lunes, 30 de junio de 2014

Rich Robinson - "The Ceaseless Sight", 2014.


Dos años después de su último disco, el correcto "Through a Crooked Sun" que en su día fuese comentado aquí, vuelve el menor de los Robinson, y lo hace con un nuevo álbum: "The Ceaseless Sight".


Con la discreción que le caracteriza, lanza este disco, siempre a la sombra de su hermano y sin pretender arrebatarle a este ni un ápice de sol, a la chita callando y sin que casi se entere el personal del magno acontcimiento.
Dos veces tube la ocasión de ver defender el anterior disco al bueno de Rich y debo decir que en ambas me decepciono, la primera en campo abierto, en el ARF de 2012, entonces pudo servir de escusa el hecho de que el entorno no parecía serle demasiado propicio al de Atlanta, que no lo hizo mal, impecable técnicamente y acometiendo un ramillete de buenos temas pertenecientes al mencionado álbum, en cambio no fue capaz de conectar, frío e incluso dando sensación de apresurado, deseoso en cumplir el tramite y escapar de allí, no transmitió prácticamente nada, no gustó.
La segunda ocasión unos meses, pocos, después en recinto pequeño, la bilbaína sala BBK donde todo parecía presentárserle mucho mas favorable a su personalidad, se intuía un buen bolo por parte del guitarrista de los Black Crowes, no fue así y terminamos dejando las instalaciones de la calle Gran Vía con el mismo sentimiento con el que abandonamos las de Mendizabala en su anterior visita vitoriana, doble decepción que repercutió en el olvido, por mi parte, del artista y del disco hasta hace escasas fechas que el lanzamiento de este nuevo trabajo me lo ha recordado y he decidido darle una oportunidad al disco, no hay que ser rencoroso, aunque una nueva visita del caballero del sur en vivo dudo mucho que cuente con mi asistencia.

Pero lo que ahora nos ocupa es este nuevo catalogo de temas que hace el numero tres en la lista de discos del artista, y que en resumen puedo y debo decir mas o menos lo mismo que a proposito de lo que su transmisión en directo oficia, al menos en mi.
Nada tengo que objetar al sonido, cohesionado y sólido, elegante y redondo, mirando menos a la tradición sónica sureña y fijándose mas en nexos sonoros con los Rolling Stones de épocas no muy farragosas instrumentalmente, recordatorios al sonido de "Between The Buttons" en algunos temas como "One Road Hill" elegante tonada aderezada con unas muy familiares acústicas y ritmo de esencias brit folk, y reflejos de los argumentos mas clásicos de Faces.



Ritmos mas vivos en la apertura con la briosa "I Know You" que funciona, aunque adolece del veneno suficiente para inyectar todo lo que la melodía posee intrínsecamente, "I Remember" tiene un familiar aire Crowes que ganaría mucho en la voz mas carnosa del mayor de los hermanos y algo parecido podemos decir de la brillante "The Giving Key", uno de los mejores cortes del trabajo, falto también de mordiente, perfecto resultaría en la locura salvaje de Chris, también nos encontramos con una canción de mérito en la pantanosa "Trial and Faith" que demuestra las indiscutibles capacidades del músico para este negocio enfangando el sonido con unas infecciosas y desgarradoras guitarras dentro de un enfermizo ritmo, otro gran tema que me temo que puede pasar desapercibido.





Pero entiendo que la voz de Rich esta mucho mejor dotada para las letanías folks, los aires crepusculares empastan mejor con su bonito color, falto de intensidad dramática pero evocador y lírico, es por ello que es en temas como "Down The Road" o la fantástica "In Comes The Night" donde encontramos la mejor prestación vocal de Rich, resultando por tanto uno de los mejores momentos del álbum, también destaca vocalmente en la bohemia y acústica de sudoroso sabor country "In You".
Mucho menos interesante me parecen algunos momentos en los que se busca mas acidez en las guitarras y nerviosismo en los ritmos, buscando una competencia sónica no exigida y no oportuna a unas melodías mas bien anodinas, me refiero a temas como "Inside" que juguetea con el funky o "I Have a Feeling".



Buen tema "This Unfortunate Show", rock germinal en la onda Faces o Stones con piano Honky-Tonk y guitarras infectadas, pero con poca capacidad comunicativa por parte del autor, una pena.
Y cierra el disco "Obscure The Day", una interesante creación instrumental a base de entrelazar acústicas y ritmos en torno de una suerte de liturgia ritmico-folk que resulta interesante aunque tal vez un poco larga.
En resumen, un disco correcto sin mas, en el que el principal problema a mi entender radica en la falta de dramatísmo vocal y también compositivo de Rich Robinson, al que no se le puede achacar mas que falta de garra, composiciones que no llegan a cuajar del todo melódicamente y añoranza de trallazos mas instintivos e intuitivos propios del rock, porque se trata de eso, de rock.
Un artista de gran clase que no termina en mi opinión de forjar una base férrea y consistente, base que solo puede dar la actitud y personalidad.

domingo, 29 de junio de 2014

Otis Redding - "The Best Of...", 1980..


¿Os imagináis a un tipo tan pedante como Addi contando historietas de la mili?, ¿Un sujeto tan estirado e intenso rememorando cuentos de soldaditos pasándolas canutas en el antiguo y ya olvidado servicio militar?, ¿Un tipo tan cool como este narrando vivencias de compañerismo humano y a ras de suelo forjado en garita y puticlub con ropajes de camuflaje?...imposible, ¡Pues os equivocáis!, hoy Addison viene con historia de la puta mili bajo el brazo.
Y es que en aquel lejano 1991, apenas contaba con 20 años nuestro patrón cuando ingreso una fría tarde de enero en un cuartel burgalés ya desaparecido con una bolsa con algo de ropa, unos billetes (pocos) y un bagaje musical a sus espaldas que era la recolección hecha desde la adolescencia de un huerto en el que destacaban las hierbas del primer rock patrio, los frutos de grupos de la movida que ya había entonces iniciado su desinflamiento, y algunas hortalizas germinando grupos internacionales, básicamente The Beatles y su entorno, The Smiths, Mike Oldfield, The Police y Sting, David Bowie y los recién incorporados The Rolling Stones y Bruce Springsteen, que llevaban poco en las meninges de Addi pero que se habían echo prácticamente con el control de todo en unos meses.
Ya se veía el interés creciente de nuestro jefe por la música anglosajona y así el David Bowie setentero había empezado a aparecer en el cuarto de Addi, feudo hasta entonces para "Tonights" y "Let's Dances", Bob Dylan dominaba con "Desire" y habían entrado fuerte The Doors con "Waiting For The Sun" en un casette de la coleccion de EMI: "Fama".

Según se exfumaba la adolescencia se esfumaron también grupos y cantantes de aquellos mediados de los ochenta que llenaron de hortera lírica estética el panorama en aquello que se llamó los nuevos románticos...casi ná.
En cuanto a la música negra empezaba ha hacerse un hueco en la excitable y esponjosa alma de Addi, una casette con clásicos del soul firmados por Sledge, Cook, Aretha, Wilson Pickett o Sam & Dave hacía de tónico que calmaba la inagotable sed de música del juvenil de Witt.
La mili supuso el encuentro con otros jóvenes, mayores y mas expertos que nuestro amigo, tubo suerte y contó con un compañero de camareta amante de Van Morrison y el blues, le introdujo en el mundo del de Belfast y le presento a Janis y a Tom Waits, un casette AGFA de 90 repleto de temas americanos le enseño que el el país del Tio Sam también se hacia música mas allá de las proclamas folk de Dylan y los trallazos rockeros de "Born in Usa".
Apareció ante sus oídos Tom Petty, Lynyrd skynyrd y Eagles, de los que solo conocía "Hotel California", del que tenia un casette que compró un sábado por la tarde y que le condeno a pasarse el fin de semana encerrado en casa, escuchándolo eso si, una vez tras otra.
Mientras desfilaba, limpiaba camaretas y pintaba hangares en un impresionante servicio a la patria, en casa se adquirió un equipo Hi-Fi, como se decía entonces y con tocadiscos, casi nada, empezaban a retirar los vinilos y en casa compraban un tocata....
Un chico de Burgos que normalmente oficiaba de compañero de patrulla de Addi en las guardias le pasó una cinta con canciones de Travelling Wilburys por una cara y Otis Reeding por la otra...¡que descubrimiento! conocía algún tema de Redding como "My Girl" en la versión de Temptations y "Doc Of The Bay" gracias a la película Top Gun que tanto e incomprensible éxito cosechó años antes.
Inmediatámente se convirtióo en el soulman favorito del joven, Ottis era otra cosa, aquella voz, aquella impostura entre glamourosa y silvestre en el fraseo, aquella humanidad...resumiendo, que descubrió a Ottis.

Justo empezaba el permiso de verano y en León pasando aquellos días que había que devorar antes de volver a la cuasi carcelaria vida cuartelaria decidió gastar algo de dinero en un disco de Redding, entro en la tienda de discos que había en la Calle Ancha leonesa y cuyo nombre no es posible a la entrada en años de la memoria de Addison recordar, y una vez dentro empezó a escrutar discos de soul...¿Que comprar?, había en torno a diez posibilidades, ante la ignorancia en cuanto a la calidad de cada uno de los vinilos que llenaban el armario y la no existencia de Internet para echar un cable se decidió por lo mas fácil...un grandes éxitos...así fue como llego este vinilo a manos de Addison y aún hoy sigue deleitando los amplis del equipo de nuestro amigo.
Se trata de un disco no demasiado agraciado en cuanto a la estética del envoltorio con doce temas que perféctamente se podrían considerar de tópicos pero, un grandes éxitos es eso ¿no?, perteneciente a una colección que sobre el soul lanzo Atlantic a principios de los ochenta y que rellenaba discos de clásicos del genero de sus mas celebres y exitosos himnos con la intención de hacer caja gracias a compradores que, como Addi, no saben a que atenerse.
Pero como son doce pepinazos de mucho cuidado, pues el disco ha girado en el plato de aquel cuarto de la casa de los De Witt como un millón de veces dotando al corazón de Addi de cientos de horas de alegría y emoción, confirmó el amor de este por Ottis y por el soul. y aunque no es el disco mas valioso que decora la colección de el hoy maduro Addison, si que es, en cuanto a soul, el mas querido por este, por recuerdos y por cuentas pendientes con él, pues el amor infinito que por el soul siente hoy nuestro compadre se debe en buena medida a la escucha una vez tras otra de este vinilo del cual no voy ha hacer valoración independiente de los temas, pues son tan grandes y famosos que poco o nada tengo que aportar a los mismos, eso si, os dejo fotos del artefacto y listado completo para mayor entendimiento por parte del lector de lo que digo.
El soul es grande, y si Ottis es quien lo interpreta un poco mas, os dejo con él como consejo de escucha para este fin de semana que espero disfrutéis.
Saludos.



A1Dock Of The Bay2:43
A2The Happy Song2:40
A3Amen3:20
A4I've Got Dream To Remember3:10
A5Fa - Fa - Fa - Fa3:39
A6My Girl2:54
B1Tramp3:01
B2Mr. Pittyful2:26
B3Hard To Handle2:18
B4I Can't Turn You Loose2:36
B5Try A Little Tenderness3:41
B6Daytripper2:54










Articulo escrito originalmente para el blog La Comunidad del FFVinilo en su edición del dia 27/06/2014 y que podéis visitar pinchando sobre el nombre del blog.

sábado, 28 de junio de 2014

Diez temazos Stonianos que pudieron estar en Madrid y no estuvieron...


Y es que no puede ser, cuando el repertorio es tan mastodóntico es muy dificil que el set list sea 100% lo esperado, el miércoles en el Bernabeu, Sus Satánicas Majestades ofrecieron un set list de calidad indiscutible, (como no podía ser de otra manera), lleno de legendarios temas y algun corte un poco, solo un poco mas para la nutrida legion de fans de verdad, no de los que van al circo.
Me pareció un muy buen set list, mejor que el que ofrecieron la última vez que un servidor les vió en Anoeta, pero a mi, como a todos me imagino, se me ocurren un montón de temas que no hubieran desentonado en absoluto, vamos con alguno si os parece.

1. "As Tears Go By", No me digáis que no es deliciosa...



2. "Mother's Little Helper", Uno de los temas mas intrepidos de la banda



3. "Lady Jane", pedazo balada...



4. "She's A Rainbow", Una obra maestra del rock y de la psicodelia.



5. "Jig Saw Puzzle", entramos en material altamente grandioso...



6. "Can't You Hear Me Knocking", Llegan los setenta, la lengua y "Sticky Fingers".



7. "Let It Loose", Yo con esta es que paso ya de decir nada...



8. "Doo Doo Doo Doo (Heartbreaker), esta canción me inyecta energía, no lo puedo evitar.



9. "She's So Cold", Lo mejor ya ha pasado, pero este tema...



10. "I Wanna Hold You", "Undercover" posiblemente sea el peor disco de la banda, pero esta de Keith mola.



No, que coño, si esto al final es para colocar al personal una lista de temas de los Stones porque me apetecia un huevo y la llema del otro...
¡Buen Fin de Semana!!!

viernes, 27 de junio de 2014

2x1 - "Wild Horses" - The Rolling Stones/The Flying Burrito Brothers


Hoy no somos demasiado originales, pero ¿qué queréis?, después del fugaz y arrasador paso de Sus Satánicas Majestades por España lo suyo era recordarles de alguna manera, y los que no estuvimos también tenemos derecho ¿oh no?...
Y como hoy por hoy de los Stones se puede decir cualquier cosa y utilizar con ellos cualquier adjetivo, pero el de original precisamente no, pues para que me voy a liar, me tiro a una de sus mas tremebundos baladones, según he oído comentar escrita por Mick y dedicada a su novia de entonces Marianne Faithfull hospitalizada por algún problema con las drogas, no fue de las elegidas en el Bernabeu.
Grabada primero por el gran amigo de Mick y en especial de Keith: Gram Parsons con su mítica formación de entonces The Flying Burrito Brothers para cerrar su segundo album "Burrito DeLuxe", artífice en gran medida de la paulatina incorporación de influencias country en el sonido Stone, a ambas grabaciones las separan apenas unos pocos meses, y esta es la comparativa, que imagino todos o casi conocéis, en fin...la próxima (porque habrá próxima) vez me tocara a mi y a este temazo...que por cierto que no lo he dicho, se titula "Wild Horses".




jueves, 26 de junio de 2014

Rory Kelly - "Kings Never Sleep", 2014.


El Agente Cooper es un caballero que acostumbra a honrar a mi otra casa: Rock and More By Addison de Witt con sus visitas y sus siempre oportunos y valiosos comentarios, es además el chofer de esa lustrosa y glamourosa maquina de soul, rock y funky, de jazz y rhythm & blues de elegancia en el decir y lujo en el proponer que responde al evidente e irresistible nombre de: Long Black Limousine y que si no conocéis, pinchando sobre el titulo descubriréis, quedando atrapado para siempre en sus bielas.
El otro día en uno de sus comentarios me proponía la escucha del último disco de un grasiento bluesman llamado Rory Kelly, confieso que no conocía al tipo, ni siquiera de oídas y eso que me tengo por bluesero, pero como acostumbro a hacer caso de los que de esto, como de otras artes, saben, me hice con el disco y lo pinche al momento.


Y hoy viene aquí porque lo que se esconde tras el titulo "Kings Never Sleep" es una descarga decibélica y distorsionada de blues construido a base de kilowatios y amplis a punto de acabar en llamas.
Sin complejos este artista nos pone sobre la pista de su propuesta desde el primer segundo de su magnífico trabajo, con un fibroso y vigoroso riff que no deja lugar a la piedad da comienzo "Lay To Waste", blues rock con aire de ZZ-Top y toque de rock de carretera, armado con un estribillo que suda amperios y que te enciende, dejándote conectado al álbum hasta que este acaba.
En similares coordenadas se mueve el segundo bombazo del disco: "Kings Never Sleep" es mas arenosa y oscura que la anterior, su estribillo es mas crudo, mas polvoriento, pero la tormenta sonora continua castigando tímpanos con solos de febril y despiadada acidez eléctrica, temazo total.
Con "Black Widow" nos damos un pequeño respiro, canto mas susurrante y menos irritado y acústicas en un inicio calmo y cristalino, un tema bonito y apasionado.



Sones hardrockeros para el corte siguiente, "Walking Wounded" desfila ante el mundo desafiándolo armado con una robusta y musculada estructura guitarrera de distorsión convencida y tozuda, ritmo machacón y guitarras rompiendo cual rayos láser el muro sónico de descarnada disposición.
Mas sones que miran al hard rock mas que al blues en "Menace to Society", temazo granítico y típico que no tópico que castiga a golpe de riff e insistencia rítmica, estribillo puro hard rock, tema para disfrutarlo dentro de su carácter, gran solo de guitarra como en todos los temas.
Y es que se destaca como un virtuoso, sucio y poco dado a la pose este Rory Kelly, transmite mas que asombra y eso es bueno, en especial en una propuesta como la suya.
El blues del delta también tiene cabida en este discarraco, acústicas que se arrastran como serpientes motivadas sus cuerdas por el metal recubriendo el anular izquierdo y canto al borde del abismo emocional en un tema maldito y bendito titulado "Wouldn't Listen" que visita a los Stones y a Robert Johnson de una sola tacada.
Tema como fuera de onda, "Stood Your Ground", hasta que las guitarras ponen de relieve la realidad de este trabajo, poder, electricidad y falta total de miramientos produccionales, sangre en las cuerdas en este tema al que le sobran tantos argumentos sonoros como le faltan melódicos, pero funciona gracias a una actitud de grasienta visión rockera.
"Hittin' The Botton" vuelve a la carga con una especie de blues-rock con guiños al boogie desesperado de ZZ-Top dentro de los parámetros sónicos habituales, a mover el pescuezo amigos.
Tema tribal y de oscuro sentimiento, la sensacional "16 Tons" se exhibe febril y calenturienta, aguijoneada por navajazos guitarreros de efectiva lujuria sónica.



Y termina este musculado recorrido por los senderos de la anarquía hardrockbluesera mas coherente que se pueda escuchar en la actualidad con la mas embaucadora: "Hasta la Muerte", instrumental envolvente y de vaporosa base rítmica que cuenta con la guitarra entregada y poderosa, dramática y segura de un artista: Rory Kelly que ha pasado de total desconocido para quien subscribe a candidato ha hacerse con un lugar fijo en las predilecciones hardblueseras de este que tanto disfruta con los sonidos grasientos de este genero maldito, si recomendaba hace unas semanas a Lincoln Durham, no puedo hacer otra cosa que lo propio con este brillante disco de Rory Kelly.
Gracias Coop por esta sabia recomendación.
Esta entrada ha sido publicada originalmente en el blog Zeppelin Rock Sabath el pasado 25/06/2014.

miércoles, 25 de junio de 2014

Ana Mª Matute nos deja, adios a la eterna niña de las letras


Lo ha dicho el telediario,- Ana Mª Matute ha muerto esta mañana a las diez de la mañana- según parece al no poder superar su anciano cuerpo la insuficiencia cardio-respiratoria que la tenía soñando cuentos sobre la almohada de una cama de hospital, su corazón de niña ha dicho que hasta aquí hemos llegado, que hagan otros de traductores de sueños infantiles en las letras españolas, que otros se encarguen de adaptar las vivencias inocentes de las almas puras al contexto de entendimiento restrictivo y limitado de la hosquedad imaginativa propia de los adultos, seres rocosos en sus capacidades oníricas y estáticos en sus sentimientos románticos, con la ilusión nublada por la cifra final de la cartilla, con los sueños sujetos a los caprichos del orfidal.
Estoy triste por esta perdida, Ana Mª Matute era una de mis favoritas, una heroína que de sus sueños siempre extraje enseñanzas aplicables a la vida real, de sus aventuras infantiles ejemplos de lo que de bueno tiene el mundo, de sus imaginativos paisajes escaparates en los que contemplar la vida en las ciudades y pueblos de forma intemporal, ajena al paso del tiempo, recalcando lo eterno, lo bello y lo feo, siempre en clave de ilusión, de fantasía y de amabilidad.
Estoy enfadado por esta perdida, Ana Mª Matute no escribirá mas leyendas de bellas connotaciones legendarias ni nos ofrecerá mas reyes olvidados ni saltamontes parlanchines de verdades, la Matute ya no escribirá mas sueños, mas historias adultas rodeadas de ensoñaciones infantiles, de color y calor, de bondad y verdad...ya no habrá mas novelas de la Matute.
Quiero expresar mi eterno agradecimiento a esta hada buena de las palabras, de los deseos gozosos de los niños, de la inocencia como alternativa...quiero dar las gracias a Doña Ana Mª Matute por todas las horas de diversión y esperanza que me ha regalado, darle las gracias por ser como fue y escribir como escribió.
Hoy es una noche muy triste para los que amamos los libros y los cuentos.
Hasta siempre mi niña.

Tristeza por la perdida de una costumbre adquirida y querida...Adios a Mansion on the Hill

Triste...¿Estóy tristre?...¡No!, la verdad es que no, creo que en el fondo no tengo motivos para estarlo salvo que me entregue al repugnante y pegajoso abrazo del egoismo...

 

Mansion on the Hill echa el cierre, así nos lo ha hecho saber hoy a todos mi amigo Hector, evidéntemente tiene sus motivos, habla de falta de motivación y en especial de la inminente llegada de una nueva criatura que vendrá a engordar las vidas de sus aitas de cariño y a recargar este mundo con una pequeña, o no tan pequeña medida de esperanza y belleza.
Ambos son motivos poderosos, él habla de cese definitivo de la actividad blogera, permitirme que le contradiga un poco, a lo mejor es la esperanza, y es que como alguno sabéis, acostumbro a mostrarme terco a la hora de desembarazarme totalmente de ella y cuando pretende huir me aferro a sus tobillos evitando el soltarme y quedarme pateando tristeza sobre el asfalto, tal vez sea solo eso, pero conozco al interfecto y no me extrañaría que él, que tanto ama la música, cuando la motivación vuelva, es una suerte de hija pródiga que siempre vuelve, y su niña y él empiecen a conocerse tanto que su amor, indiscutible e inagotable, no sea la principal baza para iniciar una  educación y formación ya encaminada, correctamente encaminada, y ambos empiecen a darse sus necesarios espacios, que entonces entre la maleza de amor y esperanza, nazca otra vez la iniciativa que haga volver a abrir la mansión y tras una buena limpieza volver a dedicarnos crónicas musicales, de esas que han echo de Mansion on the Hill, de su visita y lectura, una costumbre adquirida y querida para mi, casi una necesidad...

Pero como todo es para bien y yo quiero a mi amigo, pues no estoy triste, estoy contento y deseoso de que esta etapa que ahora empieza en su vida sea gratificante, feliz y repleta de momentos que llevarse al almacén de la memoria, a la despensa de las felicidades.
En mi despensa esta él presente en alguno de mis recuerdos recientes mas inolvidables, como no recordar su presencia en aquel fin de semana de Frías que ambos disfrutamos y vivimos de modo apasionado junto a otros queridísimos amigos. Algún café por Bilbao y mas de una compra en el FNAC...de discos claro...No menos geniales los momentos vividos frente a Fakeband en su primera acometida al The Last Waltz en el Cafe Antzoki junto al gran Joserra Rodrigo, igualmente inolvidable, y con el señor de la land también por allí, el bolo de la gran Lucinda en el mismo marco, y apenas hace unas semanas mano a mano, el y yo presenciando el primer recital de la última gira de Nacho Vegas.
Además de un buen número de sufrimientos compartidos en los partidos de basket de nuestro Bilbao Basket, otra de las aficiones que compartimos...
Conversaciones musiqueras en torno a todos y a todo..la NBA puesta a análisis y muchas lecturas de sus impresiones en ese imprescindible caseron que hoy ha cerrado sus puertas.
Y es que la Mansion era un lugar un tanto especial, amable y digno, sencillo y sabio, elemental y elaborado. Allí aprendí mis aun rudimentarios conocimientos en torno a la discografía de Costello, (otros blogeros también han contribuido a este amor creciente por el heterodoxo cantautor), y entndí la importancia de la música mal llamada De andar por casa...como si en casa no nos mereciésemos escuchar lo mejor...lo simple, sencillo, lo que realmente conecta con las fibras, lo nuestro...nadie hablaba de esto mejor que Mansion.
Y por último quiero recordar mi primer dia en la blogosfera, a punto de cumplirse dos años y medio de aquel domingo en que nervioso tecleaba mi primer texto con el panico atenazando mi garganta, el pánico a la indiferencia, a que esa bruja fuese la única en morder el fruto que con tanto nerviosismo e ilusión habia plantado y ahora germinadaba llevando parte de lo mejor que podía utiliazar como fertilizante y que habitara en mi interior...cuando a última hora mire en aquel blog recien abierto, que olía a nuevo y virgen, cuando lo abría con el miedo a que los peores augurios de soledad se hiciesen reales, ví algo inexperado, en el blog, que yo ya seguia hacia tiempo, Mansion on the Hill, su propietario había actuado de padrino de quien suscribe, presentándoselo a la blogosfera en la que el ya era alguien admirado y querido...pocas veces en mi vida me he sentido tan agradecido, y también emocionado, aún no nos conocíamos personalmente, eso tardó unas pocas semanas en llegar, no muchas, y poco a poco he llegado a considerar a Hector uno de mis amigos, y a su mansión una especie de refugio de calor humano donde hablar de música en perfil bajo, que ¿sabéis que???...es el mejor perfíl para hablar con los amigos.
Voy a hechar de menos Mansion on the Hill, se había convertido su visita, en una costumbre adquirida y querida...la verdad es que si que estoy un poco triste, solo un poco.
Gracias Mansion!!!


martes, 24 de junio de 2014

Ray Davies - "Working Man's Cafe", 2007.


Como todos los que de vez en cuando me honráis con vuestras visitas sabéis, el pasado sábado día 21 de junio fue el cumpleaños de Ray Davies, setenta le caían a la criatura. No voy a cometer la torpeza de incluir en estos párrafos datos bibliográficos, ni tan siquiera musicales o artísticos, de tan insigne personaje, cantante, músico y compositor que al común conocimiento de todos llego a lomos de ese corcel hermoso y elegante llamado The Kinks y que a muchos que yo me sé exita tanto como cualquier otra marca musical de mayor poderío mediático y mas unánime presencia popular a pie de calle.


El caso es que repasando la efemérides para desde estas mismas páginas hacerle un corto y humilde, pero sincero y sentido homenaje, me di cuenta de lo poco que había reparado en su figura en estos casi dos años y medio de andadura blogera que llevo recorridos.
Es evidente que había que remediar el desaguisado, pues Ray Davies es una de las figuras que hoy por hoy mas admiración despierta en el que suscribe, desde luego tardó en llegar a mi casa su famosa formación pero cuando lo hizo fue de modo demoledor, entró en mi discografía arrasando cual apisonadora, no dejando célula sensitiva sin tocar ni nervio sin retorcer en mi pobre organismo que ya nunca mas fue el mismo tras la escucha de las andanzas del querido Arthur.
Es, en cambio de lamentar lo poco que se ha prodigado fuera del grupo que le encumbró, pocos discos con su firma única nos ha regalado en sus casi 50 años de carrera, pero yo hoy quiero hablar de uno de ellos, del que facturo en 2007 y que llevo por título "Working Man's Cafe".



Tal vez lo primero que debería llamar la atención, cosa que no ocurre al conocer un poco la biografía del amigo Ray, es la capacidad para permanecer impermeable a la lluvia de años que a todos nos moja la osamenta, al menos la humedad queda claro que no debilita la fiereza de sus textos, fiereza elegante, sofisticada e irónica, casi diría satírica que en este trabajo, tras cuarenta y pico años de patear la resbaladiza pista de patinaje que es el mundillo musical y rockero, continua como el primer día, afilada espada presta a inmiscuir su punta observadora en las entrañas del día a día y retorcer estas hasta sacar algo en claro, algo que no acostumbra a ser limpio o amable pero si real y objetivo, siempre desde una mirada, la del londinense, caracterizada por el ver sin ser visto, el mirar cuando nadie le ve, aunque estar esta, a la vista de todos, que es la mejor manera de pasar desapercibido.
Y lo cuenta, como lo ha contado siempre, con versos que profundizan en la cata abierta en la moral colectiva de estos tiempos, los de los sesenta y los del siglo XXI, que tampoco han cambiado tanto, dotando a sus canciones de historias, cuentos muchas veces, que giran en torno a personajes que viven en sus observaciones callejeras, a situaciones que imagina soñadas por muchos, desechadas por casi todos, sigue observando con la misma lascivia en la mirada y la misma frescura crítica en su encendida inteligencia con que observaba cuando sus cumpleaños tenían el dos o el tres en la primera cifra de su documento de identidad.
El resto es rock, pop, blues, todo mezclado con sobriedad y mimo en la melodía, con esa lírica que solo poseen los elegidos, esa argamasa de caracteres que los genios aglutinan y convierten en arte de forma natural, y es que en la sangre de Davies circula la amabilidad de los grandes compositores pop como Macca o Nash, en su alma la rebeldía teñida de gamberrismo de los Stones, en su corazón la brabura socarrona y contestataria de los Who...todo ello junto que no revuelto es Ray Davies.
Si esto los extiendes y distribuyes en 13 canciones que cuentan con la infinita capacidad melódica del maestro, su capacidad de análisis crítico y ácido y es cantado en esa voz de ciudadano medio, el resultado solo puede ser un trabajo como este "Working Man's Cafe", una Puta Obra Maestra, (En mi opinión sincera).
Desde la guitarra amenazante con que empieza la rítmica y sencilla melodía de "Vietnam Cowboys" pasando por la acidez pop de "You're Asking Me", composicion marca de la casa, deliciosa y fluida como tambien lo son la soberana "Working Man's Cafe", deliciosa y matadora en sus cadencias vocales y pellizcos melódicos, una delicia.
Sencilla y dura "Morphine Song", con aire Jaggeriano en el cantar y final de antología funkysoulera a golpe de viento y coro. Guitarrera y con aires funkys en los estribillos, vientos y solo guitarrero es un bailable corte "In a Moment". Pop que mira al pasado la excelente "Peace in Our Time", ritmo, teclas que evocan a Kinks y canto ligero e intencionado en otro muy buen tema: "No One Listen".





Letra típica de su produccion es la maravillosa "Imaginary Man", tan bella que no parece real, ver sin ser visto y contarlo, un tema de ensueño, y la bohemia se hace del ambiente en la preciosa y popera "On More Time".
Mucho mas peligrosa y pantanosa, la excelente y sugerente "The Voodoo Walk" que da paso a los ritmos vivos y de sesentero acento de "Hymn for A New Age".
Otra bonita balada de acusticas y pianos en "The Real World" y final con otra de las joyas del disco, una maravilla de milagroso discurrir melódico y canto fresco, joven y lozano, filo y sierra en los asperos contornos de la letra, una maravilla de principio a fin titulada "Angola (Wrong Side Of The Law)".







Disco de este setenton que no desmerece en absoluto a nada de lo que a su producción Kinkera se refiere y que es una delicia volver a escuchar para así honrar a uno de los mas grandes, Ray Davies, con rumores en torno a un retorno de la banda que podría ser acontecimiento mayúsculo para servidor y otros muchos.

domingo, 22 de junio de 2014

Rip Masters - Rock That Rock! (1981).


Tras una semana en la que una mezcla extraña de casualidad y haraganería me llevaron a tomarme un viernes sabático en lo que al goce de escribir esta crónica se refiere, hoy vuelvo con ganas y un poco de mono, y lo hago con uno de los vinilos mas curiosos que tengo en casa.
Se trata de un vinilo de 1981 de un absoluto desconocido por estos lares que responde al nombre de Rip Masters y que dedica sus días a tocar, comPoner y cantar una explosiva y gratificante argamasa de estilos que comprenden rockabilly, country y rock, de añejo sabor pionero y vocación de autenticidad deseosa de divertir y hacer bailar al personal sin mayores pretensiones y sin ambiciones de enaltecimiento del intelecto, diversión y despreocupación, eso si, dentro de unos parámetros de calidad, elegancia e incluso glamour.
Y justo es decir que tampoco falta en el coctel virtuosismo, pues este Rip Masters es un fabuloso pianista que hace sudar el instrumento rey con un fibroso y frenético sonido boogie-woogie.
Desde joven fue reclutado como instrumentista, también le da a la guitarra con destreza, por todos los grandes de la pionería, así cuenta en su currículum participaciones con profesores de la talla de Gene Vincent, Ray Campi o Jack Cochram.
Canciones suyas han aparecido en un buen numero de películas y series americanas en los últimos años, actualmente gira y presenta un show denominado "Don't Miss" en el que desarrolla en escena todas sus características artísticas obrando en vivo como músico, cantante y compositor, este espectáculo ha sido llevado con éxito por su país y también por varias naciones europeas.
Atesora una importante discografía con innumerables discos grabados durante las últimas cuatro décadas.
El que me trae aquí esta semana es el primero que facturo para el sello Rollin' Rock en 1981.
La edición que obra en mi poder es de distribución italiana, los créditos e información viene en el idioma transalpino, vaya usted a saber porque, y es una curiosidad que para ser sincero no tengo claro como llego a mis manos.
En cuanto a su escucha, lo dicho, se trata de una digerible macedonia de estilos finamente interpretados, con soltura, conocimiento del oficio y sin pretensiones sónicas ni estilísticas, busca la diversión, el buen termino de cada composición, todas agradables al oído y sinceras en su exposición pública, y la elegancia en cuanto a producción e interpretación.
Suenan pianos honky-tonk y boogie-woogie, vientos de acentos sureños que dan aires cálidos y ritmos de golpeteo rockabilly, ciertos acercamientos al country y mucho glamour en el decir.
Destacan entre los temas que conforman el álbum la inicial y rockanrollera de viejo cuño "The Last Time You Were Loved" donde asoman guiños a la vocalidad de Elvis y sensaciones countrys, fabuloso tema de vitamínico espíritu.
Rock and Roll energético y vitaminado en las vertiginosas "Rockabilly Man" , "Rock That Rock!" y "Rockin' School", y letanías de los pioneros con coros de negroide palpito en la bailable "Locked Up".
Baladas tan típicas como encantadoras, abiertas en vocalidad y sentir como "Afterglow" o "Suck 'Em Dry".


Otro pelotazo de aire pionero y pelín crooner en la apertura de la cara B con la estupenda y nerviosa "Rockaday World".
Otros temas como la canalla "Cherryll Ann" o la que cierra el disco "Poppa Shuffle" nacida para bailarla y chasquear los dedos, pues al ser instrumental la voz la dejamos descansar, sirve para demostrar el virtuosismo del Sr. Masters ante las teclas.
En definitiva, se trata este, de un disco sumamente agradable a la escucha y el disfrute, que se pasa sin sentir, con poco peso especifico ni pretenderse tampoco, que si el oyente gusta de los ritmos alegres y luminosos de los primeros acercamientos blancos al genero, del country exento de amargura y del rockabilly de buenas intenciones difícil será que no pase un buen rato con el, curioso y desconocido me gusta el tal Rip Masters cuyo vinilo "Rock That Rock!" no recuerdo como llegó a mi colección.




Este articulo fue escrito originalmente para el blog La Comunidad del #FFVinilo en el que tengo el honor de participar cada viernes, se puede consultar allí este artículo pinchando el enlace: Comunidad del #FFVinilo 

sábado, 21 de junio de 2014

Ray Davies cumple 70 años, ¡Felicidades!!!


70 años le caen hoy a una de esas figuras sin la cual, todo esto que tanto nos gusta a esta pandilla de colgados que formamos la fauna del rock, pop y demás historias, seria igual.
No voy ha hacer el mamarracho citando datos bibliográficos ni artísticos mas que de sobra conocidos por todos, me limitare a darle las gracias por ese legado que parece continuar y con ecos de buenas nuevas próximas y desearle un feliz cumpleaños.
Y poner algo de su  musiquita claro.



viernes, 20 de junio de 2014

Adam Eckersley Band - "The First Album", 2014


Este disco lleva sonando varios días en mi casa, bueno en mi casa, en mi coche, en mi MP3, en el PC de mi curro...en todas partes, me persigue como una sombra agorera y superviviente a la oscuridad, tal es su terquedad.
Y no es que me queje, pero lo cierto es que me crea una especie de desasosiego espiritual, pues si la verdad es que el disco me parece una hilarante colección de canciones de perfecta construcción melódica, construcción aderezada con toda clase de complementos tan atinados que hacen que la mencionada construccion se perfile hasta crear una estructura atractiva, agradable y que provoca disfrute al primer impacto auditivo.
¿Cual es el problema entonces?, el sonido, la producción, el elemento comercial que detecto o creo detectar en la cualidad física de lo que rodea la voz del tal Adam Eckersley.
Llamarme elitista, presuntuoso o intenso y quizás acertéis, pues un disco que estoy disfrutando de veras me crea unos problemas conmigo mismo que no me gustan, pues dicen de mi algo que no me agrada, que soy un pedante y un iluminado de mucho cuidado...pero el disco me gusta, hace que el tiempo vuele, hace que mis pies se muevan como hacía años que no se arrancaban y que la bilis se vuelva néctar por unos minutos, que la sonrisa ilumine mi rostro y que los malos rollos sufran de la soledad que ellos provocan y que mientras las guitarras de AEB atronan y las bases rítmicas tiñen de alegría la pena se tengan que esconder en ese exilio de soledad al que a veces nos condenan esas negras y contaminadas brumas que son los problemas y que al calor de los temas de estos australianos mutan a dulces y coloridas nubes, pero de golosina y peluche.


Maldito aquel que invento la palabra comercial y le dio un sentido negativo que es el único que parece haber perdurado del vocablo, que tiene otras connotaciones, alguna nada negativa, pues...¿No intentaban The Beatles vender su música?, compaginando comercialidad con genialidad, convirtiendo sus temas en digeribles y desbocadas melodías de sencillos contornos pero sometidos al halo mágico de la innovación, de la exclusividad. ¿No pretendía Bowie estar siempre en la cresta?, estudiando minuciósamente con mil y un camaradas el sonido que quedaría escarificado en los surcos de sus vinilos con el objetivo de lograr cresta comercial y artística al alimón.
Incluso Mozart se veía en la obligación de renunciar a efectos compositivos complejos para lograr el favor de un publico del cual dependía, de la comprensión por parte de este de su arte, el pan con que mantener sana su osamenta.
Dejémonos por un momento de historias elevadas y bajemos a terrenos mas mundanos y dediquémonos a disfrutar de este disco del australiano Adam Eckersley, reputado y premiado guitarrista, principálmente de blues, en su país, Australia y que tras varios proyectos acompañados siempre del éxito de crítica y ocasionalmente también de público, hace algo menos de un lustro decide agrupar a una formación de cuatro músicos para madurar un proyecto que hoy nos lleva al disfrute de esta, su ultima entrega llamada "The First Album", primera entrega con esta formación en formato larga duración tras algún single.


Y ¿Qué podemos encontrar en este "The First Album"?...pues rock, básicamente rock de estructura luminosa y sencilla a la asimilación, con oropeles de un blues básico y blanco y golpetazos acústicos que miran al folk y algún que otro guiño que pone al country en la órbita sonora de algunos temas.
Pero sobre todo canciones rockeras y perfectas, melodías de una exactitud matemática que siempre cuentan con el detalle sónico mas apropiado a la fácil digestión, sonido de instrumentos ordenados y comedidos en sus disquisiciones, las guitarras pueden elevar la tensión pero parece que no rugir, las voces pueden exhibir tono pero no aullar y el ritmo puede invitar a bailar pero no a desfasar, todo, insisto muy ordenado, demasiado ordenado para mi prejuicioso entendimiento.
Pero lo mas importante es el disfrute del trabajo, desde la inicial "Long Enough To Disapear", un folk-rock de fluida melodía y efectivo estribillo que invita a salir a comerse el sol de este verano, y no dejar de masticar luz y vida con otro corte de semejante vocación como "Tomorrow Night Same Again", de misma tradición folk, mas escorada al country pero de similar disposición, pasando por rocks mas rotundos y definitivos, fiesteros y cálidos, la excelente vitalidad del estribillo de "Should've Known Better" y la arrasadora y vitamínica actividad sísmica de la melodía de la irresistible y sublime "Sex & Money" que se eleva en el estribillo a un paraíso de goce y buen rollo, tema de obligatoria escucha con el volumen del equipo a toda hostia.




Las baladas se muestran comprensivas a los sentidos y punzantes a las evocaciones líricas, preciosas y perfectas en receptivas melodías e intensas intervenciones vocales que embelesan: "Crazy Woman", perfecto hammond de fondo, "Give Her The World", romántica y sedante, crepuscular con violines dulcificando el conjunto y la que cierra el Lp "To The Grave", mas Springsteeniana, con pianos y eléctricas timoratas pero hermosas en su onírico sonido.


Tampoco faltan a la cita con la ortodoxia las guitarras en pleno derroche de controlada distorsión pero energético ímpetu en el country-rock "Why I Drink" etílico de armónicas de narcotizante sonido, y mucho mas evidente el rock geométrico y guitarrero de típicas estructuras de "Sister Sunrise", con un riff que juega a creerse metalero, y la mas vaquera "I Get It" con un piano Honky-Tonk y unos coros convirtiendo el comienzo tempestuoso en un sirimiri eléctrico y despreocupado en su liviano y genial estribillo, ¡A Bailar!.
Solo nos queda el blues, un tanto denso y anticlimatico de "In The End", el momento mas introvertido de un disco extrovertido, soleado y juguetón que corre como el sentimiento de culpa de un condenado y que suena en ocasiones un poco demasiado comercial, al menos para mi, pero que me da igual, lleva días conmigo y a lo mejor hasta me enseña a ser mas terrestre y menos divino, que es mejor para el alma y para el disfrute, dentro de un orden.

jueves, 19 de junio de 2014

The Box Tops - "Cry Like A Baby", 1968.

Apenas hace un par de semanas que me lancé a escribir la crónica del primer disco de este grupo y del que fue su cantante, el malogrado pero eterno Alex Chilton, entrada que os invito a visitar pinchando aquí.


El disco, que reconozco hacía tiempo que no escuchaba volvió a subyugarme, esto me hizo recordar su segunda entrega, este "Cry Like A Baby" que hoy traigo aquí con una mezcla de extrañeza y contento.
Extrañeza porque no lo recordaba así, y contento porque es mucho mejor de lo que recordaba, ¡que engañados nos tiene a veces la memoria!
Esta segunda entrega, que vino empujada por el imprevisto éxito del primer disco, viene a significar un ejercicio de continuismo ejecutivo casi exacto al de su antecesor, la buena acogida debió hacer llegar a los cerebritos de los reponsables de Bell Records aquello tan yanky de: "Si esta bien...¿Por que tocarlo?...


Así que ni Alex Chilton ni el resto de los chicos del grupo, que contaba con la incorporación de Rick Allen a los teclados y Thomas Boggs a la batería, tenían ocasión de hacer aparecer algún tema propio en el setlist definitivo del disco, las canciones volvían a corresponder a composiciones de la dupla Oldham-Penn en su mayoría, como ya ocurrió en su primera entrega.
Dan Penn vuelve a ser el productor y su primer paso fue lanzar el tema que daría nombre al disco y que previamente había compuesto junto a su inseparable Spooner Oldham: "Cry Like a Baby" se convirtió en un nuevo éxito para el grupo alcanzando el nº 2 en las listas americanas, misma base sónica basada en el pop de ascendencia brit y el soul blanco de vientos inflamables con aderezos de psicodelia, aparecen sitares y otros elementos que hacían furor en aquel verano del amor.

El sonido en cambio aparece mas robusto, mas creíble y seguro de si mismo, como si ahora, tras la primera experiencia se presentase con la cabeza alta y sin vacilaciones, las canciones suenan mas maduras, menos penetrantes melódicamente pero mas carnosas en su construcción y la voz de Chilton suena arenosa y fuerte, ganando su timbre en color y brillo sin por ello perder en peso, aun joven pero con un instinto para el fraseo y la belleza lineal en el discurso que ya empezaba a ser ciertamente destacable.
Así pues nos enfrentamos a 11 canciones que continúan e incluso mejoran o refuerzan lo adelantado en "The Letter/Neon Rainbow" un año antes.
Tras el hit inicial que nominalizaba el Lp nos deleitamos con la corta pero hermosa "Deep in Kentucky", de tendencias psicodélicas y orquestación rica en cuerdas y vientos oscuros y envolventes, rica y cuidada producción que huye de empalagos.
Anticipo de la Gran Estrella el siguiente corte "I'm The One For You", estribillo y teclados adorables y crudeza de seda en la voz, una delicia.
Uno de los dos temas compuestos por Mickey Newbury es "Weeping Analeah", bella balada soul-pop, cantada con pasión y apoyo coral de clara influencia negroide, la otra composición de Newbury es la no menos bella "Good Morning Dear", mas psicodélica pero igual de excelsa en sedosidad e intensa en lirismo, en ambas destaca el canto emotivo de Alex Chilton.
Bailarina y excitante con aire swingero la composición del dueto ya comentado: "Every Time", mismos protagonistas en la mas oscura y metafisica "Fields of Clover", situada mucho mas en consonancia con el anfetamínico momento de su nacimiento pero sin perder de vista el soul mas racial.
Pop sencillo y plácido como un paseo primaveral por la campiña, Beatles y Hollies refugiados en el alma de la bonita "Trouble with Sam" y la guitarrera y de esencia beat "727", con elementos orientales Harrisonianos, cierra las composiciones Penn/Oldham.
Febril y excitable suena la extraordinaria "You Keep Me Hanging On", autentica versionaca de tendencias progresivas del original de Vanilla Fudge que cierra el disco.
Solo se nos queda otro de los cortes mas viculados a los sonidos lisérgicos, la contemporanea y fluida, vaporosa en sus coros femeninos y la vocalidad ausente de Chilton "Lost".







Mas maduro y afianzado sonicamente que el debut, este "Cry Like a Baby" es otro disco que se escucha y por momentos se vive, la pasión y la fría producción casi científica se funden para crear un concepto musical irresistible en cuanto a sensibilidad y belleza, que además cuenta con el talento de un joven Alex Chilton que ya sabía que tecla tocar para engordar la esencia de una frase, la belleza de un sonido, el frenesí de un estribillo.
Siempre es bueno volver a los clásicos.

miércoles, 18 de junio de 2014

Quique Gonzalez y Jose Ignacio Lapido salen juntos de gira


Acaba de ser anunciado por los protagonistas en comunicado oficial que se puede ver en la pagina web de ambos artistas, en el cual se incluyen fechas y las salas agraciadas con la suerte de contar con tan insignes rockeros patrios en sus escenarios.
La gira tendrá como nombre oficial SOLTAD A LOS PERROS y en ella el madrileño y el granadino además de escenario compartirán tabién banda.
Los eventos tendrán lugar durante los próximos meses de octubre y noviembre, pero para mas información añado enlace con la web de Quique donde se especifica todo con claridad y de forma oficial.
Gran noticia para los seguidores de cualquiera de ellos, aunque dadas sus características, en muchos casos, como en el mio, habrá coincidencia en ser fans de ambos.
Esperaremos con impaciencia el día del concierto de estos dos cracks.

http://www.quiquegonzalez.com/noticias/81-quique-gonzalez-y-lapido-anuncian-gira-conjunta-soltad-a-los-perros





martes, 17 de junio de 2014

"Beauty & Ruin", Nuevo disco de Bob Mould.


Apenas hace unos días, exactamente el 9 de junio pasado salía a la venta el último trabajo discográfico de Bob Mould tras el estupendo "Silver Age" de 2012.
Mould, conocido principálmente por ser el guitarrista de los fabulosos Hüsker Dü, nos ofrece un nuevo disco que promete estar repleto de energético Power-Pop y Noise Pop, con esa irresistible interacción de poderío guitarrero y fluidez melódica en base a ritmos acelerados y velocidad en el frenético discurrir musical que caracteriza su producción en solitario.
Acompañan a Bob Mould en la grabación de este Lp el baterista de Superchunk: Jon Wurster y el bajista Frank Black.
Buena noticia la de esta publicación para los amantes del power-pop, intentaremos estar al tanto de este lanzamiento e informar al respecto de su contenido, vaya de adelanto el vídeo del primer single en el que colabora Colin Meloy, vocalista de The Decemberist y el tracklist definitivo.

1. Low Season
2. Little Glass Pill
3. I Don't Know You Anymore
4. Kid With Crooked Face
5. Nemeses Are Laughing
6. The War
7. Forgiveness
8. Hey Mr. Grey
9. Fire in the City
10. Tomorrow Morning
11. Let the Beauty Be
12. Fix It




lunes, 16 de junio de 2014

Lincoln Durham - "Exodus Of The Deemed Unrighteous", 2013.


Conocí a Lincolm Durham trasteando por la red, como viene siendo habitual en estos últimos años, y es un tipo que aunque me interesó, no le hice demasiado caso en un principio, entonces fue su primer Lp "The Shovel (vs) The Howling Bonesel" (2012), el que me sirvió de presentación y llamo mi atención, aunque luego lo olvidé.
Y es que este tipo es joven y es de Austin (Texas) y con estos dos elementos se es suceptible de tener en el flujo sanguíneo la mezcla oportuna e infecciosa de narcóticos musiqueros genéticos necesarios para convertirse en un errante músico contador de historias narradas bajo el influjo de las letanías blueseras, rockeras y outlawders propia del hábitat natural del paisano. Si además, como es el caso cuentas con una guitarra y una voz que sabe y quiere contar esas historias como si el resto no importase pues ya no hay vuelta atrás, estamos ante un forajido del country, un envenenado del rock y un maldecido por el blues.
Creo justo decir que este disco me lo recordó y me ato a su música, entró en mi vida demasiado tarde, lo que le privo de aparecer en la lista disquera de Addison correspondiente al pasado curso.

Lincolm Durham suena sobre todo solitario, tiene su voz y su guitarra, sus historias desbordándose de su alma por su garganta y da la sensación de que el resto le trae sin cuidado. En su propuesta sónica el clasicismo se disuelve con los mas extravagantes conceptos personales a la hora de entender ese clasicismo, guitarra que suena vieja, vetusta, en ocasiones casi prehistórica, como si la hubiese heredado de Robert Johnson, y una vocalidad asilvestrada en la que las palabras dicen menos que la expresividad, y el fraseo puebla la garganta de rugosidades que provocan aspereza y a la vez belleza en el discurso.
Tiene carácter y una terquedad en lo que desea comunicar que hace de su propuesta un tradicional pero inédito concepto musical, con él solo como protagonista, sin que el acompañamiento sea mas que eso, un acompañamiento con vocación mas de no molestar que de aportar, pues su voz y su guitarra llenan el discurso musical de todos y cada uno de los temas que conforman este segundo disco del texano.
Disco que gana en forma y fondo, mejores melodías, mas cimentadas, mas seguras y sonido mas pulido, sigue siendo fabricado con material antiguo, pero ahora esta mas tratado, mas mimado y se muestra desnudo pero no impúdico.


Diez temas que comienzan con la tribal, montañosa, casi un canto piel roja de coros de mortecino lamento y ritmo sincopado de percusión sencilla y de campamento, se trata de "Ballad of a Prodigal Son" cerrada con una tormentosa guitarra agorera y furiosa.
Rítmica y de guitarras pantanosas, del delta y melodía tozuda en su retiración y vocación de pasado lejano, cantando con garganta desnuda, sin trampas, comunicación casi animal en la fantástica "Rise in The River", mas antiguedad en la guitarrera y vetusta vestimenta que adorna el reptar de la pantanosa "Annie Departee".





"Beautifully, Sewn, Violently Torn" se desliza como una araña, directa a su objetivo como viene haciendo desde hace siglos, es un tema de naturaleza genética, donde guitarra y voz forman parte de la misma pasta sónica, tema germinal y salvaje.
Acústicas y amabilidad sónica en un tema de texturas folk y canto en falsete, "Stupid Man" es un relajante y bonito alto en el camino, un nexo con las sonoridades nuevamente terrestres y viscerales, de viejo cuño y temperamento huraño que caracterizan la oscura y casi agorera "Strike Us Down" corta y amenazante en su tópico tañer bluesero.
Las acústicas hacen cobertura a una voz que también sabe sonar con belleza y humanidad, se esconde la fiera y aparece el hombre contando historias de forma mas noble y con la guitarra en estado de paz, sin la necesidad de arrastrar sus cuerdas al desastre de morir matando, una bonita balada lírica y clásica "Keep on Allie".
Belleza y sentimiento que se funde con la distorsión eléctrica y reptante y la vocalidad intuitiva y stoniana de Durham que va desgranando un blues maldito de excelente factura racial en la estupenda y extrema en el estribillo: "Siner". "Exudus Waltz" sigue teniendo en la dictadura vocal de Lincoln su marca de la casa, pero aquí elementos campesinos dan al corte un aire de folk pueblerino y autentico, cercanías a country de casa cerrada y soledad compartida con recuerdos mortificantes en un tema que sale del interior del alma, donde los recuerdos yacen podridos.





Despedida con la mas sentida y humana de todas las canciones del trabajo, sin perder la tradición, el aroma casero, la autenticidad terca y primitiva en el decir y el sonar, con voz acaparando sensaciones "Mama" suena a amor, a limpieza de sangre y sentimientos, bonita y oscura.
Disco que parece tener 60 años, que parece encerrado en una caja del tiempo y negarse al progreso, con sentimientos que no han pasado por el tamiz de la modernidad, del psicoanálisis ni de la regeneración y viven libres, y en ocasiones malditos, sufriendo y dejándose pudrir aquejados de una suerte de impermeabilidad a la catarsis, sorprendente y bella la propuesta de este músico texano valiente, entregado y silvestre. Muy recomendable.

domingo, 15 de junio de 2014

Alguno de los discos mas interesantes de este 2014 para Addison...


Pues si, Addi puede poner el titulo que quiera al post pero lo cierto es que es una lista, una lista amateur si queréis, sin el glamour de las listas oficiales con su orden correlativo y su pompa clasificatoria, pero una lista.
El caso es que el otro día leía una similar en la land del gran Joserra y me dije, ¡leñe!, pues coincidiríamos en unos cuantos discos en lo que llevamos de 2014, casi en el ecuador de su vida.
¿Porque no destacar alguno de los álbunes que mas están sonando en casa en lo que llevamos de año?, y me he puesto a ello, de forma relajada y sin pretensiones, solo recopilar sin ningún tipo de orden correlativo los discos que hasta ahora mas me están gustando y llamando mi atención, y esto es lo que ha salido, un grupete de discos que sin ser POM ninguno, el año no es prodigo a esta pomposa nomenclatura, si que hay mucho disco realmente notable y alguno sobresaliente, espero que os guste y entretenga la lista. En total 20+1:


Desde los pantanos de Nueva Orleans, pura raza

La Unión hace la fuerza.
Mucha, pero que mucha clase.
Uno de los discos mas exquisitos del año.

Psicodelia y Southern unidos en torno a un gran conjunto de temas

La guitarra, el blues y la clase de uno de los grandes desconocidos.

Blues y Soul en otro gran disco de Robert Cray.

Otro de los grandes discos del año.

Rock, folk y buen rollo, ¡discazo!

Southern rock del de toda la vida impecablemente hecho.

Costo, pero cuando entro funciona como un tiro.

Y otro de los discazos del año...

Un disco que me ha sorprendido y mucho, fresco, rock y country.

Interesante disco con blues, soul y funky, descubriento de un gran guitarrista.
Y otro mas, precioso disco...
Los Nashville vuelven a dar caña, fuerza y riffs a diestro y siniestro.

Elegancia, gusto y sonidos oníricos.

Gracias Johnny, no conocia a este monstruo, vintage y tradición.

Otro de los grandes del country, injustamente desconocido.

Sorprendente disco que te traslada al 67 y toda su carga lisergica.

Esta es la propina, a mi me gusta tios...y adoro a Imelda.