sábado, 31 de enero de 2015

Los Radiadores -"Gasolina, Santos y Calaveras" (2015) - Discos en la Lengua de Cervantes.

Hace poco mas o menos un mes, mientras confeccionaba las listas de fin de año, comentaba al llegar a la correspondiente a artistas nacionales, lo poco que un servidor se había prodigado en el pasado 2014 en la escucha de los trabajos confeccionados en la piel de toro, cosa poco o nada habitual en este escriba.
Lo cierto es que fue un curso muy americana el pasado, dominado por el folk, el country y el bluegrass.
En cambio desde los primeros días del presente ejercicio, han sido las formaciones patrias las que mas han hecho temblar el viejo equipo de casa, todo  empezó con el fenomenal "Strong  Enough To Refuse" de los cartaginenses Bantastic Fand que se combinaba con la última entrega de Julián Maeso.



No tardó en aparecer la gripe Divagera que me arrasó como reacción a los fastos del aniversario del grupo y que tras la revisitiación de alguno de sus discos favoritos y  la escucha novel de alguno que aún me faltaba ha terminado en monográfico dedicado a los valencianos, empeño al que aún restan varias entregas. En estas estábamos cuando empiezo a oír hablar por todos los espacios amigos de un tal Chencho Fernandez cuyo último disco me atrapó a la primera auscultación, pendiente esta la escucha aún de los vigueses de The Soul Jacket y de los alicantinos Carcoma...
Para terminar de saturar a este pobre enfermo de rockolisis, esta semana mágica me encuentro con el nuevo álbum de Los Radiadores, que se suma a la anhelada publicación de los vinilos de nuestros paisanos de The Fakeband, también me entero de lo poco que falta para degustar un nuevo trabajo de José Casas...y mas valencianos a punto de publicar: Señor Mostaza...demasiado trajín para dos orejas.
Así que me concentro en estas primeras semanas de año en los de aquí y dejo para otro momento algunos de allí que aún están sin abrir como: Bob Seger, Jesse Marchant y alguno mas.
Y es mas, como digo de valencianos va la cosa, pues a la escucha de Doctor Divago sumo la de la banda de mi compadre Perrin: Los Radiadores y su reciente "Gasolina, Santos y Calaveras", la ocasión lo exige y ellos se merecen colarles en la cola cronológica.


La noche correspondiente al día de su adquisición (regalo de la banda que agradezco infinito) me lo enchufo y poco tardo en zambullirme en la viscosa sonoridad de unas guitarras energéticas y efervescentes en su distorsionada pulcritud, manipuladas por la voz solista de Raul Tamarit y "El Joven".
Rápidamente me acostumbro a acompasar miembros con los vigorosos ataques rítmicos de los señores "Perrin" y Vicente Vila "Metralla", y me contagio por sus letras saturadas de actitud y mensaje directo y libertario, además de osado.
Rock, pinceladas de punk, vehemencia garajera y juventud madura, fuerza y carácter que conforman un repertorio de diez temas que van tan sobrados que da gusto escucharlos una vez tras otra, vivirlos y sentirlos, pues se adhieren a la piel como la emoción que empalma los bellos de la epidérmis.
Y me apetece empezar por el final, por la acojonante: "Círculos Concéntricos", power-pop de estridencias deliciosas, estribillo atómico y texto incendiario, un tema que culmina con un denso teclado que crea un emotivo muro de sonido, solo por este bombazo ya esta justificada la alta consideración del álbum.



Pero esta consideración debe ir mucho mas allá, merecido comentario elogioso se hace pertinente desde la escucha del pelotazo que sirve de presentación y título del disco, la poderosa "Gasolina, Santos y Calaveras", entregado poderío guitarrero al servicio de una sugestiva narración que hace agitar testas y encender actitudes a veces olvidadas, sísmico comienzo.
"A Cabezazos" es otro torpedo sónico articulado por el bajo incisivo y locuaz de Perrin y con un estribillo clásico y definitivo en palabras, volvemos a soñar con la revolución.
Un título como: "Tiempos de Destrucción" merece unas guitarras como las que abren el corte, agónicas y que son precedente de una melodía facil pero tremendamente efectiva, como también lo son las coplas que alimentan un estribillo total.
Me vienen recuerdos de los Siniestro de los grandes tiempos cuando escucho la remembrante "Buzo" que da paso a la machacona y punkarra "Sin Dejar de Sonreír", ochentera e irreverente, una de mis favoritas del álbum.




Muro sónico enladrillado a base de decibelios y distorsión, vocalidad robusta y convencida en la estupenda "Hasta el Final".
El clásico de Alaska y Los Pegamoides: "El Hospital" es manipulado con sapiencia e intencionalidad muy clara por parte de la banda que redondea un cover fabuloso pegando su sello en el sobre del cásico de Berlanga pero sin que este pierda su esencia, lo mejor...descubrirla.
Mas punk, ritmo vetiginoso y onda tanto Ramoniana como del antiguo Rock Radical Vasko en la breve pero intrépida "Un Nuevo Imperio". Clásica y perfecta en construcción rockera el medio tiempo: "On y Off" es de lo mas redondo y a la vez novedoso del trabajo, un temazo mas.



Me temo que se demorara la escucha de mas de un disco, pues o mucho me equivoco o este segundo artilugio de Los Radiadores va a insistir en permanecer paseando por el espacio de mi casa, coche y curro durante una buena temporada, una temporada tan eterna como las guitarras y ritmos que lo alimentan junto con la gasolina mentada en el título, se presenta un año muy spanish, sospecho.

jueves, 29 de enero de 2015

Elliott Smith - "XO" (1998). - Fuego y seda.

A menudo me he preguntado porque nunca me he acercado a Elliott Smith en este mi rincón, siendo como es, uno de los cantautores que mas consigue penetrar en mi de todos los que han torturado sus almas en busca de destilar su dolor supurando canciones por sus gargantas, corazones e incluso por sus poros, en los últimos lustros.
No voy a entrar en su truculenta y corta vida, sus adicciones y sus depresiones son conocidas y nos dejaron sin uno de los mas talentosos creadores de canciones de las últimas décadas. Por supuesto omitiré comentar nada a propósito de su triste y extraño final.


Este final, no obstante, da la sensación de que se venía anunciando en todos y cada uno de los renglones que discurrían sobre la aterciopelada senda de sus armonías acústicas y la vaporosidad de sus melodías, que nos venía adelantando el terrible acontecimiento en sus canciones.
Siempre me ha dado la sensación de que las canciones de Elliott Smith eran el resultado de una batalla, un enfrentamiento invisible entre elementos, la confrontación entre el fuego de un corazón, el de este artista, que arde incapaz de ahogar el incendio que en él provoca toda la basura que le llega del exterior, toda la fealdad del mundo en general y, imagino que la del mundo de Elliott en particular, fuego que era combatido con el arma mas poderosa con que cuenta un ente sensible, con su alma, y el alma de Elliott Smith era de seda, seda fina, gaseosa y hermosa, yo me la imagino blanca pero cada cual...seda que el fuego no consigue convertir en cenizas aunque lo intenta una y otra vez, en cada trago, en cada dosis, pero el alma de un poeta es fuerte y lucha, de esa pelea, de ahí parten las canciones, vacunas contra el dolor que incendiaba su corazón, dosis de belleza que consiga disfrazar lo feo, lo doloroso, lo hipócrita...no le salvó pero dejo un legado de enorme belleza y definitiva emotividad.


Vale como muestra cualquier botón de su discografía, yo he escogido este "XO" como podría haber optado por otro, pero aquí encuentro el punto en el que Elliott Smith empezaba a librar la batalla definitiva, esa que mantuvo durante unos años mas, unos discos mas, unas bellas canciones mas.
Primer disco con el sello Dream Works y producido por él mismo junto a Rob Snachpf y Tom Rothrock, compuestos todos los temas por Smith y en el que no faltan sus habituales voces dobladas creando sublimes coros de fragil energía, sus melodías de perfecta formación, de artesana elaboración acústica, de poco intrincado organigrama sónico, la voz, la tenue orquestación, los coros referidos y la pasión, los restos de la batalla antes comentada son sufiecientes para dotar a sus composiciones de todo el fuego y toda la seda que necesitan para ser especiales, dolorosas, únicas.
Es por todo lo expuesto que el temario de este álbum no encierra demasiadas novedades con respecto al resto de su producción, cortes de gran belleza y sobrantes de emoción y pasión.
"Sweet Adeline" abre el disco y el camino que deben seguir los que con el de Nebraska quieran caminar por este sendero que es "XO".
Tras el estribillo de voces dobladas y golpeteos de teclas llega la celestial "Tomorrow Tomorrow" con similares credenciales pero mas folk. Bellísimo vals, compaginando voces y teclas, y el ritmo del vals deslizandose en una melodía irresistible, es la maravillosa: "Waltz #2 (XO)".
El pop puro, nítido y pétreo de "Baby Britain", preciosa y Beatlemana, la sosegada y susurrada "Pitseleh", la mas rítmica y popera "Independence Day" y el pop mas suntuoso y ochentero de la ambiental "Bled White", se apuntan a la caminata sumando beldades sonoras y febriles textos.
Bella y onírica "Waltz #1" no deja lugar a dudas sobre la sensibilidad que se escondía en aquel joven de alma torturada.







Un poco mas de brío en la breve y densa "Amity" que da paso a una balada de cuerdas secas y tristes que bien podría haber parido John Lennon, hablo de "Well Okay", deliciosa. Ritmos y voces en falsete que rompen cuerdas de las que sujetan órganos internos, violines y celos que rugen y evocan, batería que acaricia pero con firmeza los parches, un tema fantástico este: "Bottle Up & Explode".
Mas electrica y oscura, rockera pero sin rugidos, no es "A Question Mark" de mis favoritas del disco. Tablas entre fuego y seda en la sugerente y refulgente orquestación de "Everybody Cares, Everybody Understands" que consigue no resultar empalagosa a pesar de la producción excesivamente aparatosa.
Y final de caminata con la sensitiva y delicada "I Didn't Understand", tema que cuenta con la multi-vocalidad de Smith meciéndose en una lastimera melodía, triste como el oyente ante el inminente final del recorrido.




Disco peleado por el interior déspota que agitaba la vida de aquel joven que tenía demasiadas cosas bellas que expresar envueltas en seda pero que no sabían como sortear el fuego que desde el exterior arrasaba un corazón que escondía la cabeza debajo de un ala de autodestrucción.
Piel de gallina y sospechas de pesares entre los pliegues de estos temas que destilan dolor y pasión, fuego y seda.

miércoles, 28 de enero de 2015

3x1 - "El Hospital" - Alaska y Los Pegamoides/Enrique Urquijo/Los Radiadores


Tenemos encima estos días una tormenta de esas que no mojan pero si cargan las pilas con electricidad bien administrada a base de decibelios y poesía urbana mezclada con keroseno y toneladas métricas de actitud, esta tormenta se llama: "Gasolina, Santos y Calaveras", el nuevo trabajo de los valencianos Los Radiadores, en breve hablaremos del disco largo y tendido como sin duda se merece (fe ciega la mía pues aún no he tenido la dicha de escucharlo entero).
Lo que si he escuchado son temas sueltos como este "El Hospital", versión del tema de Alaska y Los Pegamoides de la época dorada en la que Carlos Berlanga oficiaba de genio, aquí cantante, e incluso profeta de su propio destino, canción oscura, de letra sobrecogedora y tétrico poso psicológico a la que también supo dar su toque el inolvidable Enrique Urquijo cuando huyendo de si mismo para esconder la cabeza bajo Los Problemas se enfrentaba a su destino y nos obsequiaba con una doliente y sorprendente versión, muy a su estilo.
El cover de Los Radiadores, es eléctrico, con guitarras abiertas, estridentes y parlanchinas, no dejará indiferente...
Resumiendo, hoy 3x1, haber con cual os quedáis, yo de primeras con las tres aunque siempre hay una...





martes, 27 de enero de 2015

Hoy me han hecho un regalo, Emoción y orgullo.


Ocurren cosas en la vida que a veces hacen que uno se plantee si lo que realmente le rodea es tan deprimente como a primera vista parece. Cierto que basta con echar un vistazo alrededor para contemplar un montón de cosas que invitan al desanimo, al hastío e incluso a la mas profunda arcada, pero...
Pero también es cierto que el protagonista de tan deplorables visiones y audiciones, es decir, el hombre, también ocasionalmente, más ocasionalmente de lo que parece, es capaz también de sorprendernos poniendo en práctica las buenas virtudes que adornan los corazones de los recién nacidos, esos corazones alimentados de amor paternal y limpios de contaminación humana, o mejor dicho, deshumana.
Existen además personas que utilizan las reservas de limpieza de corazón en tantas ocasiones como son capaces o como el mundo les da tiempo y oportunidad para utilizarlas, no me cabe duda que en el arte de compartir, que en la costumbre de dar sin esperar radica gran parte de la felicidad, del sentirse bien y del saberse apreciado por los que nos rodean, esas miradas de alegría de amigos cuando nos ven, ese interés de conocidos por saber de ti con franqueza y sin morbosidades es lo que hace que el sueño acoja las cansadas células grises en su seno y proporcionen reparador descanso al poseedor  afortunado de tan valiosos dones humanos; y yo conozco a una de esas excelentes personas.
Hoy me ha sido entregado por el cartero un paquete que me dice a la puta cara que  en el mundo también hay cosas por las que merece la pena seguir camino, que hay personas  que te tienen en pensamiento y que atesoran las cualidades anteriormente comentadas, y lo que me hace mas afortunado aún, que esas personas comparten su generosidad y amistad conmigo.
En este regalo, se juntan dos tesoros, uno el que sin duda significa este libro que tantas ganas tenía de leer y que procedo al momento a iniciar auscultación del mismo, y otro aún mas grande, el saber y poder recordar con solo visitar la primera página que viene directamente de la mano de un amigo, tremendo tesoro,   tesoro no cuantificable por lo que de emocionante resulta saber que son las cosas buenas del ser humano las responsables de que haya llegado a mis manos.
Me siento emocionado y muy orgulloso de que mi amigo Juanjo haya premiado a este sujeto que bajo el seudónimo de Addison de Witt oculta su verdadero rostro no ya con este libro, gran tesoro para lo que le queda de vida a mi memoria, sino con su amistad y compañerismo.
Es esperanzador saber que hay generosidad e ilusión entre los que nos rodean aunque estén lejos, es genial saber que uno no esta solo, que no todo lo aledaño es feo, ni  deprimente...es un orgullo tener amigos como Juanjo.
Te lo agradezco mas de lo que sé explicar con palabras.
Un abrazo a Juanjo de forma especial y que hago extensible a todos aquellos que aprecio y sé que me aprecian.
Un cabrón con suerte que realmente se llama Jorge.




lunes, 26 de enero de 2015

Doctor Divago - "Un Minuto Antes de la Realidad" (2003).


Es posible que "El Cuarto Trasero" (2000) fuese el disco definitivo de aquellos Doctor Divago del cambio de siglo, el que les hacía entrar en él clavando sus botas en el asfalto con firmeza y dejando huellas flameantes tras de si, era por ello fácil, tras un descanso de giras y el recopilatorio de versiones e inéditos por todos conocido, aquel "Version 5.0" (2001), era fácil apuntaba, hacer un ejercicio de continuismo, de autoplagiarse y no salirse del camino marcado, ese que asegura el plácido paseo pero que exime al caminante de nuevas sensaciones y solo promete paisajes desde los bordes del sendero ya vistos antes, seguro pero quizás aburrido, sin riesgos pero redundante.
Tras "Un Minuto antes de la Realidad" esto queda claro que no va con los valencianos, pues los de Manolo Bertrán se decantan por un disco que recoje las piedras de otro camino, del tomado en una   bifurcación cuyo destino era desconocido pero las sombras que se vislumbraban en lontananza resultaron sugerentes a los chicos.


Y de entre los claroscuros del camino va tomando forma este trabajo, rockero, asfáltico, urbano y oscuro, con letras directas y un tanto metafísicas en ocasiones y rudeza en el sonido, lleno de buenas construcciones y con la juguetona voz de Manolo en los medios tiempos, brillantes e infantiles como "Pondre los Ojos en Blanco", una especie de nana que da brillante y circense punto final al disco.
Pero claro, este es el final, amable y suave, pero el comienzo es muy diferente, baterías metálicas, la armónica inconfundible de Chumi y guitarras correosas, la voz de Manolo aquí no es tan juguetona, es mas contundente dentro de su elegante fraseo de siempre, un rock de directo mensaje llamado "Tirando a Dar".



Otro trallazo de guitarras atronadoras y vocalidad robusta y convencida es la formidable "En Otra Vida" de mis favoritas del disco. No pierden poderío pero desde un prisma mas luminoso de guitarras abiertas en la power-popera "Tu Otra Mitad", tema enérgico y rítmico, estupenda la armónica, rock germinal.
También la hiperactiva: "Me Desmaye" pone pies y corazones en acción, adrenalíticas guitarras.
Alucinante temazo con rotundo estribillo relleno de distorsiones elegantes y letra afilada para la extraordinaria: "La Esquina del Ring", de nuevo la armónica enciende mechas de emoción.
"Taxista de Memoria Fotográfica" es un tema rockero a lo Rebeldes, estupendo, con la voz de Manolo agresiva y audaz.



Y los medios tiempos, dotados de letras como siempre en la banda, alejadas de convencionalismos, temas que dominan en cuanto a tempo y estilo de forma admirable, es por ello que nos regalan pasadas de canciones como: "Un Minuto Antes de la Realidad", la ecléctica y terapéutica "Dos Hermosos Cuerpos Celestes" casi filosófica pero de bonita narrar melódico.
Nuevamente nos encontramos con esa voz meliflua de Bertrán que endulza la perfecta melodía de la estupenda: "Que Ha Sido de Mi".
Además de una versión alternativa con diferente orquestación de: "Me Desmaye" es tal vez "Tan Enfermo" el tema que menos interesante me parece, no siendo en absoluto una mala canción, destaca mas por el texto que por la linea melódica.





Otro estupendo disco de los valencianos que representa una lección de valentía por el giro que supone a una trayectoria que lo tenía fácil con una senda marcada por el beneplácito de los paseantes que en el cambio de milenio optaron por acompañar en la aventura a Doctor Divago, vista la realidad del grupo en la actualidad, es claro que pocos desertaron del camino escogido en aquel 2003 en que fue gestado este excelente: "Un Minuto Antes de la Realidad".


sábado, 24 de enero de 2015

Doctor Divago- "Imperio" (2013).



Comentaba el otro día en esta misma bitácora que "Imperio" fue el primer disco de Doctor Divago que vi nacer como parte del grupo de seguidores de la banda, conocía otros trabajos aunque no de forma profunda, pues lo que mi cabeza albergaba entonces era una especie de popurrí de canciones sueltas que tenía escuchadas de diferentes discos, aún no había tenido mi cerebro tiempo de archivar temas y relacionarlos con sus correspondientes Lps o  épocas creativas de la formación.
En resumen que todavía era un neófito de los que al Doctor se refería, la llegada de este álbum resultó pues providencial para edificar el archivo necesario para entender la obra de cualquier artista como Dios manda.
Primer trabajo que escucho entero en su momento histórico y primera enganchada con un trabajo completo de los valencianos. Explicaba también el otro día que estos atenuantes hacen de "Imperio" mi disco de Doctor Divago.


Por ello en este caso se da mejor que en ningún otro aquello de Los últimos serán los primeros.
Lo primero que sorprende del disco son los textos, originales, diferentes y personales, bohemios y románticos, pero no de la forma habitual, nada de rutina plañidera alrededor de destrozados corazones sufrientes ni noches sin dormir implorando perdón al mas allá...no, esto es otra cosa.
Y se puede ver claramente en "Ni una Pizca de tu Amor", donde Manolo canta entre enojado y socarrón el engaño sufrido ante una niña bonita y rota de memoria cuarteada y risa floja, pero lejos de llorar nos canta un rock al mas puro estilo 091 preguntándose cuasi sorprendido: ¿para que necesitaría ni una pizca del amor de tamaña niñata?.
Historias con alusiones a personajes reales como el cantante Julio Galcerá cuya voz hizo de BSO de cierto viaje oscuro y un tanto truculento en la acojonante: "Sonaba Julio Galcerá", de bello estribillo.



También nos sugieren que apostemos por: "Barney Ross", campeón de boxeo en los años 30 que tras su retirada se alista en los marines, participa en la II Guerra mundial donde tras caer herido en Guadalcanal se engancha a la morfina en el hospital, droga que le era administrada para soportar el dolor, la historia es contada en un cinematográfico corte, de fluida melodía que da por finalizado el disco.
Otra historia real es la de la vedette del Apolo y el Ruzafa, aquella que embelesaba a nuestros padres y que junto a su ex-novio apareció muerta en extrañas circunstancias, hablamos de "Gracia Imperio", historia que nos es contada con vocabulario de escalera y descansillo en penumbra, en un evidente escenario de tenue oscurantismo de otros tiempos, coros y guitarras articulan una melodía coronada por un pegadizo estribillo.



Pero todo había empezado antes, con la estupenda: "Solo la Mitad de la Mitad de Mi", temazo de ronca actividad sónica y estribillo impactante decorado con una letra reflexiva, imposible empezar mejor.
"Devilidad" es un tema que me suena como un coctel de los Gabinete mas tabernarios con los Burning oscuros de los primeros discos, antes de amanecer la década de los ochenta, interesante y sugerente, armónicas incluidas.
Realmente excelente "La Deriva Continental", expresiva la voz, dolientes las guitarras que se visten de luz en el tremendo estribillo, rock de muchos quilates.
Las armónicas aullan y las guitarras ruñen cual blues rudo de suburbio de Chicago para: "92 Horas", hiperactiva y sucia, fantástica.





Completan el tracklist, que no rellenan dos temas de un pop alegre y desenfadado de toque psicodélico en la encantadora: "Una Vida Plena" por un lado, y la de esencia mas hispana sesentera, y no menos catalíptica y adorable: "Un Argumento tan Malo".
Disco iniciático para el que suscribe, de esos que siempre tienen un lugar de honor en el corazón por perpetuar una historia musical de las que dejaron cicatriz en dicho órgano, disco de los que enseñan, deleitan y ponen puntos sobre íes en musiqueros despistados como un servidor.
Prueba reciente de la grandeza de un grupo que ya, con 25 años pateando tablas, son historia viva del rock en España.

viernes, 23 de enero de 2015

Doctor Divago - Arrepentimiento y justicia.


Fue en 2012 cuando se produjo el encuentro definitivo entre un servidor y la música de Doctor Divago, y lo cierto es que es extraño que tardase tanto en producirse este cruce de destinos, pues aquí el menda siempre ha presumido y presume aún con todo, de haber sido defensor a ultranza de bandas y solistas patrios de todo tipo y condición, sea cual sea la década en la que se hubiese elaborado la música del conjunto (así lo dicen nuestros mayores) en cuestión.
Pero si me permitís, me resulta visto hoy, mas raro aún que este, y precisamente este grupo no hubiese entrado mucho antes a saco en mi vida dadas las innumerables coordenadas coincidentes entre lo que ellos hacen y lo que a mi me gusta, pero lo cierto es que fue hace menos de tres años cuando empezaron a obligarme a comerme la cabeza en busca de sus trabajos.
Hombre, lo cierto es que me sonaban, había leído (siempre bien) cosas de ellos, e incluso conocía algún tema de principios del presente siglo, pero no había llegado el mortal flechazo que si se dio tras la escucha de "Srta. Alfa", fue como por casualidad, de madrugada, llegó sin avisar y me pilló cuando la llegada del sueño provoca esa mágica desconexión del mundo y sus contaminaciones, dejándonos desnudos ante la sensibilidad.
Empleé algunos meses en recopilar material, un tanto deslavazado, por medios virtuales, Spotifys y otros inventos modernos...cuando de repente aparece un nuevo disco: "imperio", inmediatamente me enchufo a lo que del mismo se comenta, Johnny lo ensalza como después pude comprobar que merecía, y se puede decir que es mi primer disco de los valencianos de forma directa, viéndolo nacer ya como fan del grupo.
Hoy son varios los discos que conozco y poseo de la banda, pero este hecho que he narrado hace de "Imperio" un disco diferente a los demás, no digo mejor,desde luego que tampoco peor, se trata de un disco especial, mi favorito por motivos sentimentales (y es que uno es muy de sentimientos).
En este 2015 la formación celebra sus 25 años en el mundillo, no todos pueden contar tantos cursos y mantener una linea de calidad tan sobresaliente como los chicos de Manolo Bertrán, en Valencia su parroquia lo ha vivido de forma intensa, me consta, desde el imprescindible Espacio WoodyJaggeriano nos han tenido al corriente de todas las novedades en torno a la efemérides, del histórico concierto celebración del pasado día 17, y de todo lo que nos ofrece la banda a modo de auto-homenaje, es decir, el disco recopilatorio: "Especial de la Casa", el libro (no veo el momento de rastrillarlo con los ojos): "En Tierra de Nadie" y el documental (lo mismo digo): "Los Tontos Buenos Tiempos", un pack, que no le quepa duda a nadie, que supone un documento imprescindible para cualquier amante del rock, y que con el tiempo será considerado gloria del genero en esta piel de toro.
Este disco ("Imperio"), estuvo a punto de ser comentado en estas páginas durante los meses del 2013, pero por una o por otra siempre se quedaba en la antesala de mi teclado, hoy, tras unos últimos acontecimientos con respecto al grupo que me han hecho francamente feliz y que han coincidido con la adquisición de uno de los pocos discos que me faltaban de la formación: "Revuelta Elemental", que ya esta en casa, y cuyo alborozo se ha juntado con los sones de fastos que llegan desde la capital del Turia han provocado en mi una sensación de arrepentimiento por dejar sin reseña un disco que fue de mis favoritos aquel año (véase lista de los mejores del 2013).
Pero es que teniendo en cuenta este cumpleaños del Doctor Divago, además de arrepentimiento me asalta también la sed de justicia de dedicar a los chicos una serie de reseñas comentando alguno de sus discos mas destacados, o por lo menos de los que  a mi mas me gustan.
Así que con vuestro permiso empezamos con el último, que siempre se dice que será el primero: "Imperio"...pero eso será otro día, por hoy creo que ya es suficiente chapa.
Nos vemos en la calle Tres Forques nº 1, muy pronto.



jueves, 22 de enero de 2015

The Gaslight Anthem - "Get Hurt" (2014).


Durante un año son muchos los discos que abre un tipo como yo, seguramente demasiados, y eso a pesar de la drástica reducción de los últimos dos años, esto lleva consigo que un disco que no entra de forma plena en las primeras escuchas, puede verse relegado al olvido, en especial si algún otro álbum viene achuchando con una propuesta mas resultona cuando menos.
Como soy consciente de que esto ocurre, tengo la costumbre de pasado un tiempo repasar los discos que se han visto en tales circunstancias meses atrás y recuperarlos, no han sido una ni dos las ocasiones en las que me he dado cuenta de la injusticia cometida en el pasado, y no me han dolido prendas nunca en reconocer el error y rectificar, que dicen que es de sabios o no se qué...
Y como este olvido ha sido hogar del último trabajo de una de las bandas que mas me han interesado en los últimos años: The Gaslight Anthem, pues me ha parecido justo que sea uno de los primeros a rescatar de tan ingrato domicilio.
Lo primero que entiendo justo significar es que este disco, titulado por cierto: "Get Hurt", me esta pareciendo hoy mejor de lo que me pareció en las primeras escuchas allá por el mes de septiembre aproximadamente.
Una vez dicho esto, no entiendo menos honesto certificar que no termina de engancharme del todo, cierto que precede a títulos realmente poderosos como: "The '59 Sound", "American Slang" o el formidable "Handwritten" y la cota de exigencia la habían situado a una altura considerable, pero no obstante esperaba algo mas de Brian Fallon y sus chicos.
También se ha hablado mucho de las novedades sónicas del trabajo, tampoco me parecen demasiado significativas, algunas guitarras mas robustas y ciertos matices que tampoco entiendo que resulten tan novedosos o que se diferencien excesivamente de lo que nos venían entregando, tampoco lo exigía este humilde escriba, todo estaba bien.
Si es posible que se detecte un cierto aire de tristeza en algunos momentos (en textos), como consecuencia del cacareado divorcio de Fallon, mas que tristeza tal vez habría que hablar de amargura.


Sigo encontrando en los pliegues de sus canciones el espíritu de Bruce Springsteen, no lo esconden, nunca lo han hecho y yo nunca se lo he criticado, tampoco lo haré ahora, de hecho entiendo que algunos de los mejores momentos de Lp vienen bajo el influjo del Boss.
¿Que falla entonces?...en mi opinión las canciones, simplemente que no son tan buenas como en otros trabajos,cierto que hay temas de valía, "Stay Vicius" es un enérgico tema, con guitarras que raspan y actitud de asfalto, un muy buen comienzo y "10.000 Years" se trata de un adrenalítico estribillo acodado a una taquicárdica guitarra que toma la velocidad como forma de expresarse.



Poderosa y arrasadora comienza la estupenda "Helter Skeleton", comiéndose el mundo con sobrecogedora prestación vocal por parte de Fallon, y de este impactante inicio ya no se apea el tema.
También destaca el rock de riffs carraspeantes y ritmos vigorosos de la ruda y espectacular "Rollin' & Tumblin'"; y ese influjo del mejor Springsteen que se hace evidente en otro de los aciertos del disco, la asfáltica "Red Violins".
"Selected Poems" es muy gráfica en lo que al momento emocional de Fallon respecta, es quizás el tema que mas me gusta, transmite rabia, desahogo y lo hace sonando de miedo, rock y pop encerrados en riffs rabiosos y un ritmo de locura.





Bonita balada: "Break Your Heart", acústicas y mirando al interior del alma castigada.
Estos siete cortes son, en mi humilde parecer lo mejor del disco. Buenos cortes con un tanto de artificialidad en la producción, pero dignos de mención me parecen:"Get Hurt" y "Ain't That a Shame".
Cierra "Dark Places", un tema donde el influjo Springsteeniano se convierte en algo mas, haciéndolo poco interesante.
Y esto es en resumen lo que este disco me inspira, menos que anteriores artefactos salidos de la factoría de los de New Jersey, pero insisto, teniendo hacia él una mayor consideración que la pobre que me dio a la fecha de su publicación, creo no obstante que en directo puede dar buenos momentos este, espero, disco de transición de The Gaslight Anthem.

Entrada publicada el 21/01/2015 en el blog ZRS, retocada levemente y repuesta en Rock and More...pinchando el enlace se podrá visitar la entrada en ZRS.
http://www.zeppelinrockon.com/2015/01/nueva-critica-del-disco-get-hurt-2014.html


miércoles, 21 de enero de 2015

Donovan Lee - "Taylor's Bayou" (2014).


Seguro que en alguna ocasión os ha tocado encajar una película de esas tan malas que fabrican en Holllywood en torno al sueño americano y al chico que se recicla en sus momentos mas dramáticos haciendo bueno aquello de la tierra de las oportunidades, que resulta que también lo es de las segundas oportunidades.
Pues la vida de este Donovan Lee es algo así, marine haciendo servicio en Irak, y allí precisamente es donde renace su olvidado amor adolescente por la música, compró una guitarra acústica en Ar Ramadi y se puso a tocar en la base, creándose un creciente grupo de seguidores.
Tras una lesión en una mano que acaba con operación, baja y reserva durante una temporada y finalmente licenciatura con honores. el amigo Donovan decide dedicarse a la música en cuerpo y alma, empieza a componer y a tocar por cualquier sitio que le dejen y en 2012 da comienzo la grabación de su primer disco, este "Taylor's Bayou" que terminó  viendo la luz en el pasado 2014.
Con colaboraciones de alguno de los músicos con los que ha tocado en sus incontables bolos y la producción de Andy Bradley (Willie Nelson), el señor Lee nos ofrece una colección de tópicos cortes de esencia americana, muy texanos en su genética y con incursiones en el rock pionero, como ocurre con la que titula el disco: "Taylor's Bayou", tema rockero que te lleva al mismo lugar que has visitado mil veces pero en buena compañía, pues hay de todo, ritmo diabólico, guitarras parlanchinas que ligan una nota con otras bordando la linea vocal a golpe de pellizcos al nylon y buena actitud canora, un buen tema de rock, del de toda la vida.
El perfil del tipo no es mi favorito, pero el disco esta entretenido, y yo si creo en las segundas oportunidades, así que sigo escuchando y descubro dos versiones de sendos clásicos: "Dixie Chicken", el clásico tema texano de Feat Little, country sureño y arenoso de brioso tempo, al que hace justicia  y otro clásico mayor si cabe, el inmortal: "Folson Prison Blues"de Cash, que lo llena de sonidos guitarreros, perdiendo parte de su identidad pero que suena bien, con momentos muy blues y un buen solo de guitarra.



Por lo demás pocas novedades o ninguna, country-rocks de camino polvoriento y voz engolada y segura de si misma en su envaramiento que mantienen el tipo como: "Walking Papers", "Nevere Wanted to Say Good-Bye", mas enraizada y bohemia, o el country de soleado y de pegadizo estribillo que ofrece la evidente pero notable: "Marriage", nuevamente con un buen solo guitarrero.
"Pass The Bottle" es un tema de frenética actividad rockera, con aire road movie y guitarras incendiarias, de esos rocks que vuelan arrastrados por la brisa del desierto y la convierten en huracán, mi favorito.




Muy southern se muestra la áspera pero de bonita linea melódica que recuerda a aquellos DBT de la primera década del actual siglo, me refiero a la bonita: "Missing You".
Y para terminar el aterciopelado country de emocional partitura y romántico poso sonoro, buen tema aunque un tanto redundante: "Hope You Pass This On".



Uno de esos discos que puedes escuchar en una reunión de amigos, en un bar o una fiesta y que te va a gustar, entretenido, correcto y con la actitud de los nobles y humildes, sin destacar en nada pero sin calar tampoco, no  le sobra genialidad  pero tampoco le falta encanto, y es que no solo de POM vive el hombre.

lunes, 19 de enero de 2015

2x1 - "The Gost in You" - Psychedelic Furs/Robyn Hichcock.


Todo el mundo sabe que me encanta esta sección, además de que me resulta cómoda, rápida y perfecta para engrasar mecanismos tras un fin de semana intenso como el recién terminado, además nos da buen rollo y energía para encarar la semana, que me mola esto del 2x1 leñe...
Pero si además traigo un tema de esos que cuando suenan vuelven tiempos de mucho vivir y poco preocuparse, de cigarros a escondidas en el instituto y adolescencia plena de testosterona, de noches chapando historia y deserciones a la clase de ciencias todos los viernes para ir al parque de Doña Casilda con aquella chica...¿que habrá sido de ella???
Hablo de "The Gost in You", el tema de Psychedelic Furs, banda denostada por el tiempo de forma injusta aunque con una vitola de leyenda y grupo de culto para muchos entre los que me incluyo, me gustaban entonces y me gustan hoy, y este tema sonó tantas veces en aquel viejo radio casette Sanyo...el año pasado el fantástico Robyn Hichcock nos sorprendió con una cover de este tema, el disco del señor Hichcock esta pasando ahora por el equipo de sonido de casa, no le he sacado un rato en todo el 2014 y ahora esta demostrando que es otra equivocación del que suscribe, pero no ha habido tiempo, eso si, la primera canción, esta versión de "The Gost in You" por parte de Robyn Hichcock si que ha sonado de seguido, en varias ocasiones junto a la de los Furs...es una versión genial, como era de esperar claro.


Hoy os propongo recuperar el corte original de los Furs y recrearnos con la emocional versión de Hichcock, y a lo mejor a alguno hasta recuerda los tiempos del instituto, de los cigarros a escondidas y las escapadas con aquella chica que nunca olvidaras...
De todas formas os deseo una feliz semana.





domingo, 18 de enero de 2015

Howlin Rain - "The Russian Wilds" (2012).


La inminente irrupción del nuevo disco de los Californianos Howlin Rain: "Mansion Songs" me ha animado a escribir una reseña que hace tiempo que tengo ganas de escribir, y que cuando no es por una cosa es por otra, voy demorando.
Así que aprovechando el feliz acontecimiento, me siento y hago real aquello de: -de hoy no pasa-; así que heme aquí, escribiendo esta crónica de el anterior disco de estudio: "The Russian Wild" (2012) de los de San Francisco, una de las bandas en mi modesto entender, mas destacables del momento y auténticos moradores de la cima de la montaña del blues y bues-rock de la actualidad.
Herederos de la tradición rockera del otrora epicentro del verano del amor, la ciudad de San Francisco, estos hijos del asfalto de la urbe californiana impregnan sus trabajos de rock con las convenientes y calculadas dosis de blues y soul que en cada ocasión se hace necesario, sin volver la espalda a las influencias psicodélicas propias del sonido mítico de su ciudad.
Esta formación, nacida tras la huida de su líder Ethan Miller de su anterior grupo, los ácidos y huracanados Comets on Fire, en busca de un sonido que atendiese a las reclamas psicodélicas de forma mas contenida decibélicamente y sutil en lo musical y melódico, graba desde su debut en 2006 con "Howlin Rain" un total de tres discos que si bien no la petan comercialmente, si les van haciendo un hueco entre las bandas de la costa oeste a tener en cuenta.
Pero no es hasta la publicación de este "The Russian Wilds" cuando consiguen que todas las miradas se posen en ellos y todos los oídos se rindan a los sonidos contenidos en los once pelotazos que alimentan este trabajo.


Que el álbum cuente en la producción con Rick Rubin ya es un toque de atención de que algo de enjundia se encierra en la piel de vinilo del disco. Lo que hace Rubin es aplicar al sonido propio de la banda, principios estilísticos propios de un añejo southern rock a lo Allman Brothers Band, sin separar a éste de sus influencias germinales de otros californianos como Gratful Dead o Creedence Clearwater Revival, el productor, en resumen, pretende que sin perder sus orígenes sónicos, los chicos miren a un southern elegante y dando además un aire de modernidad al conjunto. Podemos decir que lo consigue.
El listado de temas muestra un híbrido de sonoridades sureñas empapadas del jugo lisérgico al que la banda, como hemos comentado, no renuncia.
El sonido afilado y acelerado en base rítmica del primer tema, el excelente: "Self Made Man" sirve de inmejorable botón de muestra sobre las pretensiones del trabajo, estribillos coreados, acentos sureños, baterías vigorosas y guitarras ácidas que se encabritan en indómitos punteos, ocho minutos de souther rock californiano de primera calidad.
No menos excelente es el segundo corte: "Phanton in The Valley", y no mucho mas corto, pues supera los siete minutos de adrenalina sónica, con la incorporación de un hammond de genuina sonido y una histriónica trompeta que le da un toque funk a la parte final del tema.
En "Can't Satisfy me Now" Miller canta sin dejar vianda que poner en el asador, con entrega y pasión un blues de sórdido sonido hardrockero.
Cuerdas chillando a la luz de la luna, letanías de la pradera y nuevamente un cantante lidiando con la pasional construcción melódica para el racial: "Cherokee Werewolf", coreando de maravilla junto a Ethan sus tres compañeros.



Casi nueve minutos para la acústica y bucólica: "Strange Thunder".
Tras la innecesaria: "PlexRecepcion" de apenas cuarenta segundos, se nos echa encima la machacona y guitarrera: "Dark Side", inmejorable prestación vocal y batería que hace de las suyas, (excelente Brian "Nucci" Cantrell) como en todo el trabajo.
Nos relajamos un poco con el bonito y sureño  medio tiempo: "Beneath Wild Wings" de interesante sección en las teclas y con la de un influjo tonal y acústico  digno de los CSN mas inspirados llamada: "Collage".



En un fogoso caldo sonico de psicodélico sentir se sumergen efectos sónicos blues para crear la oscura: "Walking Through Stone", setentera y excesiva, fantástico tema.
Y finaliza este largo (casi una hora) viaje con: "...Still Walking, Still Stone", una pieza instrumental en la que conviven cual Torre de Babel animales estilísticos de toda ralea, desde pianos jazzisticos y cabareteros a ritmos de tintura refrectante o guitarras de feroz actividad a lo Hendrix, una despedida muy a tono con lo escuchado
Estupendo disco que contó con la mano sabia de Rubin y que se coció en los ya míticos American Recordings Studios y que no obstante compagino estupendas críticas con comentarios acusadores de falta de originalidad y exceso de metraje,  pero que al que  suscribe gusta y mucho por todo lo de psicodélico, rockero, bluesero y southern que tiene, que es mucho y bueno, ¡ah! y encima bañado todo  ello con el sol de California...¿Para qué más?.
Esperamos con expectación el inminente: "Mansion Songs".

sábado, 17 de enero de 2015

Withered Hand - "New Gods" (2014).

No siempre se encuentra uno en la misma disposición ante la escritura, unos días sin saber porque todo sale a pedir de boca, como sin esfuerzo, otros en cambio cada palabra tarda en llegar a los dedos como si de repetir la odisea de Homero se tratase, y no, no solo es una palabra, es nada menos que una palabra.
Esta es una de esas ocasiones, esta noche mientras escucho el disco que me propongo comentar parece que algo, ignoro el que, se ha propuesto que las palabras, las sensaciones no lleguen a mis dedos, que la música que normalmente penetra con facilidad y flota por mi interior sin tener que pagar peajes, hoy vea su camino obstaculizado por barricadas que hacen que su tránsito hacia mi aparato sensorial sea una autentica escalada a algún ocho mil.




Y no creo que la culpa la tenga el disco elegido, este bonito "New Gods" que firma el escoces Dan Wilson, aunque artísticamente es conocido como Withered Hand, un testigo de Jehoba que parece dedicado en esclusiva a componer y escribir canciones para después grabarlas de forma simple y humilde, preparadas para ser cantadas ante concurrencias de solvente gusto y vocación escuchadora y relajada.
Y es que si bien en sus primeras composiciones era el folk lo que mandaba en la propuesta sónica de este artista, en este ultimo trabajo lo que nos embarga de emoción es una colección de canciones que sin dejar de lado completamente el folk, vienen impregnadas del encantador susurro de aquel pop, elegante y melódico mas propio de décadas pasadas, y característico de orfebres compositores provinientes generalmente de las islas.




Bajo estas premisas entenderéis que no es la música que me acaricia esta noche la culpable de la biscosidad en el tráfico de los adjetivos pertinentes para definir cada tema, espeséz que me esta condenando a una reflexión cansina y forzosamente paciente, para dar con un termino preciso que termine incrustado en la hoja en blanco del monitor.
Como decía aquella -Cuando toca vaca, toca vaca-, y me temo que hoy nos vemos condenados a lidiar con el rumiante, haremos lo que podamos.
Porque el caso es que me da pena no hablar, aunque sea brevemente de este disco, de la belleza que se encierra en él, de la sincera y deliciosa falta de egolatría de las composiciones, de la economía de medios en la producción, preocupada en crear una vestimenta digna y bonita a unas canciones que con cualquier cosa parece que van de domingo, pues con la cara lavada ya son guapas, Quien necesita una artificial capa de ungüentos cuando la hermosura de lo natural brilla con luz propia.
Y así de guapas y sencillas visten estas canciones, como una novia de aldea, aquella que, cuando adolescente, siempre terminaba siendo la mas hermosa de la romería por que ignoraba su belleza, por que la llevaba en la sonrisa y en los ojos, y no en el vestido ni en los cosméticos...ni en la soberbia.
"Horseshoe"  define perfectamente este supuesto, una canción de melodía delicada y fluida, hermosa sin saberlo y vestida con una simple capa de acústicas y recursos sónicos herederos de un pop, ochentero pero fino, elegante, estribillo de irreal belleza y voz en falsete ayudada por unos sutiles coros, un tema que justifica por si solo la escucha del trabajo.




Valga esta descripción para otros cortes, que hoy no estoy para excavar en mi, que los palabros juegan al escondite conmigo y me están ganando.
Precioso y animado tema pop, mas eléctrico y bailable es: "Black Tambourine".
"Love Over Desire" es una voz a un estribillo pegada, un estribillo precioso, romántico y pegadizo y "King of Hollywood" es un vertiginoso tema de pop evidente y sin pretensiones, pero que es imposible no disfrutar, como también ocurre con la frenética y casi infantil: "Heart Heart", mas pop encontramos en "Fall Apart" aunque en un tono mas pausado.






Baladas mas asentadas en un folk típico y bucólico nos encontramos en: "California" y "Not Alone"  que cierra el álbum,  y mas enraizadas si cabe son: "Live of Doubt" gracias a una emocional armónica y la extensa "New Gods", con percusión de pandereta que da un toque folk y rural al corte.
Es posible que "Between True Love and Ruin" sea el tema que menos me convezca dentro de la excelencia que preside el disco.




Precioso Lp, de esos que gusta escuchar tranquilo tras un día de curro y que acostumbran a dosificar latidos y conmover meninges, aunque hoy me ha pillado en una noche en que las musas me han dejado solo, se han debido ir todas con Withered Hand.

viernes, 16 de enero de 2015

Ryan Bingham - "Fear and Saturday Night" (2015). El primero del año...

Normalmente la pista de que ya estoy sumergido en el nuevo año me la da el hecho de escribir la fecha con los dígitos en curso, sin dudar al respecto, de carrera.
Eso esta pasando ya esta semana, la pasada aún escribía 2014 al poner la fecha en los partes del curro, ahora ya no, osea que el 2015 ya ha llegado definitivamente.
Otro indicador de esto que digo es la llegada feliz de un disco con el número del nuevo año en la contraportada, en el correspondiente copyright y que consigue conquistarme, entonces me digo a mi mismo -el primero del año-.
Y este año el primero en cumplir estos requisitos no se ha hecho de rogar, y ha sido este esperado, al menos por mi, nuevo trabajo del excelente músico de Nuevo Mexico Ryan Bingham.


Aún faltan unos días para que pueda poseer físicamente este “Fear and Saturday Night”, pues no se publica hasta el día 20 del corriente, y aunque me prometí que esperaría a ese momento para escucharlo, debo confesar que no he sido capaz de esperar y lleva unos días sonando en casa, en el coche y en el curro, que le voy a hacer, las orejas son débiles.
Según cuenta la leyenda, los doce cortes que forman este disco han sido compuestos por Bingham en un remolque, alejado de luz eléctrica y telefonía móvil, semiaislado en las montañas de California y posteriormente grabado con una nueva formación prácticamente en vivo y con producción propia y del productor de Petty (“Wildflowers”), Foo Fighters (“One By One”) o Wilco (“Wilco The Album”) Jim Scott.
Las canciones parecen salir directamente del alma del artista, como expulsadas de allí por la deflagración producida tras la combinación de los recuerdos de una infancia dura y traumática con el incendiario espíritu libre y poético del aún joven cantautor.
Así la voz suena firme pero quebrada, lírica pero carraspeante, con un aire soñador, una actitud silvestre y un carácter de bohemio outlaw. Guitarras ásperas, ritmos cansinos y pacientes y armónicas ardientes ayudan al instrumento vocal a conducir sentimientos carnosos y palpables a través de inspiradas melodías hasta nuestros entregados corazones.


Es fácil dejarse arrastrar por la corriente de visceral humanidad de temas como “Nobody Knows my Trouble”, que abre brillantemente el trabajo a ritmo de enraizado rock con aroma country, el estupendo primer single “Broken Heart Tattoos”, dominado por la aspereza en la voz y el alma en la armónica que se entrelaza con las guitarras, o el rock más eléctrico de “Top Shelf Drug”.
Baladas más soleadas, como de jeans y botas, con armónicas de nuevo y recuerdos al añorado Boss en “Island in the Sky” o “My Diamond is Too Rought”.
“Radio” es una luminosa pieza de ritmo más optimista y guitarras que suenan a gloria, con estribillo de esos que parecen arrancar desde el esófago, también “Adventures of You and Me” anima pies inquietos con su juguetón ritmo de palpitante batería y unas guitarras saltarinas que se deslizan por una fluida melodía.
También es destacable la romántica y crepuscular “Darlin”, la suntuosa sonoridad con las armónicas, nuevamente de protagonistas, del corte que cierra el álbum: “Gun Fightin Man”, el estupendo tema que da título al disco, corte rockero y nocturno y la divertida y ligera “Snow Falls in June”.
Terminamos este recorrido con la bonita y de abierta vocalidad: “Hand of Time”, en la que destaca un final de abarrotado muro sónico a base de vientos de impagable tono soulero.
No esta mal el comienzo de este año, con este muy buen disco de un gran autor, no me ha decepcionado Ryan Bingham con este su quinto lanzamiento: “Fear and Saturday Night”.
“El primero del año”...



Entrada escrita para su publicación en el blog ZRS en el que tengo el orgullo de colaborar, para visitar la entrada original pinchar en el enlace:
http://www.zeppelinrockon.com/2015/01/ryan-bingham-fear-and-saturday-night.html

miércoles, 14 de enero de 2015

Old 97's - "Most Messed Up" (2014).


Continuamos atendiendo a las deudas heredadas del pasado ejercicio (¿A que me suena esto?...), con este disco de los antaño enraizados outlaws countries Old 97's, cuatro tipos amamantados en los pechos de la música tradicional de su Texas natal, de Dallas nada menos.
¿Y porque digo de los antaño outlaws?, pues porque en este disco no es el country, ni siquiera ese country alternativo que solían practicar, la principal característica del mismo.
No es menos cierto que no se tratan los texanos de una formación a la que haya seguido demasiado, incluso no miento si digo que los tenía en un profundo olvido, pero fue una vez mas una crónica de Johnny en su Espacio WoodyJaggerano a propósito de este trabajo lo que me llamo la atención sobre el mismo y en cuanto tuve un hueco le di cumplida escucha.
Y ahora debo decir que fue una mas que acertada decisión hacer caso a las recomendaciones de mi amigo, pues una vez mas, y van... un disco recogido de entre las estrellas que adornan su blog termina siendo objeto de obsesionada y repetitiva escucha por parte del que suscribe.
Quizás la formación country y americana de los miembros del grupo es la que facilita que los cimientos sónicos de la mayoría de los temas correspondan a estos palos, pero lo que recubre estos pilares es, dependiendo del caso, un amplio abanico de influencias en las que destacan rocks de pub y garito, folk dinamitado a base de ritmo o incluso guiños a un Powerpop muy americana, un auténtico despliegue de medios sonoros para adornar unas construcciones melódicas pletóricas de fuerza y vitalidad.



Con un comienzo pícaro y engañoso en el que nos muestran una bonita melodía de americana acústica y dulcificada en la voz juvenil de Rhett Miller que de pronto se convierte en una enfática proclama eléctrica y distorsionada recreando un rock de energético latido titulado: "Longer Than You've been Alive", difícil encontrar apertura mas contundente en un disco actual.
Y el clima dejado por el primer corte deja una sombra alargada que cubre al resto de canciones, a cual mas orgullosa en su propia proclama sónica y vital, como lo demuestra el rock ácido y eléctrico de "Give It Time" que encuentra perfecta continuidad en la inquieta "let's get Drunk & get it On", dotada de un poderoso y gamberro estribillo.




Sensacionales guitarras en el esqueleto de "This is The Ballad" y mas de lo mismo, pero sintiéndose las cuerdas mas tercas en sonoridad en "Wheels Off", y vuelta al sonido americana de baile en taberna, cuando la madrugada empieza a perder el control del reloj entre los humores de la cerveza y las faldas de lunares de las chicas, es el espíritu de: "Nashville".
Y sin salir de los aires de la pradera, pero dando un respiro al corazón "Wasted" nos enseña el camino hacia "Guadalajara", donde el calor acaricia la piel al son de las rasposas guitarras que se intercalan con sonidos dorados en activos punteos.




Estribillo de los que matan para la latente y vigorosa "The Disconnect" con guitarras encendidas y brillantes como en todo el trabajo, y para que no se diga que hay rellenos "Ex Of All You See" es un trallazo de distorsión contenida y riffs que se muestran libres de ataduras. Guitarras que rugen para dar la energía que necesita un bombazo como "Intervention" que lanza al sprint a "Most Bessed Up" para ganar la meta colocando al disco como líder indiscutible en actitud, fuerza y vitaminas.
Otra obra que llego tarde el año pasado pero que en este 2015 esta haciendo las delicias de este moroso que ha dejado en el pasado curso sin pagar alguna de las mejores ofertas de la temporada. Este "Most Messed Up" es un ataque al sistema nervioso y un devorador de bio-ritmos cuya resaca puede tardar mucho en pasar, y yo sin prisa oigan.



Tres años de "Rock and More..."


No parece tanto tiempo, la verdad es que estos tres años han pasado volando, es increíble la de cosas que han ocurrido en mi vida a raíz de empezar a escribir en esta bitácora.
La intención que dirigió mi decisión hace tres inviernos fue la de hablar de lo que mas me gusta en este mundo, de la música, no sabía si tendría algún interlocutor, pero tampoco me importaba a priori que fuese un monologo lanzado al vacío.
Ser didáctico era también uno de los objetivos, intentar compartir lo que entonces sabía sin intencionalidad pretenciosa, sin vocación de dogmatizar y menos aún de convencer...y lo que son las cosas, la didáctica la he encontrado yo en los textos que he encontrado en otros espacios, textos y lugares en los que he aprendido tanto que no soy capaz de calibrar...finalmente han sido otros, sin pretenderlo, los que han convencido a un servidor de lo erróneo, o al menos modificable, de algunas de las premisas que consideraba inamovibles. Dar las gracias a todos ellos es lo menos que hoy entiendo que puedo hacer.
Pero además he conocido a personas, palabra mayor, a algunas incluso en vivo, y a otras no me cabe duda de que todo llegará. Esto si que ha sido algo grande, encontrar amigos en esta soleada, pero en ocasiones solitaria carretera, es una experiencia que no encuentro palabra para definir con veracidad y justicia.
Es por todo ello que debo decir que ni por un solo segundo siento arrepentimiento de intentar esta aventura en aquel enero de 2012, creo que uno de los momentos en los que puedo decir que acerté en esta vida fue aquel domingo que escribí un primer post, de forma libre, sincera y también asustado ante el infinito de incertidumbre que se levantaba ante mi, aquello fue un acierto que hoy celebro sinceramente.
Espero seguir, con la misma ilusión y con la misma fortuna, la de contar con vuestra presencia al otro lado del LCD, eso en muchas ocasiones ha supuesto para mi un bálsamo contra la soledad mas efectivo que el mas tupido de los bullicios.
Muchas gracias a todos y seguimos camino.



sábado, 10 de enero de 2015

Jack Bruce - "Silver Rails" (2014)



Confieso que tras la separación de Cream, superbanda donde las haya y que a un servidor costo Dios y ayuda entender que era precisamente nuestro protagonista, y no otro, su verdadero motor, apenas he seguido la trayectoria artística de Jack Bruce.
Su sorpresivo y triste fallecimiento del pasado 25 de octubre fue el detonante que propicio que me acercase un poco mas a su obra, con la sospecha mezclada con sonrojo, de haberme perdido una buena porción de música de alta calidad dividida en sus trece álbunes en solitario, sus numerosos registros en directo y no pocas colaboraciones.
Fue en el año 2003 cuando Bruce nos regaló su penúltimo disco de estudio: "More Jack Than God", son por tanto once los años que el escocés permaneció en silencio de novedades antes de la grabación de este "Silver Rails" que vio la luz en el pasado año, unos meses antes de su desaparición.
Y precisamente en este Lp decide alejarse del jazz, genero a la sombra del cual fueron gestados muchos de sus anteriores trabajos y que mimó con evidente amor y al que supo combinar, dándole siempre una posición protagonista en la amalgama sónica de sus creaciones.


No tardé en hacer real aquel dicho bíblico de Los últimos serán los primeros, y dí prioridad a este último álbum para empezar la retrospectiva a la carrera del mítico bajista.
La sospecha se hace cruda realidad al comprobar tras las primeras tomas de contacto con el disco, que efectivamente me había perdido una buena porción de música de alta calidad, el sonrojo se vuelve rabia por el descuido y pena por la certeza de saber perdida para siempre la posibilidad de tropezar con discos de esta tremenda enjundia firmados por tamaño artista.
Porque "Siver Rails" es un disco excepcional de principio a fin, un auténtico y delicioso crisol de estilos que encajan entre si de forma natural, y esto es así gracias a el dominio estilístico de Mr. Bruce en cualquier palo que decida atacar y a la indiscutible clase de los descomunales músicos que le acompañan, entre los que citaremos a la gran baterista Cindy Blackman, los indiscutibles guitarristas Phil Manzaneda (Roxy Music) y Robin Trower (Procol Harum) o el afamado teclista John Medeski, además de los aromas indiscutibles de la Big Blues Band que ya acompañase a Bruce en anteriores citas.
También la producción de Rob Cass es merecedora de elogio al resultar idónea, permitiendo que el conjunto, a pesar de su coherencia resulte adecuado a las características del firmante del trabajo, que es también quien compone los temas en colaboración de Pete Brow, salvo en la inicial "Candlelight", delicado medio tiempo que parece mecido por una suave y cálida brisa tropical que dulcifica el sonido y acompaña a una bella melodía y que es creada junto a Margrit Seffer, y la aspereza rítmica y seca de la sugerente y progresiva "Hidden Ctities" que cuenta con la participación en tareas compositivas del músico de jazz Hanrahan.



El resto del tracklist, hasta diez temas, se compone de baladas al piano con fuerte interacción rítmica de bajo y aires jazzisticos en la hermosa: "Reach For The Night" coronada por un evocador solo de saxo, la voz de Bruce suena quebradiza pero plena de intención, fraseo único y timbre aún consistente.
"Fields of Forever" es un tema que retrotrae al oyente a los sesenta mas mod, guitarras ásperas y piano aportando latidos junto a la base rítmica, un tema excelente.
Piano y bajo en concubinato, aire de club nocturno, caricias nocturnas en la voz del maestro que se desliza como un reptil para desenvolver la maravilla jazzisitica de "Don't Look Now" que da paso a la enérgica y bluesera: "Rusty Lady", tema con golpes psicodélicos que habla de Margaret Thatcher, personaje sobre el que no haré mas comentarios, quedémonos con el formidable solo de guitarra a cargo de Robin Trower.




Las teclas de Medeski nos vuelven a dar la bienvenida con tristes notas para que la voz en falsete, emocionante y quejicosa de Bruce se acune sobre una hamaca de acústicas mientras va entregando a sorbos cortos la deliciosa "Industrial Child".
Reclamas políticas, bajo distorsionado, sonidos bélicos de aviación y psicodelia en "Drone", inequívoca relación con Cream y única composición en solitario de Jack Bruce.
El blues de incontestable aire británico llega con la excelente "Keep it Down", orgía de hammonds y guitarras a lo Clapton, bajo en huida rítmica en compañía de la batería y tiranteces en el solo guitarrero, gran tema para lanzar la apoteosis rockera de estadio que cierra el disco y que lleva por título: "No Surrender", tema de rock que se asoma al Hard-Rock y que electrifica la despedida de este sensacional disco.




Vuelve a ocurrir, los viejos rockeros siempre parecen guardar un as en la manga, es por ello que ante la amenaza de nuevo material de cualquiera de estos legendarios músicos (cada vez menos en numero por desgracia) se despierte una expectación que en no pocas ocasiones consiguen justificar gracias a discos tan memorables como este "Silver Rails" que desgraciadamente será el último que nos regale esa leyenda que fue y es Jack Bruce.
Esta es una deuda que he empezado a saldar, pero me alegra comprobar que me queda mucho por pagar, pues es extensa la herencia que nos deja el gran bajista escocés.

viernes, 9 de enero de 2015

The Men - "Tomorrow's Hits" (2014).

No es demasiado corriente en estos tiempos que una banda se aventure con cinco discos consecutivos, tantos como años de vida tiene la formación, pues desde 2010, The Men nos han obsequiado con un álbum por año, hoy tenemos ante nosotros el quinto, este "Tomorrow's Hits" que marca un despegue, parece que definitivo, hacia la madurez y la consolidación de los de Brooklyn, algo que se veía venir desde sus primeros lanzamientos.


Y lo mejor es que este asentamiento en la edad de madurez creativa se produce sin merma de frescura ni deterioro de actitud, sigue imperando el desparpajo en sus temas, que aunan consistencia y actitud.
Parece una profecía el titulo elegido para el trabajo, como una apuesta con el destino, -¿a que en un mañana no demasiado lejano estos ocho temas son hits reconocidos, que harán de nuestra firma seguro de vida musical y recuerdo de tiempos rockeros mejores?-, sospecho que así puede ocurrir, como ha ocurrido con otros nombres de un pasado no demasiado lejano y que hoy son recordados con honores mas que merecidos, hablo de aquel rock que en los ochenta reivindicaba un sonido que como dice Young -"can never die"-.
Y es que, en estos ocho cortes hierven, en un espeso y nutritivo caldo, todo tipo de especias sonoras, desde el sonido guitarrrero remembrante del rock de garito y barra de bar de The Long Riders al toque psicodélico de los chicos de Steve Wynn o a la actitud amamantada en un punk de baja intensidad propio de The Saints, viendo quien suscribe acercamientos a las andanzas power-poperas de Cheap Trick.


Es por ello que lo mismo que han decidido titular al disco: "Los Hits del mañana" lo podrían haber apodado: "Elegidos para la Gloria", pues a eso creo que condenan a Mark Perro, Nick Chiericozzi, Rich Samis y Kevin Faulkner temas como la estupenda "Dark Waltz" que inaugura brillantemente el disco, con irresistibles guitarras y melodía sensible de bella crudeza, la formidable "Another Night" que se inicia con un evidente aire Springsteeniano en pianos y vientos, que tiene el asfalto de la ciudad inyectado hasta los tuetanos del sonido y que llena de emoción las escuchas mas exigentes.



Electricidad contaminada y adrenalítica en la vigorosa actividad de "Pearly Gates" que tiene la anarquía por bandera, como también ocurre con la mas organizada dentro del caos: "Going Down".
"Get What You Give" es un rock de pub y de fluida melodía que recuerda tiempos mejores, (de los que estos cortes recordarán dentro de un par de décadas), esencia clásica irresistible, esencia que también se degusta en la idílica vocalidad de la excelente: "Settle Me Down", y "Sleepless", que da un respiro con sus sonoridades de piano que sueña y guitarras que aullan, para hacer real un tema exquisito.
Y actitud ochentera, diversión, y los Cheap Trick en la recámara de esta arma perfectamente engrasada que es la frenética y sensacional: "Different Days".




Otra deuda que he saldado y que ha sido un gustazo pagar, una vez mas el rock nos da la oportunidad de convertir la penitencia del deudor en el placer del cobrador.
Dentro de 20 años hablamos de este "Tomorrow's Hits".

martes, 6 de enero de 2015

Beck - "Moning Phase" (2014).

El año que apenas hace unos días despedíamos entre el brillo de los cohetes y las transparencias de Cristina Pedroche, nos ha dejado, además de las contradictorias noticias sobre el futuro de la economía, los resúmenes de lo mas destacado de mangantes y pseudo-figuras del mundo cotilleril, los mejores momentos del deporte y los números uno del mundo cultural en cuanto a las cuentas de resultados de estudios musicales y cinematográficos, editoriales y canales de TV se refiere, también un destacado número de discos que han tenido como característica principal un nivel notable en cuanto a calidad y una mas que  rica variedad de estilos.


Como es normal y ya he comentado aquí, no todo ha tenido el tiempo deseable para ser atendido como se merece una obra musical, es por ello que algunas de estas grabaciones se han quedado en el tintero y pasaran definitivamente a un olvido, al menos momentáneo, y otras quedan pendientes de escucha detallada y oportuna valoración por un servidor.
Otras en cambio han pasado desapercibidas a pesar de si haber tenido tiempo y paciencia, dos mas que necesarias virtudes para que un disco cuaje y sea todo lo satisfactorio que su arte merece, sencillamente es que no han llegado a conectar con la fibra sensible del escuchante, simplemente.
El disco que hoy nos ocupa pertenece al grupo de los que a priori hubieran debido encandilar a este escribiente, Beck es un notable cantante y compositor, de evidente talento melódico y gusto musical mas que probado, que no es el primer disco que obtiene elogiosos comentarios por parte de medios especializados internacionales y el parabién del público.


Al terminar el año he observado que ha sido un habitual en las listas con las que mis compañeros blogeros y yo hemos ametrallado a los lectores y amigos, pocos de los que merodeamos por esta blogosfera hemos dejado fuera el "Morning Phase" de Beck.
Por ello he vuelto a revisitarlo con la llegada del nuevo año, y me he encontrado con lo que ya me encontré hace unos meses, un disco que tiene muchos valores que le hacen perfecto para los gustos de un servidor, que como muchos sabéis ama el sonido amable de sensibles e inspiradas melodías de lírica linea y acariciador sonido ajeno a estridencias, con relaciones románticas entre guitarras y teclas que viajan en sencillas bases rítmicas, el que suscribe gusta de baterías que acarician y bajos que susurran, letras poéticas y calma produccional. Todo esto se encuentra y en buen hacer además en este último trabajo del californiano.
Pero también debo confesar que no soy tipo demasiado adherido a la mística, y de eso tampoco falta en "Morning Phase", una mística que hace del sonido algo etéreo, gaseoso y excesivamente volátil, termina pareciéndole poco consistente el sonido para este melómano, quizás soy demasiado carnal en mis conceptos musicales y vivo un poco alejado de suntuosidades sónicas que se auto-contemplan en sus propias características bohemias y espirituales, creo que ese efecto es que mantiene la distancia entre Beck y yo, el que hace que aunque existan momentos de complicidad entre nosotros no se produzca la definitiva comunión que nos una y nos haga viajar de la mano a lo largo de todo un disco.
"Morning Phase" es un trabajo con excelentes temas que saboreo con paz y muy a gusto, hablo de canciones reposadas y de perfecta construcción como: "Morning", entonada en un superlativo falsete y con acústicas haciendo de balsa a tan relajante mar sonoro, la sencillez melódica y las enervantes acústicas de "Say Good-Bye", la mas intrincada sónicamente pero de emocional canto y bello estribillo "Blue Moon", también conecto con la simplicidad y los arpegios que arañan los nylons de la acústica en la bonita "Don't Let it Go", posiblemente mi favorita sea "Blackbird Chain" por robustez en la construcción sónica, por la venialidad del conjunto, con evidente y tópico estribillo que funciona y te agarra, y por mostrarse como una especie de desertora del misticismo que invade otros cortes, un poco etérea pero bonita y que se observa en el espejo de CSN también me convence "Turn Away".





Temas en los que una ligera complicidad no termina de convertirse en intimidad me encuentro en la excesivamente orquestada "Waking Light" y en las bonitas aunque inquietantemente delicadas o demasiado espirituales desde el punto de vista musical y sonoro: "Heart is a Drum", "Unforgiven" o "Country Down".
Resumiendo, un disco que no termina de conectar conmigo por cuestiones casi metafísicas, no es la primera vez que me ocurre esto con Beck, al que respeto, como respeto este disco, de evidente calidad como lo certifica que muchos de mis amigos y admirados blogeros lo tengan como una pieza de enjundia, no obstante, seguiré insistiendo con este cantante y compositor californiano, pues no me cabe duda de que antes o después coincidiremos en el camino, andando en esa ocasión juntos y en intima camaradería, estoy seguro que ese día disfrutare de su música y sus discos, hasta ahora lo hago pero solo parcialmente.