sábado, 31 de mayo de 2014

Rodney Crowell - "Tarpaper Sky", 2014.


¿No os ha pasado nunca que hay días que no estas para nadie?, que la soledad parece haber hecho presa ya no de ti, sino de todo y de todos, que el silencio impone una férrea dictadura en tu corazón, en tu cerebro, en tu cuarto, en tu casa...en tu ciudad.
Este es uno de esos días, mejor dicho, en este caso una de esas noches, todo lo que me rodea es aire y aparatos eléctricos, muebles y silencio, un silencio que pesa toneladas, tan tozudo que no hay ruido que pueda abrirse camino entre la frondosa espesura de su viscosa e invisible materia.
No estoy deprimido ni nada por el estilo, solo triste, pero de una tristeza cómoda, que se gusta a si misma y se recrea en su propia y lírica hermosura, y lo hace porque sabe que esta vez su existencia es coyuntural, limitada en el tiempo, exigua y para nada definitiva, pues no tiene motivo para permanecer a mi lado por mucho tiempo, no estoy triste, todo lo contrario, pero esta noche...no se que me pasa...es como si la ilusión hubiese decidido pasar la noche fuera, buscarse otro amigo o alguna amante efímera, esta noche la ilusión esta de picos pardos y la alegría también esta por ahí, ¡adivina donde!...ojala ahora este en vuestros sueños.


En un último y agónico esfuerzo he decidido pinchar un disco que lleva días acaparando el equipo de mi casa, tal vez él pueda atravesar esa capa de silencio tan apelmazada, lo han intentado antes otros sin conseguirlo, y eran tipos mucho mas duros y decibélicos que el caballero que esta presto a intentarlo a continuación, si ellos con sus guitarras encabronadas y su distorsión tempestuosa no lo han logrado, dudo mucho que Rodney Crowell pueda conseguirlo con el material dúctil, sedoso, amable y acústico con que esta construido su último disco.
El cantante y guitarrista Rodney Crowell es un destacado compositor de música country, guitarrista habitual de la banda de Emmylou Harris: "Hot Band", precisamente con la gran dama grabó el pasado año un fabuloso álbum: "Old Yellow Moon", disco que celebraron convenientemente en los escenarios de medio planeta en una gira que también les trajo por estos lares.
Este año vuelve con mas material discográfico, ahora el solo, y nos ofrece un ramillete de canciones caracterizadas por las acústicas como protagonistas de su fondo sonoro y la belleza lírica como señora de las formas melódicas, arropando creaciones que van desde el country al folk y desde el rockabilly al blues y el soul, siempre con la prudencia sonora como guia de una travesía sonora de delicado palpito y acariciador impulso.
Con estas premisas difícil empresa tiene el Sr. Crowell para romper el silencio que esta noche me impide dormir...pulso al play y vamos a ver que pasa:
Las primeras notas son ligeras y animadas, la voz entra con fe y relajado timbre, un tema country-folk de corte clásico, baterías sincopadas y la melodía se enreda ahora con unas steel y un piano que empieza ha disfrazarse de profesor de saloon, y el estribillo, genial, luminoso y optimista...no os lo vais a creer pero el silencio ha acusado el golpe, esta fabulosa "The Long Journey Home, (For Ben)" ha causado un efecto inmediato en esa capa de pesimismo que abotargaba el aire viciado de mi habitación, difícil resistirse a una tonada tan embelesadora y genial.


En la misma linea se mueve el segundo corte "Fever On The Bayou", tema dotado de un estribillo que lanza los pies al baile y al corazón a la busca y captura de la alegría, fiddles y coros de irresistible poso country que consiguen abrir un boquete importante en la espesura granítica del silencio, ahora menos ufano y con síntomas de temor.
Temor que se ve confirmado en cesión de terreno y búsqueda de ventanas abiertas para huir del rockabilly de imponente y decidido ritmo de la convincente: "Frankie Please".
Y tras la tempestad llega la calma, y el silencio, ya bastante descompuesto en su autoconfianza se viene abajo con la bella letanía de la gloriosa melodía y artesanal construcción instrumental de "God I'm Missing You", la rendición esta servida, y las lágrimas en los ojos claman por asomarse a sus cuencas y lucirse ante la bella armonía que las ha despertado.


Lo que hace unos minutos hacía claudicar a los poderosos y afilados riffs de Nasville Pussy lo esta consiguiendo la sedosa y tierna voz de Rodney Crowell, no si mi amatxu siempre dice aquello de "mas vale maña que fuerza", ahora lo entiendo.
La sugestiva y nocturna "Famous Last Words of A Fool in Love", bella y romántica versión del tema de George Strait y el soul pantanoso de la mas eléctrica y racial "Somebody's Shadow" decantan la balanza de la batalla del lado de la sensibilidad, de la elegancia, discreta y poco presuntuosa pero innegable y con empaque de este disco abierto y desnudo de prejuicios. El silencio deja su lugar a la ilusión que al fin se decide a volver a casa.
Libres de silencios hostiles disfrutamos ahora de la sentida "Grandma Loved That Old Man", que no puedo evitar que me recuerde los ramalazos mas sensitivos y románticos del gran Jonathan Richman.
Folk de tendencias Dylanitas en la nerviosa y de tendencias gospel en los coros "Jesus Talk To Mama". Country crepuscular, con sabor a soledad calurosa e impuesta en las plañideras notas de la melancólica y bella "I Wouldn't Be Me Without You", desamor sufriente tratando de consolarse al suave mecer de una guitarra, sensacional.


Ahora toca mecerse al ritmo de un evocador viaje por el estado de Tennessee acompañados de todo tipo de instrumentación de calido plañir vaquero y febril sentimiento lírico, la bohemia y desinteresada "The Flyboy & The Kid", que tiene su continuidad en la bella balada country que hace de homenaje a John Denver "Oh What a Beautiful World", inmejorable forma de acabar un disco precioso, pletórico de sensibilidad y sonidos de ensueño, continente de alegría y penas de amor, de esperanza y botas haciendo kilometros en soledad bajo el sol pensando en ella, un disco que ha vencido las barreras impuestas por la soledad, la tristeza y el silencio gracias a su bello palpitar y su hermoso decir.
Mañana es sábado y toca alegría, buen fin de semana a todos.

viernes, 30 de mayo de 2014

The Rolling Stones - "Some Girls", 1978.


Que no se preocupe nadie, no me voy a poner pesado alargándome sobre los problemas que azotaron a la banda en el año 1977 y que todos o casi todos conocemos sobrádamente.
Pero para poder colocar la razón de ser de este álbum creo que es indispensable tener claro que aquellos acontecimientos fueron definitivos para la gestación de "Some Girls" y para la forma en como se desarrollaría el futuro comportamiento musical y social del grupo.
Los problemas de drogas de Keith que alcanzaron cotas insoportables en aquel 77 y le llevaron a la cárcel tras ser detectado un buen montón de caballo en su habitación de hotel en Canadá, la rehabilitación final y forzada por las autoridades de aquel país del inefable guitarrista, el juicio...a esto hay que sumar un presunto lió de Ronnie con la esposa de algún político de alta gama canadiense, la reacción de Mick, las movilizaciones de otras bandas en pos de ayudar a Richards...un año para no olvidar, un año que lo cambia todo de forma total y sin vuelta atrás.


Una vez que todo se fue solucionando la banda se encerró en los estudios de Pathé Marconi en París para grabar el disco que yo siempre he pensado que ellos sabían que sería el último de una época, de la edad de oro de la banda, un disco que siempre me ha sabido y sonado a despedida, despedida de una actividad vital casada con otra de creación musical que discurrían bajo el dictado del hedonismo y el gamberrismo juvenil, dicato que una vez que descarrilaró nunca mas tendría lugar en sus vidas de aquella forma, de forma salvaje e innata.
Así que en "Some Girls" se dan cita todas las pasiones que hicieron grandes sus momentos artísticos y desbocadas sus juergas nocturnas, el rock, el blues, el soul y el country conviven juntos, pero a su vez mas separados, mas diferenciados que en ningún otro disco anterior, se suman a ellos dos de los estilos predominantes en las modas musiqueras del momento: la música disco y el punk.


Nunca se mostraron ni se volvieron a mostrar tan anárquicos en una grabación como en esta, nunca tan sucios ni tan desordenados, tan gloriosamente desordenados, obviando todo tipo de sutilezas sónicas o de producción, graban en bruto, como si estuviesen en su primer local, con acné en los rostros intentando cambiar el mundo a golpe de redoble o de rasgada guitarrera, como si quisiesen volver al principio para desde allí despedirse de la juventud y lanzarse a la piscina de la madurez, al agua clorada donde todo cambia, no a peor, tampoco a mejor, pero si a menos divertido y menos loco, adjetivos que marcaron su rock and roll y que ahora terminan con este disco que hace de frontera entre ambas épocas, un disco que es el trampolín desde el que se produce la fatal zambullida.
La calidad de los diez cortes que conforman el disco es indiscutible y diseccionar cada uno se me antoja un ejercicio de redundancia un tanto absurdo, únicamente dejar algún apunte de cosecha propia sobre la naturaleza de alguno de los temas.


Abrimos "Some Girls" con "Miss You", la forma que tienen en aquel 1978 sus satánicas majestades de ver la música disco que se impone en las FM y discotecas de todo el planeta, tema de Mick claramente, siempre mas cercano a los ritmos bailables y amables sónicamente que Keith, fue un éxito total en entornos rock y en pistas de baile del mundo, una gozada de principio a fin, ácida e histriónica.Tras la estupenda e intrépida "When The Whip Come's Down", el soul llega con "Just My Imagination", rotunda versión del éxito que grabasen en 1971 The Temptations, que los Stones contaminan debidamente con sus guitarras, tres, sucias y farragosas que no hacen que se pierda ni se oculte su latido soul.
El escandalo llega con el tema que da titulo al disco "Some Girls" es un temazo de tomo y lomo con una letra que a muchas resulto ofensiva debido a frases como "Las chicas negras quieren follar toda la noche" o "Niñas chinas son tan suaves...", reviviendo el enfrentamiento que con las feministas ya sostuvieron tras temas como "Under My Thumb" o "Star Star".




Fin de la cara A con "Lies", vertiginoso tema de rock voraginoso y sin frenos caracterizado nuevamente por el uso y abuso de tres guitarras y la falta de recursos de producción ajenos a las distorsiones, falta casi total de teclas o vientos.
El country entra en escena nada mas comenzar la cara B con la deliciosa "Far Away Eyes", junto a "Sweet Virginia" y "Dead Flowers" los tres mejores countries que jamas grabaron, todos ellos al dictado de las enseñanzas de su viejo y ya desaparecido amigo Gram Parsons.
Continua esta segunda pista del vinilo con el rock que nació balada: "Respectable", influenciado por el punk arrastrado y violento que se gestaba en las islas Británicas fue el tercer y exitoso single del disco, un tema granítico e indestructible sónicamente.
Tras el tema de Richards "Before You Make Me Run" en el que se queda a gusto el guitarrista, llega la balada de éxito "Beast of Burden", tema típico de escritura conjunta Richards-Jagger.
Despedida y cierre con el punk "Shatered", tema de agónica y machacona reiteración en los riff de Keith que dan soporte a unos versos que narran y critican el estilo de vida de la década de los setenta, un gran tema también de éxito, (cuarto single del LP) que cierra brillántemente un disco brillante.







Justo es puntualizar su portada, una de las mas famosas de la banda, con ese frontal troquelado, que recorta los contornos de cabezas todas ellas femeninas distinguiendo entre diferentes tipos de mujeres, un catalogo de estilos y peinados, razas e incluso clases sociales, y diferentes fotos de los chicos en la funda del vinilo, adaptndose a los agujeros dando rostro stone a las cabezas, fantástica y divertida, y que decir de esa contra´portada con dibujos de sugerentes señoras en sujetador para dar carne y sensualidad a los títulos de las canciones, a mi personálmente la portada que mas me gusta del grupo, y que tengo la suerte de poseer en una versión original troquelada y no la posterior que es una foto lisa y fija.
Ultima obra maestra de la banda, uno de los discos que mas me penetra del grupo por motivos musicales y también emotivos, por ese sentimiento de adiós, de punto final, de hasta aquí hemos llegado.
Y hasta aquí he llegado, un viernes mas me siento encantado de poder compartir uno de mis discos con todos vosotros, hasta la próxima, pasar un genial fin de semana por favor.

Este articulo esta disponible también el La Comunidad del FFVinilo, sitio al que podéis acceder solo con pinchar el este enlace y cuya visita cada viernes es recomendable para degustar las fantásticas crónicas que nos regalan mis compañeros en torno a sus vinilos.

jueves, 29 de mayo de 2014

The Smiths - "Strangeways Here We Come", 1987.



Si hay una banda adherida a mi fibra emocional, esa es The Smiths, no me preguntéis porque, no tengo ni puta idea pero es así, la pasión contenida y dosificada que desde hace tres décadas siento por los de Manchester es irresistible y además abolida con deportividad por quien suscribe.
Recuerdo con 14 años como descubrí al grupo, en casa de un amigo de la escuela, era heavy y cuando salíamos de clase subíamos a su casa e invadíamos el cuarto de su hermano mayor, tenia un equipo Philips muy chulo y un buen número de vinilos, a muchos de los grupos que nos encontrábamos en las estanterías del mueble que albergaba el equipo no los conocía, recuerdo que allí estaban Génesis, a los que conocía por tratarse de la antigua banda de Phil Collins, entonces en la cima de su gloria comercial, Jethro Tull, cuyos discos nunca pinchábamos, cosa que sigo haciendo hoy, no pincharlos digo (con perdón, pero así es), además un montón de grupos heavys: Scorpions, Iron Maiden, Judas Priest o Black Sabbath...y además un par de vinilos de unos tales The Smiths. Nunca olvidare cuando pinchamos "Meat is Murder", mi primer disco de la formación, me encantó el sonido que escupieron aquellos bafles, claro y luminoso, diferente a cualquier otra cosa que yo hubiese escuchado, un sonido limpio, casi higiénico, guitarras brillantes, percusión violenta en su edulcorado sonar metálico, y una voz, o una forma de cantar personal, como hablándome a mi en exclusiva, !un flechazo!!!

Aún hoy sigo percibiendo lo mismo cuando escucho aquel "The Headmaster Ritual" con su estribillo cacareado...Nadie conocía a The Smiths, al menos nadie en mi entorno, decía que me gustaba The Smiths y la gente me ponía una cara de extrañeza y susurraba un -mira que eres raro tío-, tampoco eran habituales sus temas en las FM de la época ni aparecían por Tocata sus clips y menos aún ellos en el estudio haciendo el Play-Back de entonces.
Pasados los años y recuperado el grupo por muchos en los noventa y luego, en el nuevo siglo, a rebufo de la exitosa carrera de Morrisey, convertidos en grupo de culto, actualmente parece que todo dios era fan de ellos, ¡pues no!, al menos en mi entorno no los conocía ni el tato, yo y poco mas...eran mi tesoro.
Tras el triunfal "The Queen is Dead", recuerdo oír en alguna ocasión "Bigmouth Strikes Again" en la radio, estuvieron por aquí en la exitosa gira del 86 y tras un recopilatorio con temas inéditos y caras B de singles que pasó desapercibido titulado "The World Wont Listen" apareció el que a la postre sería último disco de estudio del grupo: "Strangeways Here We Come".



Recuerdo llegar a casa con la cassette, aun la conservo y pincharlo ansiósamente, el primer tema me sorprendió, no me encontré la sonora y embaucadora guitarra que acostumbraba a abrir sus discos, era un piano el que nos daba la bienvenida, un instrumento que se me antojó extraño e inédito en los chicos de Johnny Marr y Paul Morrisey, la vocalidad tampoco me era del todo familiar, era Morrisey pero cantaba menos histérico y mas arenoso...pero melódicamente el tema funcionaba como un tiro, daba un paso al frente en las cualidades sonicas de la banda, me sorprendió pero me convenció, ambos sentimientos llegaron casi de forma simultanea, es la sublime "A Rush & A Push and The Land Is Ours".
A partir de ahí todo fue rodado, las distorsiones primero y los nervios a flor de piel de las guitarras chillonas y líricas de Marr, la energía en la base rítmica de Rourke y Joyce y un estribillo fluido, dúctil y devastador ponía a servidor en su sitio, era el magnifico "I Started Something I Couldn't Finish".
"Dead of The Disco Dancer", es un clásico del grupo, pop con sonoridades de fondo que de repente se mezclan con una guitarra que entona un arpegio dulce y la melodía llora, Morrisey conduce la extraña letra con voz meliflua y ágil, otro temazo a la saca, y otro mas en la juguetona "Girlfrien in a Coma", toda ella un estribillo de pegajosa melodía que se adhiere al cerebro y no lo puedes sacar, muy The Smiths, igual que "Stop Me If You Think You've This One Before", activa y escurridiza, rítmica y elegante, se arrastra como un reptil y brilla como una estrella, un tema ambigüo de los que dominaban los de Manchester, Morrisey al 100%.






La segunda cara se abre como la primera, con teclas, una balada no del todo Smith, una introducción de piano un tanto extraña con ruido de muchedumbre de fondo y un golpe sonoro, ritmo, bajo haciendo temblar la piel del altavoz, batería haciendo subir y bajar las luces del equalizador, denso muro de sonido y melodía de embelesada linea cubierta por la voz sin igual de Morrisey, un tema de autentico perdón: "Last Night I Dreamt That Somebody Loves Me", extraño y onírico.


Mas clásicismo marca de la casa con la saltarina "Unhappy Birthday", corre por tu aparato nervioso, veloz como un coche robado, y no me preguntéis que me pasa con "Paint A Vulgar Picture", semidesconocida para la mayoría, parece que solo yo he reparado en ella, pero es uno de mis temas favoritos de la banda de toda su discografía, desde esa guitarra inicial básica, casi infantil, golosa y la melodía como esparciéndose, como un globo que se eleva hacia el cielo con el cordel que lo ata a tierra a punto de romperse, con esa incertidumbre siento y la melodía y la fragilidad de la voz de Morrisey en unos agudos desafiantes en el estribillo, un tema que me gano en el segundo uno hace ya mas de 25 años y que me sigue subyugando.
La breve y supersónica "Death At One's Elbow" de estridente melodía y febril ritmo atropellador en base y guitarras de cítrico regusto da paso a la bella balada de tendencia acústica "I Want Share You" que da por finalizado el disco y la trayectoria discográfíca oficial de tan tremendo grupazo, final con una triste melodía que parece despedirse con lágrimas en las corcheas, bella y altiva canción.




No me atrevo a decir que este es el mejor disco de The Smiths, no lo es, pero si yo me tuviese que quedar con uno para el resto de los días, este sería el elegido, porque a veces el disfrute de la música va mas allá de los oídos, eriza algo mas importante que la piel, tiene mas que ver con el corazón, con los sueños de adolescencia que vuelven a atacar en la madurez ante la escucha de un disco, ante la lectura de un poema, ante el visionado de una fotografía, aunque músico, poeta y fotógrafo tengan mejores obras, eso me ocurre a mi con este "Strangeways Here We Come", un disco muy especial para mi.
Articulo publicado el 28/05/2014 en ZRS al que se podrá acceder unicamente pinchando aquí.

miércoles, 28 de mayo de 2014

El southern rock en este 2014, resumen de lo oido hasta ahora...(Parte I)

Los que me conocen saben de mi gusto por el southern rock, el puro, o mejor dicho el típico, pues ese tétrico termino de puro, no tiene cabida en la  música, dominada por el mestizaje de estilos, colores y razas musical y socialmente hablando.


Ese mestizaje es lo que hace grande al arte, y a otras muchas cosas en la vida, el se puede coger de todo un  poco, el yo te enseño a ti y tu me enseñas a mi, el yo lo hago así, ¿como lo haces tu?, el cojo esto de aquí y esto de allá y mezclado con lo que tengo aquí resulta esto que es, es, es...¡souther rock!!!
La multiculturalidad, para que nos entendamos, pero de lo que quiero hablar es de la concepción básica y tópica del termino, de ese sonido parido de esa multiculturalidad pero que debido a los buenos resultados que se obtuvieron de la emulsión o emulsiones de estilos quedó como palo de la baraja musical, casi como el rock, el blues o cualquier otra etiqueta de evidente diferenciación estilística.
Hablo del southern rock rabioso en riffs y afilado en punteos, del que bordea al blues por uno de sus contornos, al country por otro, al rock por este e incluso en ocasiones al hard rock por aquel...el practicado por Lynyrd Skynyrd, por The Black Crowes o por The Allman Brothers Band entre otros, cada uno con sus particulares características.
Lo siento como un genero caliente, casi ardiente, un pelín macarra, rural y romántico, nocturno o como mucho anocheciente, etílico y de desgarros emocionales llevados al límite, de vidas que pretenden absorber todos los minutos que se les regalan y que muchos se pierden en la incomprensión de la propia existencia...en definitiva: un estilo lírico, romántico, silvestre y bohemio.
Cuenta con innumerables seguidores y los últimos años ha experimentado un ascenso incuestionable, muchas son las bandas que se han reclutado en este pelotón de románticos de pelea fácil, de tipos peligrosos de corazón grande y suplicante: Blackberry Smoke, The Vegabonds, The Delta Saints, U.S Rails...son solo alguno de los que han unido sus corcheas a las de antiguos, que no viejos jinetes que desde hace décadas cabalgan sobre sus fibrosos riffs de eléctrico reclamo épico.
Este 2014 ha traído consigo algún nuevo lanzamiento de artistas de este batallón, alguno con reputación mas que consolidada, otros buscando en este curso esa consolidación y otros abriéndose camino entre el frondoso bosque de artistas que rockean con la fuerza que dan los humedales del Mississippi a su espíritu envenenado de amor excesivo y bourbon también en demasía.
Vallamos con alguno de ellos:

Drive By Truckers:

Los de Athens eran de los primeros en bautizar este 2014 con un nuevo lanzamiento discográfico: "English Oceans" (pinchar para acceder al comentario hecho por Addi en su día). se trata de un disco definido por Mike Cooley como una vuelta al punk, en su día no entendí lo del punk, hoy, unas semanas después sigo sin entenderlo, en mi opinión se trata de un disco fallido, no me convence y reitera la paulatina caída en cuanto a calidad que viene caracterizando los últimos proyectos de los de Patterson Hood, no hay ninguna canción destacable en este disco como para figurar en una selección.


Jimbo Mathus:


Todos tenemos en la cabeza el sublime "Confederate Budha" y superar a aquel no se antojaba facil, este "Dark Night of The Soul" (pinchar) no lo hace, y el disco cuesta, me costo la verdad, pero una vez descodificado entró en mi corazón como el sol de una mañana estival penetra por una terraza con las cortinas abiertas de par en par, el amigo Mathus vuelve sobre sus pasos haciendo lo que su procedencia sureña le dicta, música de fuerte continente emocional y sureño pálpito, un par de temas, por lo menos, destacan en este disco como por ejemplo, la preciosa: "Tallahatchie".


Y la estupenda y Van Morrisoniana: "Casey Caught The Cannonball"


Matt Edwards and The Lonely:


Primer larga duración de el joven cantante, compositor y guitarrista Matt Edwards que nos regala este "Leave The Bottle" (pinchar) que sin aportar nada nuevo al genero si nos deleita desde la primera escucha, debo decir que es un disco que continua siendo recurrente en mi equipo, no solo no me cansa sino que cada vez me resulta mas disfrutable, le saco mas jugo y desde luego ofrece un crisol de texturas y palos estilísticos que lo hacen un excelente trabajo, que además no tiene tema mediocre o de relleno y todos los cortes son de una calidad notable, llegando en algún caso a tratarse alguno de ellos de magníficas
canciones como la excelente: "Kiss".


O la poderosa: "This Ain't Love...".


Brandon Clark:

Similar experiencia estoy viviendo con el tremendo trallazo sonoro de southern contundente y nada afectado de este absoluto desconocido que hasta hace unas semanas era para mi el señor Brancon Clark y cuyo "Burn" (pinchar) se niega en redondo a dejar de hacer temblar los cimientos de mi casa.
Fuerza rockera y algún apunte country y detalles melódicos que contrastan con tanto acero sonoro en musculadas guitarras, miradas a ZZ-Top y clasicismo por los cuatro costados, temas pletóricos y que no dan tregua, cada escucha me conquista un poco mas este Brandon Clark y su último trabajo.


"Burn" es el indómito tema que da titulo al disco:


Como no quiero cansar al personal, aunque puede que haya llegado tarde ya, lo dejamos aquí, con el compromiso de una segunda parte en la que vendrán a estas lineas mas discos y artistas que están paseando su southern rock con mas o menos acierto por este 2014, siempre bajo el prisma, respetuoso y sincero, de quien suscribe, quien no miente cuando se confiesa fanático del género.

martes, 27 de mayo de 2014

Hoy se publica el nuevo disco de The Delta Saints: "Live at Exit/In"


Hace tiempo que estaba anunciado, los Santos del Delta llevaban meses, muchos meses arrastrando sus esqueletos por escenarios de medio planeta dejándose la vida en los cortes de su fabuloso ultimo disco, aquel "Death Letter Jubilee" que grabaron y publicaron en 2013 y que les ha colocado en el lugar que ahora merecidamente ocupan como una de las bandas de southern rock mas on fire del momento.
Como resultado de estas actuaciones desglosando aquellos temas, nos llega este disco en directo grabado durante dos noches consecutivas en el histórico Exit/In de Nashville, en el cual ponen en evidencia la fuerza de su directo, la interactuación con el publico y la actitud racial y encendida de su comportamiento musical y escénico.
Una oportunidad para disfrutar de aquel magnifico "Death Letter Jubilee" en directo, en todo su esplendor sonoro y en un momento inmejorable de forma para la formación sureña.
Mas información en torno a la posibilidad de escucha online y compra o descarga en los siguentes enlaces, y vídeo promocional del artefacto con acuación el día del evento que demuestra la imparable actitud sónica de la que hablo.

https://itunes.apple.com/us/album/live-at-exit-in/id881609371

https://play.spotify.com/artist/5vCQg5Rpc7l4cPDRuR7Hdz?play=true&utm_source=open.spotify.com&utm_medium=open

http://thedeltasaints.spinshop.com/




Jim Suhler - "Panther Burn", 2014. La esencia de la tradición.

Empiezo a perder la esperanza de que mis oídos vivan la experiencia, imagino que poderosa, de asombrarse con sonidos tan nuevos y aperturistas que apenas resulte creíble su realidad sonora, imagino que algo así vivieron los tímpanos de nuestros mayores cuando fueron sorprendidos por todos los sonidos novedosos y nunca antes escuchados, ni siquiera sospechados, con que les herían de muerte los pioneros...


¿Como sería para aquellos jóvenes descubrir, con ojos abiertos y oídos llorando emoción, las imposibilidades sónicas de los efectos asociados a la música psicodelica?, ¿Y aquellos primeros riffs de guitarra que penetraban en los aparatos locomotrices y los arrastraban a primitivos movimientos de caderas y cabezas culminadas en melenas?, ¿Y a las diversas fusiones entre estilos que sin ser anteriormente sospechado por puristas pretéritos y conservadores, después unos locos descubrían que habían nacido para el concubinato entre ellos?...
Todo era nuevo, el campo era un solar y había espacio de sobra para plantar y esperar a que la cosecha diera frutos, imaginación tampoco faltaba y estímulos personales, culturales, ideológicos y químicos tampoco.
Pero poco a poco el solar virgen empezaba a presentar poco terreno fértil en el que cavar, y quedaban pocas semillas de nuevas ideas que introducir en el surco...mucho habían vivido y soñado los pioneros durante mas de veinte años, muchos de esos sueños los hicieron realidades sonoras y poco dejaron para los que detrás vinieron, poco que inventar, pues les dejaron un legado inmenso y maravilloso, les dejaron el Rock and Roll, aplicarle el nombre que deseéis, soul, country, hard-rock...ya me entendéis.


De este legado han vivido y viven muchos músicos sin proponerse nada que sumar a lo ya existente, recreados y felices en la tradición sonora del rock and roll, practicando y gozando con su efecto adictivo y emocional, sin plantearse nada que no sea ensalzarlo con sus voces, sus guitarras, sus bajos, sus baterías o sus pianos u órganos, intentando hacerle justicia y aportar nuevos temas que no cambien nada pero que no ensucien nada, que sumen y no resten aunque no enriquezcan, artistas que son felices actuando cada noche de forma ilusionante y feliz en el disfrute y respeto de la tradición musiquera contemporanea.

En este apartado de artistas se puede y debe encuadrar a Jim Suhler, un guitarrista y cantante texano que dignifica el rock y el blues con su virtuosismo y su actitud cada noche en los locales del entorno de los pueblos vaqueros y outlawders de su Texas natal, y de todo el país del Tio Sam.
Pero ojo, no estamos hablando de un don nadie, Jim Suhler tiene un importante currículum como músico, guitarrista mas exactamente, a sus 54 años puede decir que ha tocado con gente de la importancia de Johnny Winter, AC/DC, Billy Gibbons, Joe Bonamassa, Buddy Guy o Elvin Bishop y desde 1999 es el guitarrista rítmico de los Destroyers de George Thorogood, que no esta nada mal el historial del caballero.
Además también tiene su carrera como músico personal liderando la banda Jim Shuler and Monkey Beat con quienes graba en 1993 "Radio Mojo", un muy buen disco de esencia blues igual que el también notable "Shake" dos años mas tarde, varios discos en directo y numerosas giras, todavía hoy en día siguen girando por todo Estados Unidos y Europa, donde se han agregado un buen grupo de seguidores en algunos países norteños del viejo continente.
Continua en los últimos años su participación con artistas como Willie Nelson, Steve Miller o The Fabolus Thunderbirds y recientemente un nuevo disco firmado únicamente por el, "Panther Burn".


¿Y que nos podemos encontrar en este "Panther Burn?...Blues, rock, un poco de country y alguna letanía de folk sucio y crepuscular...todo empachado de tragos de tradición, de riffs como marcan los cánones y punteos de clásico virtuosismo; pianos Honky-Tonk y vientos que no dicen una palabra mas alta que otra pero que suenan como les dijeron que tenían que sonar, a soul y gospel haciendo sedosas coberturas a salvajes animales rockeros o blueseros.
Melodías robustas, de perfecta geometría, estructuras que ensalzan las edificaciones musicales mas ortodoxas que en su día fueron vanguardistas y hoy son catedralicias en su monumental clasicismo. Órganos hammond y ritmos de baterías secas y bajos insistentes en su intención febril, sudoroso sonido y romanticismo seco y lloroso, en resumen, Rock and Roll empapado de la esencia de la tradición.
Destacan por sus guitarras fibrosas y veteranas "I Declare", un blues aspero y arrastrado por una armónica incendiaria, "Across The Brazos", un country-blues mas cercano al Delta que al desierto de Texas, sucio y oscuro; "Between Midnight and Day", un rock vertiginoso y de ritmo prehistórico y enérgico; "Dinosaur Wine" es un boogie de ritmo nervioso y piano honky-tonk que vibra con rabia y desespero y guitarras sangrantes, "Jump Up, Sister" es un blues del delta con una vocalidad contaminada de polvo, fabulosa.
Los acordes acústicos se nos ofrecen en countries no demasiado luminosos y de obvio discurrir estilístico en cortes como: "I See You" o "Texassippi".




Y el sonido de mas negro sentir en un blues clásico como "Leave My Blues Behind" y los de temática casi gospel "Amen Corner" o "All Gods Children".
Countries-rock como la que da titulo al disco, baladas con base de piano y cuerdas oscuras en la instrumental "Remember Mama" y temas de cítrico sonido como "Sky Full of Crow" dan como resultado un disfrutable disco, que se recrea en la emulación de todos y cada uno de los recursos estilísticos, sonicos y líricos del rock, el blues y el country de toda la vida, un disco tradicional facturado con mimo y oficio por un experimentado y excelente músico que no ha nacido para asombrar al mundo pero si para aportar su granito de arena con su vena rockera innata y su respeto místico a eso que tanto amamos que se llama rock and roll, se merece una escucha poco ambiciosa, pero que tendra recompensa.

lunes, 26 de mayo de 2014

Alternativa a un lunes de resaca electoral tedioso...¡BLUES!!!


Parece que ya ha pasado todo, hemos votado o no, hemos visto las colas en la tele de gente cumpliendo con su derecho, nos han enseñado a los candidatos en los colegios, mostrándose como si fuesen gente normal, como si todos los días se codeasen con los vecinos en la cola de la panadería o en el  bar tomando un chato, nos han apedreado a datos, predicciones y sondeos hechos en los colegios...un coñazo la verdad.
Después la noche electoral, yo no la vi, estuve con unos amiguetes cantando, o mejor dicho, escuchándoles cantar, pero me la imagino...
Pero queda hoy...queda la resaca electoral, hoy es día de valorar lo ocurrido, hoy los señores que escriben la realidad del país y dicen al personal lo que esta bien y lo que esta mal, los que intentan explicar el porque y el como de la cosa...vamos como si la mayoría supiese realmente de lo que habla, como si osase decir la verdad y no lo que le han encargado que diga o escriba...esos hoy, son protagonistas de la actualidad desde sus sillas de los platos televisivos o estudios de radio, hoy estos tipos se creen los cronistas de la verdad.
Día de gráficos multicolor con los trozos de pastel electoral que toca a cada formación, cuadros con la lista de los mas votados en general, por regiones, por provincias...y vuelta a comentar...
Encima es lunes, y todo se mezcla con el fútbol, con las celebraciones de Madrid y su décima...¡joder que lunes nos espera!!!
Yo he pensado en una alternativa igual que anoche, lo pasamos bien Addi y yo con estos amigos que os presente ayer, creo que la mayoría ya los conocíais, hoy he vuelto a quedar, huyendo de este lunes aburrido y tópico, y me atrevo a proponeros algo que narcotice los efluvios de aburrimiento que nos augura e día, os propongo: ¡BLUES!!!
Y a empezar la semana con ganas, fuerza e ilusión...














domingo, 25 de mayo de 2014

Alternativa a una noche electoral tediosa...¡SOUL!!!


Como sin duda sabéis, hoy es día de elecciones, eso quiere decir que el personal tiene la oportunidad de participar en función de sus opiniones y opciones personales a propósito de como desea que se hagan las cosas en un futuro y de mantener o cambiar a los que ahora mismo están haciendo las cosas.
Esto que digo no deja de ser una perogrullada pero en el fondo es así, es así con matices claro, todos sabemos y conocemos estos matices.
Pero hoy es también noche electoral, y eso es peor, hoy toca el desfile indecente de discursos aprendidos primero y hoy interpretados, actuados, hoy toca a los políticos hacer de actores, normalmente tienen varios comunicados escritos según hayan salido las votaciones, cada uno de estos comunicados tiene asociada una actuación determinada, una cara y una entonación.
Hoy toca pues, hacer de actores y actrices a sus señorías, y la verdad, es tedioso y un poco absurdo verles actuando a algunos tan mal, poniendo escusas absurdas a los fracasos, raramente reconocidos como tales, y con una bastante mal disimulada euforia tratando se mostrarse humildes y agradecidos ante los éxitos.
Veremos a los de siempre, los pequeños tendrán su televisivamente calculada porción del pastel mediático para que no digan que no se les atiende conforme a lo que, no ellos, sino sus votantes merecen.
Yo voy a ir a votar, creo que es algo que debo hacer, al fin no se si soy ingenuo, pero creo en esto, tengo que creer, soy una especie de Luis de Vargas que aun enamorado de Pepita Jimenez necesita mantener su vocación sacerdotal...algo así, necesito creer que entre todos podemos hacer que las cosas funcionen mejor.
Pero la noche electoral me da mucha pereza, esos rostros recién afeitados y trajes arrugados tras un día de nervios y prisas, esos peinados en las damas de "entre elegante y discreto" que deslucen, arruinados tras una jornada de ajetreos...esas escusas, esas falsas felicitaciones entre contendientes, esos buenos deseos de algunos, esas disquisiciones de tanto mediocre crecido ante la oportunidad de declamar ante un micro sus opiniones respecto a la jornada...que me da pereza coño...
Así que con vuestro permiso, y como me imagino que no seré el único al que le ocurre esto, en estas santa casa Addi y yo queremos ofreceros otros rostros alternativos, otras voces menos crispadas y mas esperanzadoras que las voces afónicas y los discursos manidos y repetidos mil noches electorales antes con que nos van a bombardear unos y otros, unas melodías mas encantadoras que no los himnos de los partidos, mas parecidos a un politono que a música de veras, os quiero ofrecer SOUL, y mañana Dios dirá.
Feliz domingo (electoral).















sábado, 24 de mayo de 2014

Bap Kennedy - "Let's Start Again", 2014.


Confieso que el camino transitado por servidor hasta llegar al pie del teclado para plasmar sobre el monitor del portátil lo que me transmite este disco ha sido largo, extraño y un tanto farragoso.
En primer lugar porque hace tres meses ni había oído hablar de este Bap Kennedy, fue gracias a los conocimientos difundidos por ilustres colegas en sus blogs que trabe conocimiento de la existencia del susodicho y de que su ultimo trabajo merecía la pena y mucho, y como los así declarantes son personas mas que dotadas para la identificacion de la excelencia en materia musiquera, no tuve duda de la conveniencia de hacerme con el disco en cuestión y darle un repaso en condiciones.
Una cosa es pensar y otra hacer, el tiempo, limitado y el mucho material amontonado en Cds, USBs  y disco duro del ordenata, sin olvidar el tiempo dedicado a los clásicos, mas comer, trabajar y dormir además de otras aficiones que uno tiene, dejan poco margen para incluir cosas nuevas que echarse a las orejas, por ello el disco, durmiendo en el vientre del ordenador fue pasando a la categoría de olvidados.
Pero quiso algún duendecillo bueno que fuese el disco quien me buscase a mi, y en el metro, mientras me dirigía al trabajo con el MP3 conectado a mis tímpanos, una equivocación a la hora de pinchar en la lista de discos que contiene el aparatito me introdujo en el cerebro las canciones de este "Let's Start Again"; yo quería seleccionar el disco de Brandon Clark y pinche sobre el anterior (por orden alfabético) Bap Kennedy que ni recordaba haber registrado en el reproductor.
Inmediátamente me di cuenta de que aquello no era el rudo Clark, no había distorsiones rabiosas ni baterías haciendo temblar el suelo, aquello era otra cosa, era folk, y los sonidos eran amables, terapéuticos y nada rabiosos, no era lo que buscaba segundos antes pero era bonito, y me quedé con ello...o ello se quedo conmigo, no lo se.
Después lo olvide durante un par de semanas, el disco me gusto pero el traqueteo del metro y el aburrido paso de horas en el curro no es el mejor entorno para un disco como este, poco dado a llamar la atención si esta no esta alerta y pendiente de el.
Lo recupere el otro día, intentando ordenar un poco el material en casa, tengo mucho pendiente porque me estoy tomando mucho mas tiempo con cada disco, degustándolos mas, dándoles mas tiempo, lo vi, lo recordé y lo pinche, dos o tres escuchas y finalmente descifré del todo el trabajo, no fue fácil, no es un disco que te invada los sentimientos de primeras, se hace el huidizo y tienes que buscar en sus recovecos la emoción que el artista concentra en pequeñas y sutiles dosis escondidas en los rincones mas oportunos de cada canción, de cada órgano, de cada estribillo.
Se trata de un disco que ha nacido para ser libre, no se ata a principios de narcisismo creativo, tampoco pretende ser mas trascendente que nadie, su sonido es evidente y no se entrega al exhibicionismo impúdico que busca, en la exposición pública de sus secretos, el ser decorado por críticas entusiastas y llenas de alagos pomposos.
Aquí hay un poco de folk británico, amable y un poco lánguido a veces pero elegante y de sencilla y honrada factura como "Let's Start Again", la hermosa y romántica "Song of Her Desire". Aparecen aires latinos en instrumentaciones y melodías llenas de calor y luz: "King of Mexico" o "Fool's Paradise" se ajustan a este comentario, guitarras que en concubinato con hammonds se acercan con respeto pero sin temor, con humildad pero sin complejos a un blues deltero y primitivo en "Revelation Blues" o la mas cálida y apaciguadora "Radio Waves".





Incluso el country desea estar presente en este ejercicio de amor a la sencillez, en este estudio al gusto discreto y libre y nos deja pinceladas de su naturaleza en "If Things Don't Change" y la bonita "Let It Go" que cierra el disco.
Una brisa retro de swing cabaretero nos mueve las caderas con vientos a lo Glenn Miller y cuerdas a lo Cotton Club en la excitante "Heart Trouble" un tema que bien podría haber firmado un Pockey LaFarge o un Nick Waterhouse.





Sensual y cercana, acariciadora la ligera melodía de "Under My Wing" atrapa como un cepo para cazar sentimientos y la deliciosa e incalificable "Strange Kid" que nada en aguas country y swing da por terminado el recuento de temas que conforman este terapéutico y sedante tracklist, disco que bajo un entorno musical americano esta visto por la mentalidad silvestre y nostálgica de un autor como Bap Kennedy que sin parecerlo, es irlandés, lo que le da ese toque de letanía vieja y tradicional al conjunto.
Disco de esos que no pretenden nada, solo ser lo que son y decir lo que querían decir cuando fueron creados, transmitir sinceridad y mostrarse ante el mundo con humildad y la mente clara, recomendable producto para dejarse atrapar por el, sentirlo y un poco vivirlo, llegar a la conquista de sus bondades es, os lo repito, un camino farragoso pero que se hace con gusto.

viernes, 23 de mayo de 2014

Imelda May - "Trival", 2014.


¿Como olvidar aquella calurosa mañana de hace unos años en la plaza de la Virgen Blanca de Vitoria?, era la edición del Azkena Rock Festival de 2010 y sobre el escenario a punto de salir una tal Imelda May, me habían hablado bien de ella, que si le daba al rokcabilly y al blues, que si porta jazz y un aire savoir faire muy cool y a la vez rústico...Pues si, mas o menos eso es lo que apareció aquel mediodía en el escenario gasteiztarra, una mujer de rompe y rasga con los dientes afilados dispuestos a devorar todo tímpano hostil que se le pusiese por delante, ceñida en un vestido vintage, empapada de sur americano a pesar del fuerte acento irlandés, pandereta en mano que usaba para armonizar mas aún el contoneo de sus caderas, miradas lascivas al guitarrista de la banda, afortunado esposo de la diva y gran guitarrista Darrel Higham, y la voz...aquella voz infectada de intención y fuego, como una amante visceral nacida en pleno y salvaje Mississippi, aquella voz gélida que congelaba los corazones con su color de mujer fatal, aquella voz sensual, aquella voz hierática...aquella voz.
Me quedé prendado de la dama, de su música también, de su carisma, de su presencia, de su impostura...
Fue llegar a casa y hacerme con "Love Tattoo" que no paro de sonar en varias semanas, fue uno de los discos de aquel verano, menos conseguido su segundo disco: "Mayhem" hacia de este lanzamiento prueba de fuego para esta fuerza de la naturaleza que con la reciente maternidad no era extraño pensar que se mostrase tocada de una suerte de ternura en la voz de la que adolecía en anteriores entregas que bien empleada podría dulcificar su propuesta haciéndola ganar enteros, pero que llevada al extremo de paz y golosoneria de carácter, perféctamente comprensible de los instintos maternales, resultaba mas verosímil que dieran al traste con su concepto musical racial y enérgico, había pues, miedo por mi parte ante este tercer LP.
El miedo para los cobardes, y el temor para los inseguros, mamá Imelda nos muestra su cara mas fiera, su actitud mas agresiva y determinante en este "Trival"; su voz suena silvestre, arenosa como los senderos resecos del lugar de proveniencia de sus canciones, imparable como una nube de polvo amarillo levantada por el remolino de caliente aire que atraviesa ciertos caminos.
En esta tercera entrega destacan los temas desbocados sobre los calmos, las percusiones ametrallantes sobre las escobillas que besan los parches, los contrabajos girando sin parar sobre los jazzisticos y acompasados pellizcos.


Así lo demuestra desde el primer tema, ritmo vivo y guitarras afiladas para que cabalgue la brillante voz de Imelda sobre el conjunto en "Trival" que abre brillántemente el disco, mas velocidad y vértigo en melodías y guitarras para la sísmica y nerviosa "Wild Woman" un título muy apropiado y sorprendente la destreza a las seis cuerdas del feliz papá. Mas guitarras de rotundo vibrar en la sincopada y tabernaria "Helfire Club", rockabilly clásico al poder de un vozarrón rural y genuino. Tremendo trabajo de la base rítmica formada por Al Gare y Steve Rushton contrabajo y batería respectívamente, así lo demuestran en cortes como la imparable "Five Good Men", la de tendencias mas modernas y eléctricas que alimentan la estupenda y contagiosa "Round The Bend" y en el cañonazo que cierra el disco: "Right Amount of Wrong", un trío realmente poderoso el que acompaña al terremoto irlandés.
Ritmos del gusto de pioneros cincuenteros en "I Wanna Dance" y buen rollo en la divertida y ligera melodía de agradable buquet del primer single "It's Good To Be Alive".
Oscura y pesada como una losa de sonido: "Gypsy in Me" pretende conquistar espacios llenos del humo de los cigarros envenenados fumados por Billie Holiday y a punto esta de conseguirlo, unas copas de las que hacen arder las heridas aún húmedas del corazón sufriente parecen deslizarse por las venas de este tema, tremenda guitarra de Darrel Higham, corte irresistible.
Mas dulce y lírica, voz angelical y guitarras amables y acariciadoras en la cincuentera "Little Pixie", como si la cantase mientras la luz de la luna derramase su mágica luz sobre su cuerpo en contacot con la nocturna brisa estival.
Mas blusera y lineal suena "Ghost of Love", ritmo machacón y guitarras que marcan diferencias, y fin de fiesta con la jazzistica letanía de la ambiental y gaseosa sonoridad de un trombón lejano para dar carácter a la terca melodía de "Wicked Way".






Aprobado y con nota para la exuberante dueña del rockabilly que confirma una carrera que da el salto a feliz realidad, dejando atrás el no siempre grato papel de promesa, muchos, entre ellos yo, lo celebrarán a buen seguro.

Este artículo es visible desde el pasado miercoles 21/05/2014 en el blog ZRS para el cual fue escrito, para cualquier interesado en consultar la reseña allí y de paso visitar el sitio, cosa que merece la pena, solo tiene que pinchar en este enlace.
¡Buen Fin de Semana a Todos!

jueves, 22 de mayo de 2014

Esas canciones lentas que hacen que el tiempo vuele...Las paranoias de Addi.


Esta tarde, escuchando un viejo disco del cantautor americano Iron & Wine, me he sorprendido a mi mismo observando como la hora en el reloj me decía que se me habían pasado las horas a una velocidad que se contradice con la parsimonia propia de las melodías que sujetan la poesía del cantor de Florida establecido en Carolina del Norte.
¿Como es posible que una música que tiene un ritmo tan calmo, una vida tan pausada, un latido tan desacelerado...haga transcurrir las horas de asueto a una velocidad tan vertiginosa?...lo cierto es que la paradoja me ha resultado curiosa y divertida, "Mas es Menos" que reza el dicho.
Es como si el ritmo de la música crease un cataclismo de desastre y descontrol en el tránsito de minutos por el mundo, creando una suerte de sensación térmica-temporal que poco tiene que ver con velocidades sonoras expresadas por la música que atraviesa el tiempo y su correr.
"Cuanto mas deprisa...mas despacio" o viceversa, no lo se; el caso es que el disco, que no lo he mencionado  pero se trata del delicioso, cadencioso y ya no se si lento o voraginoso "Our Endless Numbered Days" (2004) del mencionado Iron&Wine, en lugar de proporcionar en mi ánimo una suerte de relajación que aleje sensaciones de intrepitud en mi sentir, en lugar de hacer que mi espíritu se meza en una cuna de eternidad, como de nave flotando a la deriva en un mar sin oleaje, abandonada a la inexorable deriva del paso lento, eterno del tiempo, me ha echo lanzarme a un desembarco estrepitoso y fulminante contra la arena de esa playa remota que es el tiempo libre, libre de ataduras emocionales, de compromisos laborales y personales, el tiempo libre de verdad, el tiempo libre para ser uno mismo sin nada mas inmiscuyéndose, hoy la playa me encuentra divertido y extrañado tras la travesía de contradictorias sensaciones musicotemporales vividas...
Para terminar diré que ha llegado la hora de dar al STOP, a partir de ahora llega otro modo de tiempo, las horas del curro, estas seguro que pasan lentas, lo mismo importa que se le de al trabajo banda sonora de AC/DC que de Leonard Cohen, a partir de ahora es el tiempo quien impone su ritmo y su música, la estridente melodía de plástico y artificialidad del timbre del teléfono...
Vamos a aderezar el post con alguna de esas canciones lentas que hacen que el tiempo vuele...











martes, 20 de mayo de 2014

Huercasa Country Festival - Riaza (Segovia) - 11-12 de julio 2014. Me lo pierdo...

Me lo pierdo...y me da una pena que no os imagináis amigos...
Este festival dedicado al country, genero que como muchos de los asiduos a mi casa que es la vuestra sabéis, venero.
Este festival digo, se celebra este año en la localidad segoviana de Riaza, no solo el programa esta realmente bien como podéis comprobar en el cartel que preside este post, tener delante a The Jayhawks es siempre, digo siempre, un lujo, un disfrute garantizado y una total seguridad de viajar por sonidos deliciosos, de mecerse en melodías de ensueño y bailar con fluidos y estremecedores temas de optimista entusiasmo melódico...¡que es la ocasión de ver y oír a una de las mejores formaciones de los últimos 20 años vaya!.
Tampoco están nada mal Corizonas, todo lo contrario, y ver a estos viejos lobos del mar rockero que son The Wild Horses presentando ese fabuloso "Americaña" pues es calidad y disfrute garantizado, actitud y fe en el rock sobre un escenario con tipos como estos hacen de la entrada al evento un contrato blindado.
Además otras formaciones patrias como mis paisanos Bilbaínos La West Bluegrass Band o los madrileños Widow Makers, Folson Prison Band (nombre genial el de estos tíos) o Wester Pacific; completa el cartel la cantante también madrileña Susan Santos, en conclusión que un cartel que promete y mucho.
Pero además bolos gratis en la plaza y mas actividades...pero...chicos, en un entorno acojonante, Riaza.
Como muchos sabéis yo soy Bilbaíno, mi segundo hogar es León y el tercero Riaza, un pueblo en la sierra de Ayllón que mira a la montaña y se ve bendecido por la brisa de La Pinilla, estación de esquí que decora las retinas con sus vistas, y la recoleta ermita de Hontanares a un delicioso paseo del pueblo, la gente es de una grandeza que todos creemos olvidada en nuestras egoístas historias urbanas diarias, hospitalidad, sencillez y bondad de corazón caracteriza, os lo aseguro, a los vecinos de esta localidad, entre ellos muchos familiares mios a los que quiero de veras porque es imposible no hacerlo.
Si a eso sumamos una gastronomía basada pero no limitada en el asado de cordero, inigualable, y un ambiente tabernario que es muy del gusto del publico rockero y country... el fin de semana puede ser de ensueño.


Además los precios, económicos de los servicios que ofrece Riaza y de los abonos del festival, convierten a este fin de semana en una opción para tener muy en cuenta para este verano, no lo dudéis ni un momento.
Como digo en la entrada, yo me lo pierdo, y me ha dolido como una puñalada, pero el BBK Live coincide, tengo entradas y espero además con ilusión la visita y estancia en mi casa de un gran amigo que me va a honrar a mi y a los mios con su compañía, pero si esto se repite el año que viene, os aseguro que allí nos veremos.
Aquí os dejo links con información del Festival y de mi querida Riaza.

http://huercasacountryfestival.es/homepage/
https://www.facebook.com/huercasacountryfestival
https://www.ticketea.com/entradas-huercasa-country-festival-riaza/

http://www.riaza.es/
https://es-es.facebook.com/pages/Oficina-de-Turismo-de-Riaza/311931608820421







Ryan Adams - "Ashes & Fire", 2011.


Desde que en 1995 viese la luz aquel "Faithless Street" de la banda Whiskeytown liderada por un jovencísimo Ryan Adams, este artista ha mantenido una actividad creativa de autentico vértigo, disuelta su primera banda inicia andadura en solitario en el año 2000 con "Heartbreaker", para en 2005 hacerse acompañar de un grupo de músicos que se bautizo como The Cardinals con los que grabaría 6 discos hasta 2010 que concluyó la actividad de Ryan con esta formación con la publicación del doble "III-IV", después vuelta a la soledad con "Ashes & Fire" que es el que hoy nos ocupa, en total 13 aábunes de estudio "oficiales".
Y pongo entre comillas lo de oficiales porque a esta discografía registrada en estudios diversos hay que unir una no menos extensa de trabajos editados por otros medios, principálmente vía Internet y que corresponden a la música que no fue aceptada a ser grabada "oficialmente" por los diversos ejecutivos de los sellos con los que ha trabajado el controvertido artista de Jacksonville.


Así de forma simultanea a esta actividad comentada, Adams ha grabado y difundido diversos discos de muy diferentes estilos y en muchos casos bajo seudónimos como Sad Dracula, DJ Reggie donde jugueteaba con el RAP y los proyectos metaleros y hard-rockeros: Werewolph y Sleazy Handshake.
Además publicaba dos libros de poesía, tocaba como músico acompañante del ex-Grateful Dead: Phil Lesch, producía discos de entre otros Willie Nelson y Jesse Malin, compartía programa de TV con Elton John, colaboraba activamente en los actos que precedieron al huracán Katrina de triste recuerdo en Nueva Orleans, y todavía le quedaba tiempo para recuperarse de adicciones varias, especialmente grave fue la que le tuvo preso a la heroína, pero tampoco hacía ascos a las pastillas o el alcohol...
Se casa en 2009 con la actriz Mandy Moore y continua con su vida a pesar de padecer una enfermedad del oído interno denominada enfermedad de menier que afecta a la audición y al equilibrio...resumiendo, que quieto el muchacho no se ha quedado.
Así que no es de extrañar que desde que a finales de 2011 lanzara este "Ashes & Fire" no hayamos tenido noticias apenas de el, justo descanso a mas de 15 años de incansable actividad artística y vital.
Volvía a grabar tras el vinilo editado online "Orion" (2010), disco de poderoso sonido metalero que no convenció a todos los fans del músico y que la crítica tampoco recibió con demasiado entusiasmo, así que para este "Ashes & Fire" se encerraba en el estudio y bajo su propio sello PAX AM empezaba a grabar una serie de composiciones mucho mas amables melódicamente, íntimas y emotivas, vuelta a los tiempos folk y vista al Dylan mas acústico.


Producido por el magnífico productor Glyn Johns y con la colaboración del ex guitarrista de The Cardinals, el fabuloso Neal Casal, la cantante y pianista Nora Jones, amiga del artista y el extraordinario pianista de los Heartberakers de Petty: Benmont Tench entre otros, formo un equipo que supo dar la forma deseada y deseable a un paquete de bonitas canciones de aire sencillo y construccion fácil pero delicada.
Mirada al interior, vuelta a los sonidos acústicos y crepusculares y delicadeza en el decir son características de este delicioso trabajo en el que destacan cortes de bella factura como "Dirty Rain" con unas teclas impagables de Tench envolviendo la entregada y susurrante voz de Adams, la acariciadora melodía de frágil estructura abrazada por una steel de plañidero decir de la preciosa "Come Home", similar análisis es aplicable a la cantada con voz nasal y fondo de violines de broncíneo color de "Rocks" o a la sencillez de la desnuda y directa "Do I Wait".
"Kindness" es un milagro de la fluidez que alcanza un orgasmo arquitectónico-melódico en un estribillo mágico, para dejarse llevar por los angelitos de la sensibilidad acompañados de la voz en los coros de Norah Jones.

 

Las teclas de Norah y Benmont dan lirísmo a la bella y encendida melodía de "Lucky Now" que es rematada por una hermosa voz de guitarra eléctrica.
Plañidero final con el piano de Norah Jones dejándose atravesar por la pastosa y cálida voz de Adams en otro entregado tema, el que cierra el disco, el maravilloso "I Love You But I Don't Know To Say".
Ritmos mas vivos y cercanos al country en la luminosa "Ashes & Fire" y luz electrica tras el decir airoso de la breve "Chains Of Love", el trabajo al piano eléctrico del profesor Tench es lo mas destacado en la impersonal "Invisible Riverside" y mas teclas y steels llenos de color y calor en la evocadora "Save Me".


 
 
Y hasta hoy amigos, dos años y medio sin saber nada o casi nada de este músico combativo, locuaz de músicas y glotón de grabaciones que se le supone descansando de una edad de oro llena de claroscuros e irregularidades propiciados por una actividad publicadora de escasa vocación selectiva pero que en los trabajos "oficiales" ha sido tocada por la varita de la inspiración dejándonos grandes discos como este, el último hasta ahora, que se trata de un trabajo delicioso y bello propio de un músico hiperdotado y de gran sensibilidad, espero que no nos quede mucha espera para volver a disfrutar de nuevas canciones del gran Ryan Adams.