de su extraordinario disco de 2009: "Tides" y nos regala una lectura del mítico: "Souther man" de Neil Young de auténtica excepción, impresionante.
Y es que en el apartado de covers también los cartageneros la lían, con Dylan en "Love sick" -versión mejorada con respecto a la de Frías, más acorde entonces a la clásica del "Time out of mind" de Dylan- y uno de mis títulos favoritos de la producción Dylaniana, me refiero a "Most likely you go your way (and I'll go mine)". Además de un impagable "Cold turkey" de Lennon, o una revisión final y en maravilloso acústico de "Come's a time", volvía Neil Young a posarse en el escenario del Cotton.


Y por supuesto sus canciones, con un buen repaso de sus discos, en especial el segundo, el magnífico "Welcome to desert town"; sonaron entre otras otras: "Can't you see?", "Givin' up the battle", "When she came to the city" (mi tema favorito de la banda, y como es habitual dedicado a mi brother Joserra Rodrigo, al que tanto debemos, entre otras cosas esta mini-gira), ,"Anymore" -además de las ya comentadas e interpretadas por Paco; también de su primer y estupendo "Strong enough to refuse" sonaron: "Calling""What can I say" o "My morning" en acústico.
En resumen y para no dar la txapa, que Bantastic Fand ha oficiado de ornamento de la escena bilbaína, han dejado un recuerdo inmejorable, y es que además ha sido genial volver a verles, saludarles y por supuesto disfrutar de su música y sus personalidades.
Espero que podamos decir hasta pronto, y que ese pronto haga honor a su significado. Un placer.

Un concierto de rock es una ceremonia, que cuando se es devoto y se tiene fe, se disfruta como si de un milagro se tratase, cuando -como en mi caso, ayer- la ceremonia se disfruta en tan buena compañía, un bolo es casi un trocito de cielo.



sábado, 16 de septiembre de 2017

The Dream Syndicate - "How did I find myself here?" (2017).


Una de las noticias más ilusionantes del año en curso ha sido la vuelta de The Dream Syndicate a los estudios para facturar material nuevo.
En estos casos, es habitual que la fe a la que se hace merecedora la historia de la banda, se mezcle con el recelo ante lo que pueda deparar un disco nuevo casi treinta años después de su última obra.
No es catastrofismo, ni pecar de agorero el tener dudas a este respecto: el mundillo está repleto de casos como el presente, en los que la decepción ante la realidad de un nuevo material evidentemente inferior a lo recordado y con los años venerado, deposita en el melómano de turno una mancha de amarga decepción.
No citaré ningún ejemplo de lo expuesto, todos tenemos algún caso de éstos en la cabeza. Pero si diré, para tranquilidad general, que esto no ocurre con "How did I find myself here?", el nuevo trabajo de The Dream Syndicate.


Steve Wynn es mucho Steve Wynn, y la verdad es que resultaría extraño que un tipo como éste se decidiera a ofrecer un producto mediocre, no viene siendo esa su costumbre en ninguno de los proyectos que a acometido en los últimos casi cuarenta años, no sería de recibo cortar esta tendencia.
Con lo cual, sin prisas pero sin pausa, hace unos días que abrí este nuevo álbum de una de las bandas definitivas de los ochenta (y más allá), para encontrarme el disco que paso a comentarles:
Como era de esperar, el grupo tira por derroteros sónicos, que sin traicionar ninguna de las propuestas hasta la fecha expuestas, intenta buscar rincones no explorados y que puedan ajustarse al latido musical de la banda, lo consiguen por supuesto.
Así, el disco ofrece una gama de esencias sónicas que determinan un fino tapiz de riqueza y variedad dentro de la coherencia. Como siempre, las melodías se desarrollan de forma cadenciosa, a base de escuchas. El disco se comporta con el oyente como un bálsamo, que poco a poco, y con la ayuda de un tenue masaje, va filtrándose por los poros, tomándose su tiempo en ejercer su terapéutico propósito.
Abren con una oferta más 'sencilla': "Filter me throw you", temazo lleno de épica ochentera, casi new wave, pero con un rotundo y bello entramado de guitarras, y un adictivo y pegajoso estribillo.
En un orden sónico similar se mueve "Glide", con contorsiones eléctricas de guitarras, una base rítmica que apunta al periodo siniestro, y esa espiral rock hipnótica que hace de los Syndicate una banda tan absorbente.
Se orillan hacia oscuridad de garito y ruidos subterráneos en la turgente e infecciosa: "Out of mmy head"; y no dan tregua con la lúgubre y resbaladiza: "80 west", extraordinario tema de tenebroso sonido que raya con el post-punk.



En la lírica "Like Mary" la textura del sonido se entrevereda con una melodía en la onda de Lou Reed y su sub-mundo, pero muy Syndicate.
Se aproximan al grunge, al vertiginoso delirio rítmico con la irresistible y arrítmica: "The circle", absolutamente demoledora; y tras esta explosión de viveza, nos enfrentamos al tema homónimo, una reiteración de códigos sonoros y aplicaciones rítmicas de once minutos que atrapa al tiempo que envenena, que se degusta con la complicidad de la ausencia de lo terrenal, magia sonora.
Y finalizamos con un tema de Kendra Smith, miembro pretérito de la banda y parte de los estupendos Opal, titulado "Kendra's dream", y que burbujea en un estado de semi-ebullición que no llega a explotar, y que crea una inquietud poética muy especial, otro gran momento y un cierre excepcional para el disco.
No estaba previsto, la verdad, pero se confirma lo que la mayoría suponíamos: The Dream Syndicate han vuelto para dejar constancia de su grandeza, de que han nacido para dejar cicatrices y fuentes sangrantes de arte y excelencia en la piel de todos los que aman la música, que lo suyo es definirse como una banda imprescindible que vive al margen de ortodoxias y pequeñeces globales o mediaticas. Uno de los discos del año.