miércoles, 31 de agosto de 2016

"Don Carlo" - Giuseppe Verdi - "No solo de rock vive el hombre", como me aficioné a la ópera...


Éste verano no había posteado ningún capítulo de "No solo de rock vive el hombre", sección que se me ocurrió hace un par de cursos para aliviar los calores estivales y demostrar la certeza del título del divertimento veraniego.
Aunque algunos más íntimos ya lo saben, me consta que a otros tal vez les sorprenda mi afición por la ópera, pues así es, me gusta la ópera con tanta devoción como el rock, el blues o el soul, os lo aseguro. Si les apetece quedarse un rato les cuento mis inicios en tan singular mundillo.
En mis tiempos de juventud y sus cosnsiguientes penurias económicas, alguien me comentó la posibilidad de trabajar de figurante en la A.B.A.O (Asociación Bilbaína de Amigos de la Opera), de esa manera podría ganarme unas pesetillas con las que satisfacer mis vicios de entonces - que no solo se circunscribían a los discos claro - y conocer un mundillo del que nunca me hubiese imaginado formar parte. Desde luego no me lo pensé dos veces y allí me planté para el primer ensayo de una ópera que entonces no conocía ni de oídas y que hoy es una favorita de favoritas y desde luego a la que más cariño tengo: "Don Carlo" de Giuseppe Verdi.

Tras el susto inicial al verme de aquella guisa, imagínense un grande de España de la época de Felipe II, con mayas, capa y espada, doy gracias a Dios que entonces no había móviles con cámara, pues de haber sido así hace años que hubiese tenido que emigrar a algún sitio donde nadie me conociese, por no hablar del maquillaje, rimmel incluido...
El momento clave de la ópera es El Auto de fe, situado en el centro de la obra, es el corazón musical y dramático de la misma, se trata de un momento de grandes masas corales, fuerte orquestación y enorme dramatismo entre los protagonistas, especialmente entre Felipe II (bajo) interpretado en aquella ocasión por el gran cantante Roberto Scandiuzzi y su hijo Don Carlo (tenor) que acometió el viril tenor Lando Bartolinni, el argumento reza: "En Valladolid se celebra un auto de fe al que asiste toda la corte, el pueblo y los máximos representantes del clero y la inquisición, durante el mismo se produce un terrible enfrentamiento entre padre e hijo por el amor de la esposa del monarca Elisabetta di Valois (soprano), que fue interpretada en aquella ocasión por la inmensa Margareth Price, y por culpa de las complicaciones políticas, el infante sale en defensa de los flamencos que aprovechan el acto para mandar a una comisión de diputados a pedir piedad al rey, a lo que éste se niega propiciando el enfado de su hijo, el joven termina en prisión pues Rodrigo El Marqués de Posa (barítono) quien fue en la mítica cita Paolo Coni, sale en defensa de Carlos, pues son íntimos amigos desde la infancia, aunque a ojos de todos parece lo contrario, que le achica al pedirle la espada con la que estaba dispuesto a atacar a Felipe II, Rodrigo salva la vida de su amigo sin parecerlo, y es ascendido por el rey a duque. Finalmente se procede a ejecutar en la hoguera a los infieles y así se consuma el auto de fe".



Nunca olvidaré lo que me recorrió el cuerpo durante los ensayos, (muchos y que terminaban a las tantas de la noche) y mucho más aún en las representaciones, aquella música, aquellos coros, el bello canto de los diputados flamencos (recuerdo los lacrimales latiendo como mariposas), aquellas voces, aquel dramatismo...no me creía que existiese música tan grandiosa...me hice adicto al género lírico, participé en muchas óperas más, y no por dinero, leí y sigo leyendo infinidad de libros y he presenciado muchísimas óperas, he visitado el Covent Garden de Londres, la Staatsoper Unter den Linden de Berlin y en octubre presenciaré "Las Bodas de Figaro" en la Opera de Viena, lo que me consta que será un momento de enorme emoción para mi, un sueño.
No es "Don Carlo" la mejor ópera del mundo, ni siquiera es la mejor de Verdi, aunque es una obra grandiosa, pero fue la puerta a mi entrada y permanencia en esta disciplina artística que me ha dado muchas horas de emoción y substanciosas dosis de belleza para meter en el zurrón, doy gracias a Dios (Neil Young), por poner al azar de mi parte para aficionarme a tan enorme género, porque no solo de rock vive el hombre.

martes, 30 de agosto de 2016

Carolina Otero & The Someone Elses - "Benidorm" (2013)


Como sigue costándome un imperio encontrar discos este 2016 que me aguanten más de 4 o 5 escuchas, me sigo acordando de trabajos de años precedentes, que al menos a un servidor le han parecido bastante mejores que el presente.
Y como a nivel nacional la cosa no me parece que vaya mejor, pues me retrotraigo a 2013, al disco que en aquel curso grabaron los valencianos Carolina Otero & The Someone Elses y que titularon "Benidorm".
Cierto que conocí a esta banda un par de años después, tras una reseña que mi amigo Chals Roig publicó en su imprescindible: On the route (pinchar) a propósito de la publicación de "Diastema Girls" y que despertó mi interés, luego conversando con él hizo extensible el consejo a nivel personal, finalmente ya convencido tiramos de bandcamp y culminamos el proceso escribiendo estas letras sobre "Diastema...", último álbum hasta la fecha de la formación.
Por lo cual, el disco precedente: "Benidorm", lo conocí con posterioridad, y hoy lo recupero para traerlo aquí, que ya tocaba.


No se si son cosas mías, pero "Benidorm" me resulta más amable sónicamente, más matizado o confeccionado con más mimo...no sé, igual son impresiones mías. Lo que es evidente es que la ecuación sónica es la misma, guitarras que a pesar de la distorsión suenan cristalinas y radiantes, ritmo propio de local - aspecto que me encanta -, la voz de Carolina que empasta con todo lo referido a la perfección y que si de algo no adolece es de carácter y personalidad, y unas buenas melodías que en ocasiones contrastan por silueta con el sonido powerpopero, indie e incluso garajero de algunos cortes.
Hay en "Benidorm" un eclecticismo notable, en el tracklist nos tropezamos como quien no quiere la cosa con momentos acústicos que sorprenden en lo positivo, como ocurre con "On the floor", que se arrima a un country-folk muy yanky y muy bien cantado además.
Aunque los acentos rockeros independientes son quizás la esencia de la banda, y se nota en temas como "We are porcelain" donde Carolina se ve acompañada de John Alexander Martinez en cuestiones vocales, también las estridencias de la magnífica "Song to myself" se adaptan mucho a los gustos del que suscribe, un favorito este tema en el presente cancionero.



Aunque me es imposible hacerle ascos a temas como "Benidorm", mucho más cálidos y poperos, con cierta esencia ye-ye y cantada en castellano, aquí a la dama le acompaña Mr. Perfumme.
Saben los que me conocen que me gusta que los grupos patrios canten en español, en "Benidorm" tenemos unas cuantas canciones en la lengua de Aleixandre, como la fronteriza "El Huesped". Cierran con "Celebración", otra favorita el disco con gran trabajo en coros y brillo melódico. Miquel Landete, voz de Senior y el Cor Brutal colabora en el sugerente tema cantado en valenciano: "Mai".
Otra favorita por oscura y viscosa es "On the fire" de rotundas eléctricas, muy en la onda de otros de mis valencianos favoritos como Mad Robot, más luz y cierto jangle en la luminosa "Your brain is backwards".
Spídica y garitera, y por ello me gusta tanto: "Ewan McGregor", y mola la espiral underground en: "You don't speak my language" y "Dead", esta última con una delicada dulzura envolvente.
Cerramos el recorrido al repertorio con la magnífica "Apples and arrows", un tema rotundo y absorbente, de frenéticas guitarras, posiblemente mi favorito.



El disco que Carolina Otero and The Someone Elses grabaran en 2013 para Malatesta Records, con curro a los controles de Dani Cardona me parece tan bueno como el facturado hace un año, muy personal, coherente, equilibrado y ecléctico, hay que joderse la de cosas buenas que vienen de la orilla del Turia, lo celebraremos, ojalá algún día en vivo.
Se adjunta bandcamp del grupo donde adquirir éste y otros discos pinchando aquí.

lunes, 29 de agosto de 2016

Pearl Jam - "Ten" (2016)


Nunca había hablado de Pearl Jam en el blog, y me he dado cuenta de ello precisamente debido al 25 aniversario de la publicación de "Ten" su ópera prima y en opinión de muchos su disco más destacado.
No voy a entrar en disquisiciones a este respecto, contemplo los primeros cuatro discos de los de Seattle como auténticas piezas de referencia y lo mismo me da colocarlos en un orden que en otro. Pero aprovechando el mencionado cumpleaños me voy a lanzar a dedicar unas letras al tremebundo debut que supuso "Ten". No oculto que de las cuatro formaciones míticas del grunge y de Seattle, Pearl Jam es la que más me gustó en su día y también mi preferida en la actualidad. Tal vez me resulta su sonido el más "artístico", menos metalero y con una connotación clásica superior a la de la competencia, su frontman Eddie Vedder es como todos sabemos un delirio de talento y personalidad, capaz de hacer que una canción sea suya y de su grupo utilizando la modulación de su voz y un fraseo único e inigualable. En las construcciones sónicas de "Ten" es fácil vislumbrar a Hendrix o a los Zeppelin, no esta tan clara la influencia de Young, esta llegaría después de forma contundente, pero aquí aún es una sombra, un rumor.



Siempre me ha parecido que en "Ten" hay una especie de rock independiente artesanal que supo conectar con el público más ávido de decibelios y con el más anclado en décadas precedentes, de ahí su grandeza y la total sensación de actualidad que presenta su escucha en este 2016. Mandan riffs contundentes, solos que parecen improvisados y cierto ambiente de estadio, todo para envolver unas melodías bien delineadas y unas letras que señalan aspectos sociales de la época, crítica y reflexión. El cancionero es demoledor, repetido mil veces a lo largo de estos 25 años, repleto de temas inapelables, virtuosismo y carácter, sin falta de algún himno ya establecido como tal en este negocio del rock and roll. Hablar de himnos es hablar de "Even Flow", poco comentario se me ocurre de un tema tan célebre. Interesante me parece destacar los temas que forman la trilogía o miniopera: "Momma-son", las tres canciones cuya letra escribió Eddie Vedder tras recibir las canciones del batería Jack Irons, dice la leyenda que se le ocurrió la truculenta historia una mañana tras hacer surf cuando aún era cantante de Bad Radio. Sólo dos de los cortes formaron parte del disco, "Once" y "Alive", quedando fuera "Footsteps", los dos temas incluidos son extraordinarios y rabiosos y cuentan parte de la historia del chico que descubre que su padre esta muerto y quien el pensaba que lo era en realidad es su padrastro, mientras su madre mantiene relaciones con el joven debido al parecido de éste con el que fue su marido.



Pero todo el vinilo esta jalonado de auténticas joyas: la lírica "Black" o la historia del estudiante que se suicida ante su clase, canción titulada como éste: "Jeremy", o la dramática historia de la chica encerrada en un psiquiatrico en contra de su voluntad que se relata en "Why go"...y así suma y sigue. Histórico álbum que ya forma parte del olimpo del rock y que estos días cumple un cuarto de siglo, aunque sigue sonando igual que el día que lo desprecinté, como suele ocurrir con los grandes discos.

sábado, 27 de agosto de 2016

2x1 - "Let's spend the night together" - The Rolling Stones/David Bowie.


El pasado martes mi amigo Savoy Truffle dedicaba su programa de radio en Transportes News Radio: Música Sideral a la figura de David Bowie (pinchar para acceder al enlace con el programa íntegro), hizo incapié en los primeros y más gloriosos años del duque, se preveen por tanto nuevas entregas.
Evidentemente uno de los discos aludidos fue "Aladin Shane", el magnífico disco que publicó Bowie en 1973 y que contenía entre otras maravillas un cover del "Let's spend the night together" de los Stones, inmediatamente me dije - ¡coño!, buena canción para dedicarle un 2x1, - y aquí esta, dos pesos pesados del rock and roll visitando la misma partitura....¿con cuál os quedáis?.





jueves, 25 de agosto de 2016

La crisis de los cuarenta o cuando John Milner vivía aquí... - Las paranoias de Addi.



Se recomienda la lectura simultáneamente con la escucha del tema...si gustan claro.

"La escena era concreta
camiseta blanca y unos jeans
apuraba aquel pitillo
orgulloso y viril...
con la mirada ceñida 
a los cánones de Jimmy Dean
grasientos los cabellos,
botas claveteadas...
esperando ver llegar el fin de semana
te aseguro que nada me importaba
el futuro que nos esperaba..."
("John Milner" - Loquillo y Trogloditas)




"Tenía una novia sencilla y feliz
que era la viva imagen de Marilyn,
y unos amigos con quienes jugar
a ser los faraones de la ciudad.
callejeando siempre en busca de acción
moviendonos al ritmo del viejo rock and roll...
llegamos a ese punto de inflexión 
que separa la realidad de la ficción..."
("John Milner" - Loquillo y Trogloditas)

Parece que los veinte años en los sujetos de nuestra estirpe es una vida clonada para todos, cierto que Marimar no se parecía a Marilyn, demasiado morena, demasiado inocente al principio, demasiado heroína después, finalmente mágica y divina...era mi chica.
Mis amigos eran tal cual...alguno sigue junto a mi, otros se conviertieron en padres de familia como lo fueron los suyos, enemigos de la juventud despótica y soñadora de sus hijos, envidiosos del despilfarro del que hacen gala sus vástagos...despilfarro de energía, de esperanzas, de excesos, de noches, de kimeras, de fluidos, de vida...
Pero entonces, cuando John Milner anidaba en nuestros corazones, todos eramos faraones buscando el secreto de la eterna juventud, ese que nadie en siglos había podido encontrar, pero nosotros si lo haríamos, teníamos un aliado...el rock and roll.

"Estoy hablando de los viejos tiempos
esos que ya no volverán
las drogas terminaron por estropear
las pequeñas cosas que nos hicieron amar...
¡La amistad!!! nuestra pequeña libertad...
Y ese tren sin rumbo ni dirección
ya no se para en cada estación...
Los muchachos del verano se dijeron adiós
El día que Budy Holly murió"
("John Milner" - Loquillo y Trogloditas)

Al fin y al cabo aquellos tiempos no volverán...y esa es la tragedia que tratamos de ocultar tras cuentas corrientes derivadas de exitosos trabajos, familias que sabemos que no son las que queríamos, relaciones planificadas en pos de la seguridad y no de la diversión, sexo el sábado y salida con los amigos el jueves, vendas en los ojos para que el tren vuelva a parar en nuestra estación...pero no para, va lleno, lleno de gente como John Milner...otros optaron por ver la vida a través del filtro de la irrealidad, no la de éstas páginas de LC que un servidor suele emborronar para irse por los cerros de Úbeda, no, el filtro orgásmico de las drogas, sensación de intensidad orgánica que termina cuando la caída en la realidad no compensa el subidón al éxtasis...pero desmontar es difícil...tan difícil...y pasan los años, y pasan...
Cuando algunos decidieron dejar las noticias mientras iban al curro en coche en lugar de dar la vuelta al casette del último de Pear Jam, aquél día el verano acabó, Buddy, el rock and roll murió, y algunos nos dijeron adiós...hoy solo saludan el día de noche vieja.

"John Milner ya no vive aquí
lentamente se llevó gran parte de mi,
ahora que todo es más viejo, más frío, más gris...
y sientes como el tiempo va a por tí.
Cuando la nostalgia daña mi corazón
una voz conocida hace su aparición...
la música el infierno borró, 
el día que Buddy Holly murió..."
("John Milner" - Loquillo y Trogloditas)

El viejo/joven John Milner que inmortalizó Paul Le Mat en "American Graffitty" se ha quedado como imagen icónica de la juventud que muchos creímos tener, aunque hoy que todo es mas viejo, más frío y más gris ya no estamos seguros de que así fuera, al menos yo no estoy seguro...
Un día, sin avisar, en la penumbra deslizándose de puntillas, como los amantes traidores y faltos de amor huyendo de la escena del crimen, se fué...ese día sales a la calle con la impresión de que la virginidad de la juventud te ha abandonado, que las reclamaciones de la vida empiezan a importarte, que ya no vale no pensar en el futuro, que Marimar quiere ir a una casa rural en semana santa y no tienes un duro, que Juanjo y Mariano se han ido fuera a currar y que vienen los Nirvana y de momento no tienes con quien ir...
Marimar no tuvo su semana santa, mis amigos casados sonríen cuando me ven con el pelo largo y las camisetas de The Smiths, creo que les gustaría llevarlas, no tirar del carro del niño y acompañarnos al concierto de Burning, estar como nosotros, como si los noviazgos adolescentes fuesen una forma aceptada de vida...para ellos el rock murió, para mi, que sigo usando el rock and roll para borrar el infierno, el rock no muere...y Buddy Holly tampoco...pero en el fondo sé que John Milner ya no vive aquí...
Creo que esta mañana me ha atacado la crisis de los cuarenta.

miércoles, 24 de agosto de 2016

Cotton Mather - "Death of the Cool" (2016)


Os aseguro que me había prometido no mentar el disco "Kontiki" (pinchar) en la presente reseña, ya que todos sabemos que aquél es irrepetible y que no es justo mantener a un grupo de señores cutivo de un episodio que si ciertamente resultó visionario y mágico para unos cuantos, lo cierto es que la mayoría lo ignoró, y en tal tesitura se mantiene el personal 19 años después de su publicación.
Pero es que la vuelta de Cotton Mather no puede ser ajena a la remembranza de una obra maestra como "Kontiki", uno de los más elevados y tiernos paseos por la vereda powerpopera  con que han sido bendecidos los oídos de los más afortunados en los últimos 30 años, doy gracias al mesías del rock por elegir mis orejitas para entrar en tan selecto grupo.
Si bien es cierto que tras la ya apuntada masterpiece los chicos de Robert Harrison facturaron un par de discos más, que obtuvieron los mismos parabienes populares que "Kontiki", desde 2001 el grupo no funcionaba como tal y fue hace cuatro cursos, cuando a propósito de la reedición del mítico Lp, que Harrison tomo lápiz y papel y se puso a la tarea de escribir un ramillete de canciones aprovechando el paso de las musas por los alrededores, al parecer con el tiempo le ha parecido una buena idea agruparlas en un álbum y no ha tendido dudas a la hora de elegir compañeros, sus antiguos compinches de Cotton Mather.

Y así llega en este 2016 "Death of the Cool", un disco que se deja cocer en la misma marmita de burbujeante pócima mágica que aquél, y adquiere ese aroma inconfundible de las bellezas melódicas y los susurros sónicos que en su día contagiaron al mundo tipos de la catadura de The Beatles, Big Star, The Jayhawks, The Byrds o los primeros The Who.
Con la briosa "The book of too late changes" da comienzo esta vuelta al redil, tema de gran lujuria rítmica y agraciada melodía claveteada por batería y guitarras, inmejorable inicio.
"Close to the sun" es un pop de toques lisérgicos muy anclado sónicamente a la segunda mitad de los sesenta, una de las baladas que marcan diferencias en este cancionero es "The middle of nowhere" de aullantes steels.
En el álbum nos encontramos salpicaduras psicodélicas en temas como la encantadora: "Candy Llac", uno de los momentos que me recuerda a los Who del 67, y en "Life of the liar" vientos y acordeones cuadran uno de los mejores temas del disco.
Otra balada impagable es "The land of flowers" de tenue orquestación y muy en sintonía con los Beatles postreros, en cambio la luminosa melodía y las cristalinas guitarras dan un contrapunto perfecto en la bonita y powerpopera: "Never be it".
Aunque es posible que mi momento favorito del disco sea "Queen of swords", con su melodía candente y sus arreglos de cuerda, melancólica y lírica, una gozada muy al gusto del que suscribe.
Vientos que se contagian de cierto aire psicodélico en otro corte beatlemano titulado "Waters raging", y "Child  bride" se empapa de duzor y teclas barrocas en un delicioso corte.
Al calor del piano despide el disco otra balada de mucha enjundia como "The end of Dewitt Finley".
Preciosa entrega que no empaña el pasado de Cotton Mather, un disco que se escucha con deleite y se disfruta, con fantásticas baladas y estupendos medios tiempos, powerpop y pop-rock de impecable factura para dar un poco de lustre a este 2016.

martes, 23 de agosto de 2016

FRANK - "My Wild Kingdom" EP (2014)


Los más habituales creo que tienen claro que el cuarteto donostiarra FRANK se ha convertido en icono de esta casa y desde luego en uno de los más asiduos habitantes de mi equipo desde hace unos meses.
Y eso que hace un año aquí el lumbreras no tenía ni idea de la existencia de los inferfectos, aunque debo decir que por vídeos que he ido viendo por ahí relativos a la participación de éstos en el Villa de Bilbao, mucho me temo que en alguna ocasión casí seguro que nos hemos encontrado, posiblemente no eran aquellos tiempos para que la memoria de un servidor retuviese demasiados datos y sensaciones.
El caso es que como consecuencia del Último Vals de Frías, del que prefiero no hablar pues cada vez que lo evoco me sigo poniendo tontorrón, llegó a mis oídos el disco largo que publicaban a principios de este curso y que como la mayoría ya sabéis se titula: “The Mud and the Thirst” y que ya pasó por esta bitácora hace unos meses (pinchar).
La primera ocasión – que recuerde al menos – que me los planté a la cara fue en el WOP Festival inmediatamente anterior al vals, donde algún maestro nos hizo verles sentados, teloneando a Danny and The Champions of the World. Tenía muchas ganas de catar el directo de estos tíos, el disco me pareció y me sigue pareciendo sorprendente, por producción, sonido y pureza, porque las canciones son buenas de verdad y porque tiene esa extraña virtud a veces odiosa de crear una suerte de adicción que te obliga a repetirlo una vez tras otra.


El día de la sala BBK, allí fue aquel primer y descansado concierto, además de los temas del Lp, también sonaron canciones del precedente, un EP de seis canciones grabado en 2014 y titulado “My Wild Kingdom”, la verdad es que me quedé con la copla, una semana después lo tenía en mi poder adquirido por inmejorable precio en Frías, cosa que agradecí en su momento y más aún después de escucharlo por primera vez.
Sería fácil y quedaría como un caballero, cosa que no debo ser si de no decir lo que se piensa se trata, si dijese que aquel mini-Lp (que es como se llamaban los EPs en otros tiempos) me parece algo así como un prólogo aún no redondeado del disco grande, como un ensayo para pulir cosas, para que en el momento de la verdad todo este mascado.
¡No señor!, a mi este “My Wild Kingdom” me parece tan bueno como “The Mud and the Thirst”, y no me corto un pelo en decirlo y mantenerlo, que a lo mejor no tiene la producción tan perfilada del segundo, que a lo mejor las canciones se ven bordeadas por una cierta inocencia que no se definir…tal vez…pero ahí está el sonido compacto y que desde un lecho acústico que sujeta melodías francamente bien dibujadas permite que la electricidad se filtre por la textura sónica, el equipo bajo + batería es excelente, y en vivo es la hostia, tremendos Christian y Andoni, la voz de Sara creo que ya no tiene sentido seguir definiéndola o dándole equivalentes, por aquí ya todos estáis en antecedentes, pero es además lo que dice y como lo dice, fraseo y carácter, la electricidad es posiblemente lo que más haya evolucionado, a un terreno más sutil y sugestivo, Iñigo pone un sello muy personal en la segunda entrega y también en directo…pero es que las canciones son realmente bonitas!!!



En vivo me impactaron: “Memory of the tree” mi favorita, y desde luego “Fire”, tema que despliega una espiral sonora muy enredada para formar un excelente colofón muy Crazy HorsePero el resto de cortes no desmerecen estos dos picos, el inicio con “Same old room” y el final con “In the storm” se las arreglan para hacer que a partir del primer pinchazo al disco suenen una detrás de otra, aunque al revés claro, “Rebelde” es profunda y etérea y “Bless me” romántica y un tanto infantil, no tomando nadie este adjetivo de forma despectiva, y lo peor... que se acaba pronto.



Me consta que muchos concéis “The Mud and the Thirst”, lo que no se es si estáis muy enterados de lo que esconde “My Wild Kingdom”, pues a espabilarse chavalería que la vida pasa y no está el plantel de acontecimientos mundiales como para perderse buenos discos y bellas canciones, no os lo penséis demasiado que os acerco hasta el bandcamp para que lo tengáis fácil.

domingo, 21 de agosto de 2016

Los domingos photosong - Burning, Loquillo y Victor Mora...hola y adios.


Hace una semana me acercaba a Torrelavega para reencontrarme en directo con Loquillo, hacía un par de años desde nuestro último encuentro, dos días después repetía en Portu cita con el Loco, no me es grato decir que ni en una ni en otra ocasión me convenció su actual directo, pero me gusta verme a mi mismo al pie del cañón rockero a pesar del tiempo que llevamos pisoteando la piel del planeta.
También tuve ocasión de ver allí a Burning, a mis Burning, tercer bolo de mi banda favorita en este 2016 y el cuarto llegará este viernes en el Kafe Antzoki, la verdad es que hace muchos años que perdí la cuenta de mis conciertos de Burning...30, 40 ni idea...como siempre fue una noche de rock and roll de gran octanaje y chulería canalla y sentimental, tipos duros que lloran, lágrimas que nunca llegan al suelo...¡mi grupo!!!
Y el miércoles llegó la noticia amarga, triste y según parece intrascendente, que fallezca alguien como Víctor Mora, padre (por resumir) de Jabato y Capitán Trueno y los medios ni lo reseñen, que prácticamente pase desapercibido el suceso, que sigan escupiendo las pantallas noticias vomitivas sobre Paquirrines, Belenes Esteban o Matamoros y que alguien que es historia de la literatura y la vida de un país durante años no parezca merecer ni unos segundos de homenaje y despedida retrata fiel y cruelmente a un país, un país de mierda señores, un país decadente y mediocre...es lo que hay.
Yo lo sentí y mucho, mi imaginación hizo sus primeras abdominales con las historias de Capitán Trueno y Jabato, mis primeras nociones sobre la amistad llegaron de aquellas páginas, mis primeras notas sobre el amor de aquellas despedidas de los capítulos del capitán viendo en el horizonte del mar a su Sigrid...el heroísmo mudo, honrado y generoso de las encrucijadas de Jabato me señalaron el camino a seguir en cuanto a ideales sinceros conmigo mismo...no se, tal vez solo eran historias de comic, de tebeo, pero eran magníficas...¡Buen viaje maestro!!!
¡Feliz domingo!!!




sábado, 20 de agosto de 2016

Dinosaur Jr, - "Give a glimpse of what yer not" (2016)

Partamos de la premisa de que uno no es un veterano en lo que a seguir la estela de J. Mascis y sus dinosaurios júnior se refiere, no obstante debo decir que la banda de Massachussetts nunca me fue odiosa, es más, no faltaron en mi juventud temas de los mentados que me gustaban y que acostumbraba a enchufar con gusto y convencimiento junto con otros tipos 'calcina guitarras' que entonces me eran más afines.


Dicho esto, es también pertinente puntualizar que fue en el año 2007, con la vuelta de Dinosaur Jr. y la falta de motivaciones musicales que durante algunos años experimenté, que puse la lupa sobre el grupo tras la publicación de "Beyond", sin prisa pero sin pausa fui desandando la senda para recoger los discos de los Dinosaur que se me habían quedado por el camino y me los llevé a mi guarida, una vez a refugio de compañeros susceptibles de repetirme el odioso - Ya te lo dije -fueron pasando por mis oídos, llegaron más discos en este nuevo siglo: "Farm" (2009) y "I Bet on Sky" (2012) que me consolidaron como seguidor de la banda. Finalmente servidor había pasado por el aro que ante sus narices pusiese un entrañable amigo, cuyo paradero a día de hoy desconozco, años...bueno décadas atrás...tenías razón Javi tío.
Simultáneamente a ésto el celebérrimo líder de la formación J. Mascis empieza a grabar discos solo, con un concepto que no tiene nada que ver con el de los dinosaurios, y que me gustan tanto que por un tiempo hacen que me olvide de su grupo titular, es tal vez por eso que la publicación hace poco de "Give a glimpse of what yer not" no había despertado la atención en este pobre pecador ingrato, que tal vez esperaba otra golosina acústica del melenudo y gafotas de J. Mascis.


Menos mal que los que tenemos el talento de rodearnos de buenas piezas en lo de la sabiduría rockera y humana, siempre podemos contar con que los susodichos te abran los ojos y te pongan en la pista de las delicatessen del momento, así lo hicieron Guzz y Johnny en sus respectivas reseñas, que podéis y debéis leer pinchando sobre los nombres de los interfectos.
Y después de esta perorata sobre mi experiencia vital con Dinosaur Jr. que la verdad no se muy bien a que viene, pasemos a relatar mis pareceres con respecto al último y excelente disco de estos señores.
Si bien la carga de distorsión y decibelios del grupo no es la de sus años mozos, la intencionalidad rockera sigue estando ahí, y las referencias sónicas también, con el Neil Young que mereció el padrinazgo del grunge en el horizonte, nos tropezamos conforme avanza la audición con esencias garaje, powerpop e incluso noise pop, todo comprendido en un entormo sonoro de incuestionable base rockera y con prominentes guitarrras.
Si alguien comienza la escucha en modo relajado, se desperezará rápido tras la inyección de electricidad del riff que abre "Goin down".



Una vez en situación, el disco va dejando caer coplas: "Tiny" nos sigue haciendo presas de la corriente eléctrica en un plano más powerpopero, y "Be a part" es un megatemazo de medio ritmo que lleva el buen grunge adherido a la fibra de cada pellizco que recibe la guitarra de Mascis.
Permitanme que varios de los temas de este Lp me recuerden al Neil de "Mirror Ball", lo que lejos de ser una crítica es un alago y desde luego una bendición, así me ocurre con "I told everyone".
Dos cortes firma el bajista Lou Barlow, el primero: "Love is...", precioso tema de esencia más apacible y popera pero intenso y con notas ácidas.
Tras la tempestad viene la calma, vuelven los frenesís de guitarras y los ecos de "Mirror Ball" en la irrefrenable "Good to Know" que continúa con los riffs oscuros y heavilongos de "I walk for miles" una de mis favoritas por su espiral distorsionada y ochentera.



Otra vez la bendita cara y cruz, de la oscuridad volvemos a la luz y las guitarras amables con "Lost all day" para perdernos en la psicodélica: "Knocked around" cantada en falsete y que hace despertar a la bestia hacia el final con trotar de guitarras y ritmo furibundo.
Se acerca el final, pero antes de llegar la segunda aportación de Barloy con "Left/Right" de esencia folk lisérgica gracias a melodía y un envolvente teclado, antes de éste final decía, nos encontramos con la excelente "Mirror" de denso paso y actitud blues.
Dinosaur Jr. nos ofrecen un disco que sin duda ascenderá a las cúpulas de muchas listas, en el que las verdades del rock de las últimas tres décadas reposa como reposan los guerreros que ya no entran en batalla, sin nada que demostrar y dejando que la sabiduría de años salga a pasear, disfrutando y haciendo disfrutar de las contiendas apacibles.

jueves, 18 de agosto de 2016

Corizonas - "Nueva Dimensión Vital" (2016)


Arizona Baby, Los Corona, la lengua de Cervantes, renovarse sin perder el espíritu, ironía y análisis social en los textos, abrir el tarro de las melodías adornadas con sonidos sencillos, asimilables, claros y de calidad, ¿Porqué un buen disco no puede ser escuchado por cualquiera?...los suficientes sabemos que no debe ser así, Corizonas dan un paso al frente para demostrar de facto que no es así...todo esto puede resumir bajo mi punto de vista "Nueva Dimensión Vital", el último trabajo de Corizonas.
Javier Vielba, la voz de Arizona Baby ya se adentró en el castellano con su primer esfuerzo en solitario: "Bestiario", en su fusión con los rock-surferos madrileños Los Corona, vuelve a utilizar el idioma de Galdos en los once cortes que forman este disco.
Vuelve a funcionar la ecuación, el rock de aroma country, sureño y árido de los de Pucela se enreda con la corriente surfera y arenosa de los comandados por Fernando Pardo para crear un álbum luminoso, con evidentes aires fronterizos, detalles en vientos y cuerdas, melodías instantáneas y acento irónico y social en las letras.


La trompeta de Yevhen Riechkalov marca los designios sónicos de canciones como "Trabalenguas" de frenético final, "Nueva dimensión vital" con un aire a serie playera yanqui de los años setenta y un texto un tanto metafísico, y la redonda y fulminante "Todo va bien".
"Vivir y no pensar" es un tema que se apoya en arreglos de cuerdas y una textura rítmica cálida y con toques electrónicos.
Acentos radioformuleros que no molestan en "La cuerda que nos dan" y "Místicos en éxtasis" con un breve punteo rockabilly como aparecido de la nada.
Pensamientos sobre la vida en "Yo quiero ser yo", y rock con esencias tabernarias y golpes de spaghetti wester en "Las paredes bailan", nos encontramos el tema más íntimo del tracklist con protagonismo de las teclas y arpegios rondando en la bonita: "Lluvia de abril".
Despide el disco el vals/folk/country: "Para que". No me olvido de mi favorita del lote; "Luces azules" preciosa melodía subrayada por un chelo melancólico que se difumina en el intenso estribillo, un canto de libertad realmente brillante.



"Nueva Dimensión Vital" me parece un disco fantástico, no faltará quien acuse a su sonido de acercarse demasiado a los patrones que rigen producciones dedicadas al consumo masivo, no me parece algo criticable, pues la esencia del sonido Corizonas esta ahí evidente, pero más luminoso y brillante, decorando estupendas composiciones, difícil aburrirse.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Cuando había música en TV - Loquillo - La Edad de Oro (1983)


En tres días me he metido dos conciertos de Loquillo, cosas de la época estival con sus festivales y fiestas de pueblo, la cercanía desde Bilbao a ambos eventos también ha tenido mucho que decir al respecto y el que el Loco ande girando en la presentación de su nuevo disco "Viento del este" también.
Opiniones habrá para todos los gustos, no oculto que Loquillo ha sido una pieza clave en mis primeros pasos en esto del rock, me enganché al personaje y a sus discos desde jovencito y poco a poco me he ido alejando paulatinamente del personaje pero no de sus discos, lo cierto es que en raras ocasiones ha fallado Loquillo, al menos cuando de hacer rock and roll se ha tratado.
Pero no es el actual Loquillo el que más me gusta desde luego, ni su directo me convence del todo, ni entiendo que sus dos últimos discos sean de lo mejor de su producción, aunque confieso que éste último no lo tengo suficientemente escuchado como para dar una opinión válida.


Pero me permitirán que me quede con el Loquillo de sus inicios, aquel que roncaba rockanroles de esencia punk con Intocables, que desembarcaba en Madrid y en poco tiempo ya tenía sobornado a todo el personal en la capital y se zambullía en la grabación de "El Ritmo del Garaje" con una secciñon de la fauna de la época de mucho cuidado, tipos como Poch, Iñaki Ferrnandez (Glutamato), Ulises Montero, Ana Curra y por supuesto Alaska que interpreta a dúo dos temas con el Loco pululaban por el estudio en las sesiones de grabación de aquél Lp y aportaron su granito de arena.
El 20 de octubre de 1983, cuando un servidor era demasiado joven aún para estar reclutado en el batallón de fans de Loquillo, Paloma Chamorro le llevó al mítico La Edad de Oro para presentar "El Ritmo del Garaje" y le hizo una de aquellas impagables entrevistas de la época en la que además del Loco y Sabino, estaban por allí Poch, Uli, Iñaki Fernandez, Diego Manrique y Alaska.
Si os parece la recordamos:




Tras la entrevista venía un miniconcierto compuesto de cinco canciones que comienza con "No bailes rock and roll en el corte inglés", un tema antiguo que no estuvo finalmente incluido en el disco.




El segundo tema fue la magnífica y desaforada "Maria", un canto al rock and roll en edad adolescente, con la irrupción del amor torrencial asociado a nuestra música favorita, dosis de sensualidad y una melodía grandiosa y espídica.




"Avenida de la luz" es un tema que exhala el aroma de la Barcelona de los primeros ochenta, entre cosmopolíta y decadente, un gran tema que tampoco formo parte del set definitivo del Lp.




Para interpretar "El Ritmo del Garaje" se incorporan Alaska y el desparecido Ulises Montero "Uli", no se si se imaginaban que 33 años se sigue montando el guirigay que se monta cada vez que la interpretan en cada concierto, lo he podido comprobar dos veces en tres días.




Para el surf "Todos los chicos en la playa" Loquillo invita a subir al escenario a los siempre excesivos Iñaki Fernandez y el legendario y nunca suficientemente reivindicado Poch, una despedida histriónica, surrealista y ácida, como era de esperar.




Sobredosis de Loquillo esta semana que terminamos de matar con un recuerdo a los inicios del siempre polémico frontman, cuando había música en TV.

lunes, 15 de agosto de 2016

concierto: Burning/Loquillo, El Rock en la Feria 14/08/2016 (Torrelavega)


Un año más la localidad cántabra de Torrelavega celebra el festival Rock en la Feria haciendo coincidir el evento con las fiestas patronales del municipio.
Festival dirigido al rock principalmente, aunque esta edición en el programa se ha podido encontrar un poco de todo, con alguna formación difícilmente calificable como rockera, no obstante en el día de ayer el rock fue lo que mando en el festival.
Los jóvenes de la tierra Saco Roto dieron el pistoletazo de salida a la tarde noche con un rock contundente que sonaba francamente bien, entramos tarde y no me parece justo hacer un análisis, pero lo poco que escuché me gusto, igual me perdí un buen bolo.
Muy buen ambiente, público veterano y muy poca gente joven, una pena que nuestra juventud siga empeñándose en andar lejos del rock and roll, pero la cuarentena e incluso la cincuentena era la franja de edad más común entre los concurrentes.


Llega Burning, y como siempre Johnny y los suyos hacen lo que saben hacer mejor que nadie, rock and roll, canalla, tierno, rebosante de actitud, chulería, nostalgia y las inmortales historias de perdedores. Soy de la opinión de que los actuales Burning abusan del uso del saxo, mi banda favorita no termina de empastar con la esencia soulera que da este instrumento, y en algunos temas me sobra, pero me niego en redondo a decir nada de Burning que no sea positivo, lo siento. A la grandeza a las seis cuerdas de Edu Pinilla se suma el buen hacer de Nico Álvarez, un virtuoso que toca sin púa pero que transmite la metálica cualidad rockera que suele dar este elemento al rasgar. Carlos Guardado es el excepcional bajista de siempre, con una presencia inapelable en escena, Kacho es un baterista de los de toda la vida, hace que todo este compacto, rítmicamente estupendo, y el norteamericano Mikel Slingluff hace rugir su dorado instrumento con actitud y elegancia.


Capítulo aparte es el tema Johnny, cada vez menos teclista y más frontman, canta mejor que hace 20 años y mantiene ese carisma y cercanía de cara al público, rebosante de pasión, humildad y espíritu rockero, su actitud y la emoción que emana supera a la de muchos jóvenes en edad de high school, a pesar de los más de cuarenta años que acarrea su osamenta, cuatro décadas en las que ha habido mucha gloriosa noche de rock and roll, pero también perdidas aún lloradas, rincones oscuros en los que sólo unos pocos les seguíamos a los garitos medio vacíos a disfrutar de su rock, y crisis de todo tipo, es una gozada ver que Burning sigue vivo, rockeando y emocionando "Como un huracán".
Sonaron varios temas del excelente "Pura Sangre" de 2013 y muchos de los clásicos del grupo, "No pares de bailar", "Madrid", "Jim Dinamita", "Qué hace una chica como tu en un sitio como éste", ""Es decisión", "Es especial", "Ésto es un atraco", "Ginebra seca", "Como un huracan", "Mueve tus caderas" y una curiosa versión en castellano del "Star, star" de los Stones, aquel tema que bien hubiese podido parir Chuck Berry y que cerraba en 1973 el infravalorado "Goat's Head Soup". Grandes como siempre mis Burning.


Salta Loquillo al escenario, tarde, hubo retraso con respecto al horario previsto toda la jornada, y comienza con "Salud y rock and roll", tema de su nuevo disco "Viento del este" que reconozco que no había escuchado aún, lo defendió en vivo, como debe ser y alguno de los temas me gustaron, especialmente "Viento del este" y "El final de los días". No fue ayer la mejor noche del Loco, con algunas dificultades vocales y un sonido un tanto opaco, las tres guitarras que planta en escena no se hacen notar en muchos momentos del show, y las  revisitaciones de algún tema que se aleja un tanto del espíritu original no sienta muy bien a cortes como "El hombre de negro" o las canciones de "Balmoral" o "Arte y ensayo".
Loquillo aguanta a golpe de carisma y tablas, y justo es decir que en la segunda parte la banda resucita, el magnífico Mario Cobo (Nu-Niles) toma el protagonismo con su Telecaster y la maquina empieza a carburar, llegan los clásicos y el habitual delirio de los fans: "Rompeolas", "La mataré", "Carne para Linda", "Rock and roll actitud", "Quiero un camión", "Feo, fuerte y formal", "El ritmo del garaje", "Rock and roll star" y final apoteósico como siempre con el inmortal himno "Cadillac Solitario".


No soy sospechoso, soy fan de Loquillo desde niño, le he visto en vivo en muchísimas ocasiones, seguramente le vuelva a ver en Portu dentro de unos días, pero ayer no me convenció, ni por sonido ni por adaptación de algunos temas, otra vez será.
Magnífico ambiente en el Rock en la feria, organización mejorable, pero maravillosa noche, lo pasamos bien y nos mantuvimos enganchados a esto del rock and roll, que a pesar del cansancio nos mantiene firmes y bailando, y es que el rock da segundos de vida a cada inyección del mismo...seguimos en la pelea amigos.

domingo, 14 de agosto de 2016

Luis Eduardo Aute - Lo que me pasa es que este mundo no lo entiendo...

Hace unos días me desperté con una noticia que me golpeó fuerte, realmente fuerte, - Luis Eduardo Aute ingresado de urgencia tras sufrir un infarto -. En pocos segundos, cuando aún el cuerpo intentaba acostumbrarse al estado de despierto pues apenas eran las seis de la mañana, en unos pocos segundos digo, sentí que en el interior de mi mismo empezaban a temblar mil y un recuerdos, de los intangibles, de los no asociados a personas ni a momentos, de los que no se corresponden con caras ni con besos, tampoco con ausencia de éstos ni con proliferación de ellos en noches nebulosas de locura adolescente... recuerdos íntimamente relacionados conmigo, con 'como soy', 'como siento', 'con que me identifico', con 'como desempolvo las palabras que viven clavadas en mis entrañas y las hago libres por las vías de mi laringe o de mis dedos', quedando aliviados al tiempo mis dolores, mis alegrías, mis sueños o mis quimeras.
Sentí que el infarto que aquejaba a Aute amenazaba con oxidar alguno de los escualidos códigos de autoentendimiento que desde adolescente han sacado punta a mi parlamento, a mi escritura, a mis cantos, a mi manera de ser o pretender ser.
No le es ajeno a mis íntimos la devoción que siento por Luis Eduardo Aute, nadie extrañará que sintiese algo en mi ser, sus canciones, sus textos, sus paranoias y sus pérdidas vitales me son reconocibles, siempre me ha parecido encontrar una similitud evidente y no demasiado gratificante entre las que nos canta Aute en sus canciones y mi propio ser. Su visión del amor, del erotismo, de la belleza, de la mujer, de la derrota, de la miseria, de la noche, del exceso, del extravío, del triunfo, del arte, de la poesía, del mundo, de la persona propia...se adueño de mi en la adolescencia y observé con incauto temor la otra mañana que nunca me ha abandonado, tanto es así que tras leer la noticia me he dado cuenta de lo que la obra de Aute significa para mi, como ser humano, como perdedor perpetuo y vocacional, como artista, en mi caso frustrado.
En un principio he sentido algo parecido al miedo, como si la falta irremisible de Luis Eduardo pudiese suponer una hecatombe en mi, una falta de guia a la hora de sentir o hacer saber lo que siento, terapia maldita que me desnuda y hace de un servidor pasto del destino salvaje.


No va a ser así, primero porque Luis Eduardo se esta recuperando felizmente para él, para sus seres queridos, para sus seguidores y admiradores, para el arte y para mi...segundo porque parece que poco a poco, y como diría nuestro ammigo, - "ahora que por fín soy unas cuantas cicatrices más mayor" -, y empiezo a saber defenderme del mundo, ese que como tantas veces he repetido...- "Lo que me pasa es que este mundo no lo entiendo", como dice Aute -, pues parece que empiezo a conseguir forzar tablas con él.
Nunca hubiese escrito muchas de las estrofas que he escrito sin el influjo de Aute, o las hubiese escrito de otra manera, no se si me inspiro en él o él inspira mi conciencia gracias a la evidente similitud de sentires, lo que sí se es que me acompaña y hace temblar desde que de adolescente un profesor me presto, en un casette TDK 90, el "Entre amigos" que grabase en directo varios años antes, en 1983 y que decidió por mí cual sería la forma de decir lo que me pasa dentro, todo eso que no entiendo pero que tomando prestadas las palabras de Aute conseguía algo así como catalizar y darlo a conocer, creo, y a lo mejor a Luis le pasa igual, que aún hoy, como me pasa con el mundo, a mi mismo no me entiendo.


sábado, 13 de agosto de 2016

Keith Cross & Peter Ross - "Bored Civilians" (1972)


No se si les ha pasado alguna vez que poseen algo que temen utilizar demasiado, pues es algo tan querido que temen que el uso excesivo arruine su belleza, es un bien tan especial que velan con la restricción de su disfrute por el perfecto y eterno mantenimiento del mismo.
A mi me ocurre algo así con el disco "Bored Civilians", único trabajo firmado por Keith Cross y Peter Ross en 1972, y del que poseo una copia en vinilo, resultandome la idea del deterioro del mismo insoportable.
Keith Cross era un guitarrista británico bautizado en su día como 'El nuevo Eric Clapton', ya saben, uno de esos apelativos tan fáciles, tópicos y en muchas ocasiones nocivos para el así bautizado.
Su fama se consolido tras el prestigioso disco debut de la banda inglesa de rock progresivo T2 de la que era fundador, disco denominado; "It'll all over work out in Boomland" y publicado un par de años antes.
Peter Ross era en cambio un artista bastante anónimo, cosa que aún sigue siendo, para este único trabajo el dúo protagonista cuenta en el estudio con invitados de lujo, músicos que perfectamente se podría decir que ganan en popularidad y currículum de goleada a los dos firmantes, hablamos de gente como Nick Lowe, Jimmy Hastings o BJ Cole.
El disco es un compendio sónico en el que se dan cita un folk británico en la onda de Cat Stevens, influjos jazzisiticos en pianos y vientos, y una capa fina pero inapelable del rock progresivo que hasta la fecha practicaba Keith Cross.
Si bien este último género no es ni mucho menos mi favorito, es justo decir que su incorporación en el coctel que representa esta maravilla titulada "Bored Civilians" no molesta, incluso aporta la nota distintiva que redondea el disco, haciendo de él una pieza única, inigualable en muchos sentidos y absolutamente grandiosa.
Los nueve cortes que lo conforman - se reeditaría en 2014 con dos bonus tracks - son maravillosos por igual, las melodías perfectas de esencia pop un tanto afectada por la psicodelia son desarrolladas por medio de sencillas y asimilables pero completas orquestaciones, con participación de numerosos instrumentos que se reparten el protagonismo sin amontonarse ni pretender sobresalir, siendo prioritario el uso de acústicas y el piano, también las voces, cristalinas y estiradas en largas lineas melódicas son claves en lo que se escucha.
El tono del disco lejos de resultar pretencioso o excesivamente místico, como ocurre en ocasiones con trabajos progresivos, se presta a la melancolía y evoca aspectos muchos más carnales y sentimentales.
La falta de un corte que pueda hacer de presentación del disco, todos ellos son magníficos, hace absurda la idea de destacar alguno, pero a modo de muestra de lo que ofrece este tracklist se me ocurre dejar muestra de el sensacional tema de apertura, un folk rock acústico al que las eléctricas lo salpican de remembranzas a The Band y que se titula: "The las ocean rider".


Las evidencias más folk, de hermosas voces, eléctricas y un cierto regusto americano fronterizo las encontramos en esta golosina llamada: "Peace in the end".



Y terminamos el recorrido con el tema que mas ejemplifica los aspectos progresivos, de ecléctica instrumentación que incluye un impagable solo de flauta, con gotas de rock, funk o jazz en el entramado sónico de los once minutos de "Story to a friend".


"Bored Civilians" se ha convertido con el paso de los años en uno de esos discos selectos que viven su gloria apartados de los focos, de las listas de las revistas musicales y del predicamento general, una de esas gemas que hay que cuidar y defender de toda amenaza mediatica, pues su magia, que es mucha, no entendería de neones ni palabras grandilocuentes masivas, es en las escuchas contadas y en cuarto con la persiana bajada donde desarrolla toda su grandeza, yo lo sigo racionando por si acaso.

jueves, 11 de agosto de 2016

The Outside Hours - "The Devil's Right Hand". EP (2013)


Hace algo más de un año nos dábamos por enterados de la existencia de éste trio catalán que merodeaba por Berlin dejando estela de su sonido viscoso, infeccioso y grasiento por los invisibles de oscuridad, suelos de los garitos de la capital de la vanguardia y la noche.
Mi devoción por la ciudad de Cabaret hizo que me interesase por ellos más en profundidad, conocí su primer larga duración: "Gone", del que hablamos aquí, y me gustó tanto que desde entonces me esfuerzo en no perderles el rastro, por desconocimiento me perdí su bolo del pasado año en el ARF y anhelo verles en vivo, en garito, su indiscutible hábitat natural. Hace tiempo que espero y desespero por material discográfico nuevo, pero como parece que tarda en llegar, no me resisto más y me retrotraigo a sus primeras grabaciones, que fueron dos EPs, ambos de 2013. El segundo de ellos: "The Devil's Right Hand" es al que le vamos a dedicar hoy este post.
No me resisto a las oscuridades sónicas, a los quejidos sonoros, de ésos que rebotan en los muros de los garitos nocturnos más underground golpeando las sienes de los presentes, me encaramo a las lineas de bajos que hacen de la sanguinolenta aparatosidad de su golpeteo su recorrido sónico, me dejo hipnotizar por las voces profundas, interiores, cuyo discurso se pierde entre el canto y la confesión, y las guitarras industriales, garajeras, postpunks, que rugen sin ruido, con una extraña y sucia lírica poética empapada de metafísico sonar vampiro me atraen como las minifaldas de cuero que lanzan al suelo un par de medias de rejilla rodeando unas piernas insinuantes.


Por todo ello me gusta la música de The Outside Hours - que así se llaman estos tipos -, por la vocalidad de Pere que se enreda con sus guitarras siniestras y reptantes, por las tortuosas lineas de bajo de Fresno que son aguijoneadas por la batería de Victor que se empeña en parecer que no esta, que observa todo desde el final del túnel vital que parecen algunas de sus canciones.
"The Devil's Right Hand" esta compuesto por 6 temas, oscuros, claustrofóbicos y ya con incipientes señas blues que meses después teñirían el posterior "Gone", no obstante aquí todo es más escurridizo. Desde la espiral sónica de ritmo rutinario y ácida esencia de "The end of the world won't be televised" a la agorera y asfixiante atmósfera Velvetiana de "Losing streak" que cierra el disco.



Ya asoma el blues en: "Bloodshot eyes" que nos transporta a L.A. de la mano del influjo de The Doors, en cambio Reed deja caer su influencia en la más popera y psicodélica: "Empty pockets and hearts of stone", un gran tema de radiante guitarra.
Borbotea la melodía ahogada y repleta de amargura de la siniestra: "The city is burning", como una noche de miedo, con imponente aparición de las teclas, y termina este recorrido con el rock de calado blues: "Speaking like Varla", el corte más luminoso del lote.



EP que anunciaba lo que llegaría en 2014, sonidos de tugurio, embadurnados de poética juvenil y maldita, con miradas al rock, al postpunk y al blues, que tiene en el punto de mira a los iconos del underground,  y que estoy deseando escuchar al calor del fuego demoníaco de una sala, EP y banda más que recomendable.

Se adjunta bandcamp de The Outside Hours donde escuchar y adquirir, a estupendo precio, este y sus otros trabajos: Bandcamp The Outside Hours.

martes, 9 de agosto de 2016

Dropkick - "Balance the light" (2016)


La mayor parte de las no demasiadas alegrías que este año me están dando las publicaciones discográficas están teniendo como nexo común el contenido sónico de casi todas ellas, un powerpop melódico, un jangle pop, o un pop a secas de letanías sixties.
La última satisfacción, y me atrevo a decir que de las mayores hasta la fecha, es el último disco de los escoceses Dropkick, de título: "Balance the light", que lleva unos meses en circulación y hace el número catorce del quinteto liderado por Andrew Taylor.
Nuevamente son los sonidos serenos de guitarras cristalinas, las limpias armonías vocales, el sedante paso rítmico, las golosinas melódicas y las voces acariciadoras elevadas a límpidos y ocasionales falsetes las que crean un conjunto sonoro que embelesa, creando evidentes simetrías con algunos de los grandes de estas esencias como: Jayhawks, Teenage Fanclub, Big Star, Elliot Smith o Hurry por citar algunos nombres importantes.


Se aderezan las pautas comentadas con ligeras salpicaduras de una fina psicodelia que sienta muy bien a temas como la inicial: "Save myself" o la maravillosa y favorita; "Wake me in the morning" de sutil canto en falsete.
Se elevan con ligereza las guitarras más roncas de "I'm over it" en una demostración única de lirismo eléctrico, y las más primaverales de "Slow down".
En cambio los hammond aullan en las delicias melódicas: "I wish I knew" un milagro del fraseo por parte de Taylor, y "Think for yourself".
Las acústicas apoyan el canto sereno de Andrew, y pronto se une el piano para redondear la bonita "Where do you think I went wrong" que además hace soplar el órgano para filtrarse entre las voces, también la calma y la paz comandan: "A long way to go" de melancólica traza.
Optimista y fresca como una mañana de primavera en la que todo es armonía, así suena "Homeward" y "Out of love again" es un compendio de guitarras que ríen y susurros al oído que se pierden en un estribillo de ensueño.



Disco que se siente, se experimenta y se deja querer desde la primera escucha, que crece con cada pase y lejos de perder intensidad la gana con cada descubrimiento de alguno de los secretos que esconden los entramados sónicos, aparentemente sencillos pero ricos en matices, un disco a tener en cuenta que no creo que muchos superen en la presente añada.

Se adjunta enlace con el bandcamp del grupo donde escuchar y adquirir o descargar este estupendo disco: bandcamp Dropkick.

lunes, 8 de agosto de 2016

Los lunes arte... Gustave Courbet - The Gust of Wind (1865)


Gustave Courbet, pintor francés y principal figura del realismo fue un enérgico y luchador republicano, y un socialista convencido, le movía una fe ciega en el pensamiento antiacademicista como a sus amigos Corot o Baudelaire, fue tachado de revolucionario peligroso tras la revolución de 1948.
Ante la tibia acogida de su trabajo por parte de la crítica decidió montar su propia exposición denominada Pabellón del Realismo.
Fue un hombre polémico aunque el éxito le acompañó, no en vano fue un artista de técnica impecable, fuertemente inspirado por los pintores flamencos, recibió la medalla de la Legión de Honor aunque la rechazó.
La obra elegida para esta semana es una estampa no muy veraniega, pero realmente bella: "The Gust of Wind", sobre la cual encontraréis información mucho más atinada y recomendable en este enlace correspondiente a la página web dedicada al autor.
¡Felíz semana!!!

domingo, 7 de agosto de 2016

Los domingos photosong - The Beatles - "Help!"


Después del tremendo éxito del Addifest de ayer me han entrado ganas de organizar una segunda edición, pero finalmente me he dicho que no, que ya hay bastante saturación de festivales como para participar un servidor en tan nocivo particular.
Además hoy es domingo y en teoría toca foto de disco, y aquí me vuelve a asaltar Satanás con sus tentaciones, el elegido parecía que tenía que ser el "Revolver" de los Fab Four, por la cosa del 50 aniversario de la obra maestra beatlemana cumplido esta semana que ahora termina, pero he vuelto a revelarme y negar la mayor, servidor no puede permitirse ser tan obvio - orgullo panfleto que tiene uno - pero a lo que ya no me puedo resistir es a que los melenudos de Liverpool ocupen este espacio hoy, aunque sea con otro disco.
Finalmente he hecho un experimento, he cogido un vinilo del espacio dedicado a los Beatles en la estantería tras haber retirado el "Revolver", y el elegido ha sido...



sábado, 6 de agosto de 2016

Addifest para bandas jóvenes y pequeñas I (Entrada gratuita)


En España hay un festival de música cada 20 minutos más o menos. No digo que este mal este aspecto, tampoco que este especialmente bien, pues muchos no aportan nada, únicamente son negocios, parques temáticos en los que lo de menos es lo que hay sobre el escenario, otros son refritos de diversos estilos musicales, igual toca un grupo pop ye-ye de los sesenta, que la última sensación de las radiofórmulas, que un artista respetado y consolidado a las tantas de la noche, da igual con tal de vender merchan, cervezas a precio de whisky y bocatas nucleares a todo tipo de perfil social.
Pero el fenómeno que quería comentar es el siguiente, ¿no os da la sensación de que hay un grupo de bandas que se reparten la mayor parte de éstos festivales?, hablo de grupos españoles.
No quiero poner nombres pero viene pasando que parece que repiten festival tras festival los mismos nombres, no se porque será esto, pero no lo entiendo de ninguna manera.
Ayer un grupo del que me considero seguidor, Carolina Otero & The Someone Elses (pinchar), anunciaba que le habían suspendido una actuación en uno de estos festivales por cancelación del mismo, una putada sin duda, pues cuando vi que estaba esta banda valenciana en el programa me alegré, fue una agradable sorpresa ver a un buen grupo como éste tocando en un festival.
Encima estos grupos tienen que lidiar con las críticas de muchos que acusan a estas bandas pequeñas de circunscribirse a su entorno, a tocar para la misma gente y no hacer más por expandirse.
¡Es de traca la crítica!, cuando es flagrante que no hay cancha para los grupos pequeños que siguen en ésto a golpe de ilusión y amor por la música, gente que no vive de hacer e interpretar canciones y que colgarse las guitarras para ensayar y escribir es un esfuerzo y un tiempo que tienen que robar a otras cosas, como la familia, los amigos, otras aficiones e incluso el sueño, (en menor medida pasa igual con el mantenimiento de un blog), merecen de todo menos críticas poco o nada constructivas, y desde luego nada comprensivas con la situación de unas personas que son en esencia social, trabajadoras...mejor harían algunos escuchando sus discos y hablando de ellos, los hay francamente buenos, grabados con ilusión y medios muchas veces caseros, hablamos de gente que se autofinancia y que carece de sellos que les empujen.
Así que se me ha ocurridohacer, hoy que es sábado y verano, un festival con algunas de estas bandas, todas excelentes, de por aquí, y que me gustan mucho, os aseguro que lo tenéis jodido para verles y disfrutarles en otros festivales, así que aprovechar la ocasión (que además es gratis) que os brinda Addi con éste:


ADDIFEST PARA BANDAS JOVENES Y PEQUEÑAS I



CAROLINA OTERO & THE SOMEONE ELSES.

Empezamos con esta banda de powerpop vitamínico y cañero, divertido y de calidad, vienen desde Valencia y cabalgan sobre las guitarras de forma fina, fina, comandados por Carolina Otero, a falta del Culturefest, aquí esta este Addifest (ya se que no es lo mismo).



COPERNICUS DREAMS.

Desde Castro vienen estos tipos, les pudimos ver algunos afortunados en Frías, en el inolvidable Ultimo Vals, inauguraron el festival con todo lo bueno y malo que eso implica, gustaron, como no, su disco "Sunrise" es fantástico y uno de esos artefactos que gana con las escuchas, una muestra en nuestro festival.



CHENCHO FERNANDEZ.

Aunque Chencho ha alcanzado una bien ganada fama gracias al cósmico: "Dadá estuvo aquí", lo cierto es que a pesar de contar con mayor apoyo que otros, no se le ha visto en las listas de los festivales, yo he tenido la suerte de verle en vivo y es tan magnífico como en disco, así que no puede faltar en nuestro festival, nuestro Lou Reed particular.



MAD ROBOT.

Otros que vienen de Valencia, si no sois de la capital del Turia, a día de hoy no es fácil ver a los chicos de Mike Grauer (y chica), sus dos últimos discos son la pera, ("Blacklister" - "I Declare War"), enlazados estilísticamente con Carolina y su gente, o les veo aquí o lo tengo txungo.




THE SOUL JACKET.

¿Y que me decís de esta pedazo de banda gallega?, suenan como el mismísimo demonio chapoteando en los charcos de lava del infierno, con un cantante impresionante y un estilo bluesero impoluto, son buenos a hartar, los he disfrutado en vivo y son totales, tampoco los he visto en ningún cartel, aquí los tenemos.



FRANK.

Y en Euskadi no podía faltar representación local, y no podía ser otro el elegido que Frank, una banda que además de gustarme mucho mucho, les tengo especial cariño, les he visto dos veces en vivo y os aseguro que en directo ganan, me encantan su disco "The Mud and The Thiirst" y su EP, pero en escena suenan más asperos, más carnales y así lo demostraron en Frías, no podían faltar.



STAR TRIP.

Otros que vienen de Valencia -  ¿Qué coño tendrá el Mediterráneo? - este grupo capitaneado por Vicente Prats me parece la pera limonera, ya lo comenté aquí, y los pude ver en directo en Cotton Club hace unos meses, otros que no pueden ofrecer su magnífico pop de esencias sixties, de hermosas lineas y fantástica espiral sónica en festivales, pues aquí esta Addifest I.



LOS RADIADORES.

Más Valencia, y ahora si, rock impenitente, sin sombras de pop ni de powerpop, rock del que rasca, pero con ese dulzor suave, como el whisky a su paso por el gaznate, tremendo el últio artilugio: "Gasolina, Santos y Calaveras" de Raúl Tamarit, Metralla, El Joven y my friend Sergio Perrin Muchacho Bass, les podemos ver aquí, hoy sábado y verano.




HOTEL VALMONT.

Y cerramos con los madrileños Hotel Valmont, a punto de publicarse su nuevo disco, la ocasión la pintan calva, nos pueden ofrecer en nuestro festival particular sus viejas y enormes canciones y alguna presentación de lo que esta por venir, como este prometedor: "Nostalgia".



Bueno, esto no es más que uno de esos juegos que se me ocurren de vez en cuando, un divertimento que parece inofensivo pero tampoco lo es tanto, se trata de reivindicar grupos jóvenes, que tienen talento e ilusión, mucho que demostrar y el camino bastante mal iluminado, aquí siempre estamos con esta gente, porque molan y porque mientras existan tip@s como ell@s el rock and roll esta a salvo.