martes, 31 de marzo de 2015

Bantastic Fand - "Strong Enough to Refuse" (2014)


Este es uno de esos artilugios sobre el que tienes intención de escribir tan pronto llega a tus oídos, mi bro Joserra me descubrió este disco desde sus dominios de la land y también en su exilio compartido, hay recomendaciones que por venir de quien vienen no se pueden dejar pasar, así que tras unos días pre-navideños en los que el material se amontonaba en repisas y discos duros, me acerque a la bandcamp de la formación cartaginesa y me agencie este: "Strong Enough to Refuse" antes de los atracones que conmemoran el nacimiento de un futuro líder.
No quería decirlo pero no me resisto, en cuanto enchufas el primer tema a las orejas descubres que lo que suena más que proviniente del soleado sur de la piel de toro parece germinado por la fértil tierra que se ve regada por las aguas de cierto río allende de los mares, que reparte musas sobre todos aquellos que nacen a su vera concibiendo como armamento vital una guitarra, una pluma o un corazón estrujado.
Deliciosa colección de canciones que por fin verán la luz, justo antes de las procesiones que conmemoran la muerte del líder antes comentado y que nació días después de pinchar el disco por primera vez, hace unos meses.
Esta banda comandada por Nacho Para no es nueva en el mundillo, son varias las décadas que llevan viendo a esta gente pelear con el embravecido oleaje de la cultura en este país, tormenta que siempre se ceba con los que entienden la música (en este caso) como vehículo de expresión artística, recipiente de belleza y sentimientos y fabrica artesana de felicidad para los demás...y no como un simple entretenimiento menea-culos y duerme-inteligencias destinado para el consumo rápido y masivo en Radio Formulas y TV carentes de otros intereses que no sean las cuentas de resultados de los grupos periodístico/políticos a los que pertenecen.
Pero tras varios éxitos artísticos de los miembros del grupo y que se pueden consultar y admirar en su magnífica pagina web: http://bantasticfand.com/, presentan en el pasado 2014 un disco, este que hoy comentamos, que marca diferencias y crea adictos a un sonido genuino, fresco y luminoso que viste excelentes melodías
Hay de todo un poco en el álbum, desde abordajes al sentimiento Jayhawks poblados de pop, hasta banjos y reductos sónicos mas folks, temas que se agarran al country o hermandades con los songwriters mas destacados que vuestra imaginación quiera presumir...además hay armónicas, y hammonds que hacen de conductores de una sutil psicodelia, y hermosas lineas de rock amamantado por papá blues y mamá soul...lo dicho, una gozada.
Como el disco es variado y de una duración mas que respetable, cada tema tiene un lugar definido y bastante delimitado con respecto al resto, no es cuestión de que os desvele los secretos de todos ellos, con lo que os comentare brevemente cada uno.
Abrimos con un fluido tema de acústicas que encandilan, Nacho canta con liviana voz una melodía que rebosa vida y brilla desbordante de sol, bien podrían haber introducido The Jayhawks este excelente tema en cualquiera de sus discos....ah! se titula: "I'm Ready".
Me encanta "Far From Home", con esas guitarras que reptan como serpientes por el desierto, los banjos casi amenazantes y la voz arenosa de Nacho, excelente.
Preciosa balada folk: "Light my Room" y "My Morning" es un country muy cajun, muy de tasca y botas con espuelas.



Teclados un tanto anfetamínicos respaldando la voz de Nacho y electricidades que se intercalan, base rítmica pausada y clásica...que chula es: "When I Was Young", y no os digo nada de "Calling", mágica y deliciosa, se desliza por los oídos endulzando el ánimo, cantada con tono juvenil, es como una tarde de primavera, como la sonrisa de un bebé, tan inocente, tan intensa...
Otra balada que mira al folk de songwriter, mas sesuda y oscura, pero igualmente sublime, se trata de "Free". Vuelven las luminosidades con "Joyful Spiral" con guitarras casi transparentes, pianos a lo Spooner y hammonds a lo Don Patterson, ¿que decir?.




Nos vamos al saloon hasta que nos echen, imposible no estar de buen humor bajo el influjo de: "I Didn't Know". En cambio el piano y la entrada de voz me recuerdan a The Band aunque solo un poco en la bonita "After All", y ojo a la entrada de: "What Can I Say", guitarrera y caliente, bluesera y con un toque funk, un tanto Hendrix, estupenda de veras.
Y la psicodelia coral nos despide, a lo CSN mezclados con Beach Boys, ambos influenciados por Beatles e incluso Jayhawks, un tema que invita a volver a empezar, su título: "Two Weeks".
Estoy encantado de haber terminado esta reseña, tenía que haber sido en navidades, finalmente ha sido en Semana Santa...bueno, algo de milagroso y celestial si que tiene el disco, puede valer...De cualquier forma, sea la época del año que sea, os recomiendo que no os perdáis este disco de los cartaginenses: Bantastic Fand, se titula: "Strong Enoug to Refuse".



Las fotografías que decoran este post están extraidas de la pagina web del grupo: http://bantasticfand.com/

lunes, 30 de marzo de 2015

Reigning sound - "Love and Curses" (2009), Hay vida antes de "Shattered".


"Shattered" (2014) fue uno de los discos mas destacados del año pasado, y esto no lo digo yo, lo dice la práctica totalidad de la prensa musical de este y otros países. Para muchos, entre los que me incluyo, supuso el descubrimiento de la banda y el primer acercamiento a su obra, imposible mejorar la primera toma de contacto con un grupo, tocaba pues repasar la discografía de Greg Cartwright y los suyos.
En el repaso, inmediatamente sorprende la realidad sónica de la formación en sus inicios, poco tienen que ver las grasientas guitarras garajeras de sus primeros temas con el elegante sonido de tendencias soul de "Shattered", entonces el garaje dominaba estilísticamente los trabajos de la banda, y esto queda claro en los tres primeros álbunes, llegando a resultar incluso excesivas sus acometidas guitarreras en el tercer disco, aquel "Too Much Guitar" de 2004 que portaba distorsiones y arranques eléctricos por doquier, no dejando títere con cabeza.
Tras el disco de rarezas "Home for Orphans" de 2005 en el que se observa un claro apacigüamiento sónico, revisando además temas de "Too Much Guitar" en un tono mas amable y sutil, la formación se toma un periodo de descanso para volver cuatro años después con este: "Love and Curses".


¿Y en "Love and Curses" donde nos encontramos?...digamos que en un punto intermedio, el sonido tiene una atmósfera garajera que se funde con un rock mas sereno y se deja acariciar por una especie de soul o folk que nunca se impone pero que ejerce influencia, con el órgano de Alex Greene como guia y leit motive del sonido del álbum (y del grupo).
Las canciones, catorce, tienen en la inmediatez su principal argumento, directas y sin amagar, solo dos superan los tres minutos y por poco, presentan sus credenciales desde los primeros ataques eléctricos en riffs de inminente impacto sónico, "Brake It", temazo que se impone desde el segundo uno gracias a uno de esos riffs puntiagudos que comento es la que inaugura el tracklist, "Call Me", tema de garaje puro, con suciedad sónica y percusión de bailable poso surf o "Is It True" de igual vocación son otros dos ejemplos de explosión inminente con carga de grasa, sudor, y alguna ola.
Se observan acercamientos punk en la poderosa "If I Can't Come Back" con energética tela de araña eléctrica y machacona batería. también "Dangerous Game" dan caña a las articulaciones, en esta ocasión en un tono mas aéreo gracias a la presencia de ese órgano mágico que les acerca a los sesenta, no se apean de ese eólico toque que le dan las teclas a temas igualmente redondos y bailables en "Broken Things" o "Polly Anne" mucho mas sedosa y bohemia, en cambio "Stick Up For Me" resulta peleona y lleva el olor a bujías en el tejido mismo del sonido.





Teclas de aire cabaretero en la divertida pieza que cierra el disco titulada: "Banker And A Liar".
Pero hay temas mucho mas calmos y que dejan entrever lo que sería el devenir sónico de la formación que desembocaría un lustro después en "Shattered", esto queda de manifiesto en la excelente y de cierto tono soulero en bajos y percusiones titulada: "Trash Talk", o en la dulce y encantadora: "The Bells". Aunque el primer premio a la sedosidad pop-soulera se la lleva la bonita y emotiva: "Something to Hold Onto".
Bonita pieza de reductos sónicos cincuenteros es: "Love Won't Leave You a Song" y "Debris" es otro poderoso corte que se desliza sobre el filo oxidado de unas guitarras infectadas y un teclado desatado de tono, para disfrutar y rugir.






El anterior disco de Reigning Sound es: "Love and Curses", y demuestra una cosa, hay vida antes de "Shattered" y la formación liderada por Greg Cartwright ya era un grupo excelente antes de el clásico que sin duda les inmortalizará, del pasado año.
Un gran disco este que espero tenga presencia en el concierto que ofrecerán en el siguiente Azkena Rock Festival y que para muchos supondrá uno de los momentos cumbres en la campa de Mendizabala el mes de junio próximo.

domingo, 29 de marzo de 2015

Bonnie 'Prince' Billy - "Singer's Grave A Sea of Tongues" (2014)


En estos tiempos en los que es tanto el material discográfico al que tenemos acceso, no me resulta extraño que se escapen durante meses discos de artistas que admiramos, cosa que en otras circunstancias seria imposible que ocurriese.
El caso es que durante el pasado año 2014 se editó un disco de un artista al que admiro sobremanera: Bonnie 'Prince' Billy, cantante y actor norteamericano de nombre real: Will Oldham, que a pesar de no gozar de demasiada fama por estos lares, os aseguro a los que desconozcáis su trayectoria, que se trata de un artista de personalidad y talento que se prodiga practicamente anualmente con un disco por curso desde hace mas de veinte años.
Firma sus primeros trabajos utilizando el termino Palace, bien sea como Palace Brothers o Palace Music, tras editar un Lp con su nombre real en la portada, a partir de 1998 adopta el apelativo de Bonnie 'Prince' Billy, seudónimo por el que se le conoce desde entonces.
Actualmente Oldham domina practicamente todo lo concerniente a sus lanzamientos, tanto en escritura, composición y producción como en cuanto a lanzamiento y promoción.
Este "Singer's Grave A Sea of Tongues" se trata de una revisitación de nueve de los temas grabados en "Wolfroy Goes to Town", disco de 2011 del propio Bonnie que se caracterizó por la desnudez instrumental de unos temas de hermosas trazas melódicas. Aquí estos cortes se ven decorados con una mayor enjundia sónica, dotando a los mismos de violines, electricidades y percusiones, modificando en ocasiones incluso los títulos (aunque levemente), se incluyen ademas dos temas inéditos a la colección.
Se puede pensar que se trata de una recopilación como otra cualquiera, no es así, las canciones elegidas son modificadas seriamente, no digo mejoradas, simplemente reubicadas, colocadas en una realidad sonora diferente, mas rica en orquestación pero sin dejar que se escape entre las densidades orquestales ni un ápice de su néctar melódico. Canta además con ese fluido y sensible fraseo suyo tan personal y mimoso, sin forzar y dando relieve a todas y cada una de las notas que, como siempre, están en el sitio oportuno, tejiendo melodías de gran belleza que se ven arropadas por bonitas letras de lírico tono.
En esta ocasión se hace acompañar en la producción de Mark Nevers, productor de Lambchop.
El disco es un delicioso paseo folk y americana que puede engatusar tanto a los que conocen el precedente "Wolfroy Goes to Town", como a aquellos que entren por primera vez en el universo de Bonnie 'Prince' Billy, pues su trayectoria se ha visto enriquecida durante los últimos veinte años de innumerables influencias como el rock, pop, indie, punk, country...pero sobre todo el género americana y el folk que es lo que domina este álbum.

Uno de los temas revisitados es este estupendo "We Are Unhappy", aquí en la renovada lectura:



El mismo tema en la original lectura de 2011:



En esta bella canción se hace acompañar de Nina Nastasia, primero en la versión del disco comentado hoy:


El mismo acompañamiento de la bella voz de Nina Nastasia podemos oír en la original:


Los dos temas originales no desmerecen los estupendos cortes revisitados, tanto: "New Black Rich (Tucks)", hermoso tema ambientado con violines, y bajos omnipresentes rodeando el discurso canoro de Oldham que nos mece entre guitarras y banjos, creando un bello corte; como también: "Sailor's Grave a Sea of Sheep" de similares acordes y linea melódica, e idéntica intención sónica cierran un Lp delicioso y que aunque revisa viejas canciones suena, porque en cierto modo lo es, nuevo.
Mas vale tarde que nunca, y este fin de semana me he visto vendecido con la escucha de este disco mientras en la calle llovía.

sábado, 28 de marzo de 2015

Algunas novedades discográficas para esta primavera

La primavera dicen que la sangre altera, no sé si esto sera cierto, lo que si tengo claro es que a muchos lo que nos altera la sangre y las meninges y el cerebelo, es tener constancia de la inminente aparición de un artefacto musical de cualquiera de los artistas que nos gustan, y para este alteramiento corporal no importa si es primavera u otra estación.
Pero como estamos en primavera vamos con algún disco de inminente aparición en el mercado en esta recién comenzada estación de las flores.

1. Faith No More - "Sol Invictus".


Tras casi dos décadas sin material inédito de los de San Francisco desde aquel "Album of the Year" de 1997, vuelven los californianos con este disco cuya publicación esta prevista para el próximo 19 de mayo. Ojalá el tiempo no haya pasado factura a la calidad del grupo.




2. Robben Ford - "Into The Sun".


Robben Ford es un extraordinario guitarrista que por esos extraños acontecidos de este mundillo no es lo suficientemente valorado, su trayectoria es intachable y esta repleta de excelentes discos, nos tiene acostumbrados además a obsequiarnos con un disco por año aproximadamente, el último: "A Day in Nashville", vio la luz el pasado 2014 y es un trabajo magnífico, rebosante de clase, rock, blues, soul y jazz...servidor no espera menos de este: "Into the Sun" cuya aparición en las tiendas esta prevista para el inminente 30 de marzo.




3. Paul Weller - "Saturns Patter".


Será el próximo 18 de mayo cuando las estanterías de las tiendas de discos se vistan de gala con el nuevo disco del modfather, según sus propias palabras: -Se trata de un disco del siglo XXI, muy progresivo en el sentido literal del término -.
Este duodécimo Lp será el primero que edite con su nuevo sello Parlophone Records.




4. Mumford & Sons - "Wilder Mind".


Hace unos días que se puede escuchar el adelanto a lo que será el tercer disco larga duración de los británicos, ha despertado revuelo este primer sencillo y no ha gustado a todo el mundo, no obstante es a priori uno de los lanzamientos importantes del año, esperaremos a escuchar entero este: "Wilder Mind".




5. Boz Scaggs - "A Fool To Care".


Para terminar este breve repaso de estrenos primaverales no puedo dejar pasar la publicación dentro de unos días, el 31 de este marzo que agoniza, del último disco del gran Boz Scaggs, artista que admira profúndamente el que suscribe, y del que no sabíamos nada desde aquel soberbio "Menphis" que nos deleitó hace un par de años con suculentas versiones. Mucho espero de este disco, cierto que Boz no suele ser de los que decepciona, como dice un amigo mío: La arruga es bella.



viernes, 27 de marzo de 2015

Nacha Pop - "Nacha Pop" (1980)


Aún echaban humo los cirios del funeral del dictador en el Valle de Los Caídos, y la gente ya estaba en la calle haciendo ímprobos esfuerzos por respirar el renovado aire que entraba en aquella España acartonada, fabricada de susurros temerosos en esquinas discretas, carnets del PCE escondidos debajo de la blanca ropa interior, lloros a escondidas por el padre rojo desaparecido, rencor sordo y abarquillado en el corazón que impide vivir con la sonrisa por bandera, desesperanzas que encallecen almas en ellos, siempre con la vista baja, mirando de soslayo a los amigos del bar creyendo que no saben quien son, desesperanzas que encallecen labios en ellas, siempre temblando cuando un número de la Guardia Civil pasa a su vera, sintiendo que el hijo ausente esta otra vez en peligro...todo por las ideas...malditas ideas, demasiadas lágrimas...


La cultura, como todo en blanco y negro, filtrada por los encallecidos ojos de los censores, sedientos de que una verdad impuesta sea capaz de mitigar tanto miedo, tanto principio jesuita, tanto complejo que no les deja vivir como "dios manda", haciendo que la tristeza que preside su paso tembloroso y acobardado por este mundo sea el considerado digno y feliz...Sé que no les funcionaba.
Es posible que para muchos ya no hubiese marcha atrás, que ese aire nuevo que se desnudaba ante narices y corazones no causase ningún efecto en orificios nasales secos, en corazones mecanizados por los nodos y los partes radiofónicos del régimen, corazones que ya no creen.
Pero los jóvenes hacían de aquel aire su principal aporte alimenticio para conciencias, éllos que desean una libertad que sus mayores no conocieron estaban decididos a aspirar con fuerza hasta que sus pulmones estén al borde del estallido libertario y sus pieles se vean abrigadas de color, no existe el blanco y negro, color, libertad, creación, vida y juventud disparatada para vivirla, para vivirla por ellos y por sus padres...y por aquellos que solo son nombres...el tío tal o el abuelo cual que mataron en la guerra.


Cerca de la tumba serrana del caudillo esos jóvenes daban la espalda a 40 años de historia gris y sucia, triste y como vivida en penumbra, a la luz de un candelabro viejo y ennegrecido de mal, y se congregaban en la universidad, en escuelas de arte, en locales donde daban rienda suelta a su creatividad, a sus ganas de hacer cosas, a su ansia de vivir, de inventar, de colorear el mundo que había dejado tras de sí cuatro décadas de dolor...y en bares, clubs y calles...creando y viviendo, cantando y follando.
Entre este bullicio de gente se encuentran cuatro tipos con inquietudes musicales: Nacho García Vega y Carlos Brooking dan comienzo a la aventura en 1977 con la banda UHU Helicopter, poco después se les une el primo de Nacho: Antonio Vega, se rebautiza la banda como Nacha Pop y posteriormente se incorpora Ñete a las baquetas...el resto es una década de discos, canciones e historia musical y cultural de este país, historia en color...(no, no va a aparecer la palabra Movida).
En los estudios que Hispavox tenía en la calle Torrelaguna de Madrid y con producción de Teddy Bautista grabaran un grupo de canciones, dando comienzo por una balada que Antonio compuso un día en la Plaza de Olavide de Madrid y de la que no voy a decir nada,,,eso si, no me resisto a que suene aquí:



Tras este trozo de historia pop y rock español se fueron fraguando semanas después los otros once temas que rubricarían "Nacha Pop", el primer disco de la formación y uno de los discos definitivos del grupo y del devenir musical español.
El disco es explosivo, optimista y desbordante de color y juventud, en sus surcos se funden las influencias del pop británico y el rock clásico de allende de los mares, nos encontramos retazos de un decadente y moribundo punk al que los madrileños colorean, ocultando su negro inicial por arco iris de color, las ganas de vivir se escapan de los textos y el ritmo clama por una juventud decidida a cambiar una realidad que empieza a ser relegada a historia.
Las guitarras muestran sus cartas con el primer corte: "Antes de Que Salga el Sol" es una forma nueva de entender el romanticismo, el amor y el sexo, amanecer con ella al lado...pero esas guitarras suenan como una declaración de intenciones, carnosas y vitalistas.
Así continuan las eléctricas en los riffs de apertura del tema de Nacho: "LLoviendo en la Ciudad" con ese dulzor funk que tanto termino caracterizando a la formación.
El rock de esencia mas ortodoxa y guitarrera salta de los surcos en la frenética: "Dejame Algo". Tras "Chica de Ayer" nos encontramos con la voz de Nacho debutando con la caribeña actividad power-popera de: "Sol del Caribe" que precede al instrumental surf: "50 Pop" que da por terminada la cara A del vinilo con ritmo playero.





Las ganas de vivir, en especial de noche son las que guían la voz nuevamente de Nacho en el rock de ácidas guitarras de la extraordinaria: "Nadie Puede Parar". Unas guitarras que evocan los cincuenta y Antonio dando replica a estas con un canto vintage, se trata de: "Cita con el Rock & Roll" y una letra de nuevo que explosiona en juventud y futuro, suculencias reggae en guitarras y melodía de desarrollo seguro en: "El Circo". Amor juvenil y poderoso en vertiginosa actividad instrumental en: "Eres Tan Triste".
Una de las canciones mas sobresalientes del álbum es: "Miedo al Terror", con este tema firman un modus operandi, estribillo glamouroso y de elegante linea, la pena es el lastre sónico creado por unos no siempre oportunos teclados, pero la composición y la letra de Antonio es tan enorme que nada puede borrar la delicada nostalgia del tema.




Finaliza el disco con un rock germinal y cincuentero, donde se nos ofrece la versión de Malasaña de Chuck Berry o Little Richard con la breve y bailable: "Mujer de Cristal".
No me preguntéis si este es el mejor disco de Nacha Pop, no lo sé, lo que si sé es que es el primero, el que señala el camino que seguiría la banda y otras que se pusieron a su rueda a hacer camino al cantar, al tocar, componer y al crear un nuevo orden musical y en cierto modo social en aquel Madrid y aquella España que empezaba a poner capas de color al mundo en blanco y negro que tras de sí dejaron las huestes de la dictadura, un imprescindible este "Nacha Pop" de 1980.

jueves, 26 de marzo de 2015

Lynnyrd Skynyrd - "Second Helping" (1974). Lo clásico nunca muere.


No soy persona que suela dar la espalda a las producciones actuales, es mas, los últimos años he dedicado mucho tiempo a la arqueología musical en busca de discos y bandas jóvenes que le den un aura de juventud a mi ya inapelable madurez cuarentona.
Y lo cierto es que me ha servido para convencerme de que el actual panorama no es tan apocalíptico como muchos dicen, o como otros que no terminan de aventurarse a dar oportunidades a los artistas jóvenes, creen.
Hay gente de calidad, bandas que han confeccionado buenos trabajos y que en algunos casos (los menos) han aportado unas pinceladas de novedad a las propuestas ya existentes desde hace décadas.
El talento no tiene nada que ver con el año por el que viaja el mundo, otra cosa es el margen que dentro de una disciplina artística, queda para que los que vienen tras los pioneros puedan dar un giro de tuerca que vuelva a rejuvenecer dicho estilo, cada vez es mas difícil aportar nuevos sentidos artísticos o estilísticos a un arte como el rock, que en pocos años a sufrido mil y una modificaciones y revisitaciones por parte de un auténtico ejercito de artistas jóvenes, hiper-motivados por motivos creativos, generacionales, sociales, políticos, por supuesto sentimentales, e incluso gracias a inspiraciones artificiales vía psicotrópicos.


Pero tampoco se puede negar que aquellos pioneros que fueron colocando las primeras piedras a esta catedral maravillosa que es la música rock en todas sus facetas o etiquetas, aquellos artistas desde los cincuenta hasta los mediados setenta, nos dejaron trabajos de calidad y frescura inconcebibles hoy en día, únicos y soberbios, en cierto modo gracias a que estos trabajos no tienen precedentes en los que se les pudiese colocar en situación de comparativa.
Es por ello que muchas veces me digo a mi mismo que dedico poco tiempo a repasar esos discos, mil veces diseccionados ya (eso es cierto), pero últimamente, no olvidados, pero si un poco arrinconados, si arrinconados aunque en un rincón dorado y de excepción en corazones y recuerdos vitales.
Hoy me he levantado con ganas de southern rock, puro, indomable, outlaw y visceral, repleto de crujidos de guitarras y voces heroicas y desparramantes de virilidad, de ritmos que se lanzan a tumba abierta a por los músculos que ofician de maquinaria para hacer bailar osamentas, y con ganas de escuchar historias épicas y líricas, de amores rotos y etílicas ensoñaciones frente a la resacosa amanecida...hoy tenía ganas de escuchar a Lynnyrd Skynyrd.
Primero pensé en su primer artefacto, aquel "Pronounced Leh-Nerd-Skin-Nerd" que sirvió de cañonazo de salida para una banda mítica que se adueñaría, tras la grabación del mismo. del registro: Southern Rock, desde un punto de vista vital y casi genético para los restos.


Pero finalmente me he decantado por su segunda explosión, este: "Second Helping" en el que la pasión, el amor a la tierra, la devoción por las damas, el fuego que anida en los corazones jóvenes y el apego a la raíz musical del sur de América se convierten en regueros de pólvora que al contacto (auditivo) con los corazones, crean auténticos incendios en los que la sangre joven y rockera hace de gasolina que aviva esas llamas que arrasan unas vidas que vuelan hacia el ocaso de la juventud con la vista fija en vivir esa edad de oro hasta las últimas consecuencias.
Así he visto yo siempre a los Skynyrd de los dos primeros Lps, dos POM sin paliativos que nunca cansan y que difícil tienen los jóvenes a los que me refería en el primer párrafo para igualar, musical y sobre todo pasionalmente.
Hablar de los ocho temas del disco no tiene demasiado sentido, es mejor que nos quemen las entrañas los estribillos calientes y húmedos del Mississippi, que nos lleven al delirio los pianos Honky-Tonk o nos salten las lágrimas las etílicas y sangrantes perdidas amorosas contadas sobre el triste suspiro de la steel.
Todos conocemos la historia que propició el nacimiento de "Sweet Home Alabama", yo me quedo con que es una canción tan sublime que además de bailar, nos proporciona una visión de amor a la tierra que todos experimentamos con el suelo que nos vió nacer y da soporte a nuestro caminar por el mundo, una obra maestra intemporal.



"I Need You" es esa llorera viril y cargada de bourbon de quien tiene el corazón en cabestrillo por el terror de perder la posibilidad de seguir acariciando la cabellera sedosa y de dulce olor de su chica.
Mucho mas rockera y farragosa en guitarras es: "Don't Ask Me Questions", con pianos y aires Stonianos, uno de esos temas que llevan el rock & roll escarificado en el alma, vientos souleros y actitud, una canción sublime sin duda. como también lo es el terremoto eléctrico y gargantíl del comienzo de la famosa y poderosa: "Workin' for MCA", de letra reaccionaria.
Sutilidades countrys y bucólicas en la preciosa: "The Ballad of Curtis Loew", cálida y melancólica, que da paso a la vigorosa y saltarina: "Swamp Music".




Un retazo sobre la heroína de fuerte calado, recubierto del sonido de la triada de guitarras de los de Alabama, un tema que en su día prodigaron poco pero que a mi me parece grandioso: "The Needle and the Spoon" y final con la versión de un clásico del inolvidable JJ Cale: "Call Me The Breeze", auténtico rock engendrado en la arcillosa tierra del sur y que los Skynyrd se llevan a su parcela de estiércol, dotándolo de su propio aroma, y que invita a bailar en el granero al ritmo de las palmas y el piano sediento de mas birras, una versión enorme, nuevamente con vientos incluidos.



El inmenso Al Kooper a la producción, no es necesario comentario ante un trabajo sónico de esta enjundia, donde se da cita todo lo que de americanismo ha tenido la música en el siglo pasado, sin hacer distinción de colores o geografías, melodías arrebatadas al bagaje que el alma se lleva al infierno para allí seguir viviendo y fuego en corcheas y palabras, una obra maestra de esas que las luminarias de los jóvenes que atacan con sus discos en internet tienen imposible oscurecer, porque como todos sabemos: lo clásico nunca muere...hoy me ha dado por mirar atrás.

miércoles, 25 de marzo de 2015

The Cribs - "For All My Sisters" (2015).

Tras la III Kovencion Kinky de Madrid, el regreso a casa ha sido un tanto atípico, con un inmejorable sabor de boca por lo vivido y la alegría dibujada en los ojos tras volver a ver a tantos amigos que viven lejos, y conocer a otros, que ya tocaba. El domingo voló en casa de unos familiares que realmente son amigos, comida y conversación de sobremesa interrumpida por la necesidad de coger carretera, que el siguiente era día de escuela.


Tanto el lunes como el martes me he sentido un tanto indolente, (esto ha sido lo atípico), repasando en Facebook las impresiones que en los congregados en Madrid dejó la kovención, unánimemente positivas, ojeando fotos y recordando instantes, lo cierto es que no conseguí sacar ganas de escribir nada, silencio en el blog durante estos días, silencio que rompo hoy debido al cambio de mi ánimo. Cambio que ha propiciado la escucha de este último disco de los hermanos: Ryan, Gary y Ross Jarman, o lo que es lo mismo: The Cribs.
El ahora trío británico (tras la marcha de Johnny Marr en 2011), mantenía silencio desde hacía tres años y la verdad es que algunos, entre los que me incluyo, les echábamos de menos.
El momento era delicado y mi principal opción era la de dar un giro de timón a mi maltrecho ánimo con un disco que se presumiese dinámico, optimista y vitamínico. Lo intenté con el nuevo trabajo de Modest Mouse: "Strangers To Ourselves"...¡Agua!!!, decepción inicial con el nuevo trabajo de los chicos de Isaac Brock, volveremos sobre él mas adelante.


Tenía una segunda opción y tire de ella, el esperado nuevo álbum de The Cribs: "For All My Sisters"...¡Tocado!!! y sospecho que tras algún cañonazo mas... ¡hundido!!!
Para este nuevo artefacto la banda ha contado con la producción de Ric Ocasek, legendario líder de The Cars, y hace unos meses ya anunciaron un sabor muy ochentero en los surcos del disco, lo cual hacía predecir que la elección del productor era idónea.
Y creo que lo es, tal vez se alejen un tanto de aquellos estallidos punk de generosas dádivas guitarreras y desatado derroche decibélico, pero ganan en melodía, vitaminas y buena digestión, acercándose a un Power-Pop rotundo y vertiginoso que fluye con facilidad, sin perder energía y reminiscencias punks y que levanta a un muerto, algo de culpa tendrá en ello el bueno de Ric.
Aunque se trate de su disco mas pop, con alusiones sónicas a grupos como The Replacements o Weezer, en él no faltan las guitarras penetrantes de otras citas, el bajo impenitente de Gary marcando latidos y la actitud decidida, fresca y descarada de siempre.
Así lo demuestras en "Finally Free" que comienza con un torbellino de percusiones e histriónicas guitarras y que cuenta con un arrebatador y efectista estribillo, un tema que nos marca el camino que deben seguir nuestros oídos para sumergirse en ganchos pop y zambombazos eléctricos que aderezan las construcciones de este proteínico trabajo.


Y como el que avisa no es traidor, el segundo corte: "Different Angle" comienza con un riff típico de la formación, fortaleza rítmica y estribillo demoledor, un tema que ya cambia ánimos.


"Burning for No One", ha sido el primer single, se trata de un tema bailable y mas ácido, funk en guitarras y pop en coros, sin duda un corte que funciona.
Mas traqueteante y grasienta que las precedentes es: "Mr Wrong".
"An Ivory Hand" es el tema que se puede descargar gratuitamente y que canta el bajista Gary, se trata de una canción mas amable, popera y llena de destellos de catadrióptica psicodelia, digerible y melosa, pero no cargante. Se nota la mano de Ocasek.



Mas acústica y lírica, con la motivada voz de Ryan: "Simple Story" da paso al violento riff con que comienza: "City Storms", un tema mas Crib.
Uno de mis cortes favoritos es: "Pacific Time", una bonita melodía, intensa en sonoridades guitarreras y lenta de desarrollo, esta cantada con intención por el bajista Gary, que colorea vocalmente la bohemia formación melódica que se ve respalda por un espectacular muro de sonido.
Los ochenta, y nuevamente la vena popera que firma Ocasek desde los controles, la encontramos en: "Summer of Chances". En cambio "Diamond girl" me resulta un tanto atascada e irregular a pesar de un estribillo resultón y redondo.


Unas acústicas engañan al oyente que se ve sorprendido por un estallido decibélico y una melodía carnosa que se desarrolla atravesada por una puntiaguda guitarra en: "Spring on Broadway" que nos conduce a la extensa y llena de elementos pop: "Pink Snow", tema de varias caras sónicas y  melódicas que remata un disco que tiene pop suficiente para encandilar, power mas que de sobra para encender y canciones que encierran las vitaminas suficientes para levantar a un muerto, o como mínimo para animar a un servidor, si os levantáis un tanto flojos tirar de The Cribs.

viernes, 20 de marzo de 2015

Modest Mouse - "Good News For People Who Love Bad News" (2004).


El otro día trasteando por la red me sorprendió esta noticia: Modest Mouse publicaban nuevo disco: "Strangers to Ourselves", la verdad es que les daba por disueltos, pues hacía años que no sabía de nada nuevo de la formación liderada por Isaac Brock, y no es de extrañar, pues no grababan material inédito desde hacía casi ocho años, cuando en 2007 grabasen el irregular: "We Were Dead Before The Ship Even Sank".
Cierto que no fue aquel mi álbum favorito de los de Washington, aunque contó con un generoso afecto por parte del público, y este último trabajo aún no lo he catado, cosa que haré a no mucho tardar, pero la noticia me ha animado a recordar otro disco de la banda, mi favorito, el divertido y variopinto: "Good News For People Who Love Bad News" publicado en 2004 y que mucho sonó en su día en mi casa, ya el título indica que nos encontramos ante algo, cuando menos, alejado de lo ortodoxo.
Nunca han tenido apego a la convencionalidad estos chicos, practicantes de un rock del llamado indie, su propuesta toca varios palos, eso si, de una forma que siendo personal, peca (¿intencionadamente?) de anarquía en muchos momentos desde el punto de vista sónico, melódico y estructural.


Pero en este trabajo hacen de esa anarquía una seña de identidad característica y divertida, guitarras desbocadas que no molestan, ácido en intenciones rítmicas que recuerdan a los RHCP o Talking Heads mas inspirados y coloristas, percusiones jamaicanas y voracidad interpretativa, temas locos en los que el rock se funde con funk, disco, punk...difícil quedar indiferente ante cortes como: "Float On", ácida, melódica y arrebatadora en la excesiva vocalidad de Isaac, fue un éxito en USA, y me parece mas que comprensible.


También apareció como single la mas calmada y de pinchazos disco y raperos: "Ocean Breathes Salty".
"Bury Me With It" es un funk que suena a California, cemento, sudor y los mas ardientes Pixies, una de mis favoritas. El funk se mezcla con un infeccioso juego de sintetizadores en la mas inferior: "The View".



Un punk ruidoso, anárquico y desquiciado: "Dance Hall", que introduce unos teclados de apocalíptica sonoridad discotequera, grandiosa.
"Bukowski", dedicada al gran escritor americano, es un tema mucho mas amable, sutil y de elegante orquestación casi cinematográfica, con profusión de instrumentos como banjos y una acordeón.
Aroma folk y canto relajado y tostado en: "Blame It On The Tetons", con un sensible piano, muy Neil Young, un bonito tema. Suave empieza, también con el piano de protagonista: "Black Cadillacs" hasta que unas histéricas guitarras hacen su aparición para desgarrar silencios y aporrear conciencias tranquilas con su grasienta esencia, otro tema que me enloquece un poco...(o un mucho).  Y en "The Good Times Are Killing Me", nos hablan en relajado y acústico tono de sus relaciones con las drogas para cerrar el disco.


Otros temas son la Nueva Orleanesca: "This Devil Workday" de enfermizas trompetas y banjo, "Satin in a Coffin" o "One Chance".
Mención aparte merece la excelente pieza que abre el disco tras la insulsa obertura, un precioso y armonioso pop que embelesa y engancha con su juguetón textura y su casi infantil melodía, me engancha: "The World At Large".


Me encanta este disco, es por ello que no quiero perderme el nuevo Lp de Modest Mouse, no me perdonaría perderme otro trallazo como éste, en el que nos chocamos aunque sea de refilón con RHCP, Talking Heads, Pixies, The Damned o Depeche Mode a ritmo de anarquía y actitud de escupitajo, ojalá me vuelvan a sorprender.
Este articulo ha aparecido en el blog ZRS el pasado miercoles 18/03/2015, se puede acceder al mismo aquí.

jueves, 19 de marzo de 2015

Danny & The Champions of The World - "Stay True" (2013)

Últimamente me esta ocurriendo algo que empieza a ser ritual, me entero de que algún artista o banda tiene un proyecto nuevo a punto de ser publicado y me entra el mono de pinchar al susodicho, con lo cual me veo de nuevo enganchado a alguno de los trabajos pretéritos del interfecto, no me quejo, es más me esta agradando recordar algún disco que en su día disfruté y que hace tiempo que no pincho por falta de tiempo y saturación de discos en la recámara, que no por olvido o desinterés.


Esto me ocurre con este disco pero solo en parte, es cierto que la noticia del próximo lanzamiento de ese: "What Kind of Love" previsto para los primeros días del verano y que ya hace que se relama mi oído interno y palpite mi corazón con solo pensar en mas canciones nuevas de Danny George Wilson y sus campeones del mundo, han hecho que su anterior artefacto de estudio, este "Stay True" vuelva a rendir visita a mi equipo, pero también es cierto que en los últimos 18 meses apenas ha dejado de hacerlo con regularidad...¡Que ha este no le ha afectado la falta de tiempo ni la saturación de escuchas!!!, este siempre tiene la puerta de mi corazón abierta.


Lo que si ha propiciado en mi a sido una reflexión, bueno dos: ¿Porqué en su día no acabo mas arriba en mi lista anual de discos?, hoy hubiese quedado algún puesto por encima del ocho que entonces ocupó, y ¿Porqué no escribí en su día nada a propósito del disco en esta huida a la bohemia que es muchas veces para mi este espacio?, la primera cuestión la dejo sin respuesta porque no la tiene, la segunda sí, la tiene, y recuerdo que fue la mucha letra vertida por colegas y amigos, mucho mas hábiles y eruditos que un servidor, alabando este disco en aquel 2013, reseñas que me inspiraron a aprender en lugar de intentar aportar.
Ha pasado año y pico, y tras visionarle en vivo y reiterarle a mis oídos el disco una auténtica infinidad de veces, las de estos días me han resultado especialmente placenteras, por lo cual me lanzo a la arena a decir lo que pienso de este excepcional trabajo.
El soul es una música gloriosa, de esencia negra, y estos son los que lo interpretan de forma gloriosa, con esa dulzura sin amaneramientos en unos casos y con esa bravía feminidad en ellas y varonil porte en ellos, en otras ocasiones, pero siempre con el sentimiento haciendo glup-glup en la caldera del alma.
Los blancos se han lanzado a esa caldera, han desinfectado en ella las heridas de sus corazones y luego, cicatrizadas estas, se han sumergido en su propia dulzura, mas dura, mas ecléctica y en una feminidad mas distante ellas y un sentimiento varonil mas atenuado ellos, mas cobardes del enfrentamiento sensorial con sus penas.
Pero este soul blanco es ocasionalmente representado con elegancia de fraseos, colores vocales mas metálicos y menos carnosos, chorros mas estrechos y tirantes, no tan robustos pero con una sutilidad que cuando aparece mezclada con otros estilos mas blancos como el folk, puede desplegar una gama de sonoridades musicales y sentimientos a flor de piel de auténtica excepción.


Esto ocurre con las canciones que hacen de relleno de este glorioso pastel que es: "Stay True", un soul que viaja a lomos de unas construcciones sónicas que nos hacen mirar al folk e incluso al country o al R&B, pero aunque hay acústicas, steels guitars y crepúsculo, en el disco no faltan coros que elevan espíritus, vientos y metales que no dejan lugar a la duda de su provenir soulero...y todo ello para engrandecer con perfecta producción unas melodías que no tienen un solo segundo de bajón, así por los surcos de este vinilo se pasean a sus anchas, disfrutando de las corcheas que les son regaladas a sus oídos tipos como: Dylan, Petty, Louris, Murphy e incluso Bruce...
Casi no me merece la pena diseccionar, o intentar hacerlo, temas tan apasionados, tan inspirados, tan sutilmente entregados al corazón como estos que aquí se nos regalan, pero no puedo omitir un repaso a bellezas como: "(Never Stop Building) That Old Space Rocket" que alimenta corazones heridos y los cura con su melodía balsámica y sanadora, portadora de rayos de sol y de vitaminas.
Steels y ritmos de mecedora y trago de bourbon se ven insuflados por los vientos para crear una maravilla sonora titulada: "Cold cold World" que nos deposita en el centro de la pasión y fuego que encierra "Stop Thief!", preciosa, blues, soul...




Primaveral e irresistible, Dylanniana en lo vocal, paradisiaca orquestación y goce a mas no poder con "Darlin' Won't You Comin From the Cold", en cambio sin perder esa esencia vocal "Breaking Out" se pierde en parajes mucho mas arcillosos y silvestres, banjos y caricias de agua fresca en la orilla del río, otro corte sublime mas.
El tema que titula el disco mezcla al Bruce de los buenos tiempos y la temperatura que los genes que dejaron libres tras su huida al cielo Otis o Sam, mucho sentimiento y actitud encendida y pasional.
Los sonidos de la pradera nos devuelven añoranzas a juventudes con Jayhawks sonando en la radio del garaje en: "Been There Before", y en "Takin' About the Weather" los que suenan en el viejo reproductor son aquellos cuasi olvidados: Dillard & Clark.
Otis se manifiesta en la voz de Danny, en la dulce nata de los coros y en las cuerdas y vientos de sus secuaces para hacernos llorar, encarnado en él, en la bellísima: "Let's Grab This With both Hands".
Country-soul empapado de R&B, con un saxo de ensueño para la perfecta y Elliott Murphiana: "Time Again", exquisita es poco.





Tras una tercera escucha consecutiva solo puedo sentir paz ante la llegada del puente, amor por la vida y deseos incontrolables de que vea la luz ese: "What Kind of Love".
Felicidades a todos los-as Joses y a todos los aitas, si os enchufáis este "Stay True" el día será perfecto, os lo garantizo.

miércoles, 18 de marzo de 2015

The Kinks - "Muswell Hillbillies" (1971)


Muswell Hill es el barrio de los hermanos Davies, allí pasaron su infancia, se tomaron las primeras pintas, rasgaron cuerdas por primera vez, se enamoraron (del rock también) y decidieron formar una banda que termino llamándose: The Kinks.
Justo es que volviesen al hogar, como el sabio que siempre vuelve a la acción de su aldea, asqueado de que en la gran urbe nunca pase nada interesante a sus ojos.
En el caso de Ray Davies esta vuelta, (si es que alguna vez hubo un abandono del barrio) tiene además de un componente emotivo, un aspecto contemplativo de sus vecinos, de esa clase trabajadora, de sus circunstancias económicas y sociales, así como critico con las maniobras gubernamentales en cuanto a su agrupación gethal (del pueblo), y su urgencia en censar personas por etiquetas sociales, económicas y de influencia.
Es en cierto modo una continuación en cuanto a actitud crítica y mirada satírica de los dos discos precedentes, más si cabe al ya comentado ayer: "Arthur".
No es en cambio tan continuista en lo que al sonido se refiere, mas sucio que estos, menos líquido y mas solido, menos onírico y mas realista...igual de excelente y definitivo.


Los setenta están instalados y The Kinks siguen a lo suyo, ignoran un tanto todo el fenómeno progresivo que se esta imponiendo en las islas británicas y facturan un disco que suena a pub, a refrescante pinta tras el curro, a humedad en los musculosos brazos desnudos apoyados en la barra, a barrio...
La banda suena con una enjundia no escuchada hasta entonces, cruda y con garra, las guitarras de Dave empiezan a ser decisivas y dramáticas, la base rítmica es mas ósea, mas firmemente anclada a la carnosa melodía que preside los temas, y las voces no pretenden volar por las imaginaciones sino increpar conciencias a golpe de fraseo directo y punzante.
Así que queda lo mas fácil para genios como Ray, hacer canciones de calidad, construcciones melódicas irresistibles y textos agudos e incisivos.
Esto lo repiten en 12 ocasiones en el presente álbum.
Se aprecian nuevos giros estilísticos en el grupo, miradas al music hall o al vodevil en dos temas excelentes como: "Alcohol" o "Have a Cuppa Tea" muy de pub a la hora del almuerzo un sábado de otoño.
Las acústicas adoptan un importante y bendito protagonismo en temas como la inefable: "20th Century Man", seca como el desierto pero bien regada por los londinenses, un temazo para abrir disco. En concubinato de ésta con el piano para el precioso pop de cabaretero poso de la sublime: "Hollyday", y acompañando a la lasciva slide en: "Complicated Live" stoniana y perfecta.



También rugen acústicas en el folk-country de incisiva proclama proletaria: "Here Come the People in Grey", otro temazo de mucho cuidado.
Reconozco que "Holloway Jail" puede conmigo, primero con suntuosidad en la voz y pesar en el fraseo, guitarras que adormecen penas y luego virando a un rock grasiento para acabar con un pastel de sonoridades: pianos, coros, slides, una percusión encendida...más de lo mismo, una consecución de temazos inapelable.
El piano resuena desnudo entre tubas, trompetas y cuerdas electrificadas para redondear un blues que justifica la fama de la formación como grandes de veras, hablamos de: "Acute Schizophrenia Paranoia Blues"; y mas pianos en la bonita balada de reminiscencias yanky-irlandesas: "Oklahoma U.S.A.".
También suena irlandesa, casi un espiritual de parroquia la maravillosa: "Uncle Son" que precede al impetuoso y genial fin de sesión con "Muswell Hillbilly" que resume la madera de la que esta echo el trabajo, un tema excelente.
Y por supuesto que no me olvido de la eléctrica y fibrosa actividad riffera de ese rock callejero que es: "Skin and Bone".




Otro discazo de mucho cuidado, de los mejores de la banda aunque tal vez no de los mas comentados y alabados, marca lo que pretendían The Kinks en la recién estrenada década, mas rock, pop, country o blues de genialidad intrínseca a sus composiciones.
Último cartucho que quemo en el pre-calentamiento para el sábado estar con los engranajes bien lubricados y prestos a responder como la ocasión lo merece, por supuesto la konvención pasará y los de Muswell Hill volverán a estas páginas, de eso podéis estar seguros todos-as.

martes, 17 de marzo de 2015

The Kinks - "Arthur, (Or The Decline and Fall of The British Empire)" (1969) - Seguimos contando los días...

Estos últimos días a consecuencia de la inminente celebración de la III Konvencion Kinks que tendrá lugar en Madrid recientemente y a la que asistiré si nada se tuerce, no puedo evitar recordar como poco a poco le fuí cojiendo el punto a esta banda, hoy capital para mi, pero en un tiempo considerada por servidor como una Serie-B, lustrosa, bien hecha y mejor presentada, con un halo de elegancia y un toque de obra de culto pero una Serie-B.
En principio tenía un CD con sus exitos sesenteros que solía escuchar de vez en cuando, dando su justa replica bailona a "You Really Got Me" y canturreando "Lola", poco mas, hasta que un día me convencí de que era el momento de darle la oportunidad a un disco de estudio, a conocer los entresijos de su estilo, recibir su ididosincracia y escuchar su proclama en letras y sonidos.
Y lo cierto es que entré con un par de discos, y rápidamente me engancharon, aquellos discos me parecieron mejores de lo que yo me esperaba y descubrí una riqueza estilística con la que no contaba, unos álbunes con una interesante colección de canciones de diferentes palos estilísticos, que abarcaban desde el pop mas melódico y lírico a temas comandados por poderosos riffs que podían sin complejos enfrentarse a las descargas guitarreras de The Who o incluso a los primeros riffs firmados por Richards.
Además tampoco faltaba en su obra inspiración literaria gracias a los eclécticos textos de Ray Davies, tremendo creador e inspirado letrista que constituye hoy por hoy para quien firma esta crónica un descomunal artista de innegable talento y osada genialidad a la hora de utilizar su fina y a veces afilada ironía en favor de unos textos incisivos que en ocasiones no dudaban en atacar realidades costumbristas intocables hasta entonces en las islas británicas.


Todas estas características entiendo que se dan mas que en ningún otro disco de la banda en este que cierra la década dorada: "Arthur (Or The Decline and Fall of The British Empire)".
El disco es una obra conceptual en la que se materializa la visión cínica e irónica que de Gran Bretaña tiene Ray Davis, plasmando esta visión en la personalidad de un personaje llamado Arthur, instalador de alfombras, que encarna al ciudadano medio británico y que es el vehículo argumental de todas las canciones. Esta original idea nació como un abortado proyecto televisivo de la productora Granada TV, consistente en elaborar una serie televisiva que tuviera como banda sonora las canciones de The Kinks y que además formasen todas juntas un nuevo disco de material inédito de la banda. Finalmente se publico el disco, con una fría acogida, pero la serie nunca llego a grabarse.
El disco comienza a grabarse el 1 de mayo de 1969 bajo la producción del propio Ray Davies, y lo hace en momentos poco dulces para la formación, ya que el abandono del bajista de la banda Pete Quaife y el lanzamiento del primer disco en solitario de Dave Davies, hermano de Ray y guitarrista del grupo, unido al escaso éxito de su anterior disco, el imprescindible "The Kinks are The Village Green Preservation Society", no suponían el mejor caldo de cultivo para trabajar en equipo en las nuevas composiciones que formarían el Lp.
Después de variadas dificultades el álbum vio la luz en octubre de ese mítico 1969, con un Ray Davies frustrado tras perder bajista y abortarse a última hora el proyecto televisivo por falta de presupuesto, en el lado positivo el disco supuso la vuelta a los escenarios americanos de The Kinks, escenarios que tenían betados desde hacia varios años.
El disco es, en lo musical una auténtica exibición de inspiración melódica y supone un tremendo esfuerzo de ironía y osadía por parte de Ray que rellena sus extraordinarias composiciones con unos punzantes y brillantes textoss en lps que refleja las características mas obvias de su patria de forma divertida y en ocasiones lapidaria.
"Victoria" abre el disco, un luminoso tema, con un pegadizo estribillo, de primorosos arreglos y perfecta melodía con la exacta guitarra de Dave Davies, mas pausada e irónica resulta "Yes Sir, No Sir", nuevamente con unos extraordinarios arreglos orquestales en el estribillo y una guitarra que subraya cada frase que canta Davies, que además cuenta con una parte tonal de tremenda expresividad. Tras la deliciosa melodía de "Some Mother's Son" con una interpretación vocal llena de matices nos encontramos con la irresistible y juguetona "Driving" que fue el primer single del disco y que paso desapercibida, a pesar de tratarse de un tema magnífico.
"Brainwashed" es un tema de The Kinks que juega a ser un tema de The Who, presidido por unas guitarras de poderosa sonoridad. Cambio de tercio con "Australia" canción victoriana con producción ambiciosa y elaborada, cargada de matices y voces que se entremezclan dotando al tema de una compleja red vocal de perfecta simbiosis, con teclados de deliciosa cadencia sónica, un gran tema un tanto pretencioso pero que puede permitirse el dispendio de serlo.


"Shangri La" es una canción de una belleza abrumadora, sobre unos cimientos construidos con una guitarra acústica, el tema va evolucionando, introduciendo voces, instrumentos de viento, metal y estallando en un estribillo de animoso efecto coral, una POM"Mr. Churchills Says" es otra inspirada melodía, esta mucho mas Beatlemana en su estructura, se trata de un saltarín tema de transito hacia la lírica y preciosista "She's Brought A Hat Like Princess Maria", delicada balada nuevamente con inspiración de los de Liverpool, pero con el sello de Ray Davies en varios puntos de la canción como en el cabaretero final, con estrépito de turutas y percusión. Quizás el siguiente corte sea el que menos convence a quien redacta esta crónica "Young And Innocent Days", un rutinario tema de bella factura vocal en el que destaca el trabajo de un dulce sonido de teclado. Continúan los teclados, aquí es un piano entero y verdadero el que nos da la bienvenida al pasaje melódico de la fantástica y "americana" "Mothing To Say. El disco se cierra de forma brillante con el tema que da titulo al disco "Arthur" canción que coquetea desde una melodía puramente british con elementos americanos de inspiración country introduciendo sonidos de guitarras y banjos.



Tremebundo disco, que avala la grandeza de una banda que injústamente vive su historia a la sombra de otros combos ingleses de la época y que en nada desmerecen a estos celebres compañeros de generación, completo disco, perféctamente producido, elegantemente arreglado, en el que la clase predomina en todos y cada uno de sus rincones sonoros, la audacia en cada una de sus frases y la tremenda inspiración compositiva en sus redondeados perfiles melódicos, un disco sublime, que merece la pena pinchar para recordar quien lo conozca y descubrir quien no se lo haya echado a las orejas.

Este artículo ha sido re-escrito para su aparición en el blog: La Comunidad del #FFVinilo del 13/03/2015 y es una revisión y actualización del anteriormente aparecido en Rock and More By Addison de Witt y que se puede consultar pinchando aqui.

lunes, 16 de marzo de 2015

2x1 - "Wrecking Ball" - Neil Young/Emmylou Harris.


Este 2x1 con el que abro la semana pre-kovencion Kinks, viene a rebufo de la noticia que dábamos ayer en torno al próximo concierto que ofrecerá la dama del country en el mes de julio en Riaza junto a Rodney Crowell.
Para muchos a sido una gran noticia, y por ello se me ha ocurrido traer a Emmylou al 2x1, ya que nunca había aparecido el ángel del sur por esta sección.
¿Y qué mejor opción que "Wrecking Ball"?...el precioso tema que compusiese y grabase el inigualable Neil Young en 1989 para su disco "Freedom"y que Emmylou Harris recogió y versionó junto a Daniel Lanois para su triunfal álbum de 1995 titulado igual que la canción del canadiense, la que hoy vamos a escuchar en ambas voces, en dos visiones diferentes pero de belleza sin igual en sendos covers.
Espero que Emmylou nos obsequie con su delicada visión de este tema en el campo de fútbol de Riaza dentro de unos meses, mientras tanto la escuchamos junto a la original, de Neil Young...hoy el 2x1 se nos viste de gala.





domingo, 15 de marzo de 2015

Emmylou Harris & Rodney Crowell, U.S Rails y Old 97's tocaran en el Huercasa Country Festival. 10-11/07/2015

Ha tardado en hacerse oficial el definitivo cartel del II Huercasa Country Festival que tendrá lugar los próximos 10 y 11 de julio en Riaza (Segovia), pero ha merecido la pena y mucho.
El año pasado disfrutamos de lo lindo en el festival y así lo contamos (pinchar crónica del pasado año), The Jayhawks oficiaron de estrellas y dieron el pistoletazo de salida a una iniciativa que nacía con una vocación distinta, con la esperanza de convertir el country y la vida sana, familiar y divertida en un conjunto único y placentero, lo consiguieron, y el éxito de la propuesta fue evidente.
Merecía el proyecto una segunda parte, y aquí esta el cartel de esa segunda quedada, con la misma vocación y mas experiencia ayer se oficializó este plantel en el programa de Radio-3: Toma Uno del legendario Manolo Fernandez, quien ya apadrinó y presentó el evento el pasado año.
Y el cartel no podía ser mejor, casi diría que impresionante.



En cabeza Emmylou Harris acompañada de su amigo y colaborador el gran Rodney Crowell, hay que retrotraerse 20 años en el tiempo para contar su última visita a España, obligado reencuentro e imposible podérselos para un servidor.
Pero además U.S Rails, una de las bandas de americana favoritas de servidor, con el gran Tom Gillam encabezando el proyecto y con el enorme: "Heartbreak Superstar" (2013) todavía sonando cada poco en mi casa (crónica del disco pinchando este enlace).
Y también una banda que el pasado año grabó uno de los discos mas rotundos del ejercicio: Old 97`s, que en Riaza visitarán por primera vez España, y lo harán presentando el comentado e inconmensurable: "Most Messed Up" que ya alabamos aquí.
Además Nat Simons y Laura Cantrell...casi nada


Desde luego no faltaré, es una ocasión única para visionar grandes conciertos, en un marco y ambiente genial, agradable y muy divertido, comer de miedo y disfrutar de la villa de Riaza y de su gente, yo además utilizo el tema como escusa para volver por el pueblo, visitar a la familia que tanto aprecio y comerme un cordero asado como Dios manda. Nos vemos en Riaza.

sábado, 14 de marzo de 2015

10 canciones de The Kinks, para abrir boca


Empieza la cuenta atrás que nos llevará dentro de una semana justa a esa panzada Kinkera del año que será la: III konveción Kinks, en Madrid, y si bien es algo genial pegarse un atracón de canciones y comentarios, documental, charla jalada y todo lo que sea menester a propósito  de una de las vacas sagradas del gruperio poprockero de la historia del mundo mundial como son The Kinks, no lo es menos el ambiente que allí  nos vamos a encontrar, el reencuentro con amigos y las ganas que me consta que estos tienen de encontrarse entre si(mi) son grandes grandes, yo estoy contando los minutos para echarme a la cara a unos cuantos tipos a los que añoro desde el mítico fin de semana Youngero de Frías.
Solo una cosa me preocupa, que las ganazas de que llegue el evento y el, imposible eludir para mi, descuento de días, haga la espera larga y agónica, así que he pensado hacer algo para despistar al ansia, y que mejor que con canciones y listas, eso que tanto nos gusta por aquí.
Canciones de The Kinks claro, en número redondo (diez) y que se supongan favoritas, que como es habitual hoy son estas y mañana igual eran otras.
Solo me he impuesto una condición para confeccionar el listado, no repetir disco, es decir que he admitido una canción por Lp.
Así que aquí las dejo con un pequeño comentario al respecto de cada una, invito a todos a participar y así hacer mas amena la espera e ir abriendo boca...

1.  "You Really Got Me" - "Kinks" (1964).
Poco comentario se puede hacer sobre este temazo de rock tan finamente embrutecido, con ese riff cósmico que hace difícil que deje corazones y piernas indiferentes a su locura infecciosa.



2.  "Alcohol" - "Muswell Hillbillies" (1971). 
Este discazo tan tremendo alberga varios temas merecedores de estar en un listado como este, me he quedado con este porque me parece un disparate encantador y genial, un batiburrillo deliciosamente embadurnado de sonidos e instrumentos y una melodía mágica, un jazz, un tema de vodevil, un pop lisérgico, un tema impresionante.



3.  "Do You Remember Walter?" - "The Kinks are The Village Green Preservation Society" (1968).
El anterior comentario se puede utilizar prácticamente calcado para lo que me hace sentir este tema y este disco. Melodía idílica, sutileza musical, elegancia y carga entre psicodélica y campesina, otro corte imprescindible.



4. "Mr. Big Man" - "Sleepwalker" (1977).
Cuando a un pop melódico y sensible al susurro se le disfraza de rock y se le hace una transfusión guitarrera de hemoglobina bluesera, y encima se consigue que el conjunto sea un todo perfectamente conjuntado y coherente, entonces nos encontramos ante una POM, si encima la ejecución instrumental y vocal es perfecta, nos encontramos ante esta masterpiece.



5.  "Waterloo Sunset" - "Something Else By The Kinks" (1967).
Otra canción de la que poco se puede decir a estas alturas que no se haya dicho ya, que no parece real, que parece que siempre que suena sale el sol y que lleve el germen de la primavera en su ADN, una obra maestra total, a escucharla!!!



6.  "Sunny Afternoon" - "Face to Face" (1966).
Como en "Waterloo Sunset" volvemos a hablar de un tema que levita, que encierra una belleza intangible y difícil de explicar, hermosa y líquida, siempre me ha dado la sensación de que causó una importante influencia sobre las composiciones baladísticas de McCartney .



7.  "Arthur" - "Arthur (Or the Decline and Fall of British Empire)" (1969).
Este tema no puede faltar, es la diversión y el desparpajo en estado puro, fibrosa  y desenvuelta, es difícil imaginar una expresión de ironía y sátira tan afilada como la que se encuentra en este tema, que por cierto entra mucho mejor con una buena cerveza.



8.  "Tired of Waiting for You" -"Kinda Kinks" (1965).
Los primeros Kinks, inmediatos e intuitivos, haciendo canciones de belleza inusitada como si tal cosa, como si saliesen de el fondo de un cajón, breve, envolvente y preciosa, se intuía lo que estaba por venir.



9. "This Time Tomorrow" - "Lola Versus Powerman and Moneygoround, Part One" (1970).
Posiblemente mi disco favorito de Ray and company sea este, y este tremendo folk de ruidosa prestación guitarrera, canto liviano, melodía soleada y primorosa y encanto infinito mi canción favorita, de mi disco favorito...no se si me explico...



10.     "Celluloid Heroes" - "Everybody's in Snow-Biz" (1972).
No es posiblemente de los temas mas conocidos y comentados de la banda, pero me parece una preciosa balada acústica, con ese aire que empezó a adoptar la música del grupo en los 70, mas americana y redonda, preciosa.



Bueno hasta aquí, creo que es un bonito recorrido  por alguno de los discos mas grandes de uno de los grupos mas grandes, ya sabemos lo que nos espera en siete días, esto para abrir boca.

viernes, 13 de marzo de 2015

The Kinks - "State of Confusion" (1983).


Confieso que la inminente III Kovencion Kinks que tendrá lugar el próximo  día 21 en Madrid, y a la que tengo previsto y decidido asistir, esta haciendo que recupere alguno de los discos del grupo de los que normalmente se habla menos, como este: "State of Confusion" de 1983 que he decidido pinchar hoy.
Los ochenta vuelven a colocar comercialmente a los de Ray Davies en USA, pues este disco prácticamente no tiene presencia alguna en el mercado británico, en cambio si que alcanza un notable éxito comercial en Estados Unidos donde escala hasta el número 12 de la lista de Billboard en discos y hasta el 6 en sencillos gracias al corte: "Come Dancer".
No seré yo el que diga que nos encontramos ante de uno de los grandes álbunes de The Kinks, evidentemente el éxito comercial no tiene porque ser resultado de un trabajo de calidad y aquí nos encontramos con un ejemplo parcial de esto.
Aunque tampoco pretendo negar el pan y la sal al trabajo, gestado tras un largo periodo de conciertos por América, Japón y Australia como consecuencia del éxito que dos años antes también alcanzase el precedente: "Give The People What they Want", y con unos componentes que no atravesaban el momento mas dulce en su relación, con el fantasma de la edad (40) sobrevolando la psiquis de Ray, y con la definitiva madurez imponiendo preguntas y dudas existenciales hasta la fecha desconocidas por el brillante compositor y letrista londinense, problemas y desapegos, pero aún así Davies sacó adelante un ramillete de temas que en parte contenían las bondades que acostumbraban a atesorar las composiciones de este crack.


Producido por el propio Ray Davies y con reminiscencias sónicas de esencia post-punk reflejadas en carraspeantes riffs de hiriente distorsión en temas como: "State of Confusion" que abre el disco y que alcanzó un cierto relieve mediático, siendo uno de los temas mas relevantes del disco.


Aunque el éxito que impulsa comercialmente el disco es el sencillo: "Come Dancing", un pop que cuenta en su contra con unos teclados ochenteros que restan espontaneidad a un tema de perfecta melodía, demasiado ochentismo.
Guitarras rugiendo y batería marcando un ritmo de batalla para el rock: "Definite Maybe" y no menos violencia en las distorsiones que abren a ritmo de marcha nupcial la potente aunque carente de la magia de antaño: "Labour of Love".
Una balada de muy bonita melodía cantada con seda en cuerdas vocales, pero marcada por los perniciosos teclados de la época y un exceso de edulcorante que impiden que cuaje del todo: "Don't Forget To Dance".


Ecos post-punk muy del momento en la intensa y decibélica: "Young Conservatives" en la que se pone de manifiesto el tema de la edad y que es de mis favoritas del trabajo, y similar concepción se aprecia en la mas glam: "Cliches of the World (B Movie)".



También el fluido pop-rock de contagiosa melodía y saltarín ritmo que esta también entre mis favoritos, hablo de: "Heart of Gold".
El disco se cierra con "Bernadette", un rock genuino y primitivo en ritmos y riffs, de chillona aportación vocal en plan punkarra y callejero, y solo de saxo incendiario, entre Berry y Stooges, el que tuvo, retuvo...



Solo me queda la rítmica y de glamourosa textura: "Property", que me recuerda al Ferry de los Roxy Music mas eclécticos de sus últimos trabajos.
Es evidente que no se trata de un disco definitivo de The Kinks, demasiado acomodado a los sonidos y vicios ochenteros, se acomodan en sus surcos detalles del talento que atesora su líder y momentos que recuerdan la genialidad que preside gran parte de su producción, pero la magia, esa cualidad física de sonido y melodía de antaño se ha ido desvaneciendo, quedando ya muy pocas reservas en estos ochenta que no obstante, devuelven a la formación a la senda del éxito.
Me alegro de pinchar estos discos de vez en cuando, igual hay sorpresas y algo de este álbum suena el día 21, y no quiero que me pille oxidado.