martes, 30 de septiembre de 2014

Chuck Prophet - "Night Surfer" (2014).

Hace algo mas de dos años Chuck Prophet maravillaba al que mas y al que menos con un disco homenaje a su San Francisco titulado "Temple Beautiful", todos lo conocéis y seguramente valoráis como uno de los álbunes clave de aquel 2012.



Ahora Prophet vuelve con un disco, el decimotercero de su carrera en solitario, que lleva por título "Night Surfer" y que nos trae al Prophet de siempre, bajo producción nuevamente de Brad Jones (Els, Cotton Mather) y la incorporación de Paul Kolderie (Uncle Tupelo, Pixies, Warren Zevon).
Era difícil superar, incluso igualar aquel "Temple Beautiful", pero el esfuerzo del californiano es importante y justo es reconocer que su nueva entrega, sin llegar a tan altas cotas, se trata de un catalogo de canciones disfrutables y pletóricas de energía y vida interior.


Lo primero que llama la atención es la aparente libertad con la que han sido concebidos y grabados los temas de este disco, todos ellos aparecen dispuestos sobre una sencilla cuna de acústicas apoyadas en una base rítmica sencilla y funcional, sobre este soporte se deslizan las melodías, fluidas e impolutas todas ellas, esporádicas apariciones de fibrosos riffs guitarreros y furiosos ataques de teclas interrumpen la calma sónica de la que disfrutan los cortes que además se ven dulcificados por un interesante tratamiento de cuerdas, en especial violines, eso si, nada empalagosos.
Influencias rockeras y evidentes que miran sin complejos a Rolling Stones en ocasiones, así sucede con el tema de apertura "Countrified Inner City Technol" de irresistible riff stoniano o la mas enraizada "Felony Glamour" de ácido comportamiento sónico y canto Jaggeriano, tema estupendo.
Otro rubio de rabiosa actualidad, Tom Petty, parece estar presente en alguno de los cortes del disco, como en la estupenda "Tell Me Anithing (Turn To Gold)", con un cuidado muro de sonido a base de cuerdas y teclados de intensidad y rotundidad sonora. También la bailable y pegadiza "Wish Me Luck" mira melódicamente a las mimosas lineas de la escritura propia del rubio de Florida.
En el disco encontramos baladas desnudas y de miramientos mas folk, como la relajada "They Don't Know About Me And You" o "If I Was a Baby", nuevamente con el protagonismo de cuerdas que dulcifican y embelesan una bonita melodía.
Leves recuerdos al mas inspirado Elliott Murphy asaltan al que suscribe al escuchar la bonita "Truth Will Out (Ballad of Melissa and Remi)" de intrincada disposición intrumental.
"Love is The Only Thing" es un tema que juega al despiste con un inicio de baterías y palmas que nos invitan a bailar y que de repente se ve sustituido por un musculado riff y una suave melodía entonada con la ortodoxa y frágil pero luminosa y juvenil voz de Prophet, un bello colofón al disco.
Pero antes del final hemos podido disfrutar de la bella y arreglada "Guitly As A Saint", bonita de verdad y con un tick psicodélico, de la comercial "Lonely Desolation", de melodía marca de la casa y suave discurrir melódico y sónico o de la sorprendente y repleta de sintetizadores ochenteros "Laughing On The Inside" que provoca movimientos despreocupados de extremidades y caderas.
Completan el tracklist de este estupendo álbum la rockera y eléctrica "Ford Econoline".






"Night Surfer" es un estupendo disco del inefable Chuck Prophet que no supera al anterior porque era imposible pero que no desmerece otros trabajos del californiano, agradable y fluido, se pasa en un suspiro y se disfruta con una sonrisa en el rostro, un muy buen trabajo que tendrá lugar de honor en muchas listas al final del curso, veremos el recorrido que tiene según pasen las semanas, creo, que no le va a faltar fuelle, pues entiendo que tiene margen de mejora.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Woods - "With Light & With Love" (2014).


Los mas asiduos a visitar esta bitácora saben que acostumbramos a beber y saciarnos con el agua que manan fuentes ajenas a los muros del despacho de Addison.
Una de las fuentes que mas sed nos acostumbra a aliviar es aquella que desde el espacio nos hace partícipes a todos de su deliciosa ambrosía y a la que tan empatados nos sentimos tanto desde el punto de vista de afinidad de contenidos artísticos, me refiero al Espacio WoodyJaggeriano, como en cuanto a cercanía y respeto hacia su máximo responsable Johnny J.J. del que podemos presumir de contar con su amistad y viceversa.
Y no podía ser de otra manera amigos...En estos días que mi segunda casa: León, me esta haciendo disfrutar como siempre de sus calles y plazas, de su gente y de sus fiestas (San Froílan) y de sus caldos y gastronomía...estos días que las vacaciones van avanzando sin prisa pero sin pausa, beneficiándome de la paz que me están regalando estos días, del descanso que sus visiones otorgan a mis ojos y de la recuperación física que sus largos paseos (si, ya se que es contradictorio pero...) ofician sobre mi osamenta, estos días que la música no pierde intensidad en mis necesidades perentorias de vivirla y respirarla, estos días digo, no podían tener una banda sonora que no saliese de las dulces aguas de la fuente de Johnny...era de esperar.


Y es que tanto el coche como el MP3 que acaricia mis sueños incipientes cada noche me están bendiciendo con los dulces y encandiladores sonidos provinientes de un disco descubierto entre las estrellas del Espacio WoodyJaggeriano hace recientes fechas (pinchar). Se trata de "With Ligh & With Love", embelesador disco de texturas pop con acentos psicodélicos colocados con mimo y gusto, motivaciones folk en acústicas y dulcineas melódicas conducidas por la extraordinaria y falseteada voz blanca madura de un inconmensurable Jeremy Earl, todo lo lleva en volandas una base rítmica que coge protagonismo por empaque en lineas de bajo que otorgan ritmo y fluidez y baterías que acarician sin perder vigor.

El disco da comienzo con un sollozo en forma de guitarra que se mece sobre la balsa sónica de un delicado entramado instrumental y que al entrar la voz conduce al cielo al oyente por misticismo y belleza en una voz prodigiosa y una melodía sedosa y lírica, "Shepherd" es el tema y nos dice - ya sabéis lo que nos espera -.
Y bien esta avisar al personal de lo que viene por delante encerrado en los siguientes nueve cortes:
Mas belleza de delicada cadencia melódica en la extraordinaria "Shining" con aparición estelar de un órgano que hará de las suyas en muchos momentos del trabajo y un bajo que empieza a poner los puntos sobre las íes, fabuloso tema.
Hasta los nueve minutos de interactuación instrumental nos regalan Woods en la sorprendente y evocadora psicodélia del corte que da título al álbum, muestra de clase y electricidad seca y pura en guitarras y órganos benditos.
Ritmo y pop del bueno para la animada "Moving To The Left", y guitarras y órganos viviendo en concubinato para dar cobertura en la que desenvolverse voz y melodía, ambas maravillosas y deleitar en la bella "Leaves Like Glass".
Acústicas y fragilidad en la exquisita "Only The Lonely" que nos invita a pasar al breve final que nos propone volver a pinchar el disco ante las inevitables ganas de mas con que nos deja la desnuda "Feather Man", folk que evoca al Neil Young mas bohemio.
Y esto sin olvidar la decidídamente similitud con los Byrds mas lisérgicamente líricos (como ya comenta Johnny en su reseña) de la estupenda y pelín folk (esas estupendas panderetas que se rebelan en los fondos) "New Light", similitud que servidor también cree percibir en la mas eléctrica y tonal "Twin Steps" de catadrióptica guitarra que parece viajar en el tiempo desde 1967.
Y terminamos este repaso con la popera melodía de acentos que recuerdan a Wilco por electricidad de seda de "Full Moon", otra perla de este collar de orfebrería fina y blanca.





Seguiremos degustando aguas de las buenas, de las que revitalizan cuerpo, alma y oídos, siempre que la generosidad de sus dueños y hacedores nos lo permitan, y por nuestra parte, procuraremos mantener en condiciones nuestros caños para todo aquel que quiera acercarse...
De momento tengo claro que le queda recorrido, y mucho, a este fabuloso disco de Wood del que estoy bebiendo hasta cansarme (que no indigestarme, eso es imposible).

sábado, 27 de septiembre de 2014

2x1 - "Jolene" - Dolly Parton/The White Stripes


Vuelve esta sección que hacía tiempo que tenía olvidada, y confieso que vuelve porque ayer escuche este tema que hoy nos ocupa en la versión de The White Stripes y la verdad es que me sorprendió, ya lo conocía pero hacía años que no lo escuchaba y fue en un garito Leones que suelo frecuentar donde la pincharon y me dio la idea, acostumbrados mis oídos a darle mas escuchas a la versión de la Parton ultimamente, me sonó curiosa la de The White Stripes.
Creo que es el 2x1 mas rebuscado que os he propuesto hasta ahora, pues aunque se trata de un bonito tema de romántico y meloso country, en la revisitación que hacen los de Detroit, la tratan de una forma muy especial y mimando la melodía de la misma, en cuanto a la de Dolly ya se sabe, ella es de las que se las quiere o se las detesta y no te deja mucha mas opción...

Vaya que me ha parecido divertido recordar tema y versiones...
¡A elegir!





viernes, 26 de septiembre de 2014

Van Morrison - Wavelength (1978) - Discos Menores de Artistas Mayores.

Como muchos sin duda sabéis, acabo de llegar de un viaje a Berlín que me ha resultado beneficioso para ojos, mente y cuerpo, estupenda ciudad bajo varios puntos de vista y con un importante poso cultural y vanguardístico, el mercado de segunda mano no podía quedarse atrás, y además de otras beneficiosas dádivas espirituales y personales que me traigo envueltas en apabullantes dosis de tristeza me traigo también unos cuantos vinilos adquiridos a muy buen precio...si los que tenemos vicio...


De todos me ha hecho especial ilusión este que traigo hoy a la comunidad para proceder a su comentario: "Wavelength" del León de Belfast Van Morrison.
Considerado una obra menor en la discografía del autor, esto siempre me ha parecido cuando menos injusto, pues el haber sido un disco de éxito gracias a la repercusión obtenida por el single de título homónimo y el álbum mas vendido de toda su carrera no ha dado precisamente al Lp esa dosis de esencia cool que si tienen otros trabajos del irlandés.
Caracterizado por el uso de sintetizadores, aunque estos suenan de gloria, nada que ver con el prototipo de sonido sintetizado que todos tenemos por culpa del abuso al que estos artilugios se vieron sometidos unos años después, la presencia de Peter Bardens (Them) como teclista fue definitiva para conseguir el sonido pretendido por Morrison, consistente en clonar aquel que el escuchaba en las emisoras de radio de su juventud.


En el resto del elenco de músicos se encontraban mas amigos del artista como el teclista de The Band: Garth Hudson o el guitarrista de Streetwalkers: Bobby Tench. Huía así de la experiencia de grabar con desconocidos temerosos de su famoso mal genio.
Para paliar esta fama, la portada la firma el fotógrafo Norman Seeff, quien pretende mostrar a un Van Morrison en pose mas desenfadada recordando a James Dean, con un rostro menos severo de lo habitual, pantalones blancos y sujetando un cigarrillo cerca de la boca pretendiendo un efecto de mayor cercanía.
Musicalmente el disco suena americano, tal vez el mas americano de su carrera, esto acarreo críticas a las que el respondió que era el resultado de sus experiencias de los últimos tiempos.
Nueve temas forman el disco, nueve canciones que en opinión de quien suscribe esta reseña no tienen nada que envidiar a ninguna aparecida en cualquier otro disco de la década en cuestión, si bien es cierto que el conjunto no alcanza la grandeza de masterpieces como las grabadas por Van y que inauguran los setenta.


El primer single fue "Wavelength", abre la cara B del vinilo y sorprende el fondo del tema a base de sintetizadores creando efectos sonoros poco habituales hasta la fecha y que dan una modernidad muy americana al corte y que fueron claves para convertir al sencillo en un éxito, aun así este es el tema que al menos a mi, menos me gusta, rarito que es uno.
Una cara A sin desperdicio desde la inicial y estupenda "Kingdom Hall", un soul de excepcional penetración melódica que te pone en marcha ipso-facto pasando por la mas ácida instrumentación de la americana "Checkin'It Out" cantada magistrálmente y que da paso a la maravillosa y nerviosa calidez de "Natalia".
Acordes reggae y teclados lisérgicos para la magnífica "Venice U.S.A.", otro tema muy americano y no solo por el título.
Se cierra esta cara con "Lifetimes", tema de amor mas oscuro y de envolventes coros y metalícidad en los vientos.
"Santa Fe/Beautiful Obsession", medley que da continuidad a la cara B tras el exitoso "Wavelength" ya comentado, la primera parte compuesta por Jackie DeShannon y la segunda por Van de Man y da paso a la conocida, gracias a su aparición en la casposa película ochentera de éxito mundial "Oficial y Caballero", "Hungry For Your Love" y en la que Morrison toca el piano eléctrico, se ha convertido en el tema mas famoso del álbum junto a "Wavelength" y se trata de un bonito tema.
Y culmina el disco con la joya, el diamante del disco, la sublime "Take It Where You Find It", Scott Floman comento que era: "una carta de amor a América que mejoraba según avanzaba, añadía que estaba entre las mejores de todos los tiempos de Van y que cuando la escuchaba le daban ganas de abrazar a alguien y balancearse mientras la cantaba", opinión que suscribo en todos sus aspectos viéndome incapaz de añadir algo mas a lo apuntado por Floman.
Joyita para mi colección y álbum que aprovecho para reivindicar como obra menor de artista mayor y dejo así claro mi amor por disco y artista, siendo este vinilo además sonoro y precioso recuerdo de mis inolvidables vacaciones en Berlin.
Hasta la próxima.







Este artículo sera publicado a fecha de hoy también en el blog herano La Comunidad del FFVinilo, (pinchar para ver desde allí)

jueves, 25 de septiembre de 2014

Discos en la Lengua de Cervantes - León Benavente - "León Benavente" (2013), Sugestión.

Si sumamos los nombres de Abraham Boba (voz), Luis Rodriguez (guitarras), Cesar Verdú (ex-batería de Schwarz) y el ex de Tachenko: Eduardo Baos (bajo), la adición nos muestra un cuarteto de músicos españoles de firme trayectoria que fue unida y bendecida tras coincidir, en especial los dos primeros, como banda de acompañamiento del asturiano Nacho Vegas y que se han bautizado como León Benavente.



Y precisamente Vegas ha sido quien con motivo de su debut musical hace algo mas de un año, redacto una bonita carta de presentación de la banda, presentación que se materializo en el álbum de titulo homónimo "León Benavente" que hoy he traído aquí y que hasta hace poco había pasado totalmente desapercibido para mi.
Un amigo me hablo de ellos, los había escuchado en un programa de radio de esos que rellenan los cerebros de los insomnes con contenidos prohibidos durante el día, hace unas noches uno de esos contenidos fue la escucha de uno de los temas de este debut: "Ser Brigada".



El disco resulta magnético, sugerente y poético, barroco por intrincado y renacentista por directo. Una propuesta digestible que no nada en aguas tibias ni se envara en proposiciones de densidades metafísicas y pseudo-intelectuales sino que desde un prisma personal y de calidad lanza un envite claro en el que de amarracos hacen las canciones.
Diez son las que conforman su primer disco, diez que cuentan con la voz de Abraham Boba que parece deslizarse más que emitirse y que crea en si misma una capa sónica con su tono y su sugerente discurrir, guitarras que rasgan su sonido con convicción y naturalidad en post de no dejar sola la voz de Boba. Vaporosa y sutil base rítmica y ocasionales incorporaciones de teclados de firme propósito sónico que crean tupidos muros de sonido y aparecen fantasmagóricos en ocasiones y siempre sin complejos.
Cuidadas letras de esencia poética y bohemio carácter y melodías que presumen de simplicidad y preciosismo, un conjunto que huye de comparaciones y que se crea un lugar propio en el diccionario a la hora de ser definido, un conjunto que a quien suscribe le resulta francamente sugerente, la palabra es: Sugestión.


Creo que es un buen vocablo cuando de arte se habla y lo demuestran con cada amarraco de este envite, cada canción que es un trozo de historia.
Se cierra el disco con la primera canción en llegar a mi conocimiento: "Ser Brigada", es una letanía hablada sobre un entramado de sonido guitarrero y rítmico que se enreda y retuerce atento a las sugerentes palabras de Boba y Cristina Martinez (El Columpio Asesino).
Pero el disco empieza nueve zambombazos antes de este experimento que se salda con triunfo, con nueve proclamas personales y osadas que comienzan con la estupenda "Animo Valiente", con un leve recuerdo al Reed underground de sus sueños menos oscuros, gran melodía y letra directa y con firmeza ideológica, un muy buen corte.
"Las Hienas" es agresiva y ácida, con un sonido que lleva al límite el histrionismo, que se contradice a la calma del canto de Abrahan.
El pop de esencia retro: "Estado Provisional" cuenta con un sedante circuito sonoro y melódico que recuerda a la negra esencia tecno que amortajo los ochenta.
Quizás las dos siguientes sean las mas redondas y, nuevamente sugerentes, en primer lugar "Las Ruinas", de exclusiva sonoridad guitarrera y letra de contenido pesimismo y estribillo de fantasmagórico entorno sónico que nos arrastra a la hipocondríaca y nerviosa "La Palabra".
Pop calmo y narrativo en "Década", la menos lograda "La Gran Desilusión" en la que interviene Irantzu Valencia y la cínica y afilada "El Rey Ricardo" de texturas mas rockeras e incluso americanas.
Claramente izquierdista el sentido ideológico de "Revolución" que se sostiene sobre unos enfáticos teclados para sostener una construcción sutil y frágil.





Un trabajo diferente, que no se adhiere a lo que se sabe que funciona, que no será santo de la devoción de todos pero que tampoco creo que deje a nadie sin palabras, un trabajo que en quien esta reseña escribe sugiere una palabra: Sugestión.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Tom Petty & The Heartbreakers - "Hypnotic Eye" (2014).


Es difícil que la publicación de nuevo material de determinados artistas y bandas no venga acompañado de una cierta polémica o al menos un imparable huracán de opiniones encontradas en cuanto al mismo.
Suele tratarse de gente que por los años que lleva en el negocio y el prestigio alcanzado después de trabajos de indiscutible calidad que han ido superando los ataques a los que les ha sometido el paso del tiempo y las tendencias que este acarrea, han terminado saliendo vitoriosos de estos envites y dejando además su lustre artístico impoluto e incluso mas brillante que cuando fueron concebidos.
En este grupo de gente se encuadra el rubiales de Florida Tom Petty y su cuádriga de Rompecorazones, quienes tienen el compromiso de lidiar con fans y detractores que han ido reclutando tras cuarenta años pisando tablas y grabando canciones de rock cada vez que publican nuevo disco.


Y la aparición de este último trabajo "Hypnotic Eyes" no tenia porque tener diferente protocolo, pues tan esperados son estos trabajos por una parroquia sedienta de entregas rockeras que vuelvan a insuflar en sus corazones lo que tiempo atrás insuflaron otras entregas que la decepción muchas veces es comprensible, y el paso del tiempo se hace notar tanto en unos: artistas, como en otros: fans.
Lo que quiero decir es que tal vez debamos posicionarnos dentro de unas coordenadas espacio-temporales actualizadas a la hora de escuchar y "respirar" los nuevos trabajos de unos artistas que también han compuesto y grabado estas nuevas canciones bajo el influjo de unas coordenadas actualizadas.
Creo que esto no siempre lo conseguimos, yo tampoco, menos que nadie yo, tan proclive a la melancolía y a la esperanza de una eterna juventud que me hace caer en la decepción en muchas ocasiones.
Pero creo, o al menos me da la sensación de que este último disco de Petty and company si me ha sido dado bajo el estado psiclogico oportuno, el oportuno para entender desde un primer momento las motivaciones de los creadores a la hora de engendrar este trabajo.
Un trabajo en el que la banda mira hacia atrás en busca de una actitud ante el rock que les tiña canas y reponga cabellos perdidos, que les cambie grasas por fibras a los tórax reblandecidos con el paso de las décadas e insufle vigor a músculos, incluidos sexuales, de sus castigados organismos.
Y en parte lo consiguen, y lo que considero mas meritorio, lo logran sin disfrazarse de adolescentes, manteniendo sus sesenta y... pero logrando que sus sonidos recuerden, que no se parezcan tanto como muchos han pretendido, pero si insisto, recuerden a ciertos momentos culminantes de sus carreras en la gloriosa década de los setenta.

Unas guitarras de evidente vigor y cierta vida juvenil que hacía tiempo no se asomaban a los surcos de los discos de Petty y sus amigos, unido a una vocalidad dotada de mas libertad en el fraseo y una base rítmica de latido pendencioso son algunas de las claves para conseguir este objetivo.
Las melodías son, como siempre, fluidas y mas poperas que rockeras, no pretenden acercarse a las raíces de la música americana como en su anterior entrega "Mojo" y se esparcen con mayor desenvoltura y menos rigor.
Con todo ello el disco me parece resuelto y alegre, luminoso y rápido con temas de texturas rockeras que encierran melodías de divertida vocación como la contundente "American Dream Plan B" de efectivo riff, la rítmica y eléctrica "Faul Lines" o la luminosa y juvenil "Red River", las tres lanzan al sprint a un disco que ya no para de esprintar hasta su culminación unos 32 minutos mas tarde.
Minutaje que da comienzo con los acordes reggae de "Full Grow Boy" que cuenta con el trabajo de calidad y clase de siempre del gran Mike Campbell.
"All You Can Carry" es un energético rock de vitamínica melodía y guitarras fibrosas y "Power Drunk" un eléctrico y ortodoxo medio tiempo que transcurre tranquilo como un rió de aguas calmas en la madrugada.
Guitarras de enervada actividad y base rítmica nerviosa para "Forgotten Man" y caricias sónicas y melódicas para un caramelo marca de la casa titulado "Sins of My Youth", deliciosa.
Contundencia semi hard en la machacona actividad guitarrera de "U Get Me High" de obvio estribillo.
La mas racial y sinuosa textura sónica (por fin las teclas de Benmont Tench suenan claras y honky-tonk) de "Burn Out Town" con una armónica que logra su objetivo nos envía al final de la fiesta de jóvenes maduros que es este trabajo, y lo hace con la extensa balada "Shadow People" que es sin duda el tema mas "de toda la vida" de el Lp, bonita balada que sirve para cierre perféctamente.
Un disco que me parece disfrutable de veras, entretenido y que nos hace mirar hacia atrás con diversión mas que con nostalgia y que no entiendo que suene a los discos de los setenta aunque si recuerda a las intenciones que albergaban los corazones de nuestros protagonistas casi cuarenta años atrás, un muy buen disco, que evidentemente no entra en el olimpo de los elegidos de la banda, que esos ya están certificados y me temo que no admiten socios nuevos.





martes, 23 de septiembre de 2014

John Hiatt - "Terms of My Surrender", (2014).

Ya lleva unos meses entre nosotros el nuevo trabajo del gigante de Indianapolis John Hiatt titulado "Terms of my Surrender". Confieso que es un disco que ha jugado al gato y al ratón con mi sensibilidad desde su primera escucha, su comportamiento, ha sido como el de una montaña rusa, hoy estaba arriba y mañana abajo, subía en mis apreciaciones para luego bajar vertiginósamente y hundirse en las bajuras de mi incomprensión, desde allí volvía a resurgir y ocasionálmente terminaba adornándose con loopings desafiantes a toda ley de la gravedad, en esos momentos mi corazón volvía a latir con enfervorizado vigor al son de la música del maestro.


Finalmente parece que la montaña rusa ha parado, o tal vez he sido yo el que ha terminado montándose en el mismo vagón que John y he decidido hacer el viaje a su vera.
El caso es que tras muchas semanas y muchas, muchísimas escuchas (esto prueba mi respeto por este caballero y mi amor por su música), tantas que casi es incomprensible dispendir tal cantidad de pases a un disco en la actual vida auditiva absurda en la que muchos nos hemos zambullido, ahora me veo con la necesaria claridad de ideas a propósito de este disco para ofreceros una visión de la que sentirme, al menos, honesto.
Mi primer pase de este disco me pareció mas un álbum de Dylan que del Indiano, le comparé con Lee Hooker e incluso con Holcombe...finalmente me terminé dando cuenta que no, que se trata de John Hiatt que con sus 62 años a cuestas ha comprendido que a sus cuerdas vocales ya no le sientan los agudos suntuosos y limpios como antes, que la extensión ha crecido en el centro y que las alturas de la tesitura no salen ya carnosas como antes y si probáblemente demasiado tirantes para un rock soul de glamouroso decir y finura canora.
El caso es que para este catalogo de canciones ha decidido, junto con el inseparable e impagable Doug Lancio, desarrollar su aún mas que sugerente garganta dentro de tesituras mas cómodas para dicha laringe, dándole el protagonismo de un blues mas central en la escritura y relajado en el fraseo...y como era de esperar, triunfa en el envite, triunfa aunque a mi me haya costado verlo.
Doug Lancio es quien le pone una acústica sobre las rodillas y le dice: - tu canta y haz que la guitarra te siga, el resto dejamelo a mi y a tu banda de tantos años que sabemos lo que hay que hacer -. Y lo sabían, lo saben, poner el acento en cada frase sin permitir que la protagonista deje de ser la canción, rematar tal o cual arista melódica sin que se pierda la personalidad de la canción, subrayar de forma siempre discreta tal o cual segundo que esconde un jugo extra de dulzura sin que la canción se descompense...porque en "Terms of my Surrender" lo importante son las canciones, como en todos los discos de Hiatt.


Blues que circula por carreteras secundarias, resurgiendo de las nubes de polvo que levanta la brisa que viene del delta y cuyos pasos se oyen acariciando el camino arenoso durante la noche callada y espesa de las latitudes blueseras del sur.
Y con estos ingredientes se termina por cocer este disco al que tanto me ha costado encontrar el punto, y que finalmente me deleita gracias a canciones como "Long Time Comin'", acústica y desnuda, bella y aspera en su exposición vocal, Dylanita en su nacimiento íntimo.
"Marlene" es mas soulera y despreocupada, pero con una vocalidad nuevamente arrastrada por terrenos asperos y áridos, Tribal y asilvestrada suena "Wind Don't Have to Hurry", americana hasta el tuétano, poblada de cuerdas de iniciática procedencia.
Desde el delta con letanías de armónicas nos llega al cerebro la estupenda "Baby's Gonna Kick", de melodía mucho mas reconocible en el firmante como también pasa, aunque en otro escenario estilístico con la pesarosa, triste y fantástica: "Terms of my Surrender".
El blues mas enraizado y terco llega con la oscura "Nothin' I Love" y la serpenteante y maravillosa "Face of God" con incursiones en el texto de versos de Kenneth Patchen, un tema como la copa de un pino.
Alma y sentimiento en la voz del cantor para dar vida a una maravilla que parece salir del núcleo de la tierra, hablo de "Nobody Knews my Name".
La Dylaniana y tabernaria alegría triste de "Old People" que da continuidad a la pantanosa "Here To Stay" y que precede a la que nos da puerta, la mas folk y luminosa "Come Back Home" redondean un disco que tras muchos dimes y diretes con mi corazoncillo ha terminado ganando una batalla por fe ciega en las canciones, que son las que en esto del rock, ganan las batallas.
Estoy contento de firmar con este escrito los términos de mi rendición ante el nuevo disco de John Hiatt.






Otros articulos recomendados y recomendables sobre este disco:

http://www.nikochanisland.com/2014/09/john-hiatt-terms-of-my-surrender-2014.html#.VCEQZfk_sUQ
http://straighttothell.blogspot.com.es/2014/07/john-hiatt-terms-of-my-surrender.html
http://www.elgiradiscos.com/2014/07/john-hiatt-terms-of-my-surrender.html

lunes, 22 de septiembre de 2014

Reigning Sound - "Shattered" (2014).

Hay discos que tras sus primeras escuchas y haciendo un sesudo análisis de como han llegado a ti, acabas claudicando ante la aparentemente absurda idea de que alguien en algún lugar debió dejar impreso este encuentro en la hoja de ruta de tu destino, como que necesitas adjudicarle motivos mágicos o divinos a tan milagroso encuentro. Esto intuyo que ha debido ocurrir con este "Shattered" de los norteamericanos Reigning Sound.



Una vez mas, excelsos compadres blogeros abren los obtusos oídos de este cronista con sus interesantes artículos, en este caso sobre este disco, hablo de JohnnyJesús y Rio Rojo. Estas reseñas las podréis consultar pinchando en los enlaces:

http://woody-jagger.blogspot.com/2014/09/reigning-sound-2014-shattered.html
http://www.riorojo.org/2014/08/reigning-sound-shattered-merge-records.html
http://jesusmba26.blogspot.com.es/2014/04/reigning-sound-falling-rain.html

Debo agradecer a Johnny la deferencia de hacerme llegar el disco, incapaz de encontrarlo ni virtual ni físicamente.
Y llegó la hora de pincharlo, se opero ipso-facto la milagrosa circunstancia que contaba en el primer párrafo y desde entonces no ha parado de sonar, mi desconocimiento de este proyecto era total y me lanzaba a la piscina desnudo, sin bañador y desconociendo la temperatura del agua o si alguien nadaba en ese momento bajo mi inminente zambullida.
Todo salió a pedir de boca, temperatura deliciosa, pudor olvidado al comprobar que nadie esperaba mi lanzamiento ni se vio individuo alguno perjudicado por mi salpicadura, todo perfecto, no me salgo de la piscina.


Nada mas pinchar el disco te penetra una sensación de retro-electricidad en el cuerpo, sensación que varía pero no muta a lo largo de la exquisita escucha del album, poblado de sonoridades garajeras de suave condición que se mezclan con pop de barroca pero no pesada orfebrería sónica y un rhythm & blues elegante y sinuoso, toques beat y mod y una capa de soul que lo purifica todo dotando al conjunto de una sedosidad sonora encantadora.
Si además las melodías son limpias y fluidas, la producción da en la diana e incluso la duración de cada corte parece regida por un Dios superior dominador de las coordenadas temporales, es obligado claudicar ante la evidencia de que nos encontramos ante uno de esos Lps que se quedan para siempre, que son recurrentes durante los restos y que marcarán la diferencia de este 2014.
Se lucen con un versionón de muchos quilates del "Baby, It's too Late" que popularizaran Shadden and The King Lears hace casi 50 años, dotando al cover de unas ácidas y grasientas guitarras garajeras que lo insuflan una fuerza que los coros atenúan y el estribillo manda de una patada a los sesenta mas retro y underground.
Pero la aventura empieza antes, nueve cortes antes con la irrupción de un órgano sesentero que recuerda al tan oportunamente utilizado por iconos mod patrios como Los Flechazos, rhythm & blues y rock garitero sixtie a la sombra de ese órgano que nos recorre el cuerpo en este inicial pelotazo titulado "North Cackalacky Girl". En esa misma onda se desarrollan otros temas como la estupenda "My Rain" de melodía fácil de asimilar y una aire mas yanky o "My my" con una guitarra que, esta si que si, me recuerdan a mis admirados Flechazos, aquellos de sus primeros y mas sesenteros discos, tema que viaja del brit pop al mod sin olvidar el garaje de forma arrebatadora.
No se desvía demasiado de estos parámetros pero con una mayor presencia soulera la impecable y arrebatadora "You Did Wrong" con un acercamiento a los sixsties Animals.
Y hablando de soul, el cierre del disco "I'm Trying (To Be the Man You Need)", es eso mismo, un bellísimo canto de negroides connotaciones que dice adiós a la ventura de chocar con este disco.
Un elaborado trabajo de cuerdas a base de violines para una preciosa y popera "Never Coming Home" que es un como un terrón de azúcar diluyéndose en la lengua, y otro terrón para derretir al son de la ortodoxia soul de melódicas poperias de la suave voz y vaporosas guitarras de "If You gotta Leave", como dice un amigo mío: Bonica del tó.






Unas acústicas dan entrada a una eléctrica soleada y californiana, selectos arreglos de cuerdas y mucho glamour elegante y desfasado que crean un ensoñador conjunto que nos mece en la escucha de la breve y bella "Once More".
El órgano vuelve ha hacer de las suyas en la genial y lírica pureza melódica de la estupenda "Starting New".
Y dejo para el final la efervescente electricidad de la guitarra que martillea el estribillo fino y sedoso de la maravillosa "In My Dreams", quizás y digo quizás mi favorita, por penetración eléctrica a través de los poros hasta el sístole y diástole del que suscribe, genial.



Como genial es el disco completo de Reigning Sound, este tremendo "Shattered" que es una argamasa de estilos combinados con sapiencia y naturalidad, pop melodioso y hermoso, alma soulera y fuego garajero y unas gotas, que yo al menos si detecto de mod, un disco de esos que sabes que se van a quedar.

domingo, 21 de septiembre de 2014

¡Hemos vuelto!, Lo bueno dura poco...


Pero esto solo ha sido la primera parte de las vacaciones, una semanita en casa descansando del trepidante viaje a Berlín y el viernes volvemos a cerrar unos días porque me marcho otra vez, esta vez mas doméstico, a León, a mi segundo hogar...
El viaje a Berlín ha sido una experiencia muy positiva desde varios puntos de vista, la ciudad es de una riqueza cultural notable, moderna pero de un modernismo bien entendido, cultural y al alcance de la mano, nada de excesos pseudo-intelectualoides que solo sirven de propaganda turistico-ribombante que únicamente esconce vacío y una realidad disfrazada de baratillo, mimetizada ente luces de neón y ruido de proclamas resultonas de los nocivos profetas de la mediocridad...
Historia, muchas veces prostituida en rastrillos y restaurantes de franquicias envenenadoras de estómagos y paisajes, otras en cambio, sincera recreación de lo que fue y no debe volver a ser, voluntad didáctica que huye de efectismo pro-turistico y avanza en post de una actualización de la historia que permite mirar hacia adelante sin olvidar el pasado, (todo lo contrario de lo que pasa en este país en el que tipos de 20 o 24 años no tienen ni puta idea de quien era Franco y de lo que hizo).
Belleza en muchas calles y ambiente en bares y terrazas, tiempo de esparcimiento mundano y tiempo de estrujamiento de meninges que tanto nos gusta a los pedantes patrios como servidor.
Magníficos museos y hermosos teatros de impecables ofertas artísticas se mezclan con ticks turísticos de lo mas hortera y mediterraneo sin molestarse los unos a los otros, mercadillo callejero donde conviven libros, comics o vinilos mirando al otro lado de la acera al Statsoper Unter Del Linden sin sentir ni rubor los unos ni indignación el otro, como si a Superman le gustase Wagner y Plácido pasase un rato entre ensayo y ensayo a por un vinilo de Bob Dylan.
Tiendas de segunda mano y arte pop, vanguardia e historia, educación nórdica y ambiente futbolero sureño en el mismo momento...
He disfrutado de esta ciudad, he sido feliz y he aprendido del mundo y de mi mismo...corto, pero enriquecedor, estoy contento...vuelvo con ganas y además aún me quedan vacaciones...
Viva el ser humano!!!






domingo, 14 de septiembre de 2014

¡Nos vamos de vacaciones!!!


El momento ha llegado, llevaba demasiadas semanas contando los días, el cansancio se ha acumulado, lo noto, este último ha año ha sido duro, un buen año, pero duro.
Un año de cambios y re-activaciones a nivel personal, de vueltas atrás a reiniciar y a coger carrerilla para volver a saltar, y lo hemos hecho, hemos saltado sacando nuestra osamenta de una tierra que se había convertido en un lodazal de arenas movedizas que amenazaba con tragarme...nos hemos escaqueado.
Y atillo en ristre hemos reanudado camino, unos días mejor, con mas frescura en las piernas y canciones en la garganta y otros resguardandonos del frío, el ambiental y el moral, sombría la mirada y el corazón sobre llevamos el camino sin detener el andar.
Pero a día de  hoy son muchos mas los días luminosos y cantarines, son mas los días que recibimos al sueño con paz y el saber que las cosas van...razonáblemente bien.
¡Que no me puedo quejar leñe!!!


Pero es que al final solo somos personas y entre el curro, los problemas, las alegrías (que también cansan), el camino y uno mismo (no me queda otra que aguantarme todo el día), llega un momento que uno se merece descanso, desconectar y darse las de Villa Diego unos días.
Y eso voy ha hacer yo, me voy unos días y cerramos el txiringuito, pero como uno es como es, el cierre no va a ser largo me temo, así que no os descuidéis mucho que amenazo con volver pronto.

Me voy de vacas, si os queréis pasar por aquí la llave esta donde siempre...

¡Hasta pronto!!!






sábado, 13 de septiembre de 2014

The Band - "Northern Lights - Southern Cross" (1975)



La historia de The Band desde el punto de vista biográfico no difiere demasiado de la de cualquier otra banda de rock de las muchas que han pisado la piel del planeta.
Agrupación acontecida en parte por gracia del azar, sus primeros pasos vienen presididos por la unidad, la juventud con sus irresistibles ganas de vivir y jugar, y la química haciendo explotar matrices de creatividad, después la maduración, proceso individual que hace cargar con glorias o con cruces dependiendo de quien se trate, y finalmente la dispersión, en especial en lo que a sentimientos se refiere, luchas de egos y cuentas pendientes que se vuelven fuertes en corazones que se sienten dolidos por mil y un motivos seguramente mucho menos importantes de lo inicialmente percibido.
El caso es que en 1975 la formación canadiense sumaba cuatro años sin grabar temas nuevos, los últimos habían sido de trabajo acompañando la grabación del "Planet Waves" de Dylan con su posterior gira, (primera en ocho años del genio de Duluth), y la grabación del disco de versiones "Moondog Matinee".



En 1975 se trasladan a Malibú y allí graban en los recién inaugurados estudios del paraíso californiano: Sangri-La su séptimo álbum de estudio, este "Northern Lights - Southern Cross", de incuestionables excelencias artísticas pero de amargo poso sentimental por significar desde su nacimiento el claro principio del fin de una de las formaciones mas sublimes y perfectas de la historia de la música americana.
Y es que al entrar en los estudios apenas queda grupo, apenas queda nada de The Band, por primera vez la composición recae en exclusiva sobre los hombros de un único componente: Robbie Robertson, el resto de miembros no aportan apenas nada, y esto se nota en el sonido, o en la falta del terciopelo típico de las composiciones amargas y melancólicas de Richard Manuel, en la ausencia de enraizamiento que usualmente aportaba el inolvidable Levon Helm a la actitud del conjunto, que parece oficiar aquí únicamente como batería y voz; y tampoco se encuentra el tono country de fuertes colores crepusculares que aportase en otras empresas Rick Danko...lo dicho, el espíritu del disco, lo que se oye, o no se oye detrás de los instrumentos es lo que de triste tiene este disco, el silencio oculto en la música, fabulosa eso si, que podemos escuchar a lo largo y ancho del vinilo.
Otra evidencia de lo comentado es el papel creciente en importancia y empeño que desarrolla el académico Garth Hudson, músico de docta formación que hasta la fecha había sublimado a propios y extraños con su inapelable virtuosismo con tantos instrumentos como pusiesen a su alcance, oficiando incluso de profesor del resto de los componentes del grupo, pero su implicación en asuntos creativos nunca había sido excesiva.
En este disco en cambio la utilización por parte de Hudson de sintetizadores y el empleo para la creación del sonido de un magnetofono de veinticuatro pistas son determinantes para que los temas de este trabajo tengan ese sonido neutro pero profundo, rockero pero clásico, sin rastro de hermanamiento pasional con ningún estilo, un sonido como definió Colin Larkin: exhuberante y panorámico.
En cuanto al tracklist, poco que decir, una colección de temas de perfecta construcción melódica, con un aire de evidente nostalgia y una perfección y redondez en el resultado final como la banda no conseguía desde los tiempos de sus tres primeras masterpieces.
Si el sonido resulta sinuoso y con una especie de remembranza de efectos psicodélicos ya caducados unidos a un cierto sabor soulero y jazzistico de tradición americana, las letras se muestran maduras y elaboradas, intelectuales unas, como en "Jupiter Hollow" de temática mitológica griega y sin el uso de ninguna guitarra en el planteamiento sonico de la misma, o con acontecimientos históricos presentes en los textos de la fantástica "Acadian Driftwood" levantada sónicamente sobre una base de acordeones o incluso reflexiones autobiográficas del propio Robertson en cortes como "Rags and Bones".
Son por supuesto temas muy destacables la hermosa y melodramática "Hobo Jungle" exquisítamente cantada por Manuel, el Dixieland Nueva Orleanesco de la grandiosa "Ophelia" o el soul bailable y ácido, casi funky (y sin casi) de "Ring Your Bell".
Extensas y definitivas resultan la apertura del LP con la psicodélica y mas ortodoxa a lo genuino e intrínseco de la banda: "Forbidden Fruit" y la maravillósamente envolvente y emotiva "It Makes no Difference" autentica favorita de un servidor.







Disco agridulce para el que suscribe, hasta la preciosa portada me arrastra a pensar en una despedida aún no decidida pero si intuida y conocida por todos los miembros del grupo que junto a la hoguera parecen dejar volar sus pensamientos a miles de km. de allí, de este disco grandioso y de The Band, "Northern Lights-Southern Cross" es, a pesar del falso "Islands" el último disco de los gloriosos The Band y lo considero una de las joyitas de mi colección.



Articulo aparecido el viernes 12/09/2014 en La Comunidad del FFVinilo, publicacion en la que tengo el privilegio de aportar opiniones sobre mis vinilos y compartir (opiniones y un poco también vinilos con todo el que se quiera pasar por allí), para consultar desde la comunidad pinchar aqui.

viernes, 12 de septiembre de 2014

The Orwells - "Disgraceland" (2014).

LLevaba varias semanas esperando turno este disco, espera que ahora, tras comprobar el contenido del mismo, se le antoja excesiva e injusta a este escribiente, quien dejando relegado a la espera el artilugio de estos chavales para dar prioridad a discos de artistas mucho mas rimbombantes que terminaron decepcionando al que suscribe, lamenta no haber sido mas atento con un trabajo que era de esperar que escondiese en sus surcos el excelente resultado que ya estoy en disposición de confirmar.


Y es que tras las buenas crónicas que en torno al mismo había leído en reseñas firmadas por mas que solventes comentaristas, (pinchar como ejemplo esta excelente entrada de mi amigo Johnny en su estupendo Espacio WoodyJaggeriano) lo cierto es que el margen de error se antojaba mínimo.
Pero no nos lamentemos y celebremos que el momento ha llegado y que ha colmado de gozo y diversión a quien esto escribe, que ha descubierto en la banda de Mario Cuomo un torrente de vitaminas traducidas en bases rítmicas que se lanzan a tumba abierta sin reparar en complejos un explosivo y urbanita espíritu, desbordante de color y desparpajo reflejado en desenfadadas guitarras que riffean sin miedo y arpegian con vigor y juventud, una forma de cantar que evoca hedonismo y desvergüenza y unas melodías directas, que no se andan por las ramas y que buscan de forma afilada su objetivo que no es otro que la penetración osada y descarada en el cerebro y músculos del oyente que nada puede (ni quiere) hacer para resistir la emoción y el vértigo que el rock de The Orwells va a ofertarle sin pedir nada a cambio.


Rock si, y punk en dosis generosas pero sin agresividad, y espíritu garajero de pandilla de gran ciudad, solidez de cemento y textura de cristal en su sonido, lo que en otro tiempo se llamo indie rock y que poco a poco fue degenerando en etiqueta vende-discos y que estos jovenzuelos de Illinois devuelven a su original significado.
Y el disco: "Disgraceland", segundo larga duración, cuarto si contamos los dos EPs editados en 2013... y las once cancionacas que albergan sus canales de vinilo, sus pelotazos rebosantes de anarquía sónica y de desprecio por la ortodoxia estilística, pero repletos de actitud e instinto.
Goma dos haciendo de las suyas es el primer single, la contundente y deshumanizada actividad sísmica de "The Righteous One" que tiene continuidad en la nerviosa carrera contra-reloj que parece librar la excitante "Dirty Sheets".





"Let it Burn" es un tema de textura contaminada y estribillo punkarra que mola lo que nadie sabe y algo parecido ocurre con el corte que lleva por título "Norman", indigesto y adictivo.
Otro tema de temática sónica underground abre el LP: "Southern Confort" repleto de luz y ritmo, como el metro a la hora en que nace el día en la urbe.
Una suerte de Power pop se asoma a las resonantes guitarras y a los roncos sones de distorsión  rítmica de la formidable y melódica "Bathroom Tile Blues", uno de los cortes que mas me ponen junto a le sigue, la sonora y sugerente "Gotta Get Down".
Descarada y anarca suena la provocativa "Who Needs You" y garajera en su impenitente distorsión "Blood Bubbles" que da paso al rockero y acelerado fin de fiesta que significa "North Ave" que atenúa con la voz un ritmo nato de fatales consecuencias creando un tema que goza de una celestial bi-polaridad.
No hay motivos interesados para dejar para el final la grasienta y poderosa "Always N' Forever", mola tanto como las demás pero con alguna hay que acabar.







Es preciso tener claro lo que nos traemos entre manos al pinchar este discarraco...rock, punk y grasa garajera, esencia underground y coctel descarao de hedonismo y juventud con vocación de permanecer así...además entre tanto trago largo de rudeza sonora se brinda con algún chupito de power pop... para entendernos, con este dispositivo explosivo nos enfrentemos a la juventud de actitud y anarquía propia de los chicos locos por vivir, nos encontramos ante un dossier sobre la vida, el rock y la actitud punk-rockera.

Este articulo apareció originalmente el miercoles 10/09/2014 publicado en la página ZRS, a ella se puede acceder pinchando aqui y asi conocer y disfrutar el blog para el que tan orgulloso participo cada miercoles.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Donde el corazón te lleve...Canciones sobre el músculo de las emociones y de la vida.


"Mi corazón, mi corazón,
es un músculo sano,
pero necesita acción"

Así cantaban Los Rodriguez en aquel ya lejano (no me puedo creer que hayan pasado 20 años) 1994.
No diré yo que no tenga Ariel Rot razón en su razonamiento, pues como todo músculo para que se muestre presto al funcionamiento perfecto y a toda máquina es necesario que este debidamente en forma, y para ello el ejercicio es imprescindible.
Ahora bien, el ejercicio bien entendido, aquel que le hace bien a la bomba de succión que nos late en el pecho, que el trabajo es ejercicio y no siempre es lo mas idóneo para cuerpo y alma, mucho mejor y mas saludable resulta para musculatura y osamenta un relajado paseo, un baño sin prisas ni avaricias competitivas en cuanto a carreras o cronómetros o un poco de sexo sano (y seamos antiguos y anti-rockeros, si es con amor mejor).
Todos estos acondicionadores de fibras y huesos sientan fenomenal también al cerebro, otro músculo que si se tercia, otro día saldrá a colación en alguna entrada similar a esta que ahora ocupa mis dedos.
Y para el corazón también vienen genial, porque no todo puede ser sentir, latir de forma frenética por penas, ni por alegrías, o entregarse a la generosidad no material utilizando al receptáculo de los dos hemisferios de vida para hacerlo desinteresadamente, hay que tener cuidado de que rock, soul o blues no hagan presa de nuestro aparatito y exigan demasiado de él, pues tiene también sus funciones orgánicas y estas son prioritarias para el y en consecuencia para nosotros...
En resumen: que hay que cuidar el corazón, que como las amatxus solo tenemos uno y lo necesitamos, y el a nosotros también, así que hoy quiero dedicarle al corazón, a los corazones de la gente que es popular y amada por la concurrencia, amada por la infinita calidad, valor y sensibilidad de su corazón...para que le den unas pocas vacaciones, como le damos a la espalda, a las piernas e incluso a la cabeza relajando nuestros cuerpos en vacaciones dedicadas a sublimarnos y descansar, la patata se merece este descanso para que luego vuelva, como nosotros al curro, con pilas cargadas y en perfecto estado para seguir viviendo y haciendo vivir, sintiendo y ganando batallas de humanidad, unas pocas canciones que tienen al corazón, (al mío, y sobre todo al de la gente que quiero y me quiere) como protagonista.
Aquí va mi particular homenaje a este músculo, para que siga necesitando y dando acción durante muchos años.

(Dedicado especialmente a mi querido Joserra Rodrigo, un auténtico "Heart of Gold").


- Willy DeVille - "Demasiado Corazón":




- Marc Broussard - "Hurricane Heart":



- Van Morrison - "Steal My Heart Away":



- Otis Redding - "Pain in my Heart":



- The Jayhawks - "Two Hearts":



- Los Rebeldes - "Corazón de Rock and Roll":



- David Bowie - "Fill Your Heart":



- Warren Zevon - "Keep Me in Your Heart":



- The Yardbirds - "Heart full of Soul":



- Neil Young - "Heart of Gold" (Como no):



miércoles, 10 de septiembre de 2014

El nuevo disco de Bowie es un recopilatorio...¿Es necesario?


Pues si, tendremos en breve, el próximo 17 de noviembre según lo previsto y anunciado, nuevo disco de Bowie: "Nothing Has Changed", álbum que incluirá una nueva canción: "Sue (Or in a Season of Crime)" que ha sido producida por Tony Visconti y que verá la luz en formato digital y en single de vinilo de 10".
Vamos a ver si me explico, me parece genial que tengamos nuevo material musical de Bowie, y si es de los va acompañado, además de con su nombre, con la otrora legendaria inspiración del londinense pues mejor que mejor, pero...¿Es necesaria una nueva recopilación del Camaleón?, ¿Puede aportar algo realmente a la carrera del británico un nuevo coctel de éxitos escuchados mil veces y acomodados en los discos de origen o en anteriores recopilatorios?.


Claro que son buenos temas, algunos (la mayoría) ya lo eran hace cuarenta y pico años, pero ¿acaso no estaban todos juntitos en cualquiera de las colecciones ya publicadas?, y los fans, ¿acaso no los tienen (los tenemos) en su original ubicación en los discos para los cuales fueron concebidas estas canciones?, además un servidor entiende que esta, el disco original, es su mejor y mas enriquecedora ubicación.
Que nos van a argumentar para vendernos el producto...¿Los cincuenta años de carrera del Duque Blanco?...nos van a introducir con calzador algún tema grabado por el artista de la mirada bicolor a mediados de los sesenta, si es así yo pregunto: ¿Es este material realmente de enjundia?, o solo sirve como argumento para justificar la publicación y de escusa para que los mas fans pasen una vez mas por caja.
Entiendo que poca envergadura tiene lo realizado por David antes de "Space Oditty", por juventud y carencia de medios y formación este material se limitaba a ser una serie de intentos en los que se intuía una hiperactiva imaginación creadora y un incisivo instinto artístico que daba esperanzas (posteriormente justificadas y confirmadas) de que se estaba cociendo un enorme artista.
Resumiendo, que celebro la publicación de nuevo material de Bowie y esperaremos la escucha de este nuevo tema con expectación pero no apruebo ni me parece oportuno y conforme a moral la colocación en el mercado de una nueva entrega recopilatoria de este artista, me da igual como la justifiquen, la colocaran en las estanterías de las (pocas) tiendas de discos que quedan pero en la estantera de los discos de mi casa no, lo siento pero no.
Esta opinión dificilmente variará demasiado sea cual sea el nombre del artista o grupo protagonista de la misma, no es un comentario asumible únicamente a David Bowie, pero ahora es el que esta en la palestra.

lunes, 8 de septiembre de 2014

The International Submarine Band - "Safe at Home" (1968).


Con tan solo 21 años de edad un joven Gram Parsons ya estaba a la cabeza de un grupo de músicos que tenían en común su querencia por los discos country grabados por los pioneros del genero durante los lustros anteriores.
En julio de 1967 el bisoño Parsons decide entrar en los estudios de grabación LHI Records, propiedad de Lee Hazlevood, con cuatro temas de composición propia bajo el brazo, sin banda, exceptuando la compañía del guitarrista John Nuese.
La necesidad hace ponerse en movimiento al joven Parsons y pronto se incorporan al proyecto el amigo de Gram John Corneal a la batería y el bajista Joe Osborn, junto a estos hacen su aparición el pianista Earl "Les" Ball y el guitarrista de pedal steel Jay Dee Manes. La novia de Lee Hazlewood Suzi Jane Hokon lleva a cabo las labores de producción.
Esta formación empieza a trabajar en el estudio y graban los dos primeros temas que serían presentados en un single de 45 rpm: "Blue Eyes" y "Luxury Liner", ambas compuestas por Gram Parsons.



En estos dos primeros cortes ya se puede vislumbrar lo que será la sonoridad típica de Parsons, un country de esencia racial atenuado por delicadas melodías y decorado con aderezos sónicos de origen mas rockero, con acústicas stonianas sustentando la fibra sónica de los cortes.
Tras este lanzamiento se producen los primeros cambios en la banda, Bob Buchanan se incorpora a las guitarras y Chris Ethridge al bajo completando la definitiva formación del grupo junto a Gram, Corneal, Dee Manes, Ball y Nuese.
El resto fue coser y cantar, completaron el disco con otras dos composiciones de Gram, la luminosa y animada "Strong Boy" con sabor a domingo y olor a costilla a la brasa con el conveniente lubricado a base de cerveza de trigo y licor de zarzaparrilla.
Con la romántica y melancólica "Do You Know How it Feels to Be Lonesome?", tema aderezado con coros a lo Everly Brothers y piano de esencia mas rock que country y brochazos eléctricos a base de steels se completa la cota de composiciones propias del joven Parsons.
Con un estilo claro que acerca tonadas enraizadas en el género oriundo de Nashville al rock mas clásico que se mira en los primeros discos de Rolling Stones o en los ya clásicos de los pioneros cincuenteros, el disco va forjando un sonido característico en los lanzamientos que posteriormente protagonizase el inolvidable Gram Parsons con The Byrds, The Flying Burrito Brothers y en sus producciones en solitario acompañado de la encantadora Emmylou Harris, sonido considerado a día de hoy como pionero del country-rock, etiqueta cuya creación es adjudicada al prematuramente desaparecido músico de Florida.


Versiones de clásicos como el medley formado por el clásico "Folson Prison Blues" de Cash y el tradicional inmortalizado por Elvis entre otros "That's Allright" al que la ISB sabe dar un giro haciendo mirar a estos temas a un horizonte rockero en ritmo e instrumentación y country en espíritu.
Otros cortes como la silvestre tonada "Millers Cave" de Jack Clement mas ortodoxa en su reconstrucción o la excelente "I Still Miss Someone" del gran Johnny Cash, cuya esencia avanza pisando la linea divisoria que separa country y rockabilly, completan junto a otros clásicos idónamente revisitados un disco que es origen del llamado country rock y que sirvió de plataforma para el definitivo despegue de Gram Parsons, quien apenas duro unos meses en la formación, pues poco tiempo después de la publicación de este LP en marzo de 1968, abandonaría a sus compañeros para enrolarse en The Byrds y llevar a la veterana formación por caminos mas countryrockeros hacia el controvertido "Sweetheart of the Rodeo"...pero todo eso ya es historia, otra historia...
Hoy toca disfrutar de este excelente e histórico disco de 1967 de The International Submarine Band que dio origen al country rock y que se titula: "Safe at Home".




domingo, 7 de septiembre de 2014

La Docena de Doce de ...Rosendo.


No creo que nadie que me conozca pudiese pensar que en este serial veraniego hubiese ni la mas mínima posibilidad de que pudiese faltar Rosendo, mi Rosendo, don Rosendo Mercado...claro que no, y aquí esta, el rockero del ciudadano, el rockero del currela, del amigo y del compañero de mus, el colega que hace rock para quien lo quiera escuchar, que hace rock porque sino revienta, que hace un rock tan bueno, sincero, real y honrado que solo se le puede dar un nombre a tamaño artista: ROSENDO.
Aquí van las doce este Señor:


1. "A Las Lombrices" - "A Las Lombrices" (1987).




2. "Flojos de Pantalón" - "Jugar al Gua" (1988).




3. "El Ganador" - "Fuera de Lugar (1986).




4. "Por Meter Entre Mis Cosas la Nariz" - "A Las Lombrices" (1987).




5. "A Remar" - "Vergüenza Torera" (2013).




6. "Callejones" - "Loco Por Incordiar" (1985).




7. "Amaina Tempestad" - "A Veces Cuesta Llegar al Estribillo" (2010).




8. "Pan de Higo" - "Loco Por Incordiar" (1985).




9. "Manifiesta Deprimente" - "Jugar al Gua" (1988).




10. "Masculino Singular" - "Veo veo...Mamoneo" (2002).




11. "Hasta de Perfil" - "Para Mal o Para bien" (1991).




12. "Cada Día" - "Lo Malo es...Ni Darse Cuenta" (2005).



sábado, 6 de septiembre de 2014

Mis inauditas canciones del verano...


El verano es una época relacionada comúnmente con las vacaciones, la playa, el sol, el descanso y los viajes, también con las fiestas del pueblo y las cervecitas chiringueras o terraceras, las ensaladas y los chapuzones en piscinas, ríos y playas antes del almuerzo a base de tortilla y pollo frito...como veis os relato un verano Tipical Spanish años setenta, igual de los que realmente molaban.
Y claro, metidos en estos términos no puede faltar a este cúmulo de tópicos la adición de otro clásico: La canción del verano.
Y esta nos ha dejado joyas, temas imborrables, que han sido la BSO de muchos españolitos, sones que acunaron los primeros arrumacos con la futura o las primeras fiestas adolescentes de mas de uno que yo me se...
¡Que no cunda el pánico!, no sera en esta santa casa, que además es decente, (o lo pretende), donde suenen canciones de Georgie Dann ni de King Africa...no, aquí hoy van a sonar canciones del verano, pero de otro tipo, las canciones del verano del ínclito Addison, las canciones de este verano que ahora empieza a recoger bártulos y marcharse hasta el año que viene.
Y es que como algunos no hemos cogido vacaciones (aún), pues hemos venido haciendo mas o menos lo mismo que en invierno, y eso incluye escuchar y descubrir discos, la mayoría han pasado por aquí, y de ellos se desprenden una serie de canciones que han tenido su aquel de especial, que han echo mas tilín a un servidor y frecuéntemente, tras su escucha, han sido repetidas.
No traen recuerdos veraniegos típicos pero si han ayudado a pasar un verano rutinario de curro mientras el personal disfrutaba, a quien esto escribe.
Es por ello que este sábado, uno de los últimos del verano, quiero rendir homenaje a alguno de estos temas que han sido mis inauditas canciones del verano:

Sin ningún orden especial y con un único comentario común a todas ellas, escuchadlas:


1. Marc Broussard & Mattanja joy Bradley: "Another Day":




2. The War On Drugs: "Eyes To the Wind":



3. Seth Walker: "Grab Ahold of Me":




4. Micky and The Motorcars: "From Where Sun Now Stands":




5. Scott h. Biram: "Alcohol Blues":



viernes, 5 de septiembre de 2014

Gene Clark - "Gene Clark With The Gosdin brothers" (1967).


Normalmente los miércoles tengo la suerte de escribir en ZRS, entonces traigo a la penumbra que mitiga este viejo flexo discos mas o menos recién saliditos del horno, o al menos publicados en el año en curso, los destripo con el abrecartas de mi cerebro y si me gusta lo que se esconde en su interior os lo cuento con mas o menos emoción, aunque es habitual que el exceso de esta presida mis actos espoleados por la esperanza de tropezar con algo o alguien que realmente nos lleve a los viejos tiempos, y si no es así, tiendo a no cebarme demasiado, achacando la no del todo satisfactoria apetencia de la epístola musical que ha descubierto la imputación a los tiempos que corren, no dados a novedades ni a desparrames creativos y demasiado sujetos a un protocolo produccional y comercial que no deja margen al riesgo.
No se si esto es justo pero creo que un poco me suelo conducir de esta manera a menudo, aunque no es por maldad, esto hace que algunas crónicas a la vuelta de unos meses no me resulten del todo exactas, tal vez una espera un poco mayor hubiese sido oportuna.
El disco que hoy traigo en cambio lleva mas de cuarenta años esperando pasar bajo el halo de polvorienta luz de esta lampara de escritorio, hoy, por fin aquí esta.
Creo que es al revés lo que suele ocurrir con el enfrentamiento ante discos clásicos de épocas que brillan mas que todas las estrellas del firmamento sol incluido, que no hay asomo de sombra que permitamos que se cuele entre las palabras que construyen la redacción de una reseña normalmente elogiosa, cuando no emocionada de cualquier gloria disquera pasada.
Es que visto hoy no parece que un año como 1967 dejase margen a la concepción de artilugio sonoro que no viniese presidido por la inspiración y estuviese impregnado de una mágica y (también) psicotrópica genialidad.
Y hoy quiero hablar de uno de esos discos intocables, que fueron alumbrados in-macula, bajo el signo de la estrella de la grandeza artística y la emotividad creadora.


Y no es este disco, "Gene Clark with The Gosdin Brothers" el debut en solitario del otrora cantante y principal compositor de The Byrds, Gene Clark, el disco mas comentado y ensalzado de aquel mítico año 1967...no, no que va, en aquellos tiempos había mucho Fab Four "Sgt. Pepper's" incluido y mucha psicodelia y mucho amor anfetamínico en el ambiente como para reparar en los tranquilos y emocionales cantos del apocado y tímido Clark.
¿Pero que nos podemos encontrar en este álbum?...intentare explicarlo en pocas palabras...una de las mas extraordinarias colecciones de piezas, dignas de orfebre compositor y emocional artesano quien desde la simpleza de una técnica tradicional, es capaz de dibujar, mediante unos asombósamente humildes trazos, los cuales desde su innata sencillez terminan apareciendo ante nosotros como resplandecientes obras pictórico-musicales de palpitante vida y luminosa mezcolanza policroma, emocional desparrame de pasión y belleza.
Bajo la producción perfecta y comedida de Gary Usher y colaborando en el disco sus excompañeros de The Byrds: Michael Clarke a la batería y el inefable Chris Hillman al bajo, además del futuro Byrd Clarence White en guitarras y su amigo y futuro colaborador el gran músico country Doug Dillard, con quien confeccionaria un par de grandes discos, es especial el imprescindible "The Fantastic Expedition of Dillard and Clark", con la ayuda de estos mas la adición de los extraordinarios "Gosdin Brothers" a los coros, realmente sublimes y atinados en el uso y manejo de sus extraordinarias voces, Clark nos regala un disco absolutamente dominado por la belleza, por la luz melódica y la emotividad textual y vocal; con canciones que apenas llegan a los tres minutos y melodías que se ven zarandeadas por el estilo Beatle, y que se dejan zarandear además por este, derivando eso si, por caminos mas campestres y arrimados al folk y al country, siempre de esencia pop y de enorme sensibilidad melódica.
No hay tema malo, si corto para desgracia del oyente que es imposible que no quiera mas, y de destacar es obligatorio destacar los once tracks.
Empezando por la Beatlemana concepción sónica de "Echoes" que arrastra una oscura y sugerente linea canora de fluidos y hermosos resultados, perfecta en los arreglos, orquestales pero sin empalagar, irresistible.
El breve pop-folk de luminosa actitud y vigorosa concepción melódica de la estupenda "Think I'm gonna Feel Better" o la intensa apretura del estribillo de la temperamental y preciosa "Treid So Hard" que no esconde sus horas mirándose en el espejo de "Revolver" y "Rubber Soul", y similares derroteros en cuanto a su alumbramiento cabe imaginar del siguiente corte, mas tonal, mas Byrd, pero no menos Beat, el sedante y tonificante "Is Yours Is Mine".
Unas guitarras mas ácidas, que no niegan su procedencia para la eléctrica y popera "Keep On Pussin' ", que cuenta con un trabajo de auténtico artesano por parte de los Gosdin Brothers.
La cara A se finiquita con la mas psicodélica y contaminada melodía del pop-rock puramente 1967 de la inequívoca "I Found You", nuevamente con unos Gosdin estelares.

 




Mas de lo mismo en la apertura de la cara B, coros de ensueño, influencia Beat y psicodélia bien administrada, arreglos excelentemente contenidos en su vocación de intrincadas orquestaciones y perfecta construcción compositiva para la excelente "So You Say You Lost Your Baby" que da paso a la mas rockera "Elevator Operator" de garajeras guitarras en la linea del "Taxman" mítico de Harrison.
Ahora Clark nos transporta al interior de la emoción con la líquida y dulce tonada que desgrana con mimo y pasión junto a unos, una vez mas, sobresalientes Gosdin Brothers, hablo de una obra maestra, un milagro que se titula "The Same One", un tema digno de la mas gloriosa formación o sublime artista que podáis o queráis imaginar.
La mágica interactuación de los ADN de The Beatles y The Byrds que tan enriquecedora termino siendo para ambas formaciones se da cita en la animada y eléctrica "Couldn't Believe Her" y en el mismo lago nada la mas relajada "Needing Someone" de perfectos coros, el único problema de estos dos cortes es su escasa duración, alrededor de dos minutos, que se hacen insuficientes para saciar la sed de canciones perfectas de cualquier oyente sensible...pero como lo siguiente es el estruendoso clack de la aguja al terminar su recorrido sobre el  vinilo, esto nos recuerda que siempre podemos dar la vuelta al disco y volver a empezar, oídos, mente, sistema nervioso y corazón lo agradecerán.



"Gene Clark with The Gosdin Brothers" es en mi opinión uno de los discos mas bellos y perfectos de todos los sesenta y sin duda uno de los mejores del legendario 67, pudiendo competir con cualquier artefacto de los muchos que hicieron de aquel catadrioptico año uno de los mejores de la historia. Si conocéis el álbum os sugiero que lo recordéis, si no es así os imploro que lo descubráis.
Feliz semana a todos.