jueves, 31 de julio de 2014

Aaron West and The Roaring Twenties - Our Apartment - Buen rollo veraniego.

Este tema de los norteamericanos Aaron West and The Roaricn Twenties es un trago de refrescante solución vitamínica que contiene todo el sol, calor y acariciadora brisa sanadora que hace del verano esa estación curativa de tóxicas experiencias invernales, de aberrantes recuerdos que el capitalismo brutal otoñal y gris nos vomita encima durante el año, de tormentas de ardiente y deprimente lluvia de esa que oxida conciencias a golpe de pelotazo y mangoneo, en resumen, se trata de un tema absolutamente maravilloso que anima, da calor a alma y espíritu y que hoy, que tenemos en Bilbao un día precioso y además festivo viene como pintado, os lo dedico a todos, a los que estéis de fiesta, vacaciones o currelando, para que os insufle buen rollo.



martes, 29 de julio de 2014

Scott H. Biram - "Nothin' But Blood", 2014.



Scott H Biram es uno de esos músicos que tras leer cosas buenas de el un día te dices: - Es hora de darle una oportunidad a este fulano - y te haces con material suyo. Pero lo cierto es que esa hora no termina de llegar, pinchas un día alguna de las canciones que duermen en el disco duro, y como has aprovechado un momento muerto en el vértigo de la semana, pronto dejas al bueno de Scott con la palabra en la boca y lo que es peor, lo olvidas durante otro buen montón de semanas, y este proceso perfeétamente se puede repetir en dos o tres ocasiones mas a lo largo de un par de años o mas, esta ha sido mi historia con Scott H. Biram, y lamentáblemente no es un caso demasiado aislado, "mea culpa".
Hace unas semanas me entere de que volvía con disco nuevo titulado "Nothin' But Blood" y gira en el mes de septiembre que incluía Bilbao, ahora si que si, era ahora o nunca, la  hora definitiíamente había llegado, era el turno de Scott H. Biram, leí buenas críticas en Nikochan Island y en Rio Rojo, dos sitios de mi total confianza pero no terminaba de reaccionar, fue finalmente Rockland en su reseña sobre este disco el que a un comentario mio en torno a la triste realidad a la que servidor somete a la música de este individuo, practicando con ella un estúpido juego del gato y el ratón, posíblemente de forma inconsciente me reta a realizar una reseña sobre este álbum, entiendo que puede pensar el amigo Rockland que los discos de este Scott H. Biram pueden adaptarse a mis gustos y decido recoger el guante.
Investigo un poco y descubro cosas que ignoraba y que seguramente son del común dominio de todo aquel, mas inteligente que el que firma estas lineas, y que ha mostrado interés por tamaño artista anteriormente.


Se trata de un hombre orquesta que graba y actúa en directo en total soledad, acompañado de una vieja guitarra, un juego de pedales y algún inventillo para percusionar ocasionálmente el conjunto sonoro, escuchando el resultado parece, no mentira, ¡imposible!.
Además sobrevivió a un camión que le paso por encima hace algunos años postrándome en la cama de un hospital, a cuya salida, pocos días después y en silla de ruedas se plantaba en el escenario tocando blues y rock y country e incluso punk con su guitarra y sus artilugios, silla incluida, un tipo increíble no, ¡imposible!.
Empecé a darle el tiempo que merecía tanto valor musical y humano y empecé por el final, por este "Nothin' But Blood" que viene presentado dentro de una impresionante y efectista portada, con el tipo emergiendo del interior de un rió de sangre cual Max Cady en el pantano del "Cabo del Miedo".
Además de admirar una vez tras otra el virtuosismo de este solitario y controvertido orfebre de la esencia musical americana, me deleite con una colección de extraordinarios temas, con un tremendo latido interior, salvajes hasta el dolor y llenos de vida , inflados de tradición...a punto de reventar de desnudez, de sinceridad...


En el disco cabe de todo, blues, decorado con guitarras grasientas y febriles como "Only Whiskey" breve y directa, "Jack of Diamonds", mas arrastrada y pantanosa, con el delta en el ADN y el diablo en el corazón, reinando...y que decir de la tempestad eléctrica de poderoso desgarro vocal de la terrible fiereza de "Church Point Girls".
El punk hace su aparición de forma oscura e inapelable en "Around The Bend" que no deja lugar a dudas en torno a sus intenciones sónicas.
El gospel se asoma en la tradicional "Amazing Grace" y en la acústica y perfecta "Gotta Get to Heaven", y se atreve este valiente incluso a versionar a leyendas del genero favorito del señor del averno como Willie Dixon al que le acaricia a hurtadillas la célebre "Backdoor Man" y a Don Watson al que le hace lo propio con su inefable y campestre "I'm Trouble", como si Robert Johnson se hubiese liberado por un momento de su ardiente amo y hubiera esparcido azufre mágico sobre la garganta y dedos del señor Biram.





Folk y acústicas que dejan aromas sonoros de maderas viejas y cansadas en la estupenda: "Slow & Easy" que da guiños lujuriosos al country, y nada de guiños, y si tirada de tejos total al country que luce el sello de Johny Cash en la enraizada: "Never Coming Home" y en la mas cordial melódicamente: "Nam Weed".
"Alcohol Blues" es una fantástica versión de un clásico vetusto y granítico que plasmase también Sonny Boy Williamson.






Y se cierra el disco con la colaboración del amigo de Biram: Jesse Vain en la rítmica y tabernaria "John The Revelator".
Completo y valiente recorrido por la música americana, traducida esta de forma silvestre y vigorosa por un músico puro y duro, con carácter y cicatrices en cuerpo, voz y alma que hace sangrar para formar ese rió que aparece en la portada y a la que hace referencia al título del trabajo, sangre que representa la verdad, la vida de la tierra y que riega sus raices sonoras, esas que abundan en este trabajo al que lo único que se le puede achacar es de poco celo a la hora de darle coherencia estilística y cohesión sonora mas lógica, pero que se disfruta de un tirón y con la sangre hirviendo en el interior.
Gracias a los compadres blogeros Niko, Red River y Rockland por abrir los ojos definitivamente a este terco mortal.

lunes, 28 de julio de 2014

¡600 Entradas!!!, Vamos a celebrarlo de una manera especial, os enseño los posters de mi cuarto.


¡600 entradas!!!, Madre mía, ¿quien lo iba a decir de un tipo tan haragán?. Y no lo digo por si son muchas o pocas, que son las que son, sino porque son 600 y cuando empecé con esta aventura no apostaba yo demasiado por llegar a este numero, no a estas alturas, sino en toda mi vida.
Pero aquí están, y me alegra haber llegado a una cifra como esta y seguir teniendo ganas de escribir y compartir cosas con vosotros tras algo mas de dos años y medio y estas 600 reseñas que llevo pateadas sobre la piel de LCD de estos pergaminos.
Se me ha ocurrido celebrar esta nadería, pues lo que pretendo es otro post veraniego, ligero y refrescante con esta celebración, y no una proclama pretenciosa sobre un dato puramente estadístico, se me ha ocurrido digo, celebrarlo enseñándoos mis posters de conciertos, haber que os parece.
Como alguno sabréis, y si no es así os lo digo yo, el que suscribe hace tiempo que supero la barrera de los cuarenta, que se le va ha hacer, en cambio si a la fisonomía del cuarto en el que pasa la mayor parte de sus horas bajo techado, (sin contar las horas de taberna), se tiene uno que fijar, cualquiera diría que se trata de una persona joven, de no mas de 20 castañas, si 20...¡ojalá!.

Mi sufridor equipo y alguno de los vinilos que suele devorar
En este cuarto, además de mi equipo, sufridor camarada que rellena de luz mis oídos durante todo el santo día con su todavía excelente sonido (a pesar de los años de servidumbre), viven mis discos, vinilos, CDs e incluso cassettes, lo hacen en varias estanterías, armarios y torres (de esas tan feas para CDs), están cómodos pero apretados, creo yo.
Desde aquí escribo las txapas que alguno conocéis
También la mesa, silla, ordenata y flexo que hacen de despacho del que suscribe y fogón donde se cocinan los textos (los seiscientos) que luego aparecen en este espacio para bien o para no tan bien, pero que presumen de sinceros y auténticos.
Y en los huecos que queda en la estancia, la cama de juventud y adolescencia de Addi, y debajo la del hermano menor de los De Witt, todavía duermen ocasionálmente los dos en ellas, en fines de semana de reunión familiar, debo decir, que por suerte bastante amenudo aún.
Muddy Waters
Solo quedan trozos de pared, allí, colgados, hacen de decoración alguna bufanda futbolera, algún poster cinéfilo, por ahí pulula uno de "Gilda" con la maravillosa Rita Hayworth, otro de "La Fiera de mi Niña" con Cary Grant y la Hepburn en la portada claro, también una camiseta del gran Larry Bird comprada por mi hermano en Chester, un paraíso para la vista cercano a Liverpool, unas cuantas postales que reflejan en su anverso portadas de discos de los Fab Four compradas en la preciosa y carísima tienda que a tal efecto tienen en Londres, una bandera del Athletic, un calendario de John Lennon y mis cuadros de cantantes pintados a la acuarela por el gran Javier Camara: Otis, Muddy y Neil ennoblecen con sus presencias artísticas los muros de la estancia...
Otis Redding
Y mis posters de conciertos, a todos ellos he asistido y hacen una labor de decoración en el cuarto, y psicológica en servidor, me explico, esos días que sin saber porque el silencio hace presa de ti, te coje de la solapa y no te suelta, te manipula y domina haciendo que su densidad termine dañando tus oídos...esos días los miro y recuerdo la efeméride que anuncian, y vuelven a sonar en mi cerebro aquellas canciones, vuelvo a sudar aquellos fluidos de alegría ante un tema que esperabas oír de tal o cual grupo, vuelven a iluminar mi rostro las sonrisas que aquel momento despertó, aquel comentario del frontman o de algún amigo que compartía ese instante, vuelve la música, vuelve el rock, enciendo el equipo y el silencio se va por la ventana con el rabo entre las piernas...por eso me gusta tenerlos, coleccionarlos y mirarlos, pegados en mi cuarto como los adolescentes hacían con los posters que regalaba "El Gran Musical" y que recordaba mi amigo Jose Navas el otro día en no recuerdo que rincón virtual.

Este a algunos os sonara, mi joyita.
Y hoy, un lunes cualquiera de finales de julio, con muchos amigos de vacaciones, ocupados en exprimir los días con los suyos, descansando y viviendo, con otros esperando a que les toque y otros ya reincorporados, pero todos bajo el influjo estival, hoy que hago 600 posts en esta bitácora contra todo pronóstico, no se me ha ocurrido nada mejor que hablaros de mis posters...con que poco nos conformamos los pobres de dinero, ricos en ilusiones...Espero que os gusten, o por lo menos os entretengan.
Y por supuesto nada, absolutamente nada de esto tendría sentido si no supiese que hay alguien, por pocos que sean, pero alguien que comparte y escucha a este soñador, alguien que pierde un minuto de su tiempo en ver que dice este chalado de la vida que lleva la música por bandera y la esperanza por ideología, muchas, muchísimas gracias a todos los que viajáis conmigo por el mundo, y a todos los que paráis por esta vuestra casa de vez en cuando, se os quiere y valora.

Feliz lunes y buena semana.

Salio caro este bolo, pero los Wilco estubieron geniales.
Concierto mágico de imborrable recuerdo, con el amigo Joserra y mi hermano

Este con Arturo en el Antzoki.
Con mi familia pamplonica y amigos, gran tarde de domingo.
Tambien buenos recuerdos

El rincón del country, aquel bolo de Lucinda con buenos amigos.
Elliot Murphy en varios bolos
La mítica camiseta de Larry.

    
Este es mi favorito, seguro que muchos saben porque.




domingo, 27 de julio de 2014

No solo de rock vive el hombre..- Roberto "Polaco" Goyeneche - "varias"


Varias veces he comentado desde esta bitácora que en alguna ocasión os contaré el origen de mi amor apasionado por el tango, tanto amo al tango como al rock, lo digo en serio.
Seré breve, pues es verano y no quiero abusar de mi cualidad de blogero cebolleta, pues la climatología no invita al recogimiento hogareño escuchando historias que se avienen mas apetecibles en los fríos invernales ante una chimenea con un puchito de whisky como añadido al conjunto.
Fue a mediados de los ochenta y un adolescente Addi salía con otros tres camaradas a ver un concierto en la bilbaína Plaza Nueva, bolo que pertenecía al programa de fiestas carnavaleras de aquel año.
El caso es que aquellos cuatro sujetos esperaban asistir a un concierto de Gabinete Caligari, cual fue la sorpresa de estos adolescentes al ver salir a escena a un grupo de tipos de extraña vestimenta y acento ajeno al propio del Madrid castizo tan asociado al amigo Urrutia.
Dio comienzo el concierto y lo que sonaba en aquel escenario, que incluía a una tipa de muy buen ver bailando provocatÍvamente, y frontman patilludo cantando con las manos en los bolsillos como si estuviese curda perdido, era cuando menos antiguo, y además no era rock y desde luego no eran Gabinete, aunque se daban un cierto aire, (siempre he creído descubrir una cierta letanía de tango en algunos recovecos del sonido de los madrileños), aquello eran tangos.
Rápidamente y sacudidos por la indignación aquellos cuatro seres decidieron que aquello era una puta mierda y que se iban a tomar algo, pero cuando se discutía donde ir y que hacer con aquella noche que tan mal había empezado yo me quede observando lo que ocurría en el escenario, observando y escuchando, la verdad es que fui conquistado en segundos, no tenía ni idea de los derroteros que seguía la discusión encendida entre mis amigos, pues mi deseo había mutado y lo que deseaba era quedarme a seguir degustando aquel dolor trágico y colérico que encerraban aquellos versos, la melancólica belleza sombría de aquellos sonidos, la amargura avinagrada de las bellas notas de aquel instrumento que tiempo después descubrí que se llamaba bandoneón, quería seguir compartiendo tristezas y caídas libres por la vida con aquel sujeto que vomitaba sus tormentos por la boca con una sórdida y chulesca mala gana...quería llorar todo el concierto de Malevaje, pues los que estaban en aquel escenario eran los chicos de Antonio Bartrina, nada menos que Malevaje, los de los grandes tiempos con el maestro Larrea al bandoneon...me atrapo aquel son para siempre, hasta hoy, y por lo que me queda de vida...
Así que en esta sección hoy toca tango, lo fácil era tirar del rey, Carlos Gardel, pero me he decidido por el príncipe, el gran Roberto "Polaco" Goyeneche...


Grande, tanto casi como Gardel, capaz de compaginar la vieja escuela arrabalera con los nuevos principios artísticos impuestos por los geniales hermanos Expósito entre otros, el, el polaco supo entender y mezclar ambas escuelas sin hacer de menos a ninguna, sin obviar las grandezas que ambas tienen, exprimiendo el jugo tanguero de las dos vertientes, el polaco...nadie fraseaba como el, nadie echaba por la boca una bilis tan agría y tan dulce, tan bella y tan bendita derrota, tan emocionante y tortuosa desesperación...grande, muy grande, inmortal...Roberto "Polaco" Goyeneche.
Y como no me puedo decidir por una sola de sus creaciónes, (cada vez que habría la boca creaba, no cantaba), pues con vuestro permiso me lanzo con unas cuantas, porque no solo de rock vive el hombre.










sábado, 26 de julio de 2014

Bruce Springsteen -"Born In The USA", 1984


Quizás la culpa la tenga el verano que reblandece seseras, o simplemente que la de un servidor esta ya un poco cansada de guiar los pasos torpes y tendentes al despiste de su dueño, osea yo, y mas aún después de un año que parece no llegar a cruzar la meta de las merecidas, (por la sesera digo), vacaciones, para las que aún le ha de tocar esperar mas de mes y medio.
Tampoco descarto que sea simplemente haraganería, actitud propia del que suscribe y que estas temperaturas que nos rodean estos días hacen de esta mas poderosa facultad aún si cabe al servirle de escusa la sudoración, para llevar mis cansados pies a la taberna mas cercana a propiciar a cuerpo y alma el necesario refrigerio con que lubricar los circuitos internos, resecos y áridos, a golpe de cerveza que contagie lengua y gaznate para entablar, acerrado a una barra y bajo el chorro del aire acondicionado, entretenida charla al sujeto portador del botellín de marras con otros seres también dominados por la mencionada y esparcida holgazanería.
El caso es que me cuesta sentarme a escribir algo, me apetece mas poner mis posaderas sobre el sofá y dejar que las neuronas se contaminen de un poco de basura catódica de esa con que adoctrinan nuestro pasotismo desde los órganos de poder del país, reconozcamos que es algo cómodo y que no necesita utilizar la, como digo, exhausta sesera.
También prefiero ultimamente pinchar vinilos mientras mantengo el consciente en posición de on con la ayuda de un café o con un refresco de cola sin preguntarme nada en torno a lo que escupen los amplis, tan oídos están muchos de mis discos de plástico que me creo dominador de lo que vive en sus surcos y convencido de que no hay secreto en ellos que se me escape, estoy equivocado.
Hoy no se me ha ocurrido cosa mejor que pinchar "Born In The USA", el megaexito ochentero de Bruce Springsteen que hizo del Boss una superestrella en los países donde aún no lo era como fue el caso del nuestro.
Álbum que todos miramos de reojo y que ocasionalmente pinchamos furtivamente intentando que la zona pedante del cerebro no se de cuenta y aprovechando que la frívola esta despierta y receptiva a ritmos rockero-poperos-discotequeros de fácil asimilación en clave de sonido comercial pero digno y melodías en las que prima la perfección de contornos y la lujuriosa promiscuidad de formas que caracteriza las enervantes sintonías de los temas que conforman este disco.
Pero es cierto, "Born in The USA" tiene algo que aún dejando claro a cualquier oído mínimamente limpio que se trata de un disco de Bruce, no suena a Bruce, al de verdad, está la voz asmática y violenta del Bruce de juventud, los teclados cautivadores de Danny, los pianos de profesor honky-tonkiano de Roy y la vigorosa batería de Max, follando en todo momento con el bajo de Garry, a la nerviosa y picante guitarra de Little Steven se une la insinuante y mas académica de Nils...y unos solos de saxo de Big Mac tan ardorosos y encendidos como en los momentos mas sublimes de anteriores citas discográficas...¿que falla entonces?...no lo se, es algo en la cualidad física del sonido, en el pastel resultante de esos ingredientes tantas veces mezclados en las mismas cantidades y por las mismas manos artesanas desde la composición íntima y las profesionales y diestras desde la mesa de mezclas fría y dictadora.
¿El influjo de los ochenta?, con sus sonidos artificiales, de plástico, de vigor reumático, de intensos colores fundidos, gastados...es posible, pero no suena al Bruce de "The River", "Darkness..." o "Born To Run", es él pero parece un hermano menor, un hermano que con los mismos genes que Bruce tiene el alma en una coordenada espacio-temporal mas moderna, mas contemporánea a los tiempos en los que fue grabado el disco y no a los tiempos de formación musical de Springsteen.
Pero hoy lo he disfrutado como hacía décadas que no lo hacía, tal vez los bastantes años sin pincharlo (no se como me ha dado hoy por ahí), este estado de agotamiento intelectual que padezco, en plena cuenta atrás hacia el anhelado descanso, o simplemente que la haraganería que, como digo, ha echo de mi voluntad rehén y abnegada víctima de servidumbre, que se sabe ante un disco que entra por los oídos sin necesidad de ayuda interna y que una vez dentro viaja por nervios y músculos bailones como un veneno de caramelo, adictivo, dulce y con el abuso empalagoso, pero fácil de recepcionar y de disfrute limpio y despreocupado...no tengo ni idea, pero hoy me ha encantado escuchar los temas, en realidad y desde un punto de vista compositivo, ¡temazos!, que hicieron de "Born in The USA" un éxito mundial.


He sonreído y babeado con "Working on The Highway", he vibrado con el saxo alocado de "Bobby Jean", he mordido el aire de mi cuarto con el rock puro y de juguete de "Cover Me", he disfrutado como siempre del vertiginoso ritmo de "No Surrender", he entornado los ojos con la humeante melodía de "My Hometown", he pateado el suelo con la fibra country del riff de "Downbound Train" y he bailado al mas puro y hortera estilo de los ochenta con la manida pero irresistible "Dancing in The Dark", me he dejado llevar por la apoteosis de "Glory Days" y he hecho chasquear los dedos y batir las palmas con el contagioso estribillo de "I'm Going Down", he...Bueno, que he disfrutado coño, y por eso hoy esta aquí este disco, mitad rock y mitad pop, exponente de las bondades y las debilidades de la década del New Wave, he recordado y activado mi motivación hasta el punto de sentarme a escribir esto sobre un disco que nunca pensé que aparecería en este blog por considerarlo, no malo, pero si anclado a un pasado irrecuperable, otra vez...estaba equivocado...
Porque, ¿sabéis que??? - No conocía todos los secretos que se escondían en los surcos de este vinilo.











Este artículo puede ser visitado en La Comunidad del ffvinilo solo pinchando sobre el enlace.

jueves, 24 de julio de 2014

Old Crow Medicine Show - "Remedy", 2014.



Desde 1998 llevan arrastrando sus osamentas estos individuos por los escenarios mas enraizados en la cultura musical americana, aquella alumbrada en las fértiles tierras que rodean la "capital de las canciones", que es como muchos llaman a Nashville.
Su propuesta era clara y no pretendía engañar a nadie ni especular con juegos basados en rimbombantes mezclas de etiquetas cual si de un complicado coctel se tratase, y años después, siguen con la misma sugerencia.


OCMS hacen bluegrass, folk y country que son tres palos que entre si se combinan de forma prácticamente natural y se disuelven perféctamente formando un caldo nutritivo, digerible y perféctamente reconocible al primer vistazo.
¿Que les diferencia entonces?...que lo hacen mejor que los demás, simple y llanamente, en sus discos siempre han convivido fantásticos temas propios con versiones de viejas canciones procedentes de la tradición mas febril del centro y sur del país, actualizadas con una innegable visión de modernidad que no se enfrenta a lo asilvestrado que tiene que perdurar en cada una de estas tonadas.
Su nuevo trabajo lleva apenas un mes en las tiendas y no trae consigo sorpresas, se trata de trece canciones típicas de los sonidos y temáticas que vienen acompañando a la banda desde sus inicios, si en el año 2004 en su álbum de titulo homónimo "OCMS", ya versionaran un tema de Dylan: "Waghon Wheel" en este "Remedy", pues este es el título de este nuevo disco, hacen lo propio con un tema inédito: "Sweet Amarillo", que el de Duluth desecho para la banda sonora de "Pat Garrett & Billy The Kid" en 1973.



El resto no nos depara nada no esperado, buen bluegrass, fuerte concienciación racial de su sonido haciendo incapié en una instrumentación que lleva en el mismo paquete el virtuosismo y el duende anárquico de la sangre infectada de folclore y la suficiente cantidad de savia nueva para hacer que todo empaste en un entorno sonoro de modernidad y contemporaneidad.
Vuelven a contar con la  producción de Ted Hytt (Danny & The Champions of The World, The Gaslight Anthem, Lucero) y acusan la baja del multi-instrumentista y miembro fundador Willie Watson.



Desde el inicio se ve claramente lo que comento mas arriba, "Brushy Mountain Conjural Trailer" es un tema de bluesgrass de elegante factura con los banjos dando cohesión al sonido y las efectivas voces acostumbradas en la propuesta estilística del grupo.
Bailona, cervecera y festiva suena la enérgica "8 Dogs 8 Banjos" al igual que "Mean Enough World" de preciosa y dinámica melodía con intercalación de armónicas que saben a zarzaparrilla, en este mismo lote se encuadra la estupenda "Tennessee Bound", leve y vertiginosa dentro de una agradable visión tradicional del country mas etílico y divertido.





Mismo sentimiento bailón encierra en sus fibras la mas campestre "Brave Boys" con aroma a avena y hierba recién cortada, y vuelven las armónicas a lucirse en "Doc's Day" tema mas acústico y básico pero igualmente acertado en un estribillo largo y luminoso.
Cálida y de carnoso tronco melódico la excelente "Shit Creek" que pone en acción incluso a los esqueletos menos inclinados al contoneo.
Las baladas también tienen un importante espacio en el disco, así "Dearly Departed Friend" suena a reflexión entre amigos en un bar tras el trabajo, a la hora de la verdad, bajo el influjo del día muriente que desata al olor del whisky, viejas confesiones, fantástica.
Crepuscular y tonal, "The Warden" cierra el disco mirando al horizonte que se despide de la luz desde el porche, bella y multicolor.
Medio tiempo hermoso y romántico, melancólico en su interpretación vocal y brillante en su concepción instrumental tiene una luz especial el bonito tema "Firewater".



Además el mencionado "Sweet Amarillo", tremendo tema de country-rock que no puede negar su Dylanesca procedencia.
Otros temas como la breve y bodebilesca "Sweet Home" y la evidente y racial "O Cumberland River" cierran un trabajo que se puede resumir como: Otro gran disco de Old Crow Medicine Show que vuelven a demostrar que a la hora de recrear las músicas mas campestres de América no tienen mucha competencia, un disco que te acaricia con la brisa de la pradera, te endulza con las baladas susurradas a la luz del ocaso y te embriaga con sus ritmos enloquecidos de fuerte y tradicional instrumentación, gran disco que a los aficionados a estos sones, como es mi caso, les, nos hará disfrutar de lo lindo, asegurado.

Artículo originalmente escrito para su publicacion en el blog Zeppelin Rock Sabath el pasado 22/07/2014, para acceder a dicho emplazamiento es suficiente con pinchar aqui y acceder a ZRS.

miércoles, 23 de julio de 2014

2x1...¡NO!!! Mejor aún, 3x1, "Anda Suelto Satanas" - Aute/Baron Rojo/Rosendo.

Vaya por delante que la idea para este 3x1 me la ha dado en gran Paco de La Torre, investigador de reliquias y rarezas rockeras, de aceradas costumbres auditivas y generosidad dadivosa en cuanto a sus ofrecimiéntos musicales tanto en su fantástico Revolution Rock N' Roll como en nuestra Comunidad del FFVinilo.
En un amable comentario suyo en el anterior post en torno a la figura de Aute, hacia alusión al tema "Anda Suelto Satanas" en relación a sus, mejor dicho nuestros Baron Rojo y la versión que figuraba del tema de marras en "Larga Vida al Rock adn Roll" (1981), debut discográfico de los hermanos De Castro tras su salida accidentada de Coz.
Tirando de este hilo recordé que también el gran Rosendo tenía un cover de este tema, ¡hombre! no deja de ser curioso que dos de los entes musicales mas cañeros de la piel de toro se hayan puesto de acuerdo para versionar un tema de uno de los mas bohemios y líricos cantautores del país, el tema se presta a caricias rockeras por melodía, letra y ritmo pero la paradoja ahi esta.
Así que me dije, ¿porque no?, es verano, estoy de un vago para escribir que da vergüenza y el post es divertido y refrescante para los paseantes que no han cambiado blogosfera por playas o montes.
En resumen, que aquí estan las tres versiones, cada cual que se quede con la que mas le guste, a mi personálmente la original de Luis Eduardo me parece esplendida, muchas gracias a Paco por comentar y por la idea.






domingo, 20 de julio de 2014

No sólo de rock vive el hombre...Luis Eduardo Aute - "L'amour Avec Toi"


Ante ayer escribí este artículo que ahora reescribo, lo escribí y lo publiqué y aún no se porque de repente, sin yo hacer nada, que sepa, desapareció, así que ahora estoy aquí intentando escribirlo de nuevo y que el resultado sea lo mas fiel posible a lo que escribí originalmente.
Como estamos en verano, época de descanso, vacaciones y bio-ritmos relajados, con la opción de relajo en posición de "on" y el nivel de excitación en "bajo consumo" se me ha ocurrido dedicar algunas entradas a esas otras músicas que durante las épocas de batalla no aparecen en el blog.
Músicas y artistas que no se encuadran dentro de estilos musiqueros rockeros, ni tampoco souleros, blueseros o country-folkeros...otros estilos en definitiva porque No solo de rock vive el hombre
Luis Eduardo Aute me gusta y mucho, casi casi diría yo que me gusta desde niño, desde un día que un profesor del colegio me presto una cinta AGFA-90 que tenía por su cara B grabado el disco en directo que el cantautor filipino grabase en 1983 "Entre Amigos".
En la cara A se encontraba el también directo "Joaquin Sabina y Viceversa", cuya escucha era el objetivo primigenio del que suscribe, pues este disco fue el que definitívamente elevó a Sabina a la categoría de estrella de las radios y cantautor poeta de respeto, poco a poco la carrera del de Ubeda fue haciéndose mas raquítica y reiterativa, decayendo artísticamente a la par de que su valoración mediatíca como maestro fue incomprensiblemente consolidándose.
Todo lo contrario ocurre con Luis Eduardo, tras este directo que fue el disco que sorprendió a un servidor, escuchándolo finalmente mas que el elegido principálmente de Sabina, Aute edito "Cuerpo a Cuerpo" (1984) cuyo single "Una de Dos" triunfo incluso en Los Cuarenta aunque personálmente siempre me gusto mas el segundo sencillo "Cine" y "Nudo" (1985) que obtuvo buenos resultados comerciales gracias al tema "Como en Tahiti".


Pero fue en 1992 con la publicación de "Slowly" y con un sentido de arte mas maduro por parte del que suscribe que Aute se asentó definitivamente en mi corazón, conocía y amaba gracias a "Entre Amigos" temas como "Anda", "Queda la Música", "Rosas en el Mar" o "Las Cuatro y Diez" además de la popular y excelente "Al Alba", pero aquí Aute refleja todo lo que amo de su arte, todo lo que de metafísica tiene su propuesta, aquí esta todo Aute, en "Slowly" se encuentra la melancolía casi tóxica que tiñe de negro los textos de este autor, la perenne visión del mundo y del hombre, una visión de cobarde y nunca convencido optimismo que termina cediendo la victoria ante un atractivo y mortal pesimismo, la instalada y perpetua depresión del entorno de sus personajes el romanticismo lujurioso y perdedor nato que llena de melancolía sus historias amorosas, la poesía y el erotismo que hacen de sus letras poemas sugerentes y bellos.
Todo eso esta en esta canción con la que inauguro esta sección: "L'amour Avec Toi", segundo single de aquel "Slowly"; no me duelen prendas en decir que este es uno de los temas que mas me emocionan, me arrasan los ojos de emotividad, en esta canción bulle la melancolía de una historia nunca terminada pero mas finiquitada que la juventud que la vio nacer y que la hizo inolvidable a sus protagonistas y en sus frases se concentra la amargura por el tiempo pasado y mal aprovechado, se respira fracaso emocional y poca fe en el futuro, se muestra en todo su esplendor el desencanto y la batalla entregada a la rutina y al recuerdo mal entendido, en esta canción esta la melancolía vestida de domingo, enseñoreada y luciendo palmito ante su gloriosa victoria, un tema mítico para servidor.
Es el primer tema de unos cuantos que tengo pensado mostrar en esta sección nacida para el verano que pretende rendir homenaje a otros estilos y músicos que también me gustan porque No solo de rock vive el hombre.



sábado, 19 de julio de 2014

Eagles - "One Of These Nights", 1975.


Recientemente me he vuelto ha acercar a los californianos Eagles, la banda nació de la antigua formación que acompañaba a Linda Ronstasdt y posteriormente fue sumando y restando elementos a la agrupación, manteniendo eso si el núcleo duro compositivo formado por Glen Frey y Don Henley, si bien fué Bernie Leadon quien dirigió los primeros pasos de la banda, mas centralizados en el country y el bluegrass, y que a partir de "On The Border" (1974), tiende a ir rotando a un sonido mas acariciador y de reminiscencias pop y soft-rock, aunque no llegan a perder ese aire country nunca, si bien es cierto que son otros estilos menos enraizados los que marcan la diferencia de su sonido a partir de la mencionada tercera entrega disquera.
Pero es a partir del cuarto larga duración del grupo cuando este sonido se consolida y alcanza su madurez, es en este "One of These Nights" donde la adición de elementos aportados por cada uno de los miembros que han formado el conjunto crea ese mítico coctel de exquisito sabor y definitiva textura que es el sonido Eagles.
Años llevaba la música de estos tipos ocupando un puesto secundario e incluso de menor importancia aún en mis preferencias, probablemente por el rechazo que la saturación que el archiconocido "Hotel California" (1976), terminó provocando en mi, haciéndome olvidar que en tiempos pretéritos los de Frey & Henley fueron una formación favorita en mis predilecciones y argamasa que se uniera a la aportada por otras formaciones y que tras fraguar consolidase el firme e indestructible hasta hoy cimiento que sustenta mi pasión por la música.
El caso es que el otro día, recordando el disco de versiones:"Americaña" de ese supergrupo español bautizado como The Wild Horses y que incluye un cover del tema de nuestros protagonistas: "Take It Easy", me vino al recuerdo los tiempos en los que disfrutaba de aquellas largas frases de líricos suspiros countryfolk a lo Gram Parsons, de sus proezas corales a lo CS&N, de las miradas al rock cálido de la costa oeste a lo Creedence o de las guitarras rockeras que alejaron definitívamente al ex Flying Burrito Brothers, Bernie Leadon del seno del grupo...Que volví a recordar lo mucho que en otro tiempo me gustaba esta banda.
Así que me dirigí a la estantería de los vinilos, extraje este que hoy comentamos en la comunidad y lo pinché, lo hice con curiosidad, sin saber muy bien con que me iba a encontrar, cual sería mi reacción, cual mi sentimiento cuando empezase a sonar el primer tema...


Y empezó, como siempre con el tema homónimo: "One of This Nights", primer nº 1 en Billboard de la formación y delicia melódica en la que las voces juegan en una suerte de búsqueda de la perfección vocal, agarradas a una fluída y perfecta melodía compuesta por Henley y Frey, constituidos ya como principales compositores del grupo y únicamente interrumpidas por un evocador e intenso solo de guitarra de Don Felder.



Mismos protagonistas, voces y guitarra en el segundo corte: "Too Many Hands", menos inspirado melódicamente y mas soleado, mas enraizado, con afiladas guitarras en la parte final, mas Eagle.
"Hollywood Waltz" es como su nombre indica un vals de acentos country-folks de perfecta melodía, cantada con una sensibilidad deliciosa por Don Henley y que fluye romántica como un suspiro entre las sabanas de una adolescente enamorada.
"Journey Of The Sorcerer" es un instrumental que cuenta con el banjo como motivo central de su textura sónica, demasiado largo se hizo popular por servir de sintonía para un famoso serial de la BBC.



La cara B se abre con el que fue segundo single del disco, la bonita y nostálgica "Lyin' Eyes", soleado corte del que hubiese sido perfecto anfitrión vocal el gran Jackson Browne y que da paso al que sería tercer single del album, la evocadora y preciosa balada country-californiana "Take it to The Limit", cuya belleza esta fuera de toda dura y su excesivamente recargado en cuerdas, muro sónico también, haciendo ciertos pasajes un tanto empalagosos y poco digeribles.
Guitarras mas duras y ritmos mas nerviosos rallando incluso con el funky: "Visions" nos recuerda que estos tipos también saben hacer rock, voces que es imposible desligar de una evidente influencia de CS&N, un vitalista tema.





Otra bella y crepuscular balada calienta el ambiente sentimental, se trata de la mas silvestre y enraizada "After The Thrill Is Gone".
Y final para la polémica, la que produjo el tema escrito por Leadon y su chica en aquellos tiempos Patty Davies, hija del entonces gobernador de California Ronald Reagan, de quien no haré mención alguna para no amargarme el día y no amargárselo a nadie, tema criticado por Don Heley por sus connotaciones políticas, se trata del bonito colofon musical titulado: "I Wish You Peace".
Positivo experimento y agradables recuerdos envueltos en las sedosas voces y preciosistas sonoridades de aquellos Eagles que empezaban a convertirse en estrellas del rock, posíblemente con todo merecimiento...¿o no?.
Os deseo a todos un fantástico fin de semana.


viernes, 18 de julio de 2014

Verano, vacaciones...La blogosfera se queda un poco triste...


Este año como viene siendo habitual, y además normal, con la llegada del verano, muchos blogeros se nos ausentan de vacaciones, algunos lo hacen físicamente y otros tal vez se ausenten solo virtuálmente a pesar de no abandonar sus hogares, cogen merecidas vacaciones de letras, de artículos, de escribir y compartir.
No es esto una crítica ni mucho menos, es mas, me alegro profúndamente por todos ellos y les deseo que disfruten del descanso que tan justamente se han ganado tras otro año de currelo, familia, gustos y disgustos combinados y un buen montoncito de artículos extraídos de las entrañas.
Pero la verdad es que los que, al menos de momento, continuamos por aquí, no podemos evitar echarles de menos, su lectura diaria o como mínimo habitual se torna con el paso de los meses en algo que forma parte del protocolo diario, sus avatares en la lista de comentarios al pie de los artículos propios significa una suerte de seguridad de que todo va bien, de que seguimos andando y nuestros amigos también, verles por la casa propia es siempre un motivo de alegría...
Pero hay un mundo mas allá de haz de luz que despide la pantalla del ordenador, mas sonidos alrededor del que inunda las paginas de los blogs, no todo es rock, soul o blues, también existen las risas de los niños, los susurros cariñosos de las madres o los lujuriosos golpes de humor de las parejas, es pues tiempo para acometer tales sonidos y también buscar esas imagenes soñadas durante el año.
En el fondo es mejor, volverán, y lo harán mas relajados y felices, con alguna buena historia mariposeando en el corazón, batiendo sus alas pujante por salir al mundo y ser esparcida como polvo de hada, algún disco descubierto que ofrecer, volverán mas vividos y mas sabios, pero desde aquí no puedo evitar echarles de menos...La blogosfera se nos queda un poco sola, un poco triste...
¡Disfrutar de las vacaciones amigos!!!
¡Hasta Pronto!!!



jueves, 17 de julio de 2014

The War On Drugs - "Lost On The Dream", 2014. Un esponjoso bizcocho sonoro.

Tras un fin de semana cargado de country, aunque no todo es country dentro de lo ofrecido en el Huercasa Country Festival, el espíritu, la salsa que empapaba nuestro cerebro y lubricaba nuestros músculos para así mejor bailar, si que era una salsa western y outlaw que terminó por hacer de este viejo rockero: aprendiz de cow-boy y orgulloso aspirante a vaquero rudo y mascador de tabaco.
Por esto la disyuntiva ahora es la siguiente, o sigo la inercia y hablo de algún trabajo de la esfera del genero iluminado por Hank Williams o todo lo contrario...


Y todo lo contrario me ha parecido lo oportuno: buscar reparador descanso a los olores a mazorca de maíz asada y alivio a las apreturas dolorosas en los pies a consecuencia de tanto bailar con las botas puestas, y buscarlo en la calidez del pop suntuoso y elegante de The War on Drugs.
Y teniendo a mano el último lanzamiento de los de Philadelfia para que vamos a rebuscar en pretéritas producciones, pues ni "Wagonwheel Blues" (2008) ni "Slave Ambient" (2011), ambos excelentes, hacen palidecer este ultimo trabajo de la banda llamado: "Lost In The Deam".
Efectívamente, situado en la orilla contraria a las sonoridades enraizadas de estos inolvidables días, este producto se trata de un espacio sonoro diferente, elegante, sofisticado, haciendo incapié en sonidos de envolvente cualidad sónica y sugestivo discurso canoro, con la auto-recreación en la propia realidad de cada tema, en sus formas y su fondo, amasando un engrudo que con el pase por el horno del cerebro del oyente adquiere una esponjosa textura de dulce y acariciador bizcocho, perfecto de sabor y equilibrado de matices, un trabajo fino y disfrutable que recuerda como hace 30 años se soñó con alcanzar una perfección sónica que nunca llego a cuajar y cuyo recuerdo y reto asumen hoy The War On Drugs acercándose bastante a la utópica meta fijada por Fleetwood Mac, Inmaculate Fools y alguno mas en los artificiales ochenta.


Álbum formado por diez temas, varios de ellos de larga duración, un trabajo largo y que exige cierto esfuerzo para hacer realidad el prometido bizcocho, que cuando se cuaja promete deleitar los paladares musicales mas exigentes y selectos provocando pacíficas escuchas de sedantes resultados.
Trabajo coherente en cuanto a su setlist, sin altibajos ni compositivos ni de definición sónica, se sigue una linea durante todo el minutaje que crea un argumento estilístico que hace del disco casi una apuesta conceptual, apuesta que se desgrana en buenos cortes, bien construidos melódicamente y con vida propia, iguales pero diferentes entre si.
Empezando con la extensa pero fantástica "Under The Presure" que inicia al oyente en las ambiciones artísticas del trabajo, ritmos elementales de azotes ochenteros y voces gaseosas dejándose enredar en una melodía sugerente y fluida, perfecta toma de contacto.
Menos ecléctica y mas directa es la excelente "Red Eyes", mas noventera y menos ochentera no pierde comba sónica con la anterior, como tampoco lo hace la balada de denso aporte instrumental de "Suffering", cantada con lastimero tono nasal muy apropiado a la idiosincrasia del tema.



Ritmo y ganas de bailar desde los primeros sones de "An Ocean in Between the Waves", guitarras que derraman electricidad y muro de sonido vaporoso para un tema nacido para disfrutarlo en una pista.
Tóxica por su eléctrico envite "Disappearing" se me hace un poco larga, pero da paso a la POM del álbum: "Eyes to The Wind" es uno de esos temas que te desmonta, me recuerda ciertos pasajes de The Waterboys, juega con las notas y las cadencias como si de un tobogan enano se tratase, moviéndose en espacios cortos con toda la melodía comprimida en breves giros melódicos, una birgueria para disfrutar una vez tras otra.
"The Haunting Idle" es un instrumental corto teniendo en cuenta las dimensiones de otros temas del disco, oscura y psicológica.
"Buning" nos lleva a los tiempos en los que Bruce Springsteen nos hacía soñar con sus canciones, tiempos cada vez mas olvidados por culpa de los últimos fallos discográficos del Boss, un tema que podría haber firmado aquel Bruce añorado por tantos, un gran tema.
Armónicas y cierto influjo aunque no tan evidente como en la anterior al Bruce de antaño, aunque lo justo sería una X, creo que aún me gusta mas esta "Lost In The Dream" bucólica y de reptante canto.




Y el trabajo llega a su fin con otra larga y perfecta muestra de sutileza y fluidez melódica, delicadeza en los sonidos y como en todo el disco mucho encanto y arquitectura de rectos y perfectos contornos para dar un justo punto final al disco con este hermoso "In Reverse".
Glamour en el sonido, sofisticación en las formas e hipnótico palpitar en las sensaciones, un disco fuera de tiempo, intemporal, algo diferente en estos tiempos de lucha por clonarse unos con otros en lugar de rebelarse por diferenciarse entre sí, un disco dificil, y que requiere un esfuerzo pero que termina dando su justo premio al oyente paciente y entregado, un dulce y esponjoso bizcocho que se ira cocinando en el interior a base de pases y calor.

Este artículo fue escrito para su aparición en el blog ZRS el pasado día 16/07/2014, si deseáis visionarlo allí y de paso dar una vueltecilla por tan estupendo espacio pinchar aquí.

miércoles, 16 de julio de 2014

John Hiatt - "Terms of my Surrender", 2014...Ya esta aquí lo nuevo de John Hiatt.


Ya esta en la calle el nuevo disco de John Hiatt, "Terms of My Surrender", el de Indianapolis nos trae en esta ocasión un disco basado en el dúo formado por su acústica y su voz, ambas jugando con sonoridades afines al blues del delta, un poco alejado de esas aproximaciones rock y soul que le son tan caras y centrándose mas en tonalidades oscuras y pantanosas, adaptando su voz al estilo denso propio de los ecos de la desembocadura del Mississippi, bajando alguna octava la tesitura de su instrumento y contando con el apoyo de su banda de los últimos tiempos y secundado por las guitarras y producción de Doug Lancio quien le convenció para atarse durante la grabación a su vieja acústica y dejase en sus manos las eléctricas, adoptando estas siempre un segundo plano muy favorecedor para las mismas.
He tenido la ocasión de escucharlo en varias ocasiones y puedo adelantar que en no demasiado tiempo me lanzaré con una reseña completa a un disco que navega vocalmente entre Dylan y John Lee Hoolker sin dejar de ser Hiatt y que creo que volverá a sorprender y a colocarse en lo alto del escalafón de los mejores discos del año.
De momento un tema de adelanto, el que da título al álbum: "Terms of my Surrender", que lo disfrutéis.
Y por cierto, la portada me parece realmente preciosa.



martes, 15 de julio de 2014

Huercasa Country Festival 2014, Riaza. Algo mas que un festival.

Vistas desde las inmediaciones de Riaza en plena sierra.
Se calló el equipo, las luces se fueron a dormir y las barbacoas se apagaron. La gente, que durante la tarde y noche del sábado bailó y cantó en el campo de fútbol de Las Delicias iba desfilando en silencio arropados con jerséis y cazadoras intentando dar esquinazo al impenitente frío castellano, camino a un merecido pero triste descanso.
La noche era hermosa, gélida, pero exhibicionista ella, nos regalo una luna llena que alumbraba justo encima del escenario un poco a su derecha para que pudiera ser contemplada por todos, los niños la miraban maravillados con caras de cansancio una vez devoradas sus hamburguesas, llegaba el momento de los mimos y arrumacos, los padres reían y agotaban las baterías de los teléfonos intentando que no quedase momento del día sin ser inmortalizado, fue una jornada de country y de familia, de cerveza fresca y rodaja de sandía, de abrazos calientes entre las parejas y besos tiernos a los más jóvenes, en algún caso bebés.

La sandía era gratis y estaba de miedo
Había un buen rollo que sorprendió al que suscribe acostumbrado a otro tipo de festival, más carnal, más etílico y vicioso, más de disfrute maduro e irresponsable, de goce con vocación de olvidar la realidad diaria, un tragar el rock de forma febril y a tumba abierta.
Se pretendía algo diferente, vivir sanamente el festival, sanamente en cuanto a alimentación, pero sobre todo en cuanto a la actitud, la de compartir horas con quien nos es querido, y eso sin perder el gusto por la música, la pasión por el country, la raza que nos define como lo que somos, raza que estos días tuvimos una irrepetible ocasión para transmitir a nuestros pequeños de forma natural y positiva.

En Riaza el sábado bailo country todo el mundo
Huercasa y la organización lo consiguió, buenos precios en abonos, entradas, bebidas y comidas, buena calidad, acostumbrados al veneno que nos suelen dar en otros eventos de este tipo, actividades gratuitas en el pueblo, buena temperatura y alegría...entre todos se operó el milagro.
Y luego la música, que llegó para mi el sábado. Tras una jornada disfrutando del espectáculo que siempre es la contemplación de la humanidad en toda su gloriosa y humilde grandeza, exhibición dada por gentes que poseen este don sin saberlo y sin pretenderlo, de forma germinal, nata, y que lo comparten de modo gratuito a quienes venimos de la oscuridad moral del día a día urbano, después de un día de redención y esperanza reencontrada en el ser humano, a eso de las ocho menos cuarto del sábado aparecíamos prestos a disfrutar de una noche de, esta vez no rock and roll, de country.
Comenzó la tarde con los bilbaínos West Bluegrass Band, que no conectaron, al menos conmigo, más acostumbrados a sonoridades gariteras tanto volumen parecía difícil de controlar para la agrupación vasca que solo en la recta final de su intervención parecieron entonados.


Detrás llegaron unos veteranos curtidos en mis escenarios a lo largo de los lustros, The Wild Horses, aunque con bajas en su formación original demostraron oficio y saber hacer de sobra para sacar adelante un entuerto como el que les fué encargado, muchas tablas y un buen set-list, el que forma su disco de versiones, fueron suficientes ingredientes para cocinar un sabroso asado, por supuesto a la parrilla.
Y llegó a eso de las once y media lo que todos esperábamos, Gary Louris hacia su aparición ante el respetable capitaneándo sus Jayhawks, sin el desertor Olson, y daba comienzo el intuido despliegue de magia.
A pesar de que se había anunciado un set-list especial para el evento de Riaza, lo cierto es que lo escuchado el sábado fue lo que está previsto en la presente gira del grupo, un repertorio basado en los tres discos recientemente reeditados por la banda: "Smile", "Sound of Líes" y "Rainy Day Music", con el añadido de algunos hits de otros álbumes cómo "Blue", "Waiting for The Sun" y "I'd Run Away".


Pocas sorpresas, repertorio mágico perféctamente interpretado consiguiendo transmitir el lirismo y la intensidad que los temas precisan para llegar, y más que evidente entrega por parte de Gary Louris y su gente.
Si hubo en cambio un momento especial para mi, siempre he disfrutado el tema "Trouble", siempre me ha parecido hermoso, introvertido e intenso, de melodía arrasadora en su suave tacto sorono, pero por algún motivo desconocido el sábado ocurrió algo durante los minutos de duración de la canción, no se si fue la luna llena que, según dicen los mas místicos ejerce una fuerte y nostálgica influencia en los como yo, nacidos bajo el signo de cancer, ó si fue el llevar varias horas de olvido de todo tipo de preocupación, o si recordaba las palabras de Johnny en torno a esta canción del otro día en el espacio (pinchar), lo cierto es que me sentí profúndamente emocionado en los instantes que los Jayhawks interpretaron esta canción que creo, ya nunca mas volverá a ser la misma para mi, será mejor.



Y...¿Qué quereis que os diga?...una gran banda interpretando un gran repertorio, con buena conexión entre ellos, (cosa que no se vió en mi última experiencia en vivo con los de Mineapolis, pues las tiranteces entre Louris y Olson fueron evidentes y llegaron con incomoda claridad a la concurrencia), en una hermosa noche y con predisposición de ambas partes solo puede dar como resultado lo que el sábado se vivio, una hora y media de auténtico perdón, de conexión total banda/público y de degustación de hermosos sonidos emitidos por los instrumentos de un grupo de músicos excepcionales, quizás no haya sido la mejor jornada de Gary desde el punto vocal, un poco justo en el agudo, pero con ese buen gusto en el fraseo y la entrega en cuando a motivación y actitud todo se subsana y se terminan convirtiendo en virtudes los desaciertos.

 
"Smile" hizo vibrar los corazones del personal gracias a una intensa sonoridad general, "Angelyne" fue una ráfaga de brisa de dulce y acariciador efecto sobre la piel del alma, preciosa y divertida y "Tampa To Tulsa" fue como si hubiese sido escrita especialmente para los allí presentes en el día de autos...





Los Jayhawks están de gira y están en forma, con las grandes canciones de los tres discos mencionadas sonando como nunca y con una fuerza y buena sintonía entre ellos que se contagia, una experiencia excelente como siempre lo es el disfrute de grandes músicos, como indiscutiblemente son estos.
Y poco mas, animar a la organizacion a que no falte una segunda edición que se hará lo posible para asistir a la misma, Riaza es un lugar memorable, tranquilo y donde la paz impone su reinado sobre unos habitantes que tienen la humildad por bandera y la hospitalidad por ejercicio comun y obligación moral, he vuelto triste de dejarles, pero orgulloso y contento de haber podido vivir tres días tan intensos en lo musical y humano.

viernes, 11 de julio de 2014

Riaza, año 2014..."Huercasa Country Festival".

Las vueltas que da la vida,,,hace unas semanas me sorprendía el anuncio de un evento en el pueblo segoviano de Riaza, un festival de country, conozco el pueblo, es como mi tercer hogar, inmediátamente me dije: -A esta no puedes faltar, country, familia de la buena, de la querida de veras de la que es amiga, y cordero asado, encima verano, la ocasión la pintan calva-. Seguidamente me alegraba ver que como colofón de un modesto pero muy bien cuadrado cartel confeccionado a base de bandas patrias, se traían nada mas y nada menos que a The Jayhawks...¡Joder! hasta aquí habíamos llegado...el evento adquiría poco a poco dimensiones de imprescindible.
De repente todo se venía abajo, la fecha, no me podía creer que coincidía con el fin de semana del BBK Live, con la cantidad de fines de semana que tiene el año y van a coincidir dos eventos a los que deseaba acudir en el mismo, fuerte decepción inicial y el típico pensamiento de -¡Bueno!...seguro que si la cosa funciona el año que viene repiten y entonces allí estaremos-.
La cosa es que al festival bilbaíno no quería faltar, es el de mi ciudad y además estaban unos cuantos que me apetetecía ver, encima y sobre todo estaba prevista la visita a mi casa con motivo del festival de un amigo muy querido de la capital del reino, no, no era el año para faltar.
Pero a veces llámalo destino, o mala suerte o lo que sea pero de la noche a la mañana y cuando todo parecía atado y bien atado el proyecto del BBK Live se fue ha hacer puñetas, un problema con los abonos que ya tenía apalabrados e incluso pagados; y las dudas empezaron, lo sentía por mi amigo madrileño, le fastidiaba a él y encima me quedaba sin verle con las ganas que tenía, para colmo de males al colega ciertos traspiés personales le empezaban a poner obstáculos en el camino hacia el Monte Kobetas, el caso es que se tiene que abortar la operación BBK Live.
Me dio tristeza, pero ¿Qué queréis que os diga?...ya tenía reservados dos días de vacaciones en el trabajo y estaba aquel tema de Riaza, y al mal tiempo buena cara y demás inventos, en resumen que murió el Proyecto BBK y nace el Expediente Festi Country de Riaza.
Adquiero entradas, me pongo en contacto con la familia y lo organizo todo, nos vamos al festival de música country de Riaza, nos vamos al Huercasa Country Festival.
Y el fin de semana ha llegado, maletas, un poco de ropa de abrigo que conozco la villa y por la noche aprieta el relente, corazón palpitante de ilusión (sin esta nada tiene sentido), nervios haciendo que el sueño se muestre evasivo... y carretera.
Un buen cartel, la madrileña Susan Santos y Los Widow Makers amenizaran la tarde del viernes con su buen hacer, buen disco recién puesto en la calle de los de Malasaña llamado "Los Diablos" y la consabida actitud y calidad de Susan Santos harán que las horas vuelen hasta que salten a la arena Corizonas para clausurar, seguro, por todo lo alto la primera jornada.


El sábado tras una mañana de iniciativas en el pueblo con conciertos gratis y barbacoa entre otras actividades, toca el turno a mis paisanos (de Bakio creo), The West Bluegrass Band a los que desconozco pero que estoy deseando de escuchar y esa banda de forajidos del rock que forman The Wildhorses, que para quien no lo sepa es un supergrupo creado por viejos rockeros patrios que están dedicando este verano a pasear sus rockeras osamentas por esos pueblos ibéricos repartiendo entre el personal algunos clásicos del sonido americana en vibrantes y apabullantes revisitaciones, todas ellas contenidas en un fantástico y disfrutable trabajo aparecido hace unos meses y que recibe el titulo de "Americaña" y cuya crónica apareció en su día en este blog y que podéis recordar si lo deseáis pinchando aquí.

Kat Joe Trigger y Hidden Charlie, osea: Kacho Casal y Carlos Guardado (terrible base rítmica de mis Burning), Pedro Mandolín, o Pedro Lopez, (E. Urquijo y Los Problemas, entre otras) sera el encargado de las mandolinas y cualquier otro instrumento de cuerda que se le ponga por delante, tras 30 años en los controles vuelve a colgarse el instrumento Rafa Aguilar...perdón Eagle Eye y la voz la pone el ex compañero de Pedro Mandolín en Gabinete de Crisis: Wild Paul que no es otro que Pablo Martín.
La pueden liar gorda estos vejetes jovencísimos del rock español que juntos, y seguramente también revueltos nos harán pasar un rato increíble,
Y el pastel se adorna en la noche del sábado con Gary Louris, sin Mark Olson, aún así The Jayhawks...¿que decir de una de las formaciones mas exquisitas y deliciosamente líricas de los últimos 25 años?, deleite asegurado, clase y grandeza que esparcirá sin duda su magia por entre los bosques que recubren la sierra, expectante.


Disfrutar de este verano, ¡Rock & Roll!!!Este es el plan, decidido y emocionado espero pasarlo como la ocasión lo merece y espero poder contarlo en próximos días, de todas maneras es verano y os deseo que paséis un fin de semana como os merecéis (la mayoría jajaja).

Información sobre Hercasa Country Festival (Riaza): http://huercasacountryfestival.es/
Información sobre Riaza: http://www.riaza.es/