jueves, 30 de abril de 2015

Bozz Scaggs - "A Fool to Care" (2015)


Hace aproximadamente dos años, el señor Boz Scaggs nos sorprendía gratamente, con un disco: "Memphis", formado practicamente en su totalidad por versiones. Aunque no soy de recopilatorios ni discos de covers, reconozco ahora, como hice entonces, que el disco me gustó, elegante y con una excelsa selección de temas que revisita el maestro de Canton como solo los grandes saben hacer.
El disco funcionó, y lo hizo tanto en cuanto a aceptación popular, como en la estimación de la crítica especializada que lo ensalzó de forma casi unánime.
Hace unos días empezaron a verse en las repisas de las tiendas el nuevo trabajo de Scaggs, éste titulado: "A Fool to Care". Confieso que tenía ganas de echármelo a las orejas, pues soy rendido fan del ex de la Steve Miller Band, quien desde que tubo el buen tino de abandonarla para empezar una intachable carrera en solitario que daría el pistoletazo de salida con aquella obra maestra de 1969 "Boz Scaggs" que sigue siendo uno de los discos de mi vida, soy rendido admirador.
Rápidamente lo adquiero a sabiendas de que se trata de una segunda parte de aquel "Memphis", cosa que hasta horas antes de su compra ignoraba, es decir un disco de versiones con tres de temas inéditos, con misma producción del gran baterista (y productor) Steve Jordan, grabado en únicamente cuatro días, con elenco de lujo y un par de acompañantes femeninas de relumbrón.
El disco, como no podía ser de otra manera es un manual de elegancia, saber hacer y atender el debido tino a los detalles, la elección de temas es de enjundia y demuestra gusto, el traclist incluye temas de Crutis Mayfield: "I'm So Proud", uno de los momentos dulces del disco, debido a la incontestable delicia melódica del original que esta revisitado de forma sweet y elegante.
Vuelve a tocar una pieza del cancionero de Al Green en: "Full of Fire", soul de inspiración mas bailable y funk, versión a la que nada se le puede achacar y que cuenta con la participación excelente del cuarteto de cuerda The Love Sponge Strings.
También el tema de Ted Daffan: "I'm a Fool to Care" popularizado por Les Paul y Mary Ford, al que Boz le resta Caribe y le añade asfalto, acelerando el ritmo y dotándolo de una mayor suntuosidad sónica.
Todo parece estar en orden hasta ahora, la única pega es que el disco me toca pero no me atrapa, me llega pero no me conquista, me agrada pero no me encandila...


Es posible que la disposición que hacia el trabajo presento no sea la mas apropiada, pues no varía demasiado la propuesta con respecto al precedente, el ya comentado "Memphis", pero lo cierto es que las sensaciones no son las mismas, creo que lo que me ocurre es que siento que esto ya lo he oído.
Tal vez a eso se deba que los momentos que mas me gustan, los que de verdad me han hecho sentir algo mas sean precisamente los que ofertan algo diferente.
En primer lugar las dos colaboraciones femeninas me seducen plenamente, en "Hell to Play", único tema compuesto por Scaggs, se hace acompañar de la voz de Bonnie Raitt, que como siempre su lírico hieratismo se adhiere a los aires countrys tintados de blues o viceversa, y eso es lo que ha parido Boz, un buen country de taberna y tristezas que da un toque de diferenciación al tracklist.



La otra ilustre voz que acompaña a nuestro protagonista es la inefable Lucinda Williams, con ella cierra el disco versionando de forma admirable y sorprendente a The Band, mas exactamente el "Wishperingg Pines" que Manuel nos dejo de herencia y que significa el momento que mas disfruto del álbum, por lo excelente de la revisión y también por el amor que siento por este tema incluido en "The Band" (1969).


El primer single que se extrae del disco y sirve de lanzamiento para el mismo es un tango francés compuesto por el amigo de Scaggs Jack Walroth, titulado: "Last Tango on 16th Street",se trata de un bonito tema, un tango en el que suena un piano no demasiado porteño, una guitarra no demasiado arrabalera y una acordeón que es eso, una acordeón, no un bandoneón, pero que tiene en la fibra de su afrancesado sonido el alma del tango, y eso que Scaggs canta de miedo, aunque no le sangran las cuerdas vocales por el infeccioso dolor etílico de los gauchos que pasean sus penas por los cafetines, pero suena a tango, a noche y a romanticismo, un bonito tema.



El resto es lo ya comentado, buenos covers, elegantes, con todas las piezas donde deben estar, con el sello del arte de Scaggs impreso en su sonido, pero que a un servidor suena a ya escuchado antes, como que llueve sobre mojado.
El tema de Rick Danko y Robert Guirdy que interpreto Bobby Charles: "Small Town Talk", "There's a Storm a Comin'" de Richard Hawley, la golosina de The Spinners: "Love Don't Love Nobody", de nuevo con The Love Sponge Strings haciendo un gran trabajo en la sección de cuerda o el otro tema compuesto por Jack Walroth: "I Want to See You" son alguna de las canciones que completan el tracklist, impoluto, no diré yo lo contrario de este perfectamente fabricado disco de mi idolatrado Boz Scaggs, que sin poder oponer resistencia a su confección no ha terminado, hasta ahora, tras no pocas escuchas, a engancharme como si hizo hace un par de años, la primera, y entonces novedosa, parte: "Memphis".

miércoles, 29 de abril de 2015

Gira española de U.S. Rails el próximo mes de julio.


Ya era conocido el bolo que la banda capitaneada por Tom Gillam y Joseph Parsons tenia previsto dar el  de julio en el Huercasa Country Festival de Riaza.
Pues ahora sabemos que este concierto sera uno de los nueve que sin todo va bien ofrecerá en la piel de toro durante la primera quincena de julio, es más, finalmente el recital de Riaza será el último de esta gira, el día 11.
Reputada superbanda de demoledor y rotundo sonido sureño, que pone el peso de la tradición en cada uno de sus temas, canciones que además defienden con honradez y virtuosismo en vivo.
Será una auténtica delicia poder visionarles de nuevo y mas aún si como en mi caso tendremos la ocasión de repetir en el plazo de 6 días, en Bilbao y Riaza.

Adjuntamos listado de actuaciones que incluye fecha y local:

2 de julio de 2015: Barcelona, Rocksound
3 de julio de 2015: Valencia, Loco Club
4 de julio de 2015: Zaragoza, Slap! Festival (Camping Zaragoza)
5 de julio de 2015: Bilbao, Muelle Museo Marítimo
6 de julio de 2015: Aldea de San Miguel, Bar Cuco
8 de julio de 2015: Cangas (Pontevedra), Sala Son
9 de julio de 2015: Santander, Escenario Santander
10 de julio de 2015: Avilés, Centro Niemeyer
11 de julio de 2015: Riaza (Segovia), Huercasa Country Festival


Y yo al menos no me resisto a escuchar alguno de sus fogosos temas de enraizada lujuria sonora.


lunes, 27 de abril de 2015

Buddy Miles - "Them Changes" (1970)


Los lunes no suelen ser fáciles, yo al menos soy de los que no lleva bien el dichoso día, si encima, como pasa hoy en Bilbao, esta lloviendo...peor.
Pero como no es cuestión de venirse abajo y la vida sigue, es lo suyo reponerse y mirar al frente con las sensaciones mas optimistas y enérgicas posibles, y si es necesario ayudarse de algún estímulo, pues adelante. Y ¿qué mejor estímulo que la música?.
Para un día tristón como hoy había que elegir con tino, un vistazo rápido a los discos y ¡Voila!!!... aparece el elegido, el oportuno ante mis ojos...El calenturiento y divertido: "Them Changes" que en 1970 grabase el sin par Buddy Miles.
Demostrada su grandeza desde la banqueta de las baterías que dieron latidos a la Electric Flag de Mike Bloomfield o a la Band of Gypsys de Jimi Hendrix, decide formar su propia banda, y tras un par de lanzamientos discográficos llega este definitivo: "Them Changes" que esta dando calor, luz y vitaminas a este plomizo lunes de finales de abril.
Producido por el propio Miles con la ayuda de Steve Crooper y Robin McBride, se hace rodear de una banda de esas de impacto, formada por Chalie Karp a la guitarra, Bob Hogins al órgano, David Hull al bajo y una impecable sección de vientos, además de unos impagables coros, se queda el de Omaha sentado a su batería y dando voz a los ocho cortes que rellenan los surcos de este artilugio.
Dominado por el funk, dotado en ocasiones de sensaciones rock y soul, se trata de un disco cargado de temperatura y color, nada de sombras o tonos oscuros se impone ante una luz cegadora de intensa y golosa sonoridad y riqueza orquestál.
Combina el traclist cortes compuestos en su totalidad o con ayuda por el propio Miles, y temas de otros artistas, destacando la enorme versión que realiza del clásico de Neill Young: "Down by the River" al que dota de una sonoridad profunda y encendida, de racial tono y guitarras de esencia lisérgica.
También revisita con éxito el excelente tema de Gregg Allman: "Dreams" aparecido en el disco homónimo de The Allman Brothers Band de 1969.



Tres temas llevan la firma del gran baterista, empezando por el corte que da titulo al disco, un encendido tema dominado por unos febriles sonidos de vientos y un bajo de sinuoso trotar, todo dotado de un inquietante ritmo funk, bailable, y delirante; felizmente cantado con energía, un tema que hace olvidar el lunes y la lluvia.
"Heart's Delight" es un melódico tema de tintes funk-soul que además del dorado color de los vientos cuenta con una dulce interpretación vocal, un tema intenso y hermoso.
Culmina la actividad compositora de Miles con el instrumental: "Paul B. Allen, Omaha, Nebraska", de incisivo órgano y estimulante sonoridad rica y sutil en guitarras y excelente en percusión.



El disco lo finiquita una breve pero inquieta revisión del tema tradicional que popularizara Otis Redding: "Your Feeling is Mine", soul de alto octanaje.
Se completa el tracklist con la preciosa balada acústica escrita por su guitarrista Charlie Karp titulada: "I Still Love You, Anyway" que sobre un fondo acústico es cantada con sentimiento y encendida elegancia.
Y damos carpetazo a los temas de este gran Lp con la canción de Rufus Thomas: "Memphis Train", un funk de libro, bailable e intenso que corre como el pecado en las calientes noches del sur, una gozada.



Hay discos que resucitan muertos, o lo que es mas difícil, animan lunes lluviosos, este es uno de ellos, tanto es así que la lluvia que ahora cae y que observo a través de la ventana parece que esparce gotas de colores en lugar del aburrido y triste incoloro del agua...milagros que oficia el funk-rock-soul de este maravilloso disco.

domingo, 26 de abril de 2015

Los domingos photosong - "Might Have To Cry" - Boz Scaggs


Últimamente vengo observando que al personal le (nos) ha dado por hacer fotos de nuestros tesoros disqueros y colgarlos en las redes sociales, me parece una bonita manera de compartir un disco chulo, de esos que nos ilusiona y un poco también, enorgullece poseer, de esos vinilos que amamos y no solo por las bellezas que sus surcos esconden, también por el valor físico del artilugio, lo bonito de su portada, lo placentero de su tacto o lo sedante que resulta observarlo...
Mucha gente utiliza el photoshp para embellecer aún mas su cuerpo (o para arreglarlo un poco en el peor de los casos), yo he pensado aplicar esta técnica en embellecer los domingos, alegrarlos y haceros cómplices de algunos temas que me gustan e ilusionan, otra escusa para acercaros una canción y compartirla en dominical relajo, a la canción acompañará una foto doméstica del disco en el que esta habita.
Y aunque la idea es que el post aparezca por la mañana, hoy como primer prueba de este experimento será la excepción y lo colgaré a la tarde, explico el porque.
Esta mañana he ido a pasear y mirar discos al mercado que en Zorrozaurre, a la orilla de la ría se celebra en Bilbao el último domingo de mayo en Pabellón nº 6.
Como siempre no me he podido resistir y he adquirido, a buen precio ciertamente un par de vinilos, uno de ellos, este de mi idolatrado Boz Scaggs, la virgueria Morrisoniana que grabó en 1972 y que tituló: "My Time". Y la cara A la cierra un soul bellísimo titulado: "Might Have to Cry" que quiero que de inicio a este intento de fotografiar los domingos con carátulas y canciones.
Espero que sea de vuestro agrado y que os resulte entretenido.
Feliz domingo.



sábado, 25 de abril de 2015

Days N' Daze - "Rogue Taxidermy" (2013), Folk+Punk para curiosos...

Prácticamente de casualidad me tropecé hace un tiempo con estos tipos denominados Days N' Daze, y que practican un folk-punk bautizado por ellos mismos como: H-Town Thrashgrass.
La banda la forman en 2008 Jessee Sendeja, cantante, guitarra, banjo y acordeón y Withney Flynn cantante, trompeta y ukelele con la intención de iniciarse como dúo, progresivamente se van uniendo más músicos a la formación, incluyendo instrumentos tan singulares y sorprendentes como la tabla de lavar que toca Meagan Michelle.


Sea como fuere, el grupo lleva 11 grabaciones repartidas en 6 álbunes propios y otros 5 splits junto a otras formaciones, como la recién publicada junto a Night Gaunts, todos ellos auto-financiados y producidos por ellos mismos, realizan numerosos conciertos por USA y Canadá, y tienen proyecto de girar por Europa el próximo 2016.
En sus canciones abordan temas tan tortuosos como la política, vista desde un ácido prisma, el terrorismo o la ecología, conceptos que tratan sin pelos en la lengua y con dirección opinacional clara y afilada.
Como muestra podemos concentrarnos en el disco que en 2013 lanzan al mercado con considerable y sorprendente recibimiento positivo, y en algunos casos entusiasta, este: "Rogue Taxidermy", cuya escucha recomiendo aunque solo sea como un ejercicio de curiosidad, que lo mismo se convierte en algo más.


Lo que a primera vista puede parecer una gamberrada propia de unos inadaptados, resulta ser, cuando dejas que suenen los temas que componen el Lp, unos temas de base folk que en muchos casos cuentan con la vocalidad y actitud propia de punks indignados gritando su verdad y exponiendo sus exigencias a un mundo injusto que ven desde una postura inconformista.
Pero no todo es rabia y anarquía creativa, también hay canciones que se ven endulzadas por instrumentos de viento (trompetas principalmente), dando resultado a un folk con sensaciones reagge e incluso ska, en este caso destacan: "Fuck it", "Muddy Knees", con aroma country gracias a una harmónica, se trata de un adrenalítico y epiléptico tema cantado por Withney y que vuela como el veneno por las arterias. No menos arrítmico es: "Call in the Coroner", con ambos fundadores escupiendo el texto osado de este tema
En similares parámetros se mueven: "Misanthropic Drunken Loner", "Day Gaunts" o "1984",
Pero también nos encontramos cortes mucho mas apegados al folk tradicional, aunque siempre con esa impronta respondona y enrabietada de actitud punkarra, aquí pueden sorprender temas como la cuasi jazzistica y vintage: "Fate of a Coward" con intervención de Jessica Flynn. También la tabernaria: "Tarnished Ol' Photograph", la frenética "Goodbye Lulu", o la última del disco, la soleada: "Post Party Depression".





Por encontrar, nos encontramos con un vals, muy personal eso si, en el instrumental de infinito título: "Dazed From the Dazzle of Decadence and Constantly Reminded of Death".
El punk mas evidente e infeccioso aparece en la primera del disco: "Rockabilly Imprending Deathfuture", un tema directo, de rotunda acometida y feroz vocalidad, también en "Remnants of What People Used to Be", en este caso con sensaciones countrys en su contaminada fibra, con banjos incluidos. Rabia y frenesí en la vertiginosa: "Perfectly Disfunctional".
Folk tradicional con ese sello que repiten, pero de bonita melodía (no es el único momento de bonitas melodías del disco): "DBS Out" y un momento romántico y acariciador con la bonita balada de crepuscular sentimiento, con la voz de Withney y los silbidos de Jessee titulada: "Blue Jays".




Un grupo que merece la pena, al menos conocer, creo que puede sorprender, a mi me ha sorprendido y debo decir que gratamente, practica un punk+folk que recomiendo a todos aquellos que pequen (como servidor) de curiosos...
Ah! aporto bandcamp de la banda, mas que generoso en precios, este disco en concreto cuesta la millonada de 0,50$, poco se pierde.
https://daysndaze.bandcamp.com/


viernes, 24 de abril de 2015

Robben Ford - "Into The Sun" (2015).

El pasado año Robben Ford publico un disco realmente excepcional, su título: "A Day in Nashville", con este trabajo me convencí de que el californiano no solo es uno de los más grandes guitarristas de las últimas décadas, sino que además se trata de un notable cantante y compositor que viene desarrollando una sobresaliente carrera que ya cuenta con más de treinta discos, tanto en solitario, como con diversas formaciones.


Perteneciente al nutrido grupo de artistas injustamente tratados por la industria, y también por la crítica que prefiere fijar sus ojos en músicos mas resultones, que dan mejor en cámara para decorar los reportajes fotográficos que acompañan sus reseñas. No obstante, este veterano artista, con el transcurso de los años y gracias a sus innumerables demostraciones de clase, se ha afianzado como un reputado guitarrista que domina los rudimentos del blues, pero también del rock o del jazz con virtuosismo y elegancia. Hoy podemos decir que estos años y experiencias han hecho de él un notable cantante y compositor, como ha demostrado con sus últimos trabajos, en especial en el ya citado de 2014.
Por todo lo dicho no es de extrañar que esta grabación fuese esperada con expectación por un servidor, siempre ávido de escuchar elegancia en los pellizcos eléctricos a las cuerdas a lomos del corcel estilístico que toque, ya sea blues, soul, rock, jazz, funky...y ¿saben qué?...que un poco de todo esto nos encontramos en este: "Into The Sun" que hace ya varias semanas que vió la luz.


Para su puesta de largo en las estanterías de las tiendas, Ford comentó que era el mejor trabajo de su carrera, una frase demasiado manida y no siempre afortunada, que no pega demasiado con la personalidad de nuestro protagonista, normálmente caracterizado por la discreción, también afirmó tratarse de un álbum optimista y luminoso, y en esto si que estoy de acuerdo con el autor del mismo, aquí nos encontramos con ritmos más vivos y colores más chillones en las canciones, todas adornadas por la exquisita guitarra de Ford, pero dejando lugar a otros recursos sónicos que redondean un sonido homogéneo y elegante, para completar un disco variado, que no es un muestrario de punteos como ocurre con los virtuosos del instrumento rey en demasiadas ocasiones.
Con producción de Niko Bolas y composición del propio Ford, el disco cuenta con importantes y oportunas colaboraciones, así  en "Justified" cuenta con la voz personal y bluesera de: Keb' Mo' y la pedal steel guitar de: Robert Randolph.
La joven y prometedora voz impregnada de blues de: ZZ Ward acompaña los quejidos de la guitarra de Robben en la estupenda: "Breath of Me".
Otro maestro en el arte de quemar mástiles como Warren Haynes hace cobertura a Ford en el funky ácido y sinuoso titulado: "High Heels and Throwing Things".
Un gurú de la slide guitar como Sonny Landreth acompaña al firmante del trabajo en la más campestre y americana: "So Long 4 U" que viene además marcada por un piano y una cálida melodía.





Finaliza disco y colaboraciones con: "Stone Cold Heaven", un soul con tintes funkys en el que Tyler Bryant pone su talento sureño al servicio de un bailable corte de excitantes coros femeninos que finiquita de forma brillante el Lp.
En solateras, con una excepcional banda estable eso si, podemos disfrutar de la hermosa y acariciante: "Rose of Sharon", la ardiente y bailable: "Day of the Planets", poderosa y vitamínica.
"Howlin' at the Moon" es un ronco tema sureño que combina blues con un sordo sonido de guitarras mas folk y un encendido estribillo al que se asoman excitantes voces femeninas.
Optimista y fresco corte de ritmo encendido y melodía digerible que cuenta con deliciosas guitarras el fenomenal: "Rainbow Cover".
Funky elaborado y denso, de viscoso muro sónico y percusión metálica en: "Cause of War" con apariciones de hammonds de cítrico sonar, y para finalizar el blues-rock de guitarras y ritmos sincopados, armónicas y aire fronterizo de: "Same Train".




No se si este es el mejor disco de Robben Ford, superar el del pasado año era casi una hazaña, si este "Into The Sun" no lo consigue si se puede decir que poco le falta, no se trata de comparar, mas oportuno parece congratularse ante este trabajo, ciertamente estupendo que nos ha vuelto a regalar ese extraordinario guitarrista, cantante y compositor que es Robben Ford.

jueves, 23 de abril de 2015

Sufjan Stevens - "Eugene", como un grito de horrible belleza en medio de la noche


Eugene es un lugar sito en Oregon donde el joven Sufjan Stevens pasaba sus veranos, allí nos transportan de forma metafísica las primeras estrofas de este tema, poco a poco el tiempo, que pasa a toda velocidad por las cuerdas de la guitarra como si de un tren mono-raíl se tratase nos sitúa en el fallecimiento de la madre de Sufjan, termina este viaje musco-temporal en un presente dominado por la tristeza que provoca el recuerdo, la depresión de lo que se queda sin hacer, sin decir...la pena de lo que ya no volverá, aunque Eugene siga allí, en Oregon, Sufjan ya no pisará su tierra con la misma firmeza, con la misma vida y luz en la mirada...y él lo sabe.
Estados de depresión que se mezclan con el dolor, la dama de blanco arrebatando el aliento a los que se quiere, el recuerdo de un tiempo en el que el pasado aún no imponía leyes ni condiciones, y el futuro era un túnel al que aún no se le vislumbraba la luz de la salida y no provocaba temor ni sugería cuentas atrás en torno a la duración del trayecto, pánico al momento cada vez mas cercano de alcanzar la luz.


Pueden parecer sentimientos oscuros, envueltos en la niebla de la pesadumbre, pudriéndose y desprendiendo la peste del desconsuelo, el hedor de lo irremediable, el ácido gas venenoso de lo que se teme por resultar desconocido y que provoca picor en ojos y cosquilleos en tripas.

Sufjan canta a todo esto posiblemente para espantarlo, para alejarlo...no se si lo consigue, lo que si sé es que esta noche, en la soledad de la guardia nocturna, con el cuadro de control ante mi, frió, con multitud de luces que no iluminan nada que no sea la normalidad del mecanismo interno insensible y abstraído de vida, cuando los minutos de van desplomando como la mermelada cae, viscosa, a duras penas, lentamente por el borde de la cuchara olvidada tras el desayuno, en esas horas en las que los pájaros del monte duermen, el río parece haber postergado su discurso para cuando el sol ilumine el brillo de sus labios de agua dulce, de pronto el viento sacude las ramas de los árboles causando caricias, el sexo de la naturaleza ante mi sin sentir pudor...en la soledad que impone la oscuridad y el temor, soledad a cambio de euros...en esos momentos de silencio, siempre tan asociado a la mentada soledad, esta noche, una más, como cualquier otra...¡no!!! como cualquier otra no, esta noche el radio cd que siempre suena tan mal, ha repetido una y otra vez, con voz limpia las penas, los recuerdos y la depresión de Sufjan Stevens, gritándolas al mundo dormido de la madrugada, consiguiendo que mis minutos, esos de confitura de melocotón, vuelen, que fuesen como agua desprendiéndose por el interior de una cueva en madrugadas de deshielo, que el silencio se parta en dos, atravesado su corazón despiadado por la voz y la guitarra de Stevens, que la belleza, la horrible belleza de tan dolorosos sentimientos se travista de belleza para gritar en medio de la noche que aún estamos vivos, que saldrá el sol y que merece la pena poner la epidermis a merced del mundo, aunque solo sea por llorar bajo el influjo mágico y hermoso de canciones como "Eugene", para estremecer corazones ensordecidos por el chillido de horrible belleza que en medio de la noche, que esta noche ha provocado esta belleza sin par que habla del mundo, de la vida, la única que tenemos.



miércoles, 22 de abril de 2015

Diamond Rugs - "Cosmetics" (2015). - Bacanal rockera!!!

Me resulta obligatoria la mención por enésima vez del blog del señor Johnny JJEspacio WoodyJaggeriano, océano de variada fauna en cuyas aguas he pescado este disco y también a la formación que lo ha grabado (consultar la crónica de Johnny aquí). Últimamente este mar de experiencias artísticas empieza a ser auténtico vivero para el que suscribe, pues me veo alimentado por su plancton en no pocas ocasiones,una suerte contar con tan estupendo espacio de aprendizaje y entretenimiento, abierto además al debate, y que recomiendo sin sombra de duda.


Esta superbanda formada por el líder de los excelentes Deer Tick: John McCauley y el teclista de estos mismos: Robby Crowell, a los que se unen Steve Berlin de Los Lobos o Ian St. Pee de The Black Lips entre otros, acometen con este "Cosmetics" su segundo disco, una auténtica lujuria musical desarrollada en una (supuesta) animosa y encendida cama redonda en la que las melodías, perfectamente construidas y sutilmente perfiladas, ofician de víctima propiciatoria de la gang-band que en este lecho se oficia, y en la que intervienen de forma decisiva y activa, un rock que nunca sonó tan soulero, un soul que nunca rockeo tanto, un son garajero que busca diversión en la orgía, e incluso un punk Ramoniano que intenta pasar desapercibido en la ceremonia, pero que termina sucumbiendo ante el desparrame de energía y buen rollo que se desprende de la fiesta orgiástica que supone la libre y desenfadada escucha de este artilugio, imposible no sucumbir a sus encantos lascivos y a sus tentaciones tabernarias.


El colchón se empieza a estremecer desde las primeras acometidas de vientos y fresco desparpajo con descarada intervención de teclas de: "Voodoo Doll".
Estos sonidos ventosos y souleros continúan en "Thunk" de arrebatadora melodía popera y guitarras rugientes y ochenteras, también el rock determinantemente confabulado con el soul de "Meant To Be" deleita con vientos y frescura a raudales de deje pub.



En la pieza que cierra el disco volverán los instrumentos dorados con fuerza y escoltando unas furiosas guitarras en la de Lennoniana vocalidad: "Motel Room".
Fluida y vigorosa, rítmica y entusiasta: "Couldn't Help It" con incursiones de violines; "Live and Shut it" es un pop de etiqueta, al igual que la mas descarada y saltarina: "So What", sin desasirse del pop de elegante porte: "Killing Time" nos retrotrae a ambientes londinenses de local del downtown.
En "Blame" un fraseo de viejo cuño nos conduce a bordo de un buga cincuentero sónicamente conseguido, y densidad orquestal en la imponente: "Clean" con invitaciones al recordatorio de otrora experimentales formaciones como: Troggs e incluso VU.



Y la volátil melodía de "Ain't Religion", con ritmo sencillo pero determinante, guitarras que aparecen como levitando empujadas por el aire de un órgano termina este repaso,  un tema magnífico.
Si alguno de los lectores tiene ganas de rumiar penas, llorar desamores, o auto infligirse castigo por el motivo que sea, no le recomiendo la escucha de este álbum, si lo que pretende es unirse a la orgía de lujuriosos sentimientos de frivolidad y hedonismo musical...¡adelante!!! este discazo oculta entre las sabanas de satén que lo envuelven las sugestiones que busca, y aseguro que no se verá decepcionado.

martes, 21 de abril de 2015

Doctor Divago - "El Loco del Chándal" (1997), Discos en la lengua de Cervantes.


Después de varias semanas sin traer a este espacio al Doctor Divago, que tampoco es cuestión de dar la carga al personal, vuelven con un disco recién descubierto por un servidor: "El Loco del Chándal".
Grabado en 1997, producido por José L. Shipley y Dani Cardona y con un total de 15 temas, debo confesar que me ha sorprendido, no por la calidad de sus canciones que era algo que me esperaba y que tras las correspondientes escuchas puedo asegurar de que acerté en el vaticinio, lo que me ha sorprendido es la similitud sónica con lo que la banda de Manolo Bertrán ha venido facturando una vez acometido este siglo XXI, pues me es grato comprobar que ya en el tercer disco del grupo se puede observar sin asomo de duda que los cimientos sónicos y literarios de la formación ya estaban extendidos y habían forjado, lo que esplica la solidez que actualmente caracteriza a Doctor Divago.
Indiscutiblemente el grupo y su música ha ido madurando y haciendose mas sólida, mas rellena de matices, pero no mejor que la que en aquellos 90s ya adornaba este sensacional album.


Ya se observa la seriedad y personalidad de los textos, también las influencias en el sonido del pop patrio de los sesenta y los dejes de grupos ochenteros como Gabinete Caligari y desde luego 091.
También el talento para la confección de melodías con gancho y elegancia se dan cita en los surcos del vinilo, en resumidas cuentas, que no se me ocurren demasiadas cosas que mencionar de la banda valenciana en aquellos tiempos mas jovenes que pudiesen serles achacadas, salvo una tal vez mayor frescura debido sin duda a la juventud, que en nigun caso bisoñez de: Manolo, Chumi, Asensio, Agustín y Manolo Contreras que eran los que entoncés alimentaban la formación.
Permitirme destacar en primer lugar la versión, estupenda, del clásico de Lone Star: "Mi Calle", que como muy bien apunta don Jesús Ordovás en el indispensable documental: "Los Tontos Buenos tiempos" demuestran, rescatando este gran tema, su buen hacer, su querencia y su buen gusto, interpretandola en Ipop en 2006 y versionadola en 1997 en este disco.



También Ordovás destaca el sentido del humor que se desparrama en las letras de este disco y preguntandose, como hago yo, ¿quien será este tipo del chándal?...lo mejor escuchar este fenomenal corte:



Pero además es imposible no destacar la raspante sonoridad de tintes blues y sugerente texto de la inicial: "En la Ropa Interior de Mamá", la extraordinaria: "Clínica del Alma en Navidad", una de mis favoritas sin duda.


Realmente extraordinaria me parece: "De Lunes a Domingo", un rock sesentero de encantadora melodía y aire vintage, adornada con violines y la armónica impenitente de Chumi, gran tema. Como también lo es la rockera: "A la Vez" de arenosa vocalidad y guitarras carnosas. Estas y "El Vertiginoso Atleta Moral" de irresistible ritmo y elocuente texto forman el nucleo duro del Lp.



Esto no quiere decir que el resto de cortes sean cosa baladí, además del anárquico y cuidadosamente desordenado sonido de guitarras y armónica del instrumental "Peter Parker Blues", nos podemos solazar con la bonita melodía de: "Yo no Castigo a mis Animales Poniéndoles Nombre", la balada que de repente sorprende con percusiones samberas de la extraña: "Atado a una cadena" de excelente letra o la magnífica: "Un Billete de 2000 (En Otra Canción)", tema muy marca de la casa.
La histriónica sonoridad catadrióptica de: "El Ascensor" y el rock alegre y luminoso de: "Policías y Angeles de la Guardia" de frenético ritmo y sección de viento soulera y metálica completan junto al reprise de "De Lunes a Domingo" este extraordinario disco.
Con este Lp, El Divago se hace mayor, resuelve sus dudas y da inicio a lo que esta claro que es una de las discografías mas regulares, coherentes y sobresalientes de cuantas adornan la historia pop-rockera de este pais, me alegra seguir celebrando este legado con la vista puesta en el fin de semana último de mayo cuando les tendremos en Bilbao...Coninuará...

lunes, 20 de abril de 2015

Willy Tornado - "A 11.000 Km." (2014), Discos en la legua de Cervantes.

No se si soy yo que me ha dado una neura, o es algo real, algo que esta ocurriendo en este momento, pero lo cierto es que de unos meses a esta parte no dejo de descubrir material de artistas españoles que me están gustando mucho, tanto que no veo diferencias con lo que nos llega de allende los mares. Y eso que yo siempre he defendido la música nacional, siempre he pensado que estaba infravalorada dentro de las fronteras que separan a los indígenas del país oficial de la envidia, y que ésta es la que mantenía a nuestros artistas (de cualquier disciplina), siempre en un escalón mas bajo de lo que realmente les correspondía dada la calidad de su obra.


Pero en este momento enumero discos y personalidades dentro del espectro musical hispano y lo que veo me deslumbra tanto como lo que llega flotando desde las praderas atravesadas por el Mississippi, desde los barrios oscuros de London's suburbs, de los locales que se elevan del congelado suelo de las avenidas de Oslo o de las aisladas ciudades de los antípodas.
A los Chencho Fernandez, Pablo and The Appleheads, Bantastic Fand, Radiadores, LGEB, Lanuca, Dudas Strummer, Soul Jackets, Doctor Divago, Cooper, Fakeband, Salto y alguno que aún me queda pendiente, me permito añadir el nombre de este barcelonés afincado en Madrid que se hace llamar Willy Tornado y que el año pasado se marco un disco, este que comentamos y que se titula "A 11.000 Km.", que creo que no debe seguir en el semi-anonimato que entiendo que habita.
Y eso que no es un novato en el mundillo, durante años militó en los infravalorados: The Freewehlin' Tornados, pero ahora sólo, nos presenta un disco de esos que llega, al menos a los tipos de mi perfíl vital, nos llega.


Y es que es un disco cuyos textos reposan sobre el asfalto caliente y pisoteado de la ciudad, el sonido tiene ese eco de solitaria muchedumbre que habita en los apartamentos pequeños y repletos de electricidad estática en que viven los solitarios, allí arriba, donde el aire contaminado es imprescindible para los que no se saben desenvolver fuera de la urbe.
Y yo, que soy urbanita hasta el tuétano de los huesos, que intenté ser de pueblo y no tuve la suerte de conseguirlo, y la vuelta a la ciudad me ha mostrado a mi mismo como un ser atrapado por el vidrio y el aluminio de la civilización individualista y atropellada de la urbe, solo puedo sentir los temas de este trabajo como algo imprescindible para soñar, para no verme tan solo entre el bullicio, porque me siento como Willy, siempre "a 11.000 Km.", todo tan cerca, todo tan lejos.


Con producción de Alex Vivero, que además toca guitarras, Ramiro Nieto a las baquetas y Germán Salto también a las seis cuerdas entre otros para ayudar al bajo y la voz de Willy, entre todos fabrican este disco de letras desnudas y sonido americana con toque songwriter que Willy comparte con el oyente a modo casi catártico.
Y empezamos a compartir espacios vitales y anímicos con: "Dandys y Doncellas", donde nos relata la fauna nocturna de forma entregada y poética: carmín, alcohol y palabras fugaces que se pierden al alba resumen de forma cruda visiones, y rosas de papel y kilos de mentiras sentimientos, o viceversa, un gran tema rock en clave de medio tiempo eléctrico.



Bajo una acústica bañada de la electricidad de unas guitarras, la voz doliente de Willy habla de lo que necesita para que no se vaya su chica, "Te Vas" es una canción desesperada con imponente presencia del Hammond, este sonido continua presenta en la mas soulera: "Clabu", nuevamente el artista desnuda su alma ante un amor difícil, armónicas y desesperación para otro gran tema.
El tema que bautiza el álbum nos habla de la vida lejos de los seres que comparten nuestros días, cuando la existencia la observamos desde fuera, desde la distancia física y psíquica, otro tema con la relación amorosa en su fibra, y en "Musas" el barcelonés busca inspiraciones mas alegres (esa chica perfecta), una musa que deje a las lágrimas descansar y al miedo derrotado, acústicas y letanías countrys en acústicas y banjos.





Una balada de eléctrica sonoridad y tristeza aplastada contra el retrovisor que mira al pasado en "Cuando el Lugar no nos Importaba", y un rock de Springsteeniana vocación y riqueza instrumental se nos entrega libre y ligero pero estupendo en texto y melodía en: "De Repente" donde el miedo una vez mas juega en nuestra contra, saxos y teclas que juegan con guitarras enchufadas y sueltas de corriente, un tema genial.
"Costa Brava" es un gran tema que habla de amistad adolescente, de veranos y de primeras veces, y "La Casa en la que Solíamos Estar" es otro corte acústico de letra desnuda y sincera que se desliza por una bonita melodía, y el disco lo cierra la breve balada: "Dulces Andares", donde la tristeza retoza con pianos y acústicas, y la voz sincera de Willy vuelve a hablar de amores que penden de un hilo, bonita y sincera despedida de un disco bonito y sincero...y rockero y sinuoso, y sugerente y poético, y como decía al principio...urbano y solitario.



Más que notable disco este debut en solitario de Willy Tornado, perfecto en construcción de melodías, sonido americano de nocturno y nostálgico songwriter, letras sinceras y sangrantes y hecho en la lengua de Cervantes, un producto elegante y sensible que merece mas presencia y comentarios por ser, como otros tantos, un gran trabajo de un artista de aquí, de un país donde también hay artistas, poetas y músicos de calidad, y no pocos.

viernes, 17 de abril de 2015

Cheap Trick - "Heaven Tonight" (1978)


Cheap Trick es modelo de eclecticismo musical, su propuesta, de difícil clasificación, vive en tierra de nadie, especialmente en aquellos finales de los setenta en que ven la luz sus primeros cuatro discos, cuatro obras magnas no del todo comprendidas, años en los que el público no se sentía capaz de acomodar al grupo dentro de los parámetros rígidos de la época, proclive a todo tipo de etiquetas asociadas a tribus excesivamente disciplinadas en cuanto a una militancia coherente y escrupulosa en lo estrictamente musical.
Así pues, sus riffs y distorsiones resultaban demasiado rabiosas y decibélicas para el público mas popero que se sentía a gusto embarcado en las dóciles aguas melódicas de acarameladas bandas como Abba o a los preciosistas e inofensivos pianos y falsetes de perfeccionistas y académicas formaciones como Supertramp.


En cambio los mas rockeros echaban de menos en su sonido un mayor asilvestramiento sónico, tintes blues o country que solidificasen sus perfectas melodías y sus irresistibles estribillos.
En el sur no encontraban semejanzas con los ídolos locales de épicas proclamas que si encontraban con: The Allman Brothers o Lynnyrd Skynyrd, y los mas duros no hayaban en sus riffs la suciedad y bravura testosteronica de: AC/DC o el oscurantismo diabólico de: Black Sabbath.
Resumiendo, que terminaron clasificandolos como Power-Pop, que me parece una etiqueta que se adhiere a su estilo tan bien como cualquier otra, pues en cualquiera de sus álbunes encontraremos pop en melodías pegadizas y luminosas, rock de pesado poso en guitarras que arañan gracias al inmenso guitarrista que es Rick Nielsen, rhythm & blues que acaricia al blues en ritmos contundentes y sólidos nacidos de ese dúo que formó una de las bases rítmicas mas rotundas que ha pisado tierra, y que formabán el batería: Ben E. Carlos y el gran bajista (auténtico experto en la utilización del instrumento de 12 cuerdas): Tom Petersson.


Si a esto unimos al guitarrista y vocalista: Robin Zander, apodado como El Hombre de las mil voces, por su inusitada capacidad para cambiar el color de su privilegiado instrumento y en cuyo registro y fraseo caben cualquier estilo musical conocido, uno de los mas grandes vocalistas que ha existido sin duda, nos encontramos ante un grupo difícilmente superable en lo interpretativo, que gracias a la labor compositiva de ese genio que es su disparatado guitarrista: Rick Nielsen, dió lugar a un grupo de Lps absolutamente grandiosos, infravalorados y escasamente analizados, que recogían de forma anárquica pero intuitiva y sublime influencias del pop británico de la invasión sesentera, en especial de: The Beatles, The Who, The Kinks y los también infravalorados: The Move, combinadas con los sones mas blueseros y americanos de otros isleños como Yardbirds o Cream, y los poderosos: Led Zeppelin o Rolling Stones.
En este tercer disco, que cuenta con la impecable producción de Tom Werman, nos ofrecen una nueva colección de canciones de factura impoluta, de melodías energéticas, dentro de un cáustico sentido del humor, situadas como siempre con un pié a cada lado de las fronteras que delimitan estilos, resultando como decía al principio el conjunto, un modelo de eclecticismo pocas veces visto en la historia del rock.
Empezando por la versión que a modo de homenaje realizan del tema de The Move: "California Man", al que le dotan de una mayor mordiente guitarrera y la intrepidez vocal de Zander, terrible versión que respeta y enriquece el original.



Aunque antes de este cover ya hemos disfrutado del himno juvenil a modo de proclama de futuro y libertad: "Surrender", posiblemente el corte mas famoso del grupo y que es imposible no exprimir a golpe de cadera, POM.
Pero además la rockera y trepidante, eléctrica y adictiva: "On The Top of The World", la pesadez guitarrera a lo AC/DC de la sugerente: "High Roller" o "Auf Wiedersehen" que cierra la cara A del vinilo a ritmo punkarra y grasiento, con la voz de Zander como protagonista junto a base rítmica y guitarras, osea toda la banda.



Un stoniano riff nos abre la segunda cara, y pronto la brillante voz de Robin nos traslada a un paisaje pop de guitarras rugientes en la sublime y variada: "Takin me Back" que enlaza con otras guitarras que cabalgan sobre un pop de esencia brit y coros juguetones en la ecléctica y encendida: "On The Radio".
"Heaven Tonight" es una semi-balada a lo E.L.O de presuntuosas intenciones orquestales, resueltas con intuición y clase por toda la formación, con un estribillo que ya suena a 80's.
Vuelven las guitarras mas macarras y heavilongas en la infecciosa: "Stiff Competition", una prueba mas del porque de El Hombre de las Mil Voces, y la justificada fama de esa base rítmica.
Y antes de que el injerto en directo que demuestra el poder de la banda en un minuto escaso y que se titula: "Oh Claire" cierre el disco nos dejan en medio de la pista, bailando como si fuésemos niños, abandonando al esqueleto al criterio de un ritmo sincopado y alocado de beatlemana locura lisérgica que responde al titulo de: "How are You?".




Absoluta delicia de difícil catalogación, pero ni falta que hace, el que no disfrute con este muestrario de ¿Power Pop? es que se le ha congelado la sangre, o que tiene que tomarse la vida menos en serio.
No, en serio, daros un respiro, pero no comiendo chocolate (si  os apetece...) pero si dejándoos llevar por esta musculosa e irrepetible formación que es en mi modesto entender una de las mas infravaloradas de la historia.

jueves, 16 de abril de 2015

The London Souls - "Here Come The Girls" (2015)

¿Qué me  dirían si les aseguro que hay unos tipos en New York capaces de ensamblar el pop melódico y brillante de The Beatles, el rock puro y setentero de poderosos riffs de The Rolling Stones e incluso de Led Zeppelin, las armonías de The Byrds, y los elegantes dejes blueseros de Cream o Free, todo en el mismo paquete?.
Pues qué van a decir.., o bien que algo me ha sentado mal, o bien que el tarro ha decidido ir definitivamente por libre, dejandome un hueco en el parietal, que ya solo contiene los sobrantes derivados de los juveniles excesos.


Normal, yo también pensaría algo así de un sujeto que me espetase semejante perorata, pero creanme, la edad ha hecho mella en mis otrora insanas costumbres nocturnas, y las deserciones tempranas al lecho, poco a poco han ido reconstitullendo las meninges y células grises castigadas en los agitados 90s, si a esto unimos una dieta rica en verduras, pescados, hidratos y fruta, que es la que mantiene el tipín que servidor intenta conservar, la posibilidad de intoxicación se me antoja remota.


Es por ello que para salir de dudas, les sugiero que me ayuden escuchando este segundo disco de estos The London Souls: "Here Come The Girls", y que viene haciendo las delicias del que suscribe desde que me tropecé con él en su bandcamp, que para quien pueda interesar adjunto:
https://thelondonsouls.bandcamp.com
El grupo, formado por el cantante y guitarrista: Tash Neal y el baterista: Chris St. Hilarie tenía este trabajo preparado para su lanzamiento en enero de 2013, pero un grave accidente con fuga en el que se vio involucrado Tash Neal, y que le ha obligado a un largo reposo, ha retrasado la publicación del mismo hasta los primeros días de este mes de abril.
Pero finalmente ha llegado el momento, y pocas veces es mas oportuna la expresión aquella de -Lo bueno se hace esperar-, y es que este trabajo me parece realmente bueno, acérquense al mismo y compruebenlo, si no están de acuerdo con el primer párrafo de esta reseña, están autorizados a hacer escarnio público de este escriba.
Recibimos las primeras buenas sensaciones con el primer corte: "When I'm With You", un tema de pop sixtie al que se asoman The Byrds en los coros y estribillos y que encandila al mas pintado.


Y a partir del segundo tema nos encontramos con un poco de todo lo comentado allá arriba, baladas acústicas de sedosos falsetes y melosas, que no empalagosas melodías, en las que Neal demuestra ser un cantante realmente fabuloso: "Hercules", Beatlemana y sencilla; "Isabel", romántica y susurrada o "Run Zombie Run", tema que finiquita el álbum y que tras una entrada acústica y de delicada melodía,  poco a poco se va animando culminando en una optimista y festiva despedida a ritmo de cabaretero y festivo fox-trot.
"Steady" es un tema mucho mas sinuoso sónicamente, un rock con tintes funk que recuerda al gran Sly y su prole, mientras en "Alone" un ritmo encendido de melódica estética beat nos hace bailar irremisiblemente.


Los riffs rockeros y pesados llegan con "All Tied Down" que no da la espalda a la melodía y que suena, entre otros, a los inolvidables: Free. Guitarras rasgando pero con menos crudeza se prestan a admiración en el medio tiempo: "Crimson Revival", y el blues hace acto de presencia en: "Honey", arañazos guitarreros y aire Stone para un tema que enciende pasiones (al menos la mía), testosterónico y arrebatador corte.
Hiperactiva y Brookliniana, (como estos dos elementos) la gamberra y epiléptica: "The River".
No falta el ineludible viaje al sur mas Dixie con la estupenda: "How Can I Get Through", para volver con "Valerie" a las sendas de las guitarras mas sudorosas y las voces mas arcillosas a ritmo de glam-rock.



Termina el repaso de este fabuloso disco con "Bobby James" que ataca con piano y melodía escurridiza un funk blanco de bailable carácter y estribillo preciosista, un poco mas de pop elegante.
He tenido que pinchar este disco unas cuantas veces seguidas y repetir la operación durante los días de esta semana porque no me terminaba de creer lo que oía, ahora estoy enganchado a él y puedo decir que me encanta, es por todo ello que os recomiendo este disco de los (para mi), hasta ahora desconocidos The London Souls.

miércoles, 15 de abril de 2015

Pokey LaFarge - "Something in The Water" (2015)


Esperaba lo nuevo de Pokey LaFarge con ganas pero también con inquietud, pasado el efecto sorpresa que impulsó a su anterior Lp de título homónimo como uno de mis favoritos del 2013, este lanzamiento se me antojaba otra cosa, ya no valía encontrarse con algo inesperado que supusiese un impacto que mimetizase posibles deficiencias musicales en el producto final.
Así que me he mostrado cauto con este: "Something in the Water" que ha sido publicado hace escasas fechas. La producción de Jimmy Sutton presagiaba un trabajo cuidado y observado con ojos conocedores del terreno que pisaban desde la mesa de los controles, el primer single que lanzaba la promoción del disco y que compartía título con el mismo también invitaba a la tranquilidad, pues se trata de un tema alegre, en el que se encierra ese modus operanti en ritmos y voces de vestimenta vintage y sonido medio oeste que conquistó al que suscribe hace un par de años, mas que esperanzador adelanto.



Pero además Pokey se viste de gala para iniciar la conquista de la dama envuelta en terciopelos a la que invita a champan mientras la orquesta toca el ragtime: "Wanna be your Man", o pierde su mirada en un horizonte palpitante de emociones en el sugerente y aterciopelado jazz: "Underground".
Incluso se atreve a interpretar de forma acústica y cálida el clásico de Bullock y Whiting: "When Did You Leave Heaven?", a pesar de contar con precedentes impecables en las voces de: Bob Dylan, Lous Armstrong o Big Bill Broonzy, no desentona la sentida y personal revisitación de Pokey.
El country evocador y enraizado llega con la excelente: "Cairo, Illinois" emitida con placidez vocal y acariciada por acústicas y armónicas, guitarras y escobillas golpeando telas, una delicia que se ve coronada por cuerdas enraizadas de banjos y mandolinas.



Las cuerdas tirantes y las armónicas plañideras se enfrentan en el hiperactivo: "Actin' a Fool" que nos deja frente al blues oldie de vientos y candilejas de la estupenda: "All Night Long".
Otro de los cortes destacados es la ecléctica sonoridad nuevaorleanesca de añadidos flamencos en percusiones de castañuelas y coros de medido desorden, vientos y guitarras, ritmo de vals y palmas para la magnífica y original: "Good-Bye Barcellona".
Vuelven ensoñaciones folks en acústicas y aires del Mississippi en la campestre y crepuscular: "Far Away", en cambio los vientos y el ritmo Big Band típico y juguetón son las señas de identidad de "The Spark".



El ambiente canalla de las noches sureñas de los años veinte nos acercan a la "Bad Girl" a la que se refiere el penúltimo corte, antes de que la proclama de orgullo patrio en torno a los nativos del medio oeste americano cierre el trabajo con la divertida e ingeniosa rumba swingera: "Knockin' the Dus Of The Rust Belt Tonight" que nos deja bailando y disfrutando de su contagiosa alegría.
Estoy francamente contento de poder decir que me encanta el disco de Pokey LaFarge, no me cabe duda de que volverá, como ya ocurrió hace dos años, a encontrarse entre mis favoritos del año, pues es imposible no sumergirse en sus ecos del pasado, en sus sonidos silvestres y retro, sus imágenes sónicas evocando paradisiacos atardeceres con el Mississippi que vio crecer a Tom Sawyer como testigo de todo ello, un despiporre!.



martes, 14 de abril de 2015

Darrell Scott - "A Crooked Road" (2010)


Darrell Scott es uno de esos artistas que parecen haber sido tocados por una mano negra (o blanca, no lo sé), que les hace invisibles para gran parte del mundo.
Esta facultad para la ignorancia pública y notoria se torna incomprensible cuando, como a mi me sucedió, descubres las facultades y cualidades del tipo en cuestión.
No negaré que descubrí a este cantante, compositor y multi-instrumentista nacido en Kentucky de casualidad, enseguida me llamaron la atención alguna de sus composiciones, emocionales canciones de esas que tanto gustan al que suscribe, de esos temas que de forma lírica, nostálgica y bucólica añoran chicas mientras dejan caer miradas a suelos sucios de desesperanza, habitando allí hasta que  las puertas del garito están a punto de cerrarse.


Pero cuando descubrí el curriculum del señor Scott, me dí cuenta de que no solo estaba tratando con un vaquero mas que desahoga penas pertrechándose tras su guitarra y una botella de bourbon escondida en una bolsa de papel marrón.
Darrell Scott ha colaborado, realizando diversas funciones, con artistas como: Steve Earle, Guy Clark, Emmylou Harris, John Cowan o Maria Gauthier. Formó parte del grupo de Robert Plant: Band of Joy, y temas compuestos por él han sido interpretados por tipos como Brad Paisley, Dave Alvin, Dixie Chicks, Guy Clark, Robinella o Faith Hill.
También a grabado dos esenciales discos en los últimos años con el igualmente soberbio: Tim O'Brien.
Pero es que encima nuestro protagonista es virtuoso cocinero, de los que gusta comer y que sus invitados coman,  amante y entendido bebedor de vinos y panadero, vivió y trabajó en Canada, se afincó en Nashville, es hijo y hermano de músicos y además de sus colaboraciones, cuenta con un ramillete de discos propios en los que luce su personal y hermosa voz, fuerte, aterciopelada y masculina, capaz de dormir a un bebé o de despertar a un muerto.


Pero esta colección de temas que hoy quiero reivindicar y que se titula: "A Crooked Road" me parece la mejor muestra de lo que este artista es, un disco doble que compuso durante meses de gira, en los momentos en los que el horizonte se disolvía con la carretera al final de la jornada, con el parabrisas como único filtro entre la luz del crepúsculo y el alma del compositor, en las noches de motel pensando en la familia ausente, en los amores perdidos, y en los nunca encontrados, con la soledad como muda compañera de desayuno, animándole a emprender viaje, a zambullirse en la carretera, canciones sometidas a los rayos del sol de la pradera atravesada por asfalto, a la fantasmagórica figura del autoestopista que parece vivir en las cunetas, con un raído traje marrón y un cartón con  una localidad escrita en él como al azar, como únicas pertenencias, a las voces que susurran al oído cuando la anochecida se cierne sobre el polvo del camino y despiertan a los cadáveres que duermen en el cementerio de la memoria...a esas cosas parece que canta y escribe Darrell Scott.
Y por su fuera poco, todos los temas tienen en Scott al único instrumentista, además de guitarras y pianos, este cincuentón se luce haciendo gemir cellos, mandocellos, arpas, baterías, armónicas..., un trabajo excelente que gano el prestigioso: Independent Music Award for The Best Country Album.
Aparte del country y el folk se aprecian pinceladas rock, blues e incluso celtas en este excelente y extenso doble Lp. Diseccionar todas y cada una de las canciones sería largo y tedioso, pero citar algunas de las mas destacadas, en opinión de este escribiente, si puede ser un buen ejercicio de acercamiento a quien no conozca artista o disco.
"A  Crooked Road" da inicio al trabajo y es un poco el resumen de lo pretendido y conseguido con este disco, se trata de un tópico pero bonito tema desnudo de country-folk, de guitarras acústicas y voz relajada sobre una bonita melodía. El piano hace su aparición en la preciosa: "A Father's Song" que no puede evitar recordarnos los temas con los que Neil Young se suele hacer acompañar de este instrumento; en cambio "Take me Back to Yesterday" es mas áspera, mas country, y al tiempo mas blues, sencillamente excelente.




"Candels in the Rain (Childless Mothers)" es un sentido tema que habla de madres sin hijos, de relaciones humanas difíciles y situaciones descarnadas, coros, acústicas y mandolinas.
Una bonita balada de amor es: "For Suzanne" y "The Open Door" es otra triste balada al piano que cierra el CD 1.
El segundo disco no baja el pistón, y en la sentida e interiodizada: "Colorado" nos encontramos un espiritual corte de fuerte emotividad y en "Snow Queen and Drama Llama" el otrora pacífico Scott da vía libre a su vena mas rockera, llenando los huecos del empaste sónico, de electricidad guitarrera y vigorosos órganos.
Cuerdas de acento enraizado y tiranteces netamente countrys en el instrumental con un breve recitado final: "Willow Creek" y en "This Time Round" finalizamos este repaso con otro bello y cálido tema de nostalgia y lágrimas de etílico sabor y pianos que desgarran.



Un autor que debería ocupar un lugar mas reconocido en el mundo de la música, como otros, que dedica sus esfuerzos a componer hermosas y sinceras canciones y dejarlas esparcidas por tantos escenarios como le permiten, feliz de prestar arte y artes a otros mas considerados mediáticamente, a quien le gusten los sonidos americana, no me cabe duda de que le gustarán de las canciones de Darrell Scott.



domingo, 12 de abril de 2015

The Black Lillies - Nuevo disco en 2015 - ¿Quienes son estos chicos???


Me ha alegrado enterarme, (de casualidad) de que el nuevo disco de The Black Lillies tiene prevista su publicación para este año 2015, no hay fecha oficial pero empezó a grabarse (por financiación pública) a las órdenes de Ryan Hewitt (Red Hot Chilli Peppers, Johny Cash, The Avett Brothers) hace unos meses, y ya se puede adquirir en pre-compra física o descarga digital en el siguiente enlace, (y escuchar algún tema de adelanto):


Es posible que algunos no sepáis de esta banda, no es muy conocida por estos lares y francamente dudo mucho que haya visitiado este país.
Se trata de una formación nacida en 2009 y originaria de Knoxville, Tennessee, fundada por el guitarrista, cantante y compositor Cruz Contreras, ex miembro de Robinella (grupo que compartía junto a su ex mujer Robin Ella Bailey) y de CC Stringband, que para este nuevo proyecto acudió al impecable músico de pedal-steel guitar y guitarrista Tom Pryor, ex componente de Everybodyfields y CC Stringband, al bajista Robert Richards, al baterista y percusionista Jamie Cook y a la vocalista Trisha Gene Brady.
Imagino que el que más y el que menos ya habrá deducido por donde van los tiros musicales de estos chicos(a)...el género americana evidentemente. Pero es justo decir que practican este estilo de forma elegante, con impecable elaboración en las melodías y perfección en la ejecución, belleza en voces y sutilidad no exenta de duende y pasión en la orquestación.
Cierto que lo que se oye se circunscribe bastante a lo oficialmente establecido, en su decir destacan líricas historias y elegiacos cuentos, y en su sonar revolotean, cual mariposas felices tras un amanecer primaveral, ecos folks, countrys y blues, con sutiles caricias de un suave rythm & blues y algunos acercamientos soul, jazz o Nueva Orleanescos en algunos enraizados vientos.
Su debut en forma de disco tubo lugar en el año 2009, y se trató de un disco grabado en el salón de la casa de Cruz y que se tituló: "Whiskey Angel", recibió elogios unánimes de la crítica y una cálida acogida por parte del público, este trabajo les posibilitó su participación en el Festival de Bonaroo y prácticamente todos los eventos importantes anexos al género que practican, han sido invitados al Grand Ole Opy y se han amontonado premios y nominaciones en su repisa.
El segundo disco: "100 Miles to Wreckage" fue financiado por sponsorship y les mantuvo en la privilegiada posición que habían alcanzado con su debut, llegando a optar a prestigiosos premios de la industria como el Independent Music Awards o el Americana Album of the Year, además el single "Same Mistakes" alcanzó un importante éxito comercial.

La consolidación tenía que llegar con su tercer disco, y esto ocurrió tras la publicación en 2013 de "Runaway Freeway Blues", Lp de madurez en el que Jamie Cook deja su lugar a Bowman Townsend en la banqueta de los tambores. el disco ocupa puestos en las zonas aristocráticas de las listas de éxitos de America, tanto en Billboard Heatseeker como en Billboard Top 200 Country, el álbum ha sido recogido en las listas de los mejores trabajos del año en diversas publicaciones, la gira les ha llevado a realizar numerosos conciertos por el país, así como su estelar participación en los mas prestigiosos festivales ha sido habitual y celebrada, los chicos de Knoxville han alcanzado su meta, es por ello que su nuevo disco, aun sin nombre, se me antoja uno de los acontecimientos americana del año, lo espero con impaciencia.
La mejor forma de conocerles, de todas formas es por medio de su música, os la recomiendo.




sábado, 11 de abril de 2015

Scott McCaughey visita España en mayo


Será la primera vez que el norteamericano visite España girando en solitario, los conciertos se celebrarán en formato acústico, y en ellos se presentarán las canciones del último lanzamiento en el que ha participado Scott, en esta ocasión con Minus 5, el Lp: "Dungeon Golds".
Además se anuncia que repasará parte del cancionero del artista con otras bandas en las que ha participado como: REM, The Baseball Project o Young Fresh Fellows.
La gira visitará numerosas ciudades con lo cual las posibilidades de tenerle cerca de casa se incrementan para los fans que tiene en este país el magnífico músico e instrumentista.
Las fechas y locales serán los siguientes:

21 de mayo: Gijón, El Patio de la Favorita.
22 de mayo: Madrid, berlín Café.
23 de mayo: Piedralaves, La Faena.
25 de mayo: Orense, Café & Pop Torgal.
26 de mayo: León, Universidad.
27 de mayo: Bilbao, Colegio de Abogados.
28 de mayo: Donostia-San Sebastián, Le Bukowski
29 de mayo: Pamplona, Nebula.
30 de mayo: Zaragoza, Las Armas.
31 de mayo: Alcalá de Henares, Ego Live.



viernes, 10 de abril de 2015

Loquillo & Nu Niles - "Codigo Rocker" (2015), Discos en la Lengua de Cervantes.


Soy fan de Loquillo...¿Qué quieren que le haga?, lo soy practicamente desde niño, tengo todos sus discos y le he visto en vivo en multitud de ocasiones, siempre repito con orgullo que estuve en el concierto de Barakaldo cuando se grabó "Hermanos de Sangre"; en el año 2005 le vi tres veces en seis días...¡Bueno, que soy fan de Loquillo!!!
La capacidad del Loco para reinventarse es indudable, su facilidad para seguir a flote por mucho que el oleaje se empeñe en hacer zozobrar las naves cargadas de rockeros es encomiable, siempre está colocado en una posición oportuna, siempre sabe como moverse por ese laberinto que es el mundillo musical y no perderse, nunca desorientarse y encontrar la salida, y cruzar la puerta con la testa alta y esa media sonrisa que solo portan los que saben que siempre terminan saliéndose con la suya.
Siempre dando un paso mas, poniendo sobre el tapete un nuevo fajo de propuestas que le hagan ganar una nueva mano, colaboraciones siempre importantes, introducciones literarias acertadas, incursiones mas que honrosas en el jazz, el swing o la poesía recitada al ritmo de la guitarra de Sopeña...Directos sudorosos repletos de keroseno sonoro en base a rockeras acometidas eléctricas, pose impertérrita, actitud indomable...un rocker de postín.


Por eso me extraño que decidiera desandar lo andado para volver a sus orígenes, al rockabilly mas enraizado en la juventud que vio nacer al Loco como artista, me resulto raro que quisiera revisitar temas que hacía años que no entregaba en vivo para desnudarlos y dejarlos como El Rock les trajo al mundo, no me esperaba que decidiera volver al Big Bang.

Pero lo ha hecho, y lo ha hecho bien, siguiendo el código que siempre ha sido santo y seña del barcelonés, el "Codigo Rocker", perfecto título para este álbum que ha fabricado con la compañía de los resucitados: Nu Niles, tremendo trío rockabilly formado por el inconmensurable guitarrista: Mario Cobo, el contrabajista: Ivan Kovacevic y el arrítmico baterista: Blas Picón. Además ponen su arte a disposición de los temas rejuvenecidos por el rock tipos como: Dani Nel-Lo con sus saxos en: "Billy La Rocca", impresionante cover del tema ya aparecido en formato orquestal y cabaretero en: "Nueve Tragos" (1999) y "Piratas", tremebunda versión swinguera de un tema mágico que el Loco ignoraba en vivo hace años, y que aquí suena a cincuenta, con el mencionado saxo y unos coros a cargo de: Velvet Candles que son puro Mississippi, estupenda y primer single del disco.



Jorge Rebenaque golpea las teclas de su `piano en la fantástica versión del antiguo rock teñido de punk de aquellos inicios con Intocables, y que se titula: "Eres un Rocker", que aquí suena de miedo.
Exactamente igual que hace en el mítico himno de Sonny Curtis: "I Fought The Law" que ya versionara el loco en: "Arte y Ensayo" (2004)  y en el citado bolo de Barakaldo, nuevamente suciedad sónica y desprecio vocal, amén del piano agresivo de Rebenaque, otra extraordinaria versión que no difiere, en este caso, demasiado de la ya mencionada en el disco de 2004.
Nuria Luiz pone su voz en la luminosa versión del tema del 83: "Vaqueros del Espacio", anfetamínico rockabilly de genuino texto, mientras el ex de Mas Birras y La Tercera República Josu García golpea el vibráfono en el cover de la jazzera y cinéfila: "La Rubia de Hitch" que apareciera en "Nueve Tragos", álbum no demasiado recordado y que aquí se reivindica con dos temas extraídos del mismo. También colabora el Gipuzkoano poniendo su bajo al servicio la excelente revisión que del clásico de Marshall Crenshaw: "Someday, Someway" graban bajo adaptación de Mario Cobo y Marco Antonio Lopez Vilaplana, rebautizada como: "En Cualquier Momento", justo es destacar también la labor de Josu Garcia en la excelente y apropiada producción del Lp, tarea que realiza junto al guitarrista de Nu Niles: Mario Cobo.



También el Troglodita: Igor Pascual pone sus cuerdas vocales para nutrir los coros de diversos temas.
Además el tracklist lo completa "El Tren de la Costa", versión del tema "Train Kept a Rollin", tema que nació como un jazz fruto de la inspiración de: Tiny Bradshaw, Howard Kay y Lois Mann, luego reconvertido en rock & roll que lució en discos de: The Yardbirds o Aerosmith entre otros y que en su traducción española ha sido interpretada por: Los Sirex o Los Enemigos, ahora Loquillo hace total justicia a tamaña pieza en clave rockabillesca y refrescante, pero poderosa, excelente de verdad.



Rítmica visión en clave mas sucia y garajera que la original del clásico: "Quiero un Camión" y orientación rockera y cincuentera del olvidado tema de influencia francesa: "Channel, Cocaína y Don Perignon", otro temazo del Loco de los ochenta que hacía años que no le oíamos cantar.
El que nació como tema folk de romántico aroma juvenil: "Tatuados" es llevado a terrenos mas glamourosos y sureños a ritmo de country tabernario con óptimos resultados en este "Código Rocker".
Completan este reconstituyente álbum dos temas que cierran ambas caras del vinilo, por un lado un temazo de Nu Niles titulado: "El Crujir de tus Rodillas", rockabilly de tono lúgubre y pesado pero bueno de veras y sumamente sugestivo, y la que cierra disco: "Political Incorrectiness", texto de Luis Alberto de Cuenca y música de Gabriel Sopeña, y que sirvió para lanzar el discutido: "Su Nombre era el de Todas las Mujeres" (2011) y que a un servidor gusta mas en la presente grabación.



Portada y contra-portada cincuentera, preciosa y cinematográfica, con irresistible aire vintage yanky, funda interior superchula, con fotos en blanco y negro estupendas.
Paseo por el pasado, por los tiempos de aprendizaje en esto del rock, miradas a Stray Cats y a la revuelta rockabilly ochentera, a las faldas de las Peggy Sues de los cincuenta y a los origenes de todo este invento que es el rock and roll, paseo soleado, refrescante y sumamente plácido a pesar de algún que otro latigazo de vitalidad sónica y rítmica...¿Sabéis qué???...Me gusta el nuevo disco de Loquillo con Nu Niles.

jueves, 9 de abril de 2015

The Wave Picturres - "Great Big Flamingo burning Moon" (2015)


Esta entrada estaba escrito que antes o después tenía que llegar, y la verdad es que no se me ha ocurrido mejor momento y lugar que el presente.
Desde que descubrí hace un par de meses la existencia de este grupo y disco, he ido buceando en su discografía, desde las profundidades de la misma hasta la superficie que representa este: "Great Big Flamingo Burning Moon" de reciente publicación, me he detenido a observar gemas submarinas en clave de colaboraciones, e incluso oficiando como banda de acompañamiento como ya comentamos hace unas semanas con el estupendo: "Gin", en el que los chicos de Wimeswold ofician de banda acompañante de Stanley Brinks, y sospecho que de algo mas, en cualquier caso con excelentes resultados como ya comentamos en esta crónica.
Ahora nadamos junto a los tiburones, 13 escualos mas exactamente, que son los que habitan en este estanque que es el último trabajo de David Tattersall y sus compinches.
Siguiendo su personalidad y actitud, que ya se comento con motivo de la reseña del magnífico: "Long Black Cars" de 2012, estos locuaces compositores y músicos británicos nos ofrecen en esta ocasión otro pelotazo de sonoridades descaradas, guitarras que atacan sin complejos ni miramientos con la norma estética establecida, y que desparraman desparpajo y libertad expresiva sin hacer concesiones técnicas ni pudores estilísticos.


El bajo y la batería ofician de algo mas que bases rítmicas, reclamando con el mismo desparpajo que su compañera de seis cuerdas un protagonismo en el cuerpo de los temas, cometido que consiguen oficiando las mismas artes ya comentadas con el instrumento rey.
Las composiciones van ganando en madurez y resultan cada vez mas solidas y redondas, y las letras son disparos de ácida intencionalidad, juveniles y afiladas.
El álbum además resulta coherente, sin altibajos y sumamente disfrutable, pasa a toda velocidad y no escurre el bulto de sucumbir a ciertas influencias de ancestros de la música rock de ambos lados del Atlántico, en especial de las islas que vieron nacer al terceto. Algo tendrá que ver en el resultado el productor y compositor Billy Childich.
Así, en la brillante apertura de igual título que el Lp, que me aspen si no recuerda en ritmo y acentos melódicos a los primeros Kinks, aquellos mas londinenses y gamberros, también hay un evidente acento ochentero y británico en: "I Could Hear The Telephone" de adhesivo estribillo e histriónico solo de guitarra.



En cuanto a la nación del Tío Sam nos ofrecen valientes versiones de: "Sinister Surpose" y "Green River", dos temazos del legendario "Green River" que en 1969 grabara la Creedence Clearwater Revival, salen más que airosos de la empresa, dando ritmo y suciedad que no desorden, a ambos temas y haciendo plena justicia de ellos.
Fibra rockera encontramos en la excepcional "Katie", también con aires CCR.



Suena ochentera e intemporal la balada: "At Dust You Took Down The Blinds" y sin embargo la grasa garajera y resbaladiza llega con: "The Goldfish" y con mayor mordiente eléctrica aún en: "We Fell Asleep in the Blue Tent" dulcificada con coros féminos.
Difícil resistirse a la infecciosa energía que emana: "The Fire Alarm", y mas complicado aún no volverse loco con las enloquecidas armónicas de: "Pea Green Coast" que cierra el disco por todo lo alto.



Remembranzas al Rythm & Blues primitivo pero cargado de fiereza, la elegante cadencia de Modern Lovers y un escoramiento a The Who son notas que también se aprecian en este disco que cuenta con otros tres temas tan buenos como los comentados para cerrar un tracklist que difícil será superar en este ejercicio de 2015.
Es recomendable someterse a una dieta que mantenga la tensión a un nivel razonable, y tras esta precaución lanzarse al uso y abuso de este directo y urgente explosivo sónico que es: "Great Big Flamingo Burning Moon". Cuidado con los tiburones.
Esta entrada ha sido rescatada del blog ZRS donde fué publicada el día 08/04/2015 y que se puede visitar pinchando aquí.