viernes, 31 de enero de 2014

Bruce Springsteen - "Lucky Town", 1992. Obras Menores de Artistas Mayores.


En enero de 1991 un servidor se despedía de su vida durante un año, el 91, el de la mili, con una solemne borrachera rematada casi al alba con minirelato romántico con una joven cuyo nombre no recuerdo, aunque si recuerdo sus caderas y sus labios, cosas de la memoria que es muy selectiva la condenada y sabe con que se queda y con que no, seguro que tenia un bonito nombre.
Burgos me recibió con una resaca de las que hacen época y con un frío de cojones, mi llegada al cuartel empezó con una bronca de un tipo de aspecto ridículo que me chillaba como si viese al demonio a consecuencia de la excesiva, según su opinión, extensión de mis cabellos que rozaban los hombros, así como lo inconveniente que le resultaba al fulano que de mi oreja izquierda colgara un pendiente de plata regalo de otra fémina de la que, de esta si, recuedo perféctamente el nombre...
En la maleta poca mercancía, unas mudas, mi madre pensaba que no me iban a dar en la compañía, ropa, en especial de abrigo, una bolsa con un chorizo de León y creo recordar algo de paté, calzado, calcetines, set completo de artículos de higiene en su correspondiente neceser y mis cassettes, especialmente seleccionadas para sobrevivir al silencio rockanrollero que temía me esperaba en la llanura castellana.
The Beatles, The Police, Mike Oldfield, David Bowie y algún que otro héroe de los que establecieron la frontera sonora entre mi adolescencia y mi primera juventud, además de los patrios y eternos, tanto que muchos están aun presentes, Loquillo, burning, Leño, Barricada, Gabinete, Radio Futura, Barón Rojo o Miguel Rios...pero sobre todo había amplio material de quien entonces me había llevado en volandas de un sendero del bosque del rock a otro, el sendero en el que finalmente y como dice el poeta empiece a hacer camino, empecé a andar, aun lo sigo recorriendo, el artista que mas me emocionaba con 20 años, el último héroe lírico del rock, el Boss, Bruce Springsteen.
Contra pronostico en el ejercito aprendí de rock la ostia, y descubrí el blues y el soul, y volví a casa con música de Janis y Van en la maleta, que ahora no traía chorizo ni artículos de higiene, pero había multiplicado el numero de cassettes por tres o por cuatro.
A mi llegada la figura de Bruce había adquirido un carácter diferente, seguía siendo un grande pero compartía reinado con otros muchos, y como hacía cuatro años largos que no se sabía nada de el, pues claro, esto no facilitaba su hasta hacia poco cuestionable supremacía y otros artistas como Lou Reed o The Doors le hacían dura competencia.


El hecho de anunciar nuevo material pero sin la E-Street Band tampoco ayudaba y que el lanzamiento finalmente se hiciese con la publicación de dos discos a la vez, de puro rara que me pareció, sonaba como una suerte de mal presagio además de una acometida demasiado cara para un recién licencidado.
Lo solucionamos entre un amigo y yo, el compro el "Human Touch" en cassette, (no tenía plato) y yo "Lucky Town" en vinilo, creo que salí ganando claramente, (aunque después compre el flojo "Human Touch" yo también).

Que no funcionaron estos discos es algo ya sabido, comerciálmente empezaron bien arrastrados por el enorme poder mediático que había ido, cual ormiguita, almacenando Bruce, pero la prueba de fuego, la escucha de los trabajos, no termino de satisfacer a nadie, la gira, solo con Roy Bittan como unico representante de la E-Street Band entre los que acompañaban al jefe, no fue lo mismo para la parroquia, tampoco, seamos sinceros, no sonaban igual.

Y eso que a mi "Lucky Town" me gusta, es lírico, romántico y amable, tiene temas de hermosas texturas sonicas, la voz de Bruce suena preciosa, relajada, en el centro de su tesitura, en un momento en el que se mezcla la rabia canora de la juventud con la sabiduría al declinar y el color broncíneo típico de las voces maduras, y sonaba hermosa en los temas mas emotivos y sufrientes del álbum, la voz de Bruce sonaba mas folk y mas soul.


Así ocurre en las tres bellas baladas del disco: "If I Should Behind", "Book of Dreams" y "My Beautifull Reward", todas inspiradas por la vida romántica y familiar, placentera y emocional, presente como en una fotografía la emoción en ver crecer a los niños que estaba viviendo el rockero de New Yersey, tres cortes realmente bonitos, en especial el último, al que un órgano que parece firmado por Frederici acompaña la voz nada forzada y emitiendo paz y satisfacción del Boss, además suena la armónica como pasase en "Nebraska" 10 años atrás, pero distinto, y es que ahora es 10 años después.



El álbum se abre con dos pegadizas piezas de pop: "Better Days" y "Lucky Town" que se tratan desde la mesa para que suenen a folk-rock por obra y gracia de una producción que disfraza, maquilla, pero engaña a muy pocos, aun así dos buenos y disfrutables canciones que dan esperanza a lo que tiene que venir.
Tiene, pero no llega del todo, "Local Hero" y Leap Of Faith"suenan apoteósicas, casi parecen mas temas de los Queen de los ochenta que del Springsteen de los setenta, como preparando un coro para entretener a los divesos cosos super-poblados de fans que esperan en la inminente gira, no molestan pero no deciden nada ni marcan en nadie.



Country-folk, de apretadas lineas sonoras y obstruido resbalar melódico al que unas guitarras apagadas y unas acústicas en slide no ayudan en nada, se trata "The Big Muddy" de un aburrido tema para lanzarnos a la aventura de la Cara B.


Mejora la cosa con las rockeras "Living Proof", la cual recuerda vagamente a los tiempos con la banda de antaño, aquella que no consigue Bruce que pase al olvido ni por un segundo, ritmo y, al menos ganas de rockear que se agradecen, mas de lo mismo pero en menor importancia melódica que no sónica, la notable "Souls Of The Departed", oscura y con demasiadas pretensiones en su produccion, pero de buena actitud.


Un trabajo que si bien no supero lo anteriormente facturado por Bruce y su mítica banda, tiene un pase gracias a los dos temas iniciales, tres ardorosas y románticas baladas que no alcanzan los dominios de lo cursi y algún acierto en clave de folk y country en varios temas, que aciertan con una duración muy digna y discreta, como sabiendo hasta donde pueden y sobre todo deben llegar.
Recomiendo revisitarlo, no es tan malo, tiene buenos temas y varios intentos valientes de crear algo diferente y creativo que no siempre se salda con un éxito rotundo, pero tampoco con un gran fracaso.
Resumiendo, este no el el Boss que fue a Burgos al abrigo de las cintas de plástico, pero tampoco el escaso de convicción y anémico de intención de este último y deficiente disco, una obra menor de un artista mayor, para sentenciar.
Demos otra oportunidad a este disco, es divertido y tonificante, no nos volará la cabeza, pero nos hará disfrutar de la mejor voz lírica que ha mostrado nunca el jefe.
Como cada viernes este post lo tenéis también disponible en el fantástico blog La Comunidad del FFVinilo, allí cada viernes encontraréis las entretenidas, didácticas y sabias reflexiones que unos señores, mucho mas letrados que el gañan de Addi hacen de alguno de los volumenes de sus discoteras.
Os espero tambien alli.

jueves, 30 de enero de 2014

John Lennon - "Imagine", 1971. ¡Toma Clásico!


Si es que no puede ser siempre uno el mas original de la cuadrilla, ni el mas novedoso, ni tampoco el mas rebuscado, pedante o relamido. A veces uno se siente clásico, rutinario y conservdor, pero agusto y en paz, asi de bien me siento yo hoy.
La cosa es que hoy me he levantado con un sentimiento raro, raro pero agradable, un estado de paz se ha hecho dueño de mi, no se si será el cumple de mi amiga La Reina del Underground, que además de amiga es de la realeza rockanrollera y claro, como toda deidad su edad no se computa en términos numéricos, sino en medidas desconocidas en esta dimensión, medidas de alegría, señorío, bondad y grandeza.
O tal vez es que la lluvia que nos tiene arrinconados en casa mirando hacia la calle con la continua disyuntiva en el corazón de: -¿Qué hago?...salgo o me quedo en casa....-, el caso es que esta lluvia crea en mi un extraño estado de paz por aislamiento térmico de lo mas sedante..
Resumiendo, que hoy siento una paz que creo que congenia con algún artista que tenga en su obra esta paz como guia, como luz que ilumina su inspiración y como principio por el cual vivir, y cantar, y amar...


Hoy siento que es un día para escuchar, respirar y sudar a John Lennon. Y hablando de paz, que mejor disco que aquel del cual el tema homónimo y bandera, que en principio era un remanso de belleza plácida y onírica y que las radioformulas se han encargado de repetir hasta la exasperación, obviando el contenido pacifísta del mismo y priorizando su explotación comercial y en consecuencia económica, es aun así emblema de la paz y el amor en el mundo del rock por encima de cualquier otro, que cuando lo sometes a una escucha sentida y desnudas tu alma ante él, sigue siendo una hermosa semblanza a la utopía como forma de sobrevivir a la fealdad y de vencer, al menos interiormente, indivivualmente a la maldad que por desgracia el ser humano se empeña a diario en demostrar que lleva intrínseca, la canción, la poesía cantada que anima a la humanidad a soñar, a soñar como primer paso de lograr, de alcanzar, de vencer.
Hoy vamos a hablar de "Imagine", de John Lennon.
No es un disco del que me este resultando fácil decir algo porque, ¿qué se puede decir de "Imagine" que no se haya dicho?, nada, así pues me he permitido sugerirle a mi alter ego Addison que simplemente comente lo que le dicta la emocional escucha del vinilo sin pretender añadir nada, pues ya esta todo dicho, y mejor dicho de lo que aquí podamos ser capaces de decir.


Decir que este es el disco mas popular de John Lennon es una perogrullada olímpica pero lo es, grabado y editado en 1971 se trata del segundo álbum de estudio del ex-Beatle, sin contar los tres discos experimentales que grabo a finales de los sesenta sin apenas repercusión comercial ni popular, tampoco era esto lo que buscaba el artista, apareció después de "John Lennon/Plastic Ono Band" grabado un año antes y competidor con el que hoy nos ocupa como el mas importante de su carrera en solitario, en mi opinión, que queréis que os diga, lo dejamos en tablas y tan contentos.
En "Imagine" nos encontramos al Lennon mas puro, mas sensible a su propia quimera y mas empecinado en soñar aunque sea la única forma de sobrevivir, musicalmente la producción de Phil Spector junto a John y Yoko se hace notar en el uso y a veces abuso del muro de sonido y en una cierta continuidad estilística con respecto a ciertas connotaciones sónicas ya escuchadas y no por todos apreciadas en anteriores trabajos del artista y en la definitiva toma del beatlemano "Let It Be", no obstante los temas gozan de una composición tan inspirada y perfecta que ningún posible u opinable desajuste produccional puede dar al traste con ellos, es justo en cambio indicar que muchos aspectos de la visión de Spector son beneficiosos para el sonido del disco, pues insufla fuerza a los cortes y sobre todo el ambiente atmosférico que Lennon deseaba conseguir se logra en parte gracias a esta producción tan comentada a lo largo de todas estas décadas.
La inspiración melódica y conceptual pertenece y continua con la iniciada desde el viaje de los Fab-Four a la India y que trajo a un Lennon con unos conceptos sobre la composición diferentes, menos poperos y mas apegados al blues, al estilo americano y con inspiración oriental menos acusada pero mas sutil, una inspiración que dejó temas infinitos del genio de Liverpool desde 1968 hasta la realización de "Mind Games" en 1973 de manera consecutiva e impagable.


El contenido pacisfista es famoso y evidente, pero el aporte político lo es aún mas, la ideología izquierdista de John queda patente en las letras de varios temas: "Give Me Some Truth", tema que ya sonó en las sesiones de "Let it Be" o "I Don't Want To Be a Soldier" son quizás los ejemplos mas claros.


La Terapia Primal a la que se sometió el músico dio como resultado artístico la creación de dos introvertidas y maravillosas canciones, la auto-reflexiva "How?" en la que John se hace alguna de las preguntas que le surgieron durante la mencionada terapia. El otro tema que resulto de estas sesiones es la bellísima e intima "Oh My Love", dedicada a Yoko, es una de las melodías mas limpias, oníricas y claras de la historia, con una base de piano y un canto desnudo John crea un auténtico himno al amor humano.
Se comenta que Paul McCartney grabó "Three Legs" para su album "Ram" como una mofa a sus excompañeros de banda y que esta ofensa fue dúramente contestada por John en "How Do You Sleep?", donde curiosamente interviene en las guitarras George Harrison, se habla de una postal con John sujetando un cerdo de las orejas en una situación similar a la que Paul inmortalizaba en la portada de "Ram", este con un carnero...no se, lo cierto es que se trata de un tema fantástico, de nebuloso ambiente, acordes orientales en los teclados y una bluesera guitarra llena de veneno musical, no se si de otro también...



Que el "The White Album" Beatleamano es una obra maestra indiscutible no hay quien lo ponga en duda, pero de ahí a que "Jealous Guy" quedase descartada del set list definitívo, pues que queréis que os diga, es que este me parece uno de los temas mas profúndamente bellos de toda la producción Lennoniana, triste, melancólico y evocador me parece una POM como el Empire State que dio sombra a las últimas tardes de sofocante calor de nuestro querido John en su New York.


"Crippled Inside" recuerda, y esto es evidente, a The Beatles, es juguetona, divertida y tiene el espíritu libre y joven del John de antes del viaje a la India, refleja perféctamente el amor del británico por el rock, por la música, misma lectura que se deduce de la mas bluesera y seca "It's So Hard", tema aguerrido y demoledor en su rutina, digno de un genio como John.


De "Imagine" ya lo he dicho todo en el inicio de la crónica y creo que todos la conocemos tanto que en ocasiones hemos llegado a odiarla, y "Oh Yoko" es otro divertido son de ritmo vivo y optimista con la esposa del genial ingles como protagonista, con una anárquica armónica que da muerte al disco de una forma abrupta y desafinada que siempre me ha llamado la atención, pero es un tema bailable y disfrutable.
Como os decía al principio, poco no, nada nuevo se puede decir de este disco definitivo, genial, radical y tolerante, pacifista y provocador, quimérico y asentado en valores tradicionales, un disco vivo, que siempre estará vivo, como pasa con todas las obras maestras.
Hoy Addi se ha marcado un clásico como la copa de un pino...

Esta reseña ha sido escrita el 28/01/2014, hoy cumple años mi amiga Carol, a ella, como figura que ejemplariza la bondad, la humanidad y la belleza interior y exterior que John amaba y como John todos nosotros, hombres y mujeres de honor y verdad, gente que merecemos ser premiados con cariño, a ella como deidad del underground, como soporte vital de mi amigo, como guia en la oscuridad, a ella le dedico con el permiso de todos vosotros este post, que habla de música, amor y paz. Osea de gente como Carol.

miércoles, 29 de enero de 2014

10 Canciones que han marcado mi adolescencia. las noches de insomnio de Addi.


O lo que es lo mismo, canciones que según transcurría mi etapa de adolescente enterado y engreído, sin darme cuenta, han ido dejando en mi corazón plantada la semilla del amor que hoy es irrompible y eterno por la música, amor al que no puedo evitar dar gracias a diario, igual que a todos y cada uno de los factores que lo han propiciado y a los que aún hoy, tan lejana ya la adolescencia, hacen de conservante para que su intensidad no decaiga, y a fe mía que no decae, todo lo contrario, me da la impresión de que ese amor a veces irracional, se fortalece con el transcurrir de los años,... ya sabéis: mas viejo, mas sabio, pero igual de ilusionado cada vez que unos temblorosos dedos luchan contra el burlón abrefacil del plástico transparente que nos separa en última instancia de acariciar el último disco que estamos ávidos y ansiosos por pinchar y meternos por oído.

Pero soy consciente que este proceso empezó cuando empezó, que muchos de los temas que removieron la tierra entonces virgen y fertil del huerto de mi corazón, aquel destinado a  los frutos rockeros, bluesero o souleros, que con los años se han ido multiplicando en una suerte de teoría de la evolución sonora y estilística en lo que a músicas se refiere, dando lugar al rico vergel que hoy orgulloso y satisfecho riego y cuido con mimo, y tiemblo de emoción cada vez que una hasta entonces desconocida guitarra inca su dulce azada en esa tierra, creando un nuevo surco destinado a recibir mas semillas, mas canciones futuras, mas emociones seguras.
No todas aquellas canciones fueron dignas de encontrarse hoy formando parte del orgulloso y emperifollado jardín de las delicias que bordea la tierra arada y trabajada de melodías que me hacen presumir, y que ofician de orgullo de mi oasis, pero si ocupan un lugar en las macetas que dignamente conviven, en lugar mas discreto, disfrutando del sol de reconocimiento de quien suscribe, que aunque sabe que hoy no transmiten la emoción de entonces, sin ellas este terreno sembrado, que con orgullo y humildad contempla como la obra de su vida no sería tan suntuoso ni bello, hoy hablaremos de todas, de las del jardín de las delicias y de las de las macetas.

Como no se cuantas van a formar parte de la listita, (que si!!! que esto en el fondo es una lista...) iré improvisando temas y haber cuando paro...Bueno, sin orden concreto en principio, empiezo que tengo un montón de ellas peleando por salir a la luz y darse el baño de importancia que hace años les tengo negado:


1. "The NeverEnding Story" - Limahl - 1984.
 Pues no ha llovido, esta es de las pocas ocasiones en las que el adolescente Addison de Witt se ha permitido llorar de emoción en la escucha de una canción, fue en León, unas navidades y en la ignota oscuridad de un cine, viendo la película a la que este tema ponía melodía, libro que es uno de los favoritos de mi niñez, de ahí realmente mi amor y emoción ante esta canción.


2. "El amante de Fuego" - Mecano - 1983.
¡Joder que sofoco!...Pero he dicho que las de las macetas también y esta realmente la tengo en un tiesto dentro del cuarto de los trastos, pero para ser justo es un tema que escuche como varios miles de veces con mis 12 o trece añitos de entonces y... que queréis que os diga, incluso me apetece volver a escuchar ahora, haber que pasa!!!


3. "Perlas Ensangrentadas" - Alaska y Dinarama - 1983.
Canción oscura y profana (como decía el álbum que la contenía) donde las haya, confieso que me sigue gustando, este verano en Aste Nagusia me pase a ver a Fangoria y empezó el concierto con este corte y fue una especie de viaje en el tiempo del que disfrute, recordándola...



4. "I Guess That Why They Call It The Blues" - Elton John - 1983.
Pues fue fino el 83, mis doce y trece años fueron de edulcorarme la sangre a base de tonadas de terciopelo y cadenciosos caminares sónicos, pero esta, esta amigos esta en el jardín de las delicias y ocupando lugar destacado, predominante y además con esquejes en mi alma y dando son a muchos de mis recuerdos, esta es muy especial, pero como hay por ahí preparada una entrada solo para ella con una especial ocasión os ruego un poco de paciencia.


5. "To France" - Mike Oldfield - 1984.
Recién incorporados los artistas de habla inglesa en mis preferencias musicales, Mike Oldfield fue uno de los primeros en volarme la cabeza, su anterior disco "Crises" me atrapo como en su día conté en este post, el siguiente lo esperaba con una impaciencia pocas veces repetida, ese cassette, que aún conservo fue literálmente abrasado a escuchas, las letras impresas en el plástico negro típico de los productos de Virgin de entonces ya, simplemente no son ni un recuerdo, pero esta canción si, es, de hecho muchos recuerdos.


6. "La Cita" - Ramoncin - 1985.
Si es que ya de perdidos al río, puestos a desnudar mis virginales inicios esta canción hacía vibrar a quien suscribe casi tanto como el resto de temas que nutrían el disco del vallecano "Como el Fuego", un tema que es adrenalina pura, romanticismo callejero y juvenil, hablaba de otra especie de héroe, y yo, adolescente de libro quería ser ese héroe del que habla la canción...una de las que sonaba en la Jukebox de los billares de al lado del colegio de los que ya os he hablado en alguna ocasión.


7. "Caray" - Gabinete Caligari - 1984.
Esta esta en un lugar mas discreto, pero dentro del jardín de las delicias, dentro de aquel EP mítico titulado "Cuatro Rosas" este "Caray" abría la segunda cara, me encantaba y sigue encantándome, no en vano durante gran parte de mi adolescencia este fue mi grupo favorito del mundo mundial.


8. "Jealous Guy" - Bryan Ferry - 1981.
Entiendo que a alguno le extrañe que salga este tema pero en la revisión que del mismo hizo Bryan Ferry, tiene una triste explicación, la historia la conté hace mas de un año en este blog, si a alguien le interesa conocerla o recordarla solo tiene que pinchar aquí, sigue siendo un tema muy, pero que muy especial para mi, del de Lennon os hablare un poco mañana aquí u hoy en ZRS.


9. "Banzai - Miguel Rios - 1982. ("Rock & Rios").
La versión del "Rock and Rios" de este trallazo, es una auténtica apisonadora que aplasto la resistencia casi infantil de mis doce tecnopoperos años, fue mi primer chute de electricidad, distorsión y sudor en la voz que recibió mi iniciatico corazoncito de futuro rockero, otra que paso por mis oídos en miles de ocasiones, todas ellas, muy ruidosas ocasiones...


10. "Cadillac Solitario" - Loquillo y Trogloditas - 1983.
Pero si hay una que gana a todas esa es "Cadillac Solitario", es justo decir que me sigo emocionando cada vez que el loco la desgañita en directo, cada vez que rompe la oscuridad de mi cuarto en su romántica versión de estudio, es la autentica banda sonora de mis primeras juergas, de mis primeras ensoñaciones románticas, la música que sonaba en mis delirantes sueños de mil colores, aquellos que terminaron por ceder a blanco y negro de la realidad, es la letra con la que mi corazón lloró sus primeros desamores, sus primeras frustraciones sentimentales, es parte de mi vida...es el "Cadillac Solitario" de Loquillo.



Y ya esta bien por hoy, que me pongo mas pesado que una vaca en brazos, igual un día sigo con otras diez, porque por haber hay muchas.
Perdón por la chapa, cosas del insomnio.

lunes, 27 de enero de 2014

Frank Turner - "Tape Deck Heart", 2013

Buen rollo, ¡subidón!, atomarporculo preocupaciones vamos a bailar, optimismo, si se puede..., estas son algunas de las sensaciones que me invaden cuando escucho este último disco de Frank Turner.


Y es que este británico, prácticamente invisible por estos lares, como invisible por aquí es todo aquel que no rija su arte bajo los parámetros de la rumba pachanguera y vulgar o de un rutinario pop amable y sencillo cuando no llano directamente y de inofensivas intenciones.
Frank Turner no es nada de eso, llamado el creador del folk-punk, lo que no deja de ser una etiqueta mas de las muchas con las que ha gustado a la crítica especializada clasificar las músicas, su propuesta es una enérgica y explosiva argamasa de estilos claros y clásicos a los que hace pasar por el tamiz de su forma de entender la música y formando parte de una intencionalidad textual de mensaje mucho mas trascendente de lo que a primera vista puede parecer, y es que sus letras, o bien atacan directamente, a tumba abierta a su objetivo, o bien parecen sencillas y nada agresivas coplas que, ojo, están escritas sobre el filo de un cuchillo de afilados contornos.


"Tape Deck Heart" es el quinto disco de este joven que con tan solo 32 años, recién cumplidos el pasado día de los inocentes, tiene una nutrida carrera en cuanto a trabajos tanto en su anterior banda Million Dead, a la que abandono en 2005 para lanzarse a una hasta ahora brillante carrera en solitario, además de los cinco discos de material nuevo, también nos ha hecho entrega de dos discos de rarezas, cinco EPs y tres DVDs de sus conciertos, pues el directo es una actividad constante en la vida de este ingles, hijo de un político y banquero de alta cuna y de una dama de alcurnia directora de un colegio, vamos que el amigo Frank es un pijo, pero su forma de ver el mundo y su posicionamiento ante la vida no lo es, y eso lo deja claro en su actividad musical.


En este último trabajo Frank Turner nos ofrece un disco directo, que penetra sin consideraciones en el corazón de todo lo que pretende acometer, y lo hace con letras de léxico claro y sin ambigüedades que viven en el interior de unas piezas de fluidez abasalladora y sonoridades simples y apropiadas, interpretadas sin extridencias vocales y haciendo justicia a unas melodías que enganchan, pasan felices por los oídos y refrescan las neuronas gracias a su bella linea y su optimista encanto lírico.
Doce temas forman la versión estándar de este disco, hasta veinte cortes encontramos en la versión "Deluxe", doce pelotazos de energía y vitaminas, doce chutes de vitalidad.
Empezamos con los poperos y acusticos sones de "Recovery", agilidad y fluidez en un tema que tiene en el piano una guia melódica de estupendos resultados, buen rollo y difícil no engancharse desde ya a la actitud de Turner, actitud, vitalista y de feliz posicionamiento que continúa en la no menos vital y encendida "Losing Days", tema de connotaciones folk y melodía mas calmada que la anterior pero de estribillo irresistible.



El disco habla de un tipo que ama la música por encima de todas las cosas, y eso se nota en la actitud positiva insuflada a cada tema y a la cuidada y apropiada producción de Rich Costey.
Mas aires folk, aun no hemos llegado al punk, en la bonita y balsámica "The Way I Tend To Be", otra píldora de buen rollo.


Mas eléctrica y oscura se nos muestra el siguiente corte, "Plain Sailing Weather", un rock muy brit con un estribillo de agresiva actitud melódica, menos amabilidad y mas rabia en este fenomenal tema.
Se hace evidente la labor de auto-análisis a la que se somete el autor a lo largo de este trabajo y esto no varía en la apaciguada tonada folk de "Good & Gone", tema típico ingles que inyecta paz y calma.
Esos mismos derroteros parece llevar el siguiente corte "Tell Tale Sings", cantada sobre una base de acústicas y que va cogiendo ritmo según avanza en una nasal y relajada vocalidad, buen tema, muy sourthern.
"Four Simple Words" es simple y llanamente un pelotazo de nucleares consecuencias para cualquier mentalidad retrograda, rezagada, obtusa y negativa, también es una ráfaga de optimismo punk, aquí si que hay punk, que puede arrasar cualquier asomo de tristeza, de mal rollo o de sentimiento de negatividad o bajón...¡Todo Dios a mover la osamenta!!!


Vuelve la calma y la electricidad en la estupenda "Polaroid Picture", rock de eléctrico y de melódico estribillo, nuevamente los mejores argumentos de la música británica expuestos en esta fantástica canción.
"The Fisher King Blues" es un tema de inspiración del delta, con toques de country y evocador discurso lírico, una isla de paz en medio de un océano de hiperactividad, un poco de luna y neón entre tanto sol y brisa acariciadora.
Mas trascendente y seria "Anymore" es otro fabuloso tema folk, de letra aguda y afilada, sincera y entonada con evidente emoción y temblorosa voz.
Un sonido sorprendente en el comienzo de "Oh Brother", mas ecléctico, mas sombras que luces, con un piano que lejos de aportar luz empaña la propuesta sónica, voz tenue y melodía que discurre mucho menos fluida en un rock de enjundia sonora que desentona un tanto en la linea argumental del disco.



Y nos vamos con "Broken Piano", balada de sonido mucho mas nebuloso, casi denso, voz que se eleva en la zona aguda de la tesitura y letra mas ambigüa y personal, un tema extraño para despedir este disco vitamínico y feliz, que es imposible que aburra o que provoque malos sentimientos en el oyente, una colección de temas inasequibles al desaliento, peleones y feroces, que tienen como guia la búsqueda de un estado mental y anímico de optimista disposición y fe en el individuo, y esperanza, tan necesaria, esperanza en general, en nosotros, que amigos mios, somos los que estamos aquí, y tenemos la suerte de podernos echar a los oídos discos como este estupendo "Tape Deck Heart".

domingo, 26 de enero de 2014

Antoine Lebaron estrena en Facebook su nuevo video : "Charruco's Blues"


Por internet, vía Facebook, así fue el evento, el estreno del nuevo vídeo del manchego Antoine Lebaron, se trata del tema "charruco's Blues" incluido en ese EP del que ya hemos hablado aquí y que se titula "Blues Station".
Lo mejor... verlo, para ello os enlazo el link de Facebook donde se realizo ayer día 25 el mencionado acontecimiento:

Antoine Lebaron -"Charruco's Blues"

Y de paso aprovecho para enlazar la pagina en la que podéis escuchar todo el EP de este artista que mas que gustar del blues yo diría que lo respira y eso se nota en esta fabulosa colección de temas:

Antoine Lebaron - "Blues Station", 2013

Espero que os guste, a mi si.
Feliz Domingo!!!

sábado, 25 de enero de 2014

Nitty Gritty Dirt Band - "Welcome To Woody Creek", 2014 - La esencia de las cosas hechas con amor.

En 2004 la Nitty Gritty Dirt Band estaba de cumpleaños, exactamente 38 eran los que cumplía desde que fuese engendrada en 1966, fruto de la unión de los cantantes, guitarristas y compositores: Jeff Hanna y Bruce Kunkel.
En California, y mas exactamente en la Tienda de Guitarras McCabe de Santa Monica donde ofrecían sesiones de Jam Sessions, fue donde conocieron y unieron a su causa a otros músicos como los guitarristas Les Thompson y el también cantante y posteriormente gran estrella Jackson Browne, el bajista Ralph Barr y el batería Jimmie Fadden, tamaña formación no tardo en destacar y pronto, tras un breve periodo como Jam Band empezaron a forjar la leyenda, esa leyenda del country y del country-rock llamada Nitty Gritty Dirt Band.


En 2004, tras numerosos cambios en la formación inicial, Jacson Brown solo permaneció por unos meses en la agrupación por ejemplo, solo Jeff Hanna y el batería Jimmie Fadden permanecían fieles a la firma que 38 años antes alumbraron.
Pero ambos, con las fuerzas y la ilusión intacta y con una formación integrada por John McEuen al banjo, guitarra y mandolina, desde 1967 en la formación, Jimmy Ibbotson a los teclados y el bajo, en el grupo, alternativamente, desde 1969 y Bob Carpenter a las guitarras y teclados y formando parte de la Nitty desde 1979, se encerraban en el estudio con un ramillete de canciones en las que todos y cada uno de los miembros intervienen en su composición sin que ello suponga una contienda de egos, las ideas claras y el amor a una música que los cinco músicos llevan en el flujo sanguíneo que mueve su corazón de rock&roll es todo lo que necesitaban.


No es por tanto de extrañar que el resultado fuese un disco como este "Welcome To Woddy Creek", que si bien no es el mejor de su extensa discografía, si es un disco estupendo, que suena a lo que tiene que sonar, y que hubieran firmado los Eagles de aquellos primeros discos de country-rock californiano que voltearon el mundo musical con el sublime "Desperado".
En este disco se aprecia la pureza, la falta de pretensiones sesudas y la carencia de ambiciones comerciales o mediáticas, el álbum es una fuente que mana un dulce néctar que no es sino la esencia del sonido racial que anida en el corazón de estos cinco tipos que destilan en todos y cada uno de los segundos del trabajo su amor por lo que hacen, por su sonido, por sus letras sencillas y de gente que es tan poco importante que son envidiados por los mas célebres, un disco en definitiva hecho con amor.
Doce temas que funcionan como maquinaria de precisión, que son lo que pretenden, germinal e intrínsecamente, y no lo que se pretende desde los controles de la pecera, que suenan tan sencillos que conquistan y ganan batallas a grandes creaciones de pomposas producciones solo con ser lo que son, canciones sinceras de country-rock.
Temas tan geniales como "Walking in The Sunsine", compuesta por Jeff Hanna y que contagia optimismo y luminosidad a la apertura del álbum, la preciosa "Jealous Moon" que parece concebida para poner en voz de aquellos Eagles de los primeros setenta.
Maravillosa, juguetona y refrescante "It's Morning" es un ejercicio de fe en el country, imposible en pleno siglo XXI es un tema arrebatador compuesto por Jimmy Ibbtoson.
Dos Versiones fantásticas, "Get Back" de The Beatles escuchada aquí el otro día en el último 2x1 (pinchar para acceder), y esa maravilla sonora que firmara en 1973 el añorado Gram Parsons para nutrir su primer disco en solitario que se tituló "She".
Melancólico corte de pureza country y plañidero discurso canoro en "Safe Back Home" con Ibbtoson y Hanna en la composición, tareas que comparten con Bob Carpenter en la cabaretera y sabrosa "Party on The Mountain".



Vuelven los ecos de Eagles en "Any Love But Our Love" y "It's a New Day".
Jeff Hanna firma junto a un tal Hummonds el tópico pero delicado y lírico corte de acústica y piano mil veces oído y otras mil veces llorado que lleva por título "Old Time's Sake".
Y nos despedimos de este sencillo y delicioso trabajo con ritmos de acústica, acordeón y armónicas en la instrumental y muy western "Midnight at Woody Creek".
Un disco delicioso que suena a los Eagles de los primeros años, al Gram Parsons de los últimos, pero sobre todo suena a country-rock, germinal, entendido con sinceridad y con reflexiva fe en lo que se hace, es la música facturada por cinco músicos veteranos que disfrutan de lo que hacen, porque es algo que forma parte de ellos, de lo mas íntimo de su ser, un disco que destila la esencia de las cosas hechas con amor.

viernes, 24 de enero de 2014

Sting - "The Dream of The Blue Turtles", 1985.


Para un adolescente de aquellos primeros años ochenta en un país como España, no era fácil escurrirse de una influencia muy determinada en lo que a materia musical se refiere, sugestionados por los últimos coletazos de agotados pioneros rockandrolleros patrios que resistieron heroicamente las presiones del anterior régimen y la incomprensión de una sociedad defraudada y acomodada bajo la bota militar que hizo de la censura el valium de unos habitantes que veían en el 600 y en la televisión en blanco y negro del 1,2,3... y "Cronicas de un pueblo" una dulce y despreocupada rutina.


La juventud reaccionó tras la muerte del genocida dictador, contestó con cultura, la pop, y con proclamas basadas en los colores en el vestir, la escultura en los peinados y la vanguardia en las pinturas, tomando musicalmente patrones setenteros como el glam de Bowie o T-Rex combinado con ritmos eléctricos y mecanizados del tecno que entraba a saco espoleado por los nuevos y artificiales sonidos de los sintetizadores que empezaban a convertirse en la montura sobre la que hacer cabalgar las nuevas proposiciones sónicas, todo esto sin olvidar y dejando su rastro el casposo sabor sonoro a verbena de pueblo ramplona tan típico de la música popular española de verano y feria al auspicio de la virgen local, unas gotas de rock de colorido brit y ganas de hacerse notar, dibujando las calles y sobre todo los corazones con edificantes y sugerentes formas de los mas chillones colores, esto sumado a las ganas, la juventud y una vocación comprensible de escandalizar a la colonia triste y mortecina de cadáveres fascistas y andantes que habían dejado tras de si los últimos cuarenta años de rojo y negro, de sangre y oscuridad, todo esto hacía un coctel imposible de no querer beberse de un trago en aquellos años de esperanza, un coctel que se llamó: La Movida.
La movida, ellos también imponían su ley, colorida, divertida y con el tu por delante, con todos los ingredientes para atrapar, una salida a tanta melancolía de cabeza gacha, una salida marcada con luces de neón de los mas inverosímiles colores...

La movida, todo lo envolvía, la música, el cine y la estética juvenil, era otra dictadura, una dictadura hacia algo mejor, hacia una libertad que entraba a raudales en nuestra sociedad, pero lo hacia de forma desordenada aunque feliz, despreocupada por el futuro y deseando olvidar el pasado.
En este ambiente era difícil fijarse en lo que había detrás de este telón de hedonismo y vanguardia, de provocación y desafío al carca, que empezaba a contar su desaparición en una justa y merecida cuenta atrás, en este ambiente era difícil conocer música facturada fuera de la piel de toro y su ruidosa e hilarante movida madrileña.
A mi me costo lo suyo y fue a finales del 83 y a rebufo del éxito del tema "Everybreath you Take" del disco "Synchronicity" de The Police que empecé a fijarme en música extranjera.


Él disco postrero de los de Sting me atrapo en un principio, durante años me pareció lo mas de los londinenses, después conocí sus dos primeras entregas y este quedo relegado a un segundo plano, para finalmente durante años desaparecer de mi imaginario musical, el disco, The Police, y también Sting.
Fue hace algo mas de un año que recupere al terceto de oro tras conseguir sus vinilos y volver a pincharlos, y volvieron a conquistarme, y volví a pensar en ellos, y empecé a recordar otros tiempos, a recordar la ruptura del grupo, firmada y sentenciada con la publicación del primer disco de su líder carismático en solitario, con la publicación por parte de Sting del disco "The Dream of The Blue Turtles".


Fue una pequeña conmoción para la legión de fans de la formación, pero el daño estaba echo, The Police desaparecía y había que concentrarse en Sting, que se presentaba con un disco valiente, retando a todos los fans que decidiesen que los discos de Gordon Summer debían ser una continuación de la propuesta musical de su anterior proyecto, que Sting tenía que ser The Police II.
No fue así, el debut del rubiales fue sorprendente, el sonido se alejaba del rock brit que practicaba la banda y se desentendía de los acentos pop en las melodías que tildaban sus últimos singles y se adentraba en sonidos mucho mas oscuros, mucho mas americanos, sonidos que olían al humo estancado en la bóveda del mas salvaje local de jazz de Nueva Orleans, humo que se mezclaba con los sonidos de vientos y contrabajos creando una suerte de jazz-pop cantado con sugerente entrega y lirismo vocal, así lo percibimos en "Moon Over Bourbon Street", autentica joya de nocturno alegato sónico y apetitosa propuesta melódica.


Con un ritmo mas vivo pero con el jazz merodeando en la estructura sonica de la estupenda "Shadows in The Rain", la cual sin perder de vista el pop se deja llevar por vientos y metales de sugerente intención, tema que invita a bailar con el demonio.
Similar comentario pero ubicada en un lugar mas cercano al pop del "Synchronicity" despliega su bonita melodía "Children's Crusade".
Sigue el acercamiento al jazz y a la sinuosa y pantanosa brisa de Nueva Orleans en "Consider Me Gone" y mucho mas ortodoxo el ritmo puro y de maderas nobles de la instrumental y breve "The Dream of The Blue Turtles".
Sonido negro pero de otra connotación en el que fue primer single, la fantástica "If You Love Somebody Set Then Free", salsa y sonidos africanos mezclándose en un bailable corte que obtuvo una repercusión mediática inferior a la esperada y merecida.
También el reggae hace su aparición en la magnifica "Love is The Seventh Wave", y un sentimiento de calor desértico invade al oyente en la aburrida "We Work The Black Seam" que a quien escribe estas lineas le recuerda a la también aburrida "Walking in your Footsteps" del mendionado ultimo disco de The Police.
Y para terminar este comentario dos auténticas explosiones de diferente fuego, por un lado la fuerza y rockera actitud del debastador estribillo de la extraordinaria despedida del disco que es "Fortress Around Your Heart", apegada al estilo de The Police como una especie de mirada de reojo a un pasado reciente y glorioso para el ahora solista Sting.


Y el tema que hizo que el disco funcionase en las radiofórmulas de medio mundo, una brillante pieza, un sonido y un transito melódico que crean un tema pop de libro, hermosa y épica, con letra protesta algo desfasada tras la caída del muro de Berlin cuatro años después, entonces el tema guerra fría estaba de rabiosa actualidad y Sting tomo partido por los niños en la adorable "Russians", una canción perfecta.


Pasaron los años y la trayectoria de Sting ha sido zigzagueante, su último disco esta pasando desapercibido y no esta nada mal, vueltas en directo con sus ex-compañeros para interpretar sin demasiada gloria los viejos éxitos de la banda, discos menores y otros mayores no entendidos del todo. Este fue el primero y francamente entiendo que el mejor, tal vez, lo mejor que en mi modesta opinión ha facturado jamas Gordon Summer, Sting.
Hoy, como cada viernes podéis leer la crónica sobre alguno de mis vinilos simultaneamente en esta vuestra casa, o bien en otra de las fondas que frecuento con orgullo y placer: La Comunidad del FFVinilo, donde además de la mía, podéis encontrar cada viernes otras de mayor injundia sin duda-

jueves, 23 de enero de 2014

Temperance Movement - "Temperance Movement", 2013. La Gran Esperanza del Rock Británico.

Señalados por muchos como la gran esperanza del rock británico esta agrupación se forma a caballo entre las ciudades de Londres y Glasgow en el año 2011.


Tras un inicial EP que les pone en órbita y en el objetivo de mas de una influyente mirada crítico-musical británica, hace unos pocos meses ve la luz su primer trabajo largo, este "Temperance Movement" que ha sido alabado por muchos y que les ha consolidado como eso, como la gran esperanza del rock británico.
Asentados en la tradición rockera inglesa el disco es una colección de canciones de fuerte vocación melódica, con ese perfeccionismo tan ingles en la construcción de la estructura de las melodías, perfeccionismo que, entiendo no siempre es positivo, aunque no es el caso en la colección de canciones que nos ocupa, pues se trata de temas de cuidada trazada melódica pero con una libertad de desarrollo que da aire a las mismas y evita el excesivo envaramiento tan apegado a los trabajos de otros grupos de las islas.
En cuanto a la proposición estilística de la joven formación, entre estos surcos encontramos un poco de todo y todo bastante convencional, bien combinado pero poco sorprendente, rock, con esa chispa de fluidez melódica tan brit, con guitarras directas, que van al grano y no se paran en sutilezas sónicas, riffs fibrosos y encendidos, arpegios dulces y perfectos de linea y ritmo vivo, muy rockero y muy efectivo también, ecos de Black Crowes en casi todas las canciones y el espíritu de los clásicos ingleses sobrevolando el trabajo.
También hay blues en el disco, menos de lo expresado por algunos colegas en mi modesto entender, pero lo hay, un blues muy southern americano, basado en letanías stonianas y como he comentado manchadas de la esencia de los Robinson.
También el soul se asoma a alguno de sus temas, escondido tras la voz, personal y de bonito color del vocalista Phil Campbell, quien dotado de un instrumento estupendo pone el sello realmente diferenciador a muchos temas que no de ser por este detalle no pasarían de una convencionalidad excesiva.
Folk en las baladas cuando las acústicas imponen su dulce sonido al servicio de algunos de los mejores temas del disco, como la preciosa y de aroma country: "Chinese Lanterns", tema realmente excepcional.


Un buen disco en resumen, con evidentes aciertos pero desprovisto de un toque diferenciador que haga creer en que sea posible tan rimbombante apelativo: La gran esperanza del rock británico.
Acepto que contiene el albur buenos temas como la inicial: "Only Friend" que sitúa su cenit melódico en los primeros acordes de riff distorsionado y determinante y la voz de Campbell imponiendo su voluntad gracias a un tono rasgado y emulando al mas rabioso Rod Stewart, tema de gran enjundia.
Las sureñas y de clara inspiración de los cuervos de Georgia "Ain't No Telling" y la mas terrenal "Be Lucky" también son temas a tener en cuenta gracias a la vocalidad y la elegante y cuidada disposición sónica, pero se les nota demasiado mimetizados con los Crowes.



"Midnight Black" es rabiosa y nerviosa, distorsión y electricidad en busca de la velocidad melódica en un tema mas personal aunque suena a algo ya oído, pero de lo mejor del disco sin duda.
Baladas, además de la mencionada "Chinese Lanterns" son la sureña y cálida "Pride" con la voz de Campbell nuevamente de protagonista, un autentico camaleón vocal, y la folk "Lovers and Fighters".
Puramente brit y cuidadósamente desordenada suena la divertida y juguetona "Take it Back" que deja tras de si dos nuevos temas de lento discurrir para acabar con el disco, la excesivamente larga "Smouldering" y la edulcorada "Serenity" que cierra el trabajo.
En el camino buenos temas de rockera actitud y buena disposición como "Know For Sure" o "Morning Riders" que repiten patrones de bandas del sur del país del tio Tom como los ya mencionados Black Crowes e incluso algunas guitarras que a quien suscribe le retrotraen a Lynyrd Skynyrd.



Ignoro y además no considero importante, si esta banda es merecedora de tan imponente titular, pero si puedo decir que se trata de una banda de intenciones clásicas y tradicionales, demasiado asentado su hacer en la influencia de determinadas bandas, cosa que empieza a ser demasiado normal en los últimos años y no creo que demasiado positivo, pero con mimbres para con tiempo y madurez, una vez elegido su camino en la bifurcacion que se encuentra un grupo en sus inicios desde el punto de vista creativo, y pisando fuerte la tierra de este sendero elegido fabricar buenos cestos, dibujar discos mas personales y maduros que hagan de ellos quizás y ojalá, La gran realidad del rock británico.
Y en 2014 seguimos publicando reseñas en ZRS, esta es la correspondiente a ayer, ya sabéis que todos los miercoles el amigo Addison tiene una cita en el blog Zeppelin Rock Sabbath, allí podéis leer esta reseña pinchando aqui, y como os digo siempre os dáis una vueltita por allí que seguro que os quedáis, y cuando veáis las nuevas incorporaciones que nos van a deleitar con sus comentarios...mas.

miércoles, 22 de enero de 2014

2x1 - "Get Back" - The Beatles/Nitty Gritty Dirt Band


No voy a descubrir a nadie el tema "Get Back" y menos aún voy a descubrir a The Beatles, esto es evidente, pero de los miles de versiones que se han echo de los temas de los Fab-Four, y en los que lógicamente hay de todo. Asi unas son conocidas y escuchadas por todos, algunas incluso son mas famosas o exitosas comerciálmente que las originales, tal es el caso de "Lucy in the Skh With Diamonds" o "With a Little Help for my Friens" que triunfaron tanto o mas en las voces de Elton John y Joe Cocker respectívamente que en los cuatro de Liverool.
Otras son famosas y coleccionadas por muchos, por mi por ejemplo, como pueden ser las fantásticas versiones que de muchos de sus temas hizo Ray Charles.

Pero no es menos cierto que existen versiones de clásicos del grupo que no son conocidas por el gran público y que en ocasiones resultan ser diferentes, sugerentes y personales sin perder la esencia del original, eso ocurre en mi opinión con esta versión que de este tema hiciese la grandiosa banda californiana Nitty Gritty Dirt Band en su fabuloso disco de 2004 "Welcome To Woody Creek".
Es por ello que se me ha ocurrido que como hacía tiempo que no jugábamos al 2x1, esta versión y estas bandas podían dar perfecta coartada para divertirnos comparando cual de las dos visiones de este gran tema nos gusta mas.
Espero que os guste y divierta la elección.




martes, 21 de enero de 2014

Los británicos The Whybirds visitan España en Febrero.


Hace unos años acudía yo a un concierto, (con un overbooking bestial por cierto), de Drive By Truckers en una famosa sala Bilbaína y si bien el recuerdo del bolo que dieron los de Athens es un muy buen recuerdo de una noche de souther-rock, sudoroso y febril como ellos acostumbran, o acostumbraban a hacer, justo es decir que el recuerdo que a todos los presentes nos quedó de los teloneros no es en absoluto peor, unos desconocidos The Whybirds allanaron el camino a los DBT de forma ejemplar, incluso se pasaron, pues fuimos muchos los que hubiéramos disfrutado un rato mas de estos ingleses que suenan a americanos aunque esto hubiese supuesto un menoscabo en el minutaje de los de Patterson Hood, tal fue el impacto que consiguieron causar en el personal.
Meses después recibimos la fabulosa noticia de su participación en el Azkena Rock 2011, y allí la liaron en una tarde mítica en el recién inaugurado tercer escenario, que ofreció de forma consecutiva los bolos de Dirty York y The Whybirds, ambos sorprendieron a todos, y los británicos la volvieron a liar.

Ahora vuelven casi tres años después convertidos en trío, eran cuarteto, y presentando su nuevo disco: "A Little Blood", (2013), que es un mas que interesante trabajo.
Concierto muy prometedor que sugiero y recomiendo a todo aquel que guste de la música americana de elegante factura y con buenas, muy buenas voces, con toque british of course.
Fechas y salas de la gira de The Whybirds:


Viernes 14 de febrero de 2014: Hondarribia, Psilocybenea 
Sábado 15 de febrero de 2014: Liérganes, Los Picos 
Domingo 16 de febrero de 2014: Cangas do Morrazo, Salason 
Martes 18 de febrero de 2014: Gijón, Casino Acapulco 
Miércoles 19 de febrero de 2014: Madrid, Boite Live! 
Jueves 20 de febrero de 2014: Valencia, El Loco Club 
Viernes 21 de febrero de 2014: Bilbao, Sala BBK 
Sábado 22 de febrero de 2014: Barcelona, Rocksound






lunes, 20 de enero de 2014

Santana - "Abraxas", 1970. Y yo sin enterarme.


Hoy, como todo lunes que se precie, después de pasar durante el fin de semana un buen número de horas recuperando parte del sueño perdido durante los anteriores cinco días laborales, tiempo recuperado de forma un tanto anárquica y desordenada, pero con resultados francamente reparadores para un organismo que agradece la llegada de Morfeo unas horas mas que de costumbre, después del descanso en definitiva, hoy digo, me he vuelto a despertar temprano, dispuesto a empezar la semana con las pilas cargadas, no me encuentro cansado, todo lo contrario, me encuentro "on fire", con el pie en el acelerador dispuesto a pisarlo hasta el fondo a la primera ocasión de dar comienzo a una rabiosa carrera contra el tiempo que se perdida pero que no por ello dejará de ser peleada, por lo tanto ganada en parte.
En lo musica,l el fin de semana ha sido variado, terminado con concierto del inefable Elliott Murphy, pero esa no es la noticia en esta ocasión, la noticia es otra porque aunque a muchos les parezca mentira, he escuchado por primera vez en mi vida un disco de esos considerados "imprescindibles", disco al que no me había acercado por la inicialmente asumida falta de afinidad con el artista creador del mismo, falta de afinidad dada por una sucia y podrida cuña que, en base a tal  o cual single, vive incrustada en mi cerebro como una aburrida experiencia adolescente, y que con el tiempo ha ido oxidándose creando una infección intelectual que ha hecho que tenga como algo natural y casi genético el desarraigo hacia los trabajos, numerosos, del mencionado músico, sin darle, eso si, ni la mas mínima oportunidad de reivindicarse en mas de cuarenta años, vamos que a veces nos creemos abiertos y receptivos y nos mostramos mas cerrados que ostras amenazadas y asustadas.


El artista es Carlos Santana y el disco es "Abraxas". El comprarlo obedece a que lo encontré hace una semana en la feria del disco que anualmente se celebra en Bilbao a un precio excelente, tan excelente que un disco que jamas he tenido pensado comprar ha acabado en la estantería de los vinilos primero y girando en el plato durante varias veces consecutivas el pasado domingo, es decir, ayer, después.
Y ¿qué queréis que os diga?, tremendo discarraco, alucinante sonido, un tónico reparador de meninges, una infusión masajeadora de terminaciones nerviosas, una tormenta sonora de sugestivos y medicinales resultados para las células que ponen en marcha los sentimientos de euforia, alegría y optimismo, en "Manaxas" he encontrado rock & Roll, latín rock, sonidos de tendencias sonoras vanguardistas y progresivas, pinceladas de psicodelia y canciones de bella melodía y fluidez sónica, todo aderezado con unos sonidos, los de la guitarra del mexicano, que si no se tienen en cuenta usando, las oportunas precauciones, pueden abrasar oídos, cerebro, corazón y lo que se les ponga por delante, tal es la fuerza y calor, casi fuego de ese sonido oscuro, rojo oscuro.

Lo cierto es que con solo unas cuantas escuchas, reveladoras y repetidas varias veces, eso si, pero con poco mas de 24 horas conviviendo tamaña obra en mi cerebro no me termino de ver como el mas apropiado ser del planeta para profundizar en esta obra que entiendo merece de mas, muchas mas escuchas que garantizo recibirá, lo garantizo, muchas mas.
Es por ello que dejaré unos comentarios sueltos basados en las primeras y novatas sensaciones que de forma sorpresiva a causado en mi las primeras escuchas de este famoso e ignorado hasta ahora por mi álbum.
Tras una introducción en la que las teclas de un sinuoso piano (¿Wurlitzer???)  asumen el protagonismo, flotando sobre un  mar de timbales y percusión caribeña, haciendo las guitarras de lejana y sugestiva convidada de fuego en la inicial "Singing Winds, Crying Beasts" dan comienzo los sones de esa maravilla titulada "Black Magic Woman/Gipsy Queen", una suite en la que Santana mezcla de forma sublime el clásico de Fleetwood Mac compuesto por Peter Green con el fragmento folk originario del húngaro Gábor Szabó "Gipsy Queen" haciendo del conjunto una amalgama de sonidos que navegan entre la psicodelia y el rock progresivo, con detalles jazz y latinos en las percusiones, como en casi todo el disco, delicioso y adictivo experimento.


Rico Reyes canta el famosísimo "Oye Como Va", tema que discurre entre timbales y congas teniendo como base estilística la salsa y que realzada por un estribillo irresistible, diíicilmente puede no provocar el buen humos y las ganas de bailar y de vivir, dejando el campo de batalla libre para que se desarrollé allí la contienda sonora que es la extraordinaria pieza instrumental "Incident at Neshabur", batalla librada por pianos de jazzistico son interpretados por Alberto Giaquinto, percusión en base a el ritmo sincopado y enervante de tres percusionistas que dan fuego y viento al corte: Mike Carabello, José Chepito Areas y Michael Shrieve a la batería y la intromisión de la huracanada e incendiaria guitarra de Carlos Santana, todos luchando por finalizar una primera cara que a quien suscribe dejaba perplejo e impresionado a la primera escucha, después de que el disco tiene tantos años como un servidor...¡increíble!!!.


La cara B empieza como acabó la A, con mas fuego sonoro, jazz, salsa y rock de lisérgicas connotaciones con la ácida e hipnótica "Se Acabó", un rock mas clásico nos da un respiro haciendo que nuestras meninges cojan distancia con el fuego sonoro anterior disfrutando de un rítmico y fluido rock con todos los ingredientes sonoros ya mencionados en la fantástica "Mother's Daugther", cantada por Gregg Rolie y con Santana deborando las cuerdas de su guitarra.
Guitarra que declara belleza, y que apoyada en ritmos latinos y calor nos lleva a paraísos casi visuales gracias a la limpia y soleada melodía que derrama la famosa partitura de "Samba Para Ti", un deleite de difícil explicación y que entrona al mexicano como guitarrista de excepción.


"Hope You're Feeling Better" se abre con un órgano de enfermizo y febril argumento sonoro y la ácida esencia de un jazz que venenósamente convinado con el rock, ritmos latinos de oscura procedencia y lisérgia a raudales crean un reiterativo pero atrapador corte, sugestivo y con la delirante guitarra de Santana creando una autentica epidemia sonora, ¡joder!, una puta maravilla de la que vivía yo a espaldas.
Y esto se acaba a ritmo de samba, "El Nicoya" no permite que dejemos esta nave tristes, y a golpe de congas y timbales se despide bailando y repitiendo su caluroso estribillo, en una rítmica y breve despedida.
Un disco que demasiado tarde, aunque nunca es tarde si la dicha es buena, he descubierto y disfrutado como hacía tiempo no hacía desde la primera escucha, colocado sobre el plato para dar son a las labores domesticas del domingo por la mañana, pronto consiguió que estas pasasen a ser secundarias primero y placentero trabajo de camas haciéndose y suelos barriéndose al endiablado y peligroso ritmo de esta obra maestra que Santana y su banda facturaron en 1970, y yo...sin enterarme.